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Salud

Estudiantes de Medicina se insertan a los consultorios

Estudiantes de Medicina se insertan a los consultorios

A la doctora Gretel Pegudo Castillo, del consultorio 16-1 en Santa Clara, se ha integrado Raicov Pascual Arbona como parte de su formación integral  

Por Ricardo R. González

Los consultorios del Médico y la Enfermera de la Familia suman otro valioso componente al insertar a los estudiantes de medicina a estas labores asistenciales.

Según explicaron los doctores José Luis Aparicio Suárez y Lorge Jacinto Hernández, rector y vicedecano docente en la Universidad de Ciencias Médicas Dr. Serafín Ruiz de Zárate Ruiz, respectivamente, la carrera establece una práctica preprofesional en las especialidades de medicina, pediatría, cirugía, ginecobstetricia, y medicina general integral.

Ello se materializa durante el año final de estudios, y el «interno» complementa sus conocimientos al asumir este ejercicio basado en la solución de las problemáticas médicas y ambientales que existen en su radio de acción.

La práctica dispone de su correspondiente supervisión docente, y se realiza de manera rotatoria tanto en instituciones de la atención primaria y secundaria, sin descartar el vínculo con las guardias médicas en policlínicos y hospitales.

Una iniciativa villaclareña en el reordenamiento de los servicios de Salud, emprendida en los últimos tiempos, fue la de incorporar a los alumnos de quinto y sexto años a la dispensarización de los habitantes asignados a cada consultorio, al rescate de las historias clínicas, y a otros perfiles indispensables de acuerdo con las necesidades del área o institución asignadas.

La tarea se cumplimentó de manera satisfactoria en los 13 municipios, a tenor de que el aprendizaje de las ciencias médicas está habilitado en toda la demarcación villaclareña.

¡Hola mamá!

¡Hola mamá!

El 2010 forma parte del ayer, pero entre sus capítulos destacables figura el de dejar los registros más bajos de mortalidad infantil para una provincia en toda la historia cubana. Una realidad que incluye al hospital ginecobstétrico Mariana Grajales, de Santa Clara.

Lismarian Yanez Izquierdo fue una de los 5 mil 277 infantes que, hasta el 28 de diciembre, habían nacido en el hospital ginecobstétrico santaclareño, cuya cifra de bienvenidas superó la registrada el año anterior.

Por Ricardo R. González

Fotos: Carlos Rodríguez Torres

Una hipertensión arterial fue el detonante para que Marylín Benavides Torrente hiciera más largas sus noches apoyada en el conteo incesante de estrellitas que asedia a las gestantes impacientes. Era su primera gestación y deseaba lograrla, a pesar de que la aguja del esfigmo se inclinaba hacia la zona de peligro ya en los momentos culminantes previos al alumbramiento.

Requería paciencia, de esa gran dosis que la llevó a desempolvar los libros del armario para repasarlos desde una de las camas de la Sala de Cuidados Perinatales, del hospital ginecostétrico docente Mariana Grajales, cuando aun Lídice no mostraba indicios de salir a conquistar el mundo.

Esta área es considerada por muchos como el recinto de lujo de la obstetricia villaclareña donde se juega la vida de la mujer y la criatura mediante decisiones vitales en el estudio, seguimiento y control de los casos de alto riesgo previo al parto, durante el alumbramiento, o posterior al nacimiento.

Los caprichos de tensiones arteriales elevados, las descompensaciones de las diabetes mellitus, las jugarretas de un corazón en contratiempos o cualquier alteración que interfiera el amplio universo de la maternidad figuran entre los móviles que indican un ingreso en el servicio.

LA VIDA TOCA A LAS PUERTAS  

Los largos pasillos de la principal institución ginecobstétrica de Villa Clara reservan historias, momentos agradables y otros tristes. Ello es común en cualquier parte, más resulta novedoso que al despedir el pasado año acumulara una tasa de decesos infantiles de sólo 1,3 por cada mil nacidos vivos (siete fallecidos) en un período de complejas situaciones, y 5 mil 277 nacidos vivos —hasta el 28 de diciembre— que supera la cifra del año precedente de 4 mil 700 en idéntica etapa.

«Alma, corazón y vida revierte en premisa», confirma la doctora Rokselys Vigo Rodríguez, quien desde hace 15 meses asume la responsabilidad directiva del centro, y no deja de avalar resultados gracias a las acciones colectivas como rasgo que hace grande la obra.

