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soyquiensoy (Ricardo R. González)

En busca de la sonrisa

En busca de la sonrisa

Para el Dr. Jesús Sánchez Pérez, director del hospital pediátrico José Luis Miranda, de Villa Clara, constituye el regalo mayor cuando la institución se aproxima a su aniversario 61.

Texto y fotos Ricardo R. González  

La infancia es como el susurro de una melodía llegada a los oídos, tierna, limpia. Mientras ella ríe existe la calma y se alejan las preocupaciones; sin embargo, cuando un niño enferma cambian los colores del entorno.

Nada resulta igual, y quienes hacen su vida laboral en el hospital pediátrico universitario José Luis Miranda de Villa Clara bien conocen estas realidades, las palpan, las sufren a diario en una institución a punto de cumplir el aniversario 61 (25 de junio) e impedida de celebrar sus resultados a lo grande en los últimos dos años debido al terrible SARS-CoV-2.

Una parte de los sueños se han roto, no así su misión de devolverle a las criaturas esa alegría deseada y que el Dr. Jesús Sánchez Pérez, al frente del centro asistencial, docente e investigativo, califica el impacto de la Covid-19 como algo jamás vivido.

«Experiencia sin límites que obligó a adoptar enfoques y miradas nuevas destinadas al funcionamiento de la unidad, sobre todo en lo concerniente a la protección de los trabajadores, insistir en la disciplina entre pacientes y acompañantes, sin obviar la reorganización de los programas y acciones».

Nunca antes habían aparecido episodios tan complejos y diferentes al resto de las infecciones respiratorias, por lo que este enfrentamiento deviene muestra de aprendizaje que conllevó a profundizar en sus protocolos con sumo cuidado a la hora de vestirse el personal junto a las medidas de aislamiento y los procederes de desinfección. En fin, darle la vuelta a todo el sistema de trabajo por el año y medio que el virus lleva en azote.

A pesar de estas condicionantes el Hospital reporta indicadores excepcionales en un mundo donde la supervivencia general rebasa el 95 %, mientras la terapia intensiva, con casos de extrema gravedad, registra un 97 %.

Parecería de ciencia ficción decir que en el trascurso del actual año solo se lamenta la pérdida de dos menores a nivel institucional que no contaban con residencia villaclareña a partir del carácter territorial en algunas especialidades de primera prioridad. Por ello el directivo destaca aquellos con notoria connotación.

«Terapia intensiva desempeña un papel histórico en la atención de los más graves, al igual que la unidad de cuidados intermedios y la neonatología pediátrica que desde el pasado año habilitó una atención intensiva neonatal para aquellos recién nacidos con situaciones complejas luego del egreso de la Maternidad. Esta apertura constituye uno de los logros más importantes en los últimos años porque eleva la supervivencia del neonato que demanda acciones quirúrgicas muy complejas con pocos días de nacidos, y que se extiende a toda la región central hasta Camagüey a partir de un colectivo con un balance de experiencia y juventud para lograr impactos en el centro.

«Añadiría, también, la Unidad de Cuidados Intermedios sometida a una remodelación a fin de garantizar el confort que reclama la atención al paciente al constituir una piedra angular entre las salas de emergencia y otras dependencias clínico-quirúrgicas.

— El día a día institucional se enriquece con otros servicios indispensables ¿cuáles son?

— No podemos obviar la Neurocirugía, la Oncohematología, con notorio expediente a través de los años, unido a la Cardiopediatría, Nefrología y Hemodiálisis, el estudio de la fibrosis quística, entre otros sumamente valiosos que aportan al aval colectivo. Muchos de ellos afectados por la falta de insumos y otros recursos que obligan a buscar alternativas para que ningún niño deje de recibir su tratamiento.

— Las coyunturas económicas, la presencia de un férreo bloqueo, la cancelación de créditos para Cuba son realidades ¿Sobre qué renglones recaen las mayores incidencias?

— Sin dudas sobre los necesarios citostáticos para las afecciones oncohematológicas, también en instrumentales y accesorios a fin de desarrollar la Neurocirugía producidos solo en Europa, Estados Unidos o Japón, en la imposibilidad de adquirir equipos nuevos o de la más reciente tecnología, y en otros medicamentos que a veces se encuentran en el mercado, mas por las cuestiones de patentes están prohibidos para Cuba. En todos estos casos hay que ponerse en el lugar de nuestros especialistas que destierran las encrucijadas, consultan con otras instituciones o buscan métodos para devolverle la salud a nuestra infancia.

— Entre los 1 280 trabajadores del Hospital Pediátrico me parece que debe resaltarse la labor de la brigada de mantenimiento…

— En estos tiempos difíciles hay que contar con ellos y merecen todo el reconocimiento. Existen acciones constructivas asumidas íntegramente por ellos, como la realizada en el servicio de caumatología (quemados), o en la reparación de las camas que sufren roturas. Se suma la labor de Electromedicina al recuperar equipos con frecuentes desperfectos debido a los años de explotación y las limitantes de piezas. Afirmo que sin ellos sería imposible garantizar una parte de la vitalidad de los servicios.

