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Salud

Nace primera niña de madre portadora de Covid en estado crítico en Villa Clara y en Cuba

Nace primera niña de madre portadora de Covid en estado crítico en Villa Clara y en Cuba

Por Ricardo R. González

Un hito registrado para la historia ocurrió, a las 2 y 50 de la tarde de este martes, con la primera cesárea a una madre portadora de Covid-19 en estado crítico ingresada en el hospital militar Manuel Fajardo Rivero de Villa Clara, institución que también debuta al recibir a una criatura a la vida.

El hecho no cuenta con antecedentes en la provincia ni en Cuba, al decir de expertos, además de realizarse la operación en la propia institución adonde llegó la progenitora, en la madrugada dominical,

directo hacia la unidad de cuidados intensivos.

La menor nació con unas 5,6 libras de peso (2560 gramos) a las 35 semanas de gestación, evoluciona de manera favorable a tono con su complejo proceso, y no está contagiada con el virus.

Según la explicación del Dr. Yandry Alfonso Chang, al frente del Programa de Atención Materno—Infantil (PAMI) en el territorio, un equipo de multidisciplinas médicas evaluó los pormenores del caso y llegó a la conclusión de interrumpir el embarazo a fin de mejorar el estado materno ante el reporte comprometido que presenta la progenitora.  

En ello fue determinante la comisión de atención a las maternas críticas, el Consejo de Dirección del «Manuel Fajardo» con parte de sus especialistas, la Unidad de Cuidados Intensivos del propio centro, el servicio de neonatología del ginecobstétrico Mariana Grajales, así como de los integrantes del PAMI, la asistencia médica de la dirección provincial de Salud, y otros actores de diferentes colectivos designados para el abordaje y tratamiento del SARS-CoV-2.

Maidi Martínez Pérez, la mamá de la pequeña tiene 33 años, es oficial del MININT, reside en Cienfuegos, y en la actualidad se reporta de crítica estable. Helen, como decidieron llamar a la menor, resulta su segunda descendencia, ya que cuenta con un varón de un embarazo anterior. 

PIE DE FOTOS:

1.- Hasta el mediodía del jueves la niña evolucionaba de manera favorable a tono con su complejo proceso.

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Rostros en primer plano

Rostros en primer plano

Una pantrista, otra auxiliar de limpieza, y un jefe de servicios revelan sus historias dentro de la llamada Zona Roja del hospital oncológico Celestino Hernández Robau de Villa Clara en aras de la vida.

Por Ricardo R. González

Fotos: del autor y cortesía de Roydel Aldereguía

Señales por doquier advierten el peligro: Unas indican Zona Roja, otras, un No Pase, pero los valientes de hoy tienen, inevitablemente, que transitar por allí y vencer cuantos obstáculos presente el camino. Visten típicos atuendos, a tal punto que se nos hacen irreconocibles, pero todos bien protegidos porque la humanidad aguarda por ellos. Tampoco hacen falta imágenes desde sus oficios ya que la grandeza de la obra la llevan por dentro a partir de entregas que resaltan a quienes están dispuestos a resistir los contratiempos de la vida desde el hospital oncológico universitario Celestino Hernández Robau que también ha visto las manifestaciones de una pandemia agresiva e indescriptible.

Así comienza esta historia…

MIRIELYS

Dos años lleva como pantrista en la institución hospitalaria. Comenzó su experiencia en las salas de Cardiología y Terapia Intensiva; sin embargo aún tiene un mal recuerdo del pasado año que no quisiera abordar. Quería brindar su aporte en el enfrentamiento a la Covid-19 con la bondad de lo que sabe desempeñar; sin embargo, las marcadas y continuas tensiones en torno a la enfermedad le causaron una enorme depresión que la alejó tres meses del centro durante el primer momento del SARS-CoV-2.

«Eso lo llevo por dentro, lamento esa etapa en que no pude estar del lado rojo, pero ya estoy aquí. Me siento muy bien, y sobre todo útil porque deseaba ayudar al necesitado».

Mirielys Pérez Ramos conoce de sacrificios. Llega muy temprano, antes de las 7:00 de la mañana porque debe preparar las condiciones exigidas por su trabajo. Limpiar el carrito del pantry, revisar cada uno de los utensilios y recipientes, y enfrentar la labor del día a día.

Los protocolos son rígidos y no admiten descuidos. Primero el desayuno, luego el fregado general y el depósito de los desechos en bolsas especiales antes de realizar el primer baño individual en la jornada.

« En total nos esperan seis baños diarios. En el desayuno, las tres meriendas (mañana, tarde y noche), el almuerzo y la comida. Estos últimos llevan mayores esfuerzos en cuanto a la descontaminación de las bandejas hasta que realizamos el último encuentro con la ducha antes de partir hacia el hogar».

Allí aguardan su esposo, los hijos con 19 y 22 años, y el regalo mayor que tiene la familia a partir del nacimiento de una nietecita, de solo 15 días, que alegra el alma.

«Ellos me impulsan a seguir. Soy asmática, hipertensa, pero dichos padecimientos no limitan el amor hacia los pacientes a quienes les doy mucho apoyo. Por la rigurosidad del tratamiento a veces no desean comer. Poco a poco los voy invitando a que se alimenten, y me pongo en su lugar porque los siento como alguien de mi familia».

Mirielys atiende también al personal médico. Reconoce que a distancia de los enfermos se aprende a tributar amor, y sabe que la búsqueda de la excelencia resulta la plataforma primordial para un buen servicio.

O como ella lo define. «Somos eslabones de una gran cadena en la que cada uno tiene su componente».

LISANDRA  

Muy joven es Lisandra Díaz Herrera. Lleva apenas tres meses de trabajo como auxiliar de limpieza y de lleno en ese rojo que indica la zona. No oculta sus temores iniciales por la pandemia porque ¿a quién no le ocurre?; sin embargo, el propio tiempo le ha demostrado que si se cumplen todas las medidas de seguridad el recelo disminuye.

Seis salas que pasan en rotación por los turnos laborales, aunque confiesa que su momento más difícil es la entrada al área de peligro como el instante que estremece su anatomía y que es vencido por la necesidad de ayudar al prójimo.

Sepa que para enfrentar su labor debe reforzar la cantidad de nasobucos, utilizar dobles gorros, sobrebatas, sin descuidar las botas y el empleo de gafas antes de proceder a la limpieza de las salas, revisar periódicamente el estado de los baños y los pasillos en turnos de siete horas con días reglamentados de descanso.

Las condiciones sanitarias también le exigen la desinfección individual porque cada vez que sale de una sala debe realizar su aseo. Así una y otra vez ya que antes de pasar a la próxima se impone el cambio total del atuendo.

Tres hijos y su familia esperan en casa. Ellos comprenden el trabajo de Lisandra, mas, a la auxiliar de limpieza le aterra constatar las indisciplinas palpables a diario en las calles. Niños completamente desprotegidos en la vía pública, tumultos en las colas, uso incorrecto de mascarillas, en fin… hechos que provocan el repulso de la joven quien recalca el máximo cuidado ciudadano ante una afección sin rostro y que no es de juego como bien aluden los propios pacientes, a pesar de mantener el distanciamiento durante su permanencia en las salas que no impide responderles alguna inquietud si está a su alcance.

Un deseo compartido por toda la humanidad prevalece en su mente: Que llegue el día en que concluya este holocausto y aparezca pronto la vacuna, mientras tanto Lisandra Insiste mucho en las acciones familiares destinadas a proteger a la infancia y a los ancianos como grupos muy vulnerables, y que ayuden a disminuir la cantidad de lactantes infestados por el virus acentuada en este último rebrote.  

Quizás al resultar protagonista directa del escenario de la Covid-19 comprenda más de cerca un peligro que quisiera alejarlo de todos.

ROYDEL

Tiene sobre su espalda la responsabilidad de asumir la jefatura general de servicios en el «Celestino Hernández Robau». Con pasos ágiles va de una sección a otra, está aquí y allá, y en no pocas ocasiones debe ejecutar acciones inminentes, sin espacio para un después.

Roydel Aldereguía Hernández considera que todo es posible en un colectivo de mucha valía. «Yo diría que en ocasiones resulta anónimo en la esfera publicitaria, pero sin ellos sería imposible garantizar a plenitud el trabajo de una institución de este tipo».

Y con múltiples razones añade: «¿Se imaginan un hospital sin lavar la ropa?, ¿qué sería de un centro en el que el menú no llegue al enfermo, o que no existan camilleros para trasladar a los pacientes?

Entonces recuerda aquel día en que se reunió con su personal al iniciar la pandemia.

«No teníamos experiencia en este tipo de enfermedad. Era nueva para todos y explicamos la importancia de la misión. Somos jóvenes en la mayoría de este día a día, y nunca dudamos de cuáles serían los resultados. Se decidió dividir el Hospital en dos bloques a fin de enfrentar el reto y proseguir la asistencia como institución dedicada a la Oncología territorial. Así empezamos en abril pasado, incluso recibimos portadores del virus de la provincia espirituana y del episodio de transmisión local ocurrido en el Hogar de Ancianos número 3 de Santa Clara.

«Luego de un receso retomamos el trabajo relacionado con la Covid en los primeros días de enero de este año con el tercer rebrote, y si tengo algo digno que destacar es que de los 84 obreros —con predominio femenino— que se desempeñan entre los servicios de lavandería, pantristas, auxiliares de limpieza, camilleros y ascensoristas, más de 36 ofrecieron su decisión voluntaria, desde un inicio, de enfrentar la epidemia y trabajar directamente en función de ella».