Son estadísticas de Primer Mundo en una entidad que asiste entre 5 mil y 6 mil partos anuales, y alcanza los mejores saldos de la última década en cuanto a la morbimortalidad, a pesar de las tensiones generadas en algunos momentos por la falta de determinado medicamento, material gastable o recurso.

«Solo el ingenio de nuestros profesionales y el aporte del resto de la unidades de Salud, de nuestra demarcación o de otras provincias, logran proezas y hacen grande al sistema de Salud cubano», enfatiza Rokselys.

Una mirada a la Neonatología revive la llama por la siempre esperanza del mundo. Cuando parece imposible que un recién nacido con apenas dos libras de peso pueda sobrevivir, pero el paso del tiempo demuestra que ese llanto débil se hace vigoroso dentro de la incubadora mientras la balanza indica el ascenso de la masa corporal de forma vertiginosa.

Además del bajo peso, que totalizó durante el recién concluido año 58 menores por debajo de las tres libras, sus camas reciben casos complejos atribuibles a diferentes afecciones, a quienes requieren fototerapia (como consecuencia de ícteros o coloración amarilla de la piel) u otros procederes complementarios, aquellos que se mueven entre los acertijos de poder rebasar las 72 horas de nacido debido a su estado crítico, y a los aquejados de complicaciones que suelen aparece con frecuencia producto de sus propias características y que propician largas estadías.

Por demás, este hospital no se circunscribe solo al ejercicio cotidiano de partos, pues asume la docencia en la formación de los nuevos profesionales, y ejecuta cerca de 5 mil intervenciones quirúrgicas anuales con mayor incidencia de las cesáreas y las histerectomías (extirpación uterina), sin contar los 6 mil legrados como detalle llamado a meditaciones a tenor de que la población mantiene el criterio erróneo de verlo como método anticonceptivo, sin pensar en sus riesgos incuestionables.

Entre el ir y venir de las consultas puede hablarse de las correspondientes a ginecología y obstetricia; sin embargo, muchos desconocen que la especialidad de psicología tiende sus manos a otras personas sin ser necesariamente embarazadas, y están aquellas habilitadas para tratar patologías de mama y cuello del útero, así como las dirigidas a las gestantes hipertensas y cardiópatas, entre numerosas opciones de un hospital que no excluye los imprescindibles veredictos del laboratorio clínico y de anatomía patológica.

Otro año comienza. Los hombres y mujeres del «Mariana Grajales» no conciben sus sueños sin el afán de entregarse a la calidad como premisa elemental en una institución que late desde hace medio siglo, y muestra sus inevitables desgastes en la infraestructura con redes hidrosanitarias deplorables, y secciones que, paulatinamente, reciben la mejoría que bien necesitan.

Unas 32 empresas de la provincia han dejado sus huellas en un empeño que recae sobre la ECOAI- 1, y cuenta con otros aportes que no excluye la participación de los trabajadores, desde el profesor destacado hasta el imprescindible auxiliar de limpieza, que desde mayo están enfrascado en faenas voluntarias dominicales.

Fuera del universo constructivo, habrá que profundizar en esos laberintos del método clínico a partir de que un buen interrogatorio al paciente, acompañado de un examen clínico consecuente, despejan muchas de las incógnitas que no necesitan del sofisticado aporte tecnológico.

Y también sentir que desde la puerta de entrada hasta la salida prime la satisfacción y no las quejas en ese largo camino que impone la excelencia. Solo así se puede afirmar que la vida toca a las puertas gracias al abono de la conciencia y el corazón.

MEMORÁNDUM

— La tasa de mortalidad infantil es la proporción entre los fallecidos menores de un año y los infantes nacidos con vitalidad. El saldo preliminar logrado por Villa Clara en el 2010 significa que por cada mil nacidos vivos se registran 2. 5 decesos, sin que intervenga el número de habitantes existentes en una población. 

— Mientras mayor sea la cifra de nacimientos menor será la que tribute un fallecido a las estadísticas de cada territorio.

— El riesgo reproductivo preconcepcional reclama mayor interrelación entre la atención primaria y secundaria, a tenor de que las malformaciones congénitas figura entre las causas predominantes de muertes infantiles. Preparar a la pareja y dotarla de los conocimientos necesarios resultan primordiales ante la existencia de anomalías incompatibles para la vida.