— El Cuerpo de Guardia constituye la carta de presentación de una institución de Salud ¿qué estrategias han tenido que aplicar?

— Las coyunturas actuales condicionaron la apertura de uno específico para atender las infecciones respiratorias agudas (IRA) paralelo al habitual. Ello conllevó al reordenamiento de una parte de la consulta externa con una entrada independiente. De confirmarse la positividad se procede al trasladado a las unidades establecidas para la atención a este tipo de pacientes en el hospital militar Manuel Fajardo Rivero.

Respecto al Cuerpo de Guardia habitual el 90 % de los casos que asisten pudieran atenderse perfectamente en el sistema primario de Salud, tanto por afecciones respiratorias como por otras incidencias, y la experiencia nos dice que al incrementarse los casos de IRA en una pandemia se evidencia que los niños no se están protegiendo como es necesario porque de cumplirse las medidas no existen razones para que aparezcan y ello denota falta de responsabilidad por parte de los padres y familiares.

— Si hablamos de frecuencia ¿qué situaciones provocan la mayor afluencia a Cuerpo de Guardia?

— Las propias infecciones respiratorias y los síndromes febriles, pero no como en otras etapas; no obstante, se incrementa el número de accidentes, a tal punto que la pasada semana contábamos con tres infantes graves y otra cifra similar de críticos con ventilación en terapia intensiva producto de secuelas ocasionadas por estas agravantes. 

— La pandemia ha propiciado la apertura de modalidades primordiales…

La consulta multidisciplinaria de seguimiento post covid en la edad pediátrica es uno de ellos con valoraciones a las posibles secuelas cardiovasculares, respiratorias y de otras especialidades que disponen de su sistema de rehabilitación. No son pocas las irregularidades cardiológicas, respiratorias y de salud mental encontradas por los especialistas que en lo concerniente a la siquis infantil se mantendrán por largo período de tiempo.

«Por otra parte adicionamos una sala para ingresar contactos de casos positivos y de otros sospechosos en momentos de congestión en el Hospital Militar hasta que se defina la situación. Esta unidad mantiene un flujo independiente al resto de las dependencias»

— Ante el crítico panorama sanitario experimentado por Villa Clara ¿qué medidas están vigentes en la institución.

— Tenemos suspendidas las consultas externas. La atención se realiza a través de la proyección comunitaria con la asistencia de los especialistas a los policlínicos de la capital provincial y del resto de los municipios según las regiones. Solo habilitamos en el centro aquellos casos muy específicos que son coordinados a través del Programa de Atención Materno—Infantil (PAMI) desde los diferentes territorios con la institución. De esta forma se define el día para la correspondiente atención, por lo que en este momento, de manera general, solo mantenemos en funciones el Cuerpo de Guardia y los casos que requieren hospitalización.

— Un nuevo aniversario, diferente sin resultar inadvertido…

— Jamás podrá excluirse uno solo de los integrantes de nuestro colectivo. Ahí está el consagrado personal de enfermería con sus valiosas entregas, los necesarios auxiliares y el resto de la plantilla. Contamos con cada uno para cumplir nuestra misión diaria a favor de recuperar la salud de los niños de la región central del país y ello nos marca las pautas en los resultados.

Por ello el Dr. Jesús Sánchez Pérez reconoce el universo de la pediatría porque sabe que quienes tienen vocación para los niños se entregan por completo al prójimo.

Como profesional está seguro que la sonrisa de un infante recuperado es la mayor satisfacción, unido al agradecimiento familiar y de la propia sociedad. Aprender a sentir sus lágrimas, confraternizar con su dolor, alegrarle la vida al pequeño hasta verlo jugar en la cama y preguntarle a su médico ¿cuándo voy para mi casa? resulta, sin dudas, el regocijo mayoritario de quienes hacen por la vida.

PIE DE FOTOS:

1.- «El nivel de satisfacción se refleja en las encuesta cuando se buscan las quejas en el sentir de acompañantes y trabajadores», precisa el Dr. Jesús Sánchez Pérez, director del Pediátrico villaclareño.

2.- Algunos servicios territoriales tienen alcance hasta Camagüey; sin embargo, a partir del azote de la pandemia han tenido que reordenar muchos de ellos e incluir nuevas variantes.

3.- Durante este año la institución recibió al primer niño que conoció la Covid-19 en Villa Clara y en la región central. Julio Ernesto Gomate Arboláez que, luego de su estancia en el Hospital Militar y dar su último PCR negativo fue recibido en un aislado del servicio de Neonatología del «José Luis Miranda» a fin de concluir la terapia antimicrobiana. Hoy evoluciona sin contratiempos.

4.- El Dr. José Ramón Ruiz Hernández, especialista de II Grado en Organización y Administración de Salud, ha dedicado parte de su trabajo a recopilar la historia del sector en el territorio. Gracias a su cortesía tenemos este recorte de prensa de 1956. Se trata de la Sala Aballí, radicada entonces en el hospital San Juan de Dios (hoy Celestino Hernández Robau), que al inicio solo contaba con 13 camas para atender a unos 250.000 infantes de 34 poblados de la capital de provincia, pero lo significativo resulta que muchas veces las cunas eran compartidas por dos y hasta tres menores.   

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