El resto, por problemas de salud o figurar entre los vulnerables, estaba dispuesto a seguir desde otro trinchera, y pasaron a la sección de Oncología.

Para los humanos verdaderamente conscientes cualquier esfera de los servicios en instituciones hospitalarias constituye una vértebra integradora de una gran columna. Un personal sin descanso, de lunes a lunes, y en el que solamente las acciones de lavandería abre sus puertas a las 5:00 de la madrugada cuando aún ni el sol despunta con las primeras luces del alba.

Un Hospital que reclama la descontaminación diaria, y que al decir de Roydel Aldereguía «velamos porque todos los trabajadores en zona roja utilicen correctamente los medios de protección. Gracias a ello no hemos tenido ninguno contagiado en función de cuidar la salud de ellos y la de sus respectivas familias que aguardan en casa».

— ¿Satisfecho?

— Ni satisfecho ni conforme, pero sí orgulloso del colectivo existente insertado a la realidad cubana. Cuenten siempre con nosotros.   

Mirielys, Lisandra y Roydel son rostros en primer plano. Ni médicos, ni académicos, ni científicos, mas llevan en su alma el «doctorado» de la dignidad como cualidad más hermosa que engrandece la vida.

PIE DE FOTO:

El jefe de servicios de la institución hospitalaria imparte algunas orientaciones antes de iniciar la jornada.

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Ojo con las IRA en la edad pediátrica villaclareña

Ojo con las IRA en la edad pediátrica villaclareña

Por Ricardo R. González

Villa Clara experimenta un aumento de las infecciones respiratorias agudas (IRA) en la edad pediátrica en consonancia con lo que ocurre, tradicionalmente, en el período de septiembre a marzo.

Lo corrobora la Dra. Dianevys Arango Inerariti, vicedirectora de Asistencia Médica en el hospital pediátrico universitario José Luis Miranda, al precisar que son los meses con mayor circulación de los virus provocantes de estos padecimientos, sobre todo en menores de cinco años.

La especialista de I Grado en Medicina General Integral y en Pediatría advierte el incremento de casos en el Cuerpo de Guardia habilitado para la atención a pacientes con IRA en el contexto de la Covid-19 a razón de 20 a 25 incidencias diarias, algo que no ocurría antes de septiembre.

Entre los síntomas comunes de estos procesos respiratorios aparece la fiebre, considerada como temperatura normal hasta los 37oC, y a partir de esta cifra comienza la febrícula o destemplanza llamada a observarse.

Al marcar el termómetro los 38oC es considerado franco período de fiebre, y ya en los 39oC resultan valores más serios que demandan un seguimiento facultativo.

En el cuadro clínico figuran, además, las obstrucciones nasales o tupición, las propias secreciones, tos, y puede aparecer falta de aire (disnea) que reclama el seguimiento de los adultos «porque también estamos en los meses que inicia la bronqueolitis como enfermedad benigna que afecta sobre todo a los menores de dos años, pero pudiera acarrear complicaciones.

«Ello lleva a extremar la vigilancia en tiempos de pandemia, a tenor de que también constituye una enfermedad respiratoria», argumenta la Dra. Dianevys Arango.

Un punto en extremo peligroso recae sobre la automedicación ya que induce a una reinfección bacteriana ante la resistencia de ese germen al antibiótico administrado sin prescripción médica, por lo que complejiza las acciones en torno al control de la infección.

En el caso de los antipiréticos utilizados para bajar la fiebre se corre el riesgo de que el infante haga una hipotermia o disminución considerable de la temperatura con marcados contratiempos ante un descenso brusco.

Si de recomendaciones se trata lo principal en procesos infecciosos resulta la higiene con énfasis en el lavado de las manos, el uso obligatorio de la mascarilla facial o nasobuco y su empleo adecuado.

«Es necesario ocluir la nariz y la boca al ser orificios que se comunican directamente con el aparato respiratorio y permiten la entrada de virus, no solamente del SARS-CoV-2, si no de otros causantes de procesos sépticos», precisa la experta.

Ante cualquier síntoma insiste en la necesaria consulta médica para el oportuno tratamiento, y vigilar signos de alarmas como fiebre, decaimiento, falta de apetito y dificultades en el ritmo respiratorio del infante.

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Cerrar puertas a casos de COVID en instituciones villaclareñas

Cerrar puertas a casos de COVID en instituciones villaclareñas

Yudi Rodriguez Hernández, presidenta del Consejo de Defensa Provincial (CDP) y Milaxy Yanet Sánchez Armas, vicegobernadora de Villa Clara, valoran los resultados presentados por el Grupo Científico.

Por Ricardo R. González

Ningún eslabón en la larga cadena de la Covid-19 puede quedar suelto, por lo que las instituciones del territorio tienen que cerrar filas para que no registren casos positivos en sus respectivos colectivos.

Ello fue ratificado durante la sesión del Grupo Científico para la toma de decisiones en torno al virus por parte del Consejo de Defensa Provincial (CDP) que examina el comportamiento de los estimados cada semana.

La Dra. María del Carmen Velasco Gómez, delegada del CITMA en Villa Clara, fundamentó que los resultados de estos modelos han tenido una tendencia similar a la realidad dentro de un panorama sanitario complejo.

En las últimas jornadas Santa Clara disminuye, paulatinamente, la incidencia de casos, hecho que no conlleva al descuido; sin embargo, Manicaragua, Caibarién, Placetas y Encrucijada tienden al incremento, lo que sirve de alerta para el seguimiento y vigilancia en estos municipios.

Yudi Rodriguez Hernández, presidenta del Consejo de Defensa Provincial (CDP) dijo: «Hay que ver qué está pasando, al tiempo que llamó la atención a las administraciones que aún no han entendido lo legislado para los obreros residentes en otros territorios que laboran en Santa Clara porque los protocolos no se están aplicando de manera correcta y evidencian violaciones.

«Los jefes —precisó— tienen que cuidar a sus trabajadores y laborar solo con los indispensables».

Según prevén los modelos la meseta en Villa Clara ocurrirá a inicios de marzo, y hasta el 28 de febrero se esperan entre 1520 a 1540 casos como cifra acumulada en este rebrote, pero se ofreció la buena nueva de que no existirán condiciones biometeorológicas peligrosas para la salud humana durante ese período.

Puntos a tener en cuenta serán la compatibilización de conceptos en la base de datos de los pacientes activos (ingresados enfermos) como elemento valioso que incide en la asistencia médica.

Otro detalle recae sobre las pesquisas que no acaban de ser óptimas ante una responsabilidad ciudadana que flaquea en múltiples ocasiones al enmascaran los síntomas u ocultar la totalidad de los contactos.

De interés resultó el Macroproyecto presentado por las doctoras Belkis Ana Cruz Caballero, Ismaray Contreras Cobas, y Lis Pupo Ruiz, del policlínico docente Marta Abreu, apoyado por la Universidad Médica y la dirección de Salud en la capital provincial como investigación que, al parecer, no tiene antecedentes en el país y que bien pudiera generalizarse en otras áreas del territorio.

El estudio aborda el enfrentamiento al estrés laboral luego del evento ocurrido hace meses en el poligráfico Enrique Nuñez Rodríguez, así como las secuelas postcovid, y la valoración integral de los trabajadores desde la atención primaria.    

En otro orden abarca el enfoque multidisciplinario en la interrelación MINED—MINSAP, la función educativa de la familia en tiempos de suspensiones del período lectivo, sin restar las experiencias obtenidas en la capacitación a la sucursal EMPRESTUR, que incluyó a quienes laboran en su plantilla en otras provincias y son villaclareños, con vistas a la prevención de la enfermedad.

Tópico incluido fue el impacto de la pandemia en la salud bucal aplicado a 32 pacientes y las afectaciones comunes con la ausencia o pérdida casi completa del sentido del gusto (ageusla) la sensibilidad disminuida para el paladar (hipogeusia), y la existencia de un trastorno en el que existe un mal sabor persistente en la boca conocido como disgeusia.   

Cada detalle fue valorado por equipos multidisciplinarios, consultas diferenciadas, la realización de exámenes pertinentes y terapias alternativas como el empleo de la zeolita, la homeopatía y la apiterapia, entre otras.

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Método clínico, «radiografía» imprescindible en un paciente

Método clínico, «radiografía» imprescindible en un paciente

La sabiduría del Dr. Artiles es cátedra permanente para el desarrollo de la medicina.

Por Ricardo R. González

Fotos: Carlos Rodríguez Torres y perfil de FB del Dr. Juan J. Pulido

Nunca olvidaré al eminente profesor villaclareño Antonio Eugenio Artíles Artíles. Lamentablemente un día nos dejó, pero antes tuve el privilegio de hacerle una de las entrevistas que más he disfrutado en mi vida profesional. Formador de múltiples generaciones de galenos, genio de la medicina interna, y con una sencillez que le acompañó en cada día de su existencia.

Ahora que en el balance de Salud se insistió de nuevo en la importancia del método clínico recuerdo que le pregunté al profe cuál era el ABC a la hora de examinar a un paciente.

Sin pensarlo mucho respondió: «Está establecido. Una Historia Clínica bien fundamentada con un interrogatorio integral. Después los planteamientos y la discusión de los métodos clínicos y diagnósticos para indicar los complementarios válidos y las interconsultas a realizar.

Y vino otra pregunta: —Sin embargo, hay profesionales de vasta experiencia que conociendo el presunto dictamen investigan hasta la saciedad ¿Pudiera ser que reza aquello de que cada quien tiene su librito?

—Yo indico lo necesario, aunque todo el mundo tiene sus procederes. Quien trabaja en contacto directo con los enfermos se va curtiendo encuentras en la práctica un buen fundamento.

Cuántas enseñanzas en aquel día del profesional que siempre quiso ver a varios aquejados de múltiples dolencias y seguir su diagnóstico. El ayudante de cirugía que también hizo partos, quien estaba seguro que ninguna tecnología supera el potencial y la sabiduría humana, y el apoderado «El brujo» por sus compañeros de labores por sus diagnósticos precisos, a pesar de que me recalcó: «No soy clarividente ni adivino. He tenido que estudiar mucho, y lo sigo haciendo porque nunca te puedes desvincular del conocimiento».

Uno de los continuadores de profesión es el Dr. Juan J. Pulido López, quien en el pase de revista de su sector, correspondiente al pasado año, pidió la palabra para apoyar el método clínico y dejar el aporte de las altas tecnologías ante casos verdaderamente necesarios.

Me parecía estar escuchando al eminente Artiles en algo que no se circunscribe al subdesarrollo ni a las limitantes de recursos porque constituye una guía de trabajo elaborada por los profesionales de la medicina sustentada en la buena relación entre el médico y el paciente con un fundamento esencial basado en la Historia Clínica.

Los expertos consideran que entre los componentes de este método figuran el interrogatorio al enfermo, su correspondiente examen físico y el diagnóstico médico.

Investigaciones realizadas en los Estados Unidos, España e Inglaterra a través de los años corroboran que solo con el cuestionario facultativo y sus habilidades pudiera realizarse el 73 % del diagnóstico de la afección presente, sin obviar la colaboración de sus familiares.  

Respecto al examen físico queda demostrado que complementa el interrogatorio y aunque aporta menos al diagnóstico médico, difícilmente podría subestimarse su importancia con el seguimiento de algunos principios.

Los especialistas consideran que deberá realizarse posterior al interrogatorio a fin de que sirva de guía, apoyado en las necesarias condiciones de privacidad, sin obviar que para el logro de los resultados deseados se necesitan habilidades a perfeccionar en la medida en que se practique con mayor frecuencia.

Surgido en la antigua Grecia el método clínico establece una pauta a seguir, en lo referente a la asistencia, como aquello que no ha perdido vigencia a partir de un basamento lógico: No puede diagnosticarse lo que no se conoce o aquello en lo que no se piensa, por lo que para elaborar un diagnóstico correcto es muy importante tener algún conocimiento previo, tanto teórico como práctico.

Se procede al interrogatorio y examen físico para poder determinar; sin embargo, la mejor de las tecnologías pudiera complementar, pero nunca sustituirá esta función, de lo cual debe estar consciente todo profesional de la salud que desee brindar una atención esmerada a sus pacientes.

Entonces el profesor Antonio Eugenio Artíles Artíles se sentirá feliz desde su descanso en la eternidad.

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Vacunación antipolio desde el lunes 22

Vacunación antipolio desde el lunes 22

Por Ricardo R. González

La sexagésima Campaña de Vacunación Antipolio ya tiene fecha: Comenzará el lunes 22 de febrero y se extenderá hasta el sábado 27.

Datos precisos lo aporta Onélida Maure Rodríguez, jefa del Programa de Vacunación en la provincia, al subrayar que en esta oportunidad el universo de menores de tres años a inmunizar es de 20507, mientras recibirán una dosis de reactivación los 7787 infantes con nueve años.

Explica la funcionaria que debido a las condiciones sanitarias imperantes la etapa tendrá un carácter especial ya que «los municipios pueden abrir cuántos puntos de vacunación consideren necesarios a fin de evitar aglomeraciones, siempre que cumplimenten las normas y protección establecidas por los protocolos vigentes».

Los pequeños no deben ingerir agua ni otro tipo de alimentos durante los 30 minutos antes y después de suministrarse las dos gotas por vía oral, debido a que el cloro presente en el líquido inactiva la efectividad de la dosis.

Quedan excluidos del proceso aquellos menores que presenten, en ese momento, vómitos, síndromes febriles, y cuadros respiratorios o diarreicos.

En el caso de los inmunodeprimidos deberán valorarse por los especialistas competentes para determinar si pueden o no someterse a la vacuna.

Onélida Mauri subrayó que a partir del 1 al 6 de marzo se establece la semana de recuperación para aquellos menores que por enfermedad u otras causas no pudieron vacunarse en el período establecido.

Cuba desarrolló la primera Campaña de Vacunación Antipolio en 1962 y ha logrado la eliminación de la enfermedad, considerado como uno de los logros relevantes del sistema de Salud.

De acuerdo con los expertos entre ese año hasta la actualidad se han eliminado seis afecciones prevenibles por vacunas junto a diversas manifestaciones graves de otras enfermedades.

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Calidad y servicios óptimos se piden en Salud

Calidad y servicios óptimos se piden en Salud

Por Ricardo R. González

El reto de este año es el logro de la reorganización de los servicios a fin de consolidar la óptima calidad que pide y necesita el pueblo, sentenció la Dra. Gretza Sánchez Padrón, directora provincial de Salud, al revisar los aciertos y deficiencias de la rama en un año marcado por el férreo enfrentamiento a una pandemia descomunal con implicaciones económicas.

Quedo claro que no se trata solo de cumplir las cifras de los indicadores, si no que penetren en la anatomía popular con la satisfacción recibida en cada servicio que muchas veces dista de la realidad.

Sobre el particular intervino Yudi Rodríguez Hernández, presidenta del Consejo de Defensa (CDP) en Villa Clara, para razonar que si Salud no dedica tiempo a la atención de los recursos humanos no se podrán consolidar los objetivos previstos.

Brindar Salud —dijo— constituye un derecho ciudadano y será imposible descuidar el cumplimiento de la jornada laboral y el tiempo dedicado a la actividad con la intensidad que lleva.

Inadmisible esa espera de una persona de casi un día en una consulta o para la realización de un examen. Se sabe que hay servicios que por las propias características exigen rigor y demoras, pero ello no puede convertirse en una generalidad.

Como también parece vitalicia la situación de algunos consultorios médicos con el resquebrajamiento de los horarios, la ausencia de los especialistas y otras irregularidades existentes en esta esfera de la atención primaria.

De los seis objetivos propuestos por el sistema de Salud cinco recibieron la evaluación de regular y solo uno de bien. Entre los primeros figura el grado de complacencia poblacional con los servicios, las acciones de higiene, epidemiología y microbiología, el cumplimiento de las regulaciones sanitarias, las diferentes modalidades de exportación de servicios y de cooperación internacional, y la racionalidad y eficiencia económica en el giro, mientras muestra mejor cara las estrategias de formación, capacitación e investigación del personal.       

Una de las problemáticas medulares recae sobre los 56 consultorios de la provincia que carecen de agua corriente, aun así realizan sus procederes, en tanto existen otros locales compartidos, y no son pocas las deficiencias estructurales.

Entre las deficiencias aparecen, además, la no reducción de la mortalidad prematura (fallecidos entre los 30 y 69 años) en cáncer de mama, próstata, pulmón, bucal, colon y cérvix. En esta última neoplasia solo el 83, 4 % de las pacientes son diagnosticadas en edades tempranas con los mayores incumplimientos por parte de Corralillo, Camajuaní y Caibarién, en tanto la cobertura de prueba citológica en mujeres comprendidas entre los 25 y 64 años apenas rebasa el 78,7 % en la provincia ante un propósito del 85 % como mínimo.

A la lista de deficiencias se suma el índice de infestación provocado por la presencia del Aedes aegypti que de un marco permisible de 0,05 % Villa Clara despidió el año con 0,41 % debido a los incumplimientos de nueve municipios con excepción de Corralillo, Encrucijada, Cifuentes y Ranchuelo.

El 36,7 % de las manzanas del territorio presentan una focalidad reiterada ante el no completamiento de las fuerzas, la baja calidad del focal, y la superficialidad en el trabajo, por citar algunas.

Tópicos inherentes a la estomatología, con acciones muy deprimidas como consecuencia de la Covid y el déficit de insumos, el funcionamiento de los consejos de Salud municipales, el incumplimiento de los planes quirúrgicos en tiempos en que hubo que detener las cirugías electivas, y el accionar limitado de los salones quirúrgicos en las principales instituciones del territorio formaron parte de las valoraciones.

La moneda también exhibe su otra cara, y ante las entregas de primera línea desarrolladas por el personal de Salud en contrarresta al SARS-CoV-2 se logró una tasa de mortalidad infantil de 3,7 por cada mil nacidos vivos para situarse la demarcación como la más integral del país.

El período aportó 20 donaciones de órganos renales, diez de córnea y cuatro de médula ósea, sin descartar la disminución de la mortalidad del adulto mayor entre 60 y 74 años, mientras se supera el 95 % de vacunación en la población menor de dos años.

De destacada es calificada la trayectoria del Laboratorio de Microbiología Molecular en el dictamen del virus a toda la región central e incluso en ocasiones a las provincias de Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque, La Habana, Matanzas, Holguín y Santiago de Cuba, al tiempo que sobresale el aporte de los profesionales de la salud a las investigaciones nacionales y del territorio relacionadas con la Covid, así como la asesoría y desarrollo a los protocolos actuales de atención.

En el orden docente se incrementaron los indicadores de promoción de la Universidad Médica en su segundo semestre ordinario, a la vez que fueron beneficiados 520 pacientes con el uso de la medicina regenerativa.

Un reconocimiento a nombre del Partido, el Gobierno y el propio pueblo llegó para todos los afiliados al sector por el esfuerzo desplegado en doce meses titánicos.

Milaxy Yanet Sánchez Armas, vicegobernadora de Villa Clara, junto a otros dirigentes, participaron en el balance que reconoció a las subdirecciones, departamentos y unidades de subordinación provincial por sus correspondientes entregas.

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Canta Elenita, canta

Canta Elenita, canta

El día del egreso, pero antes de partir hacia casa Elena interpretó una de sus canciones para el colectivo. Junto a ella su hermanita Elaine y su mamá Yaritsy.

La historia de la niña que les regalaba canciones a sus protectores de la Salud mientras permaneció ingresada en el hospital Manuel Fajardo Rivero de Villa Clara.

Por Ricardo R. González

Fotos: cortesía Hospital Militar

Apenas iniciaron los primeros días de este 2021 y el mundo le dio una vuelta inimaginable a sus siete años. De pronto, todo cambió, no asistiría a su segundo grado en el seminternado de primaria Olga Alonso, de Santa Clara, ni recibiría ese universo del saber impartido por la querida maestra Maritza. Tampoco participaría en los juegos que llenan las ilusiones de la infancia ni en los matutinos en los que canta y recita en tiempos normales.

Nada ocurrió por voluntad propia ante un detestable culpable que impuso barreras para tratar de nublar los días de Elena Moreno Abreu. Ella escuchaba hablar del coronavirus y de sus infaustas heridas, pero nunca imaginó que tocara a la puerta a fin de someter a parte de la familia al triste dictamen de la positividad, y en el caso particular resultar sospechosa de alto riesgo.

Marcados por la pandemia quedaban sus padres Alexis Moreno Falcón, gastronómico del motel Las Palmas en la capital provincial, Yaritsy Abreu Gómez, licenciada en Ciencias Farmacéuticas y trabajadora en el Departamento Provincial de Medicamentos y Tecnologías Médicas de la Dirección Provincial de Salud, al igual que su hija Elaine, de seis años y matricula del primer grado también en el seminternado Olga Alonso. Por ello, el hospital militar Comandante Manuel Fajardo Rivero, de Villa Clara, resultó el «hogar» transitorio en una historia contada así…

— Enero 3: Alexis comenzó con signos de catarro y malestar general. Un día después ingresó en un centro de aislamiento donde luego de los exámenes pertinentes resultó positivo a la COVID-19. Lo suficiente para ser trasladado al Hospital Militar hasta su egreso el 13 del actual mes.

— Enero 4: Yaritsy, Elaine y Elena se mantienen en aislamiento domiciliario en espera de los PCR. ¿Resultados? Yaritsy y Elaine, afirmativas, por lo que el camino hacia la institución hospitalaria no se hizo esperar hasta el 17 de enero en que recibieron el alta.

«Supuestamente adquirimos el virus por otro contacto. En el caso de Elena manifestaba congestión nasal unida a dolor de garganta que experimentó un solo día, mientras Elaine también presentaba tupición como único signo», explica la progenitora quien, en su caso, perdió el apetito y el sentido del gusto.

Una preocupación existía en la familia. Elena padece de una arritmia cardíaca atendida por la Dra. Lisset Ley Vega, en el Hospital Pediátrico, y por el Dr. Juan Miguel Cruz Elizundia, del Cardiocentro villaclareño, pero la comisión de expertos que evaluó la situación, con dominio pleno de los protocolos vigentes, decidió emprender de inmediato las acciones y aplicarle a Elena idéntico tratamiento al de un paciente positivo ante el estrecho contacto familiar existente y sus antecedentes clínicos, según relata el Dr. Richar Godoy León, quien asume la jefatura del servicio de Pediatría en el Hospital Militar durante la etapa del SARS-CoV-2

CANCIONES PARA EL ALMA

Las horas pasaban en ese compás interminable bajo la acción de fuertes medicamentos. Quizás las jornadas más largas en la vida de las infantes hasta que en el segundo día de ingreso Yaritsy le propuso a su hija mayor que le cantara a los médicos y al resto del personal de Salud como agradecimiento por tantas atenciones.

Era el regalo espontáneo para ellos. La niña muy dispuesta aceptó y cada noche, a las 9:00 p.m. llegaban las canciones como una especie de aplauso simbólico.

Cantos a la esperanza, a encontrar los detalles bellos aunque algo presente las huellas de lo deplorable, a realzar el valor del entorno, y sentir la auténtica cubanía llegaban a través de esa palangana vieja, de nuestra Teresita Fernández, en las que un día florecieron violetas para demostrar que aún lo desechable puede tributar satisfacciones, o mediante esa Nana de las mariposas, original de Kiki Corona, que remarca lo autóctono de una flor nacional incomparable.

En aquellas jornadas no faltó el tierno llamado al cuidado de la Naturaleza, y para ello se entonaba Amanecer de la flor, de Ada Elba Pérez que Liuba Maria Hevia ha hecho suya, o los Versos Sencillos, de José Martí, y el Cuba que linda es Cuba, en la que Eduardo Saborit reflejó la grandeza de un archipiélago que se lleva muy adentro. Todas ellas fueron seguidas por su hermana Elaine quien se incorporó a la iniciativa para alternar en ocasiones como dúo.

Así una noche y otra en lo que ya resultaba un momento esperado. El personal de Salud estaba maravillado, incluso asistían otros facultativos que se encontraban en labores para escucharla.

Aunque no tuvo la vivencia directa el Dr. Godoy León observó un vídeo y confiesa que le resultó muy motivador. «Los pediatras, los clínicos, las enfermeras de lo único que hablaban era de eso, de lo lindo que cantaba y de la emoción al escucharla», precisa.

Para Yaritsy constituyó un gran placer. «A Elenita siempre le ha gustado el canto. Desde primer grado cumple parte de sus sueños con Fidel Barata Hernández, un instructor de música de la Casa de la Cultura, quien la acompaña con la guitarra y montan diferentes canciones que se hacen escuchar en el propio recinto cultural en tiempos normales».

Ella también pertenece al Coro Provincial de niños y adolescentes de Villa Clara en proyecto iniciado hace poco y que aparece en fase de ensayos.

Luego del período establecido los exámenes realizados a la familia resultaron negativos, y el martes 19 de enero llegaba el egreso que dejó un vacío marcado entre el personal de la Sala.

Se extrañan aquellas canciones brotadas del alma que alegraban un segmento de la noche con la voz de una pequeña capaz de minimizar el dolor causado por los pinchazos recibidos y los efectos de los medicamentos porque siempre recibió esa ternura que hizo realidad lo que un día sentenció el más grande de todos los cubanos: «Los médicos deberían tener siempre llena de besos las manos».

Mientras tanto Alexis, el esposo de Yaritsy y el papá de Elena y Elaine, aguardaba en el hogar.

YA EN CASA

Los tiempos ingratos traen a la vez recompensas. No imaginó la familia Moreno—Abreu contar con ese cariño y respaldo que llegan de todas partes cuando las contingencias se tornan difíciles.

Sentirse queridos resulta un privilegio a ganar y queda demostrado desde los compañeros de trabajo de ambos padres, la escuela de las niñas cuyo personal estuvo muy preocupado y llamaban continuamente para conocer la evolución, así como de los integrantes de la zona de cuarentena del Consejo de Defensa Abel Santamaría con los agentes del MININT, de Tropas Especiales, los necesarios activistas y los representantes de las organizaciones de masas, encargados de llevar los víveres, atender los reclamos de la comunidad, y preservar la disciplina durante las 24 horas en toda la demarcación.

Respecto a lo recibido en el hospital militar Cdte. Manuel Fajardo Rivero nadie mejor que la propia Yaritsy al considerar que tanto los médicos como el personal de enfermería, técnicos, y auxiliares en general ofrecieron un trato excepcional. «Estábamos muy preocupados con Elena por su padecimiento de base, pero en todo momento los pediatras estuvieron muy al tanto de su evolución médica. En esta institución la preocupación hacia los enfermos es extrema, son héroes anónimos en una nueva contienda que brindan conocimientos, apoyo y amor a quienes lo necesitamos en esos momentos».

Que reconfortante es, a la vez, escuchar a la maestra Maritza González Portela declarar que son de esas alumnas siempre deseosas de tener por un docente en las aulas. Elena es aplicada, inteligente, participante en los concursos, aficionada al canto, y dispuesta a colaborar en las actividades extradocentes, como también su hermanita Elaine.

Y en medio de todo, vale insistir en esa necesaria prevención que nunca puede parecer reiterativa con un mensaje que implora cuidarnos por usted, por su familia, por la infancia que no tiene derecho a sufrir, y por todos.

Aliviemos el trabajo de nuestros baluartes de la Salud y de cada contribuyente ante ese agotamiento de meses que no admite descanso y les impone seguir. Para ellos todas las dichas del mundo, y regalos como los que ofreció una niña de segundo grado del seminternado Olga Alonso cuando la COVID trató de herir su inocencia. Es pequeña sí, aunque la estatura conspire a primera vista con la edad, mas su corazón está pleno de bondades, por eso canta Elenita, canta porque te lo agradece la vida.

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