— Antes de la tasa correspondiente al pasado año, Villa Clara logró en el 2008 otro de los registros más bajos de decesos en menores de un año al alcanzar 3,3 por cada mil nacidos vivos. También resultan significativos el de 2005 (4,2), y el 2009 que concluyó con 4,4.   

CONTRASTES

Esto es solo una mirada a lo que acontece en parte del globo terráqueo durante el año que acaba de culminar, y lástima que África experimente un incremento de muertes en menores de cinco años, sobre todo en Camerún, la República Central Africana, Chad, Congo, Kenia y Zambia.

De los 36 países con índices de mortalidad infantil superiores a 100 por cada 100 mil habitantes (en dicho continente se utiliza dicha proporción), 34 se encuentran en el África negra. Los otros son Afganistán y Mianmar.

Y mientras ello ocurre otros informes aseveran que el 34% de los decesos entre europeos, desde que nacen hasta los 19 años, sitúan a las lesiones entre las causas principales, sobre todo las colisiones en la carretera en Europa Occidental.

Un gran número de niños en el continente también pierde la vida en incendios, ahogados, o envenenados, y a través de Europa la contaminación del aire mata hasta 13 mil menores de cuatro años, cada 12 meses.

Sin embargo, la contaminación del aire interior, producida por el uso de combustibles sólidos, cobra la vida de más de 50 mil menores al año.

 

Logra Villa Clara la mortalidad infantil más baja de Cuba

Logra Villa Clara la mortalidad infantil más baja de Cuba

Una tasa de 2,5 por mil nacidos vivos permite, además, los menores registros en la historia de una provincia.— Tres municipios concluyen en cero.— Tampoco se reportan decesos maternos.

Ricardo R. González

Foto: Carlos Rodríguez Torres

Una de las mejores noticias que trajo las últimas horas de 2010 fue protagonizada por los trabajadores de la Salud en Villa Clara al lograr la tasa de mortalidad infantil más baja de Cuba, y el menor registro en la historia de una provincia.

La cifra preliminar consigna 2,5 por mil nacidos vivos (4,4 en el precedente), con solo 20 fallecidos menores de un año, y la ausencia de decesos en Quemado de Güines, Encrucijada, Camajuaní, y la zona del Plan Turquino Bamburanao.

Tampoco se lamentan muertes maternas en un período que aportó más de 8 mil nacimientos, similar a lo alcanzado en 2009.

Hasta el 29 de diciembre, después de nuestra demarcación se ubicaba Holguín, con 3,1, seguida por Cienfuegos (3,7), Matanzas (3,8), aunque el municipio especial Isla de la Juventud acumulaba 2,8.

Según precisiones de la doctora Belkis Lorenzo González, al frente del Programa de Atención Materno Infantil (PAMI) en el territorio, es destacable el municipio de Santa Clara por su estabilidad en el trabajo, y culminó con 2,4 por cada mil nacimientos, lo que resulta notorio ante las complejidades de una capital provincial.

Todo ello fue posible por el vínculo entre la atención primaria y secundaria, el esfuerzo de las unidades de cuidados intensivos, los servicios de ginecobstetricia y neonatología, el aporte de los centros de genética, y la sala de cuidados especiales del hospital Mariana Grajales.

De importancia, además, la intersectorialidad con otras entidades, el apoyo de las organizaciones de masas, sin descartar la labor de los 29 hogares maternos y el grupo de especialidades en función del PAMI.

Villa Clara tiene un índice de bajo peso al nacer de 4,1 ante el 5 % permisible; sin embargo, su talón de Aquiles se presenta en los registros de mortalidad preescolar (1 a 4 años) y escolar (5-14) que incrementan los fallecidos a causa de los accidentes, sobre todo los del tránsito, a lo que se suman, también, las enfermedades malignas.

La provincia experimenta en los últimos años las siguientes tasas de mortalidad infantil: 2000 (5,0); 2001 (6,2); 2002 (4,5); 2003 (5,9); 2004 (4,6); 2005 (4,2); 2006 (4,6); 2007 (5,5); 2008 (3,3), y el 2009 que cerró con 4,4 por cada mil nacimientos. 

Incorpora Cuba nanotecnología a producción de fármacos menos tóxicos

Incorpora Cuba nanotecnología a producción de fármacos menos tóxicos

Cuba incorpora la nanotecnología y las nanociencias a la producción de fármacos, con el fin de elevar la calidad y efectividad de los medicamentos, así como también aplicar tratamientos más efectivos y menos invasivos y tóxicos, dijo hoy Juventud Rebelde.

Estas nuevas tendencias del desarrollo tecnológico mundial, permitirán la creación de productos para combatir el cáncer u otras enfermedades y dolencias, que en los próximos años podrían tener quizás curación, anunció a la AIN Marlene Porto Verdecia, directora del Centro de Investigación y Desarrollo de Medicamentos (CIDEM).

Destacó la Doctora en Ciencias que los investigadores de esa institución laboran en importantes líneas de diseño de fármacos de acción sostenida a escala nanotecnológica, en aras de lograr productos capaces de mantener en la sangre, de manera permanente, la dosis requerida por el paciente.

Los expertos del CIDEM se empeñan también en concebir los llamados fármacos diana, de uso particular en el tratamiento del cáncer, y que al ser introducidos en el organismo actuarían de manera directa y exclusiva en el lugar donde se quiera obtener el efecto terapéutico, acotó.

Aclaró que no obstante las bondades, la nanotecnología puede representar riesgos, por lo cual el Centro para el Control Estatal de la Calidad de los Medicamentos trabaja en las medidas de regulación y seguridad que acompañan a estas tecnologías.

El CIDEM tiene como objetivo estratégico potenciar el Programa de Ciencia e Innovación Tecnológica, con vistas a elevar la eficiencia de los proyectos de investigación, al acelerar el tránsito del laboratorio al registro y la introducción de los medicamentos, precisó.

Ello contribuye al desarrollo del programa de formas terminadas, tecnologías de avanzada, medios diagnósticos y productos naturales, precisó Porto Verdecia.

Entre las líneas de desarrollo se encuentran la producción de nuevas formas de presentación de los productos farmacéuticos, mejorar la calidad, sustituir importaciones, crear la base para potenciar las exportaciones y perfeccionar los servicios de salud, puntualizó la directora de la entidad.

 

Cuba refuerza Brigada Médica en Haití

Cuba refuerza Brigada Médica en Haití

Un nuevo grupo de 62 cooperantes cubanos integrantes del Contingente Internacional Henry Reeve de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias, junto a 13 médicos graduados de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), llegó a Puerto Príncipe, la capital de Haití, para incorporarse a la Brigada Médica Cubana (BMC) en la lucha contra el cólera en ese país. Ver video


Este cuarto grupo es representante del compromiso de 300 médicos y enfermeras adicionales anunciado por el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, para ayudar al gobierno haitiano al enfrentamiento de la grave epidemia, informa el periódico Granma.

Con este nuevo refuerzo, la BMC cuenta ahora con un total de 1 160 integrantes, incluidos 131 galenos egresados de la ELAM de 24 países latinoamericanos, Estados Unidos y África.

Hasta el pasado viernes, los cooperantes cubanos habían atendido en las 50 unidades y centros de tratamiento del cólera, que tienen bajo su responsabilidad, a 38 311 haitianos, de ellos 12 366 menores de 15 años, lamentándose la muerte de 267 personas para una baja tasa de letalidad de 0,7%.

Para la BMC la situación más complicada se localiza en la comuna de Anse du Hainault, departamento de Grande Anse, ubicado en el sur del país (en el extremo de la península), hasta donde llegó el mal, ya propagado a todo el país y responsable de haber enfermado a 112 330 haitianos, de los que 2 478 fallecieron.

En Anse du Hainault, donde se han reportado 755 casos, los colaboradores sanitarios cubanos acaban de montar un centro de tratamiento de cólera de 50 camas, que ya recibe a sus primeros pacientes.

ENFERMERAS CUBANAS EN PRIMERA LÍNEA

Vengo a dar mi granito de arena al pueblo haitiano para contribuir a prevenir y detener la propagación de esta enfermedad, fueron las primeras palabras a su llegada a Puerto Príncipe para el periódico Granma de la licenciada en enfermería Eneida María Cobo Rodríguez, de la provincia cubana de Camagüey, quien curiosamente viajó en su primera misión médica a Haití un 17 de diciembre del 2006 para una estancia de dos años.

También las enfermeras Luisa María Leonard Pérez, de Matanzas, y Yosleidy Méndez Santana, de Pinar del Río, en el occidente de Cuba, manifiestan que no escatimarán esfuerzos para salvar vidas y hacer labor preventiva en localidades apartadas de la geografía haitