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Soberana 02, bienvenida en infantes y adolescentes

Soberana 02, bienvenida en infantes y adolescentes

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Un día se escuchó hablar de ella, sobre una de las vacunas cubanas que evita las formas más graves de esta terrible pandemia que asola al mundo. Su nombre: Soberana 02 y muchos anhelaban tenerla cerca. Ya puede decirse que constituye un deseo cumplido, más cuando entre sus destinatarios figuran esos tesoros que llenan la infancia y la adolescencia.

Para ellos también arribaron las dosis a Villa Clara. Un lunes 13 de septiembre comenzaron su accionar dirigido, primeramente, a un universo de 40 013 jóvenes comprendidos entre los 11 y los 18 años a través de diversos vacunatorios habilitados en la provincia.

La selección incluyó al seminternado de primaria 13 de Marzo que mostró su organización ante adolescentes acompañados de sus padres. Algunos un poco temerosos por la impresión que pudiera causar la aguja, otros «campechanos» que olvidaron todo tipo de miedo y a lo mejor deseaban impresionar a las muchachas del aula, y casos como el de Cristian Daniel Díaz Álvarez, ansioso por recibir su vacuna.  

«Estaba loco por ello. Llevamos mucho tiempo encerrado en la casa y extraño a los amigos, a la profe y a mi aula», agrega mientras espera su turno de vacunación.

— ¿Ese primer día de escuela crees que se pueda olvidar el nasobuco y otras medidas de protección?

— No, hay que seguir con el y cumplir el resto de lo que está orientado.

Junto a su mamá, Yamilka Álvarez Valdés, Cristian desconoce el miedo escénico, es capaz de responder cualquier pregunta, mientras tanto escucha a su progenitora aludir que deseaba mucho el arribo de esta etapa para niños y adolescentes.

«Él es asmático y tiene mayor riesgo. Como madre considero excelente que este grupo de edad se vacune. Yo tuve la Covid-19 y pasé mucho trabajo para que mis cinco hijos no se contagiaran, y en el caso de Cristian, en particular, por las condicionantes médicas que tiene».

Al valorar el sistema organizativo de la vacunación en este centro Yamilka pondera cada detalle. «Los profesores llegaron a la casa y avisaron el día y la hora en que comenzaría la vacunación, llamaron también por teléfono, y hubo bastante información al respecto, por lo que felicito al sector de la Educación».

La Dra. María del Carmen Puimiró Alemán, asume la responsabilidad general en el sitio que tiene asignado otras escuelas de Santa Clara, y advierte que siempre habrá un período de recuperación para quienes, por diversas causas, se vieron imposibilitados de hacerlo en la etapa programada.

LEANDRO AL ACECHO DE SU TIEMPO

Llegó temprano a la escuela secundaria básica (ESBU) Capitán Roberto Rodríguez, de Santa Clara. No iba a recibir una clase ni una consulta con un profesor, era más bien asistir a un encuentro con la vida porque Leandro Orrantia González fue en busca de la primera dosis de Soberana 02.

Su papá Rayle Orrantia Martínez lo acompañaba. Daba la impresión que la alegría era compartida. Al excelente vínculo filial se une el de ser grandes amigos y compartir todo lo que depara la existencia; sin embargo, conocimos que Leandro reside en Caibarién, pero al cerrarse fronteras está «varado» en la capital provincial desde el pasado mayo.

Preocupada por el muchacho su maestra caibarienense les avisó del proceso vacunatorio, y al contemplarse en las normativas se hicieron las tramitaciones para aplicar Soberana 02 en la capital provincial.

«La enfermera conversó conmigo y me dijo: «esto no te va a doler, no tengas miedo». Así fue, prácticamente no sentí nada, y no me puedo despreocupar aún con el resto de las dosis porque la vacuna no evita la enfermedad, pero en caso de contagio impide que llegue a síntomas graves».

Por su parte Rayle considera que el proceso cumplió las expectativas.« A los padres se les permitió entrar y aguardamos en el enorme patio de la escuela sin aglomeraciones, en espera que concluyera todo el período».

Cursante de séptimo grado y con 13 años Leandro solo lamenta que en este tiempo no ha podido demostrar a plenitud su cariño hacia sus seres queridos. Anhela besar a su abuela Leonor y al resto de su familia, pero sabe que algún día será y, entonces, se desbordará ese manantial de emociones contenidas.

Mas, este tiempo de receso ha sido muy bien aprovechado por el adolescente. Lee mucho y anuncia que le gustaría escribir, quizás de vivencias cotidianas, de historia, de anécdotas o de ciencia ficción, mientras que ha vuelto a desarrollar sus habilidades e inclinaciones por el dibujo, y le motivan algunos programas de Rusia Today.

Las películas no faltan, y dentro de ese marco familiar el muchacho ratifica su armonía y ayuda a papá en cualquier tarea que lo vea desempeñar.

Leandro y Rayle partieron para su casa con la experiencia de esta primera dosis. Al fin el joven encontró a Soberana 02 como era su anhelo.

LO DIVERSO ENTRE LOS MÁS PEQUEÑOS

Llegó el día de aplicar el inmunógeno a quienes transitan entre los dos y los diez años. Al vacunatorio instalado en el policlínico Santa Clara llegaron Marbelys Noriega Martín y su pequeño Jean Manuel Aguiar Noriega.

Él tiene apenas tres años que me lo señalaba con sus minúsculos dedos para que no me equivocara, y a lo mejor se preguntaba los motivos de por qué su mamá lo había llevado hasta allí ante un panorama ausente de piñatas, de globos, y para nada festivo.

Poco a poco ganamos su confianza, algo receloso al ver la grabadora, pero no ocultó que le gustan las fotos y estar junto a mamá y papá.

Cuenta Marbelys que la doctora de su consultorio avisó a la casa que sería vacunado y como familia disciplinada acudió sin falta a la cita.

Todo parecía normal hasta que llegó el momento crucial con las reacciones propias de los infantes al ver una jeringuilla, mientras unos lloraron un poquito y otros apenas ni se enteraron del «pellizquito», en el caso de Jean Manuel resultó lo contrario, hubo que batallar para lograr el objetivo.

Junto a él muchos niños y niñas aguardaban en una larga fila, todos con sus diminutos nasobucos y algunos hasta llevaron esas mascotas de peluche que arropan sueños o deseos y resultan una especie de confidentes en el camino de las fantasías.

De acuerdo con las estrategias los más pequeños, hasta los cuatro años, recibieron Soberana 02 en la propia institución, y a partir de los cinco años en adelante se vacunaron en los sitios correspondientes y certificados para esta área de Salud en un universo total que abarca a  1 810 infantes.

Pasados unos minutos Jean Miguel volvió a la calma. Quizás algún suspiro escapaba hasta que partió en espera de las próximas dosis. Sin dudas la tranquilidad retornaba a su diminuta anatomía.

ALGUNAS CONSIDERACIONES

Si bien las etapas dedicadas a la vacunación de los adolescentes resultaron, por lo general, organizadas, el proceso destinado a los más tiernos no resultó feliz en varios puntos de Santa Clara y en otros municipios.

Las opiniones resultan diversas. Algunos padres elogiaron lo vivido, pero otros no atenidos a lugares muy cerrados en medio de un intenso calor. Quizás los cambios repentinos de un día para otro en el programa establecido conspiró con el oportuno aviso y la preparación del personal, a lo mejor por el hecho de coincidir el cronograma con un fin de semana (sábado, domingo y lunes), o por el ya marcado hábito de los cubanos de vivir entre colas originó descontento y fallas en el funcionamiento de ese horario «escalonado» en el que se reparten las horas en pequeños grupos para asistir a los vacunatorios a fin de evitar aglomeraciones, entre otras causas.

Ahora avanza la etapa de recuperación de dosis para quienes no pudieron hacerlo en la fecha prevista, mas faltan todavía las jornadas venideras.

A quienes lograron un período sin contratiempos vale el reconocimiento; no obstante, sirvan las experiencias para no lacerar nobles propósitos, y más cuando se trata de criaturas que llegan como regalos inestimables que alegran la vida.

PIE DE FOTOS

1.- Cristian Daniel y su mamá Yamilka en un proceso en que los padres deben acompañar a sus hijos.

2.- Leandro y su papá Rayle valoran este momento con la primera dosis de Soberana 02.

3.- Jean Miguel junto a su progenitora en su momento crucial.

4.- Un equipo médico permanece en los sitios para atender posibles reacciones adversas a presentarse.

 5.- Adolescentes y jóvenes, entre 12 y 18 años, valoran las necesarias acciones en beneficio de su salud.

También puede ver este material en:

https://ricardosoy.wordpress.com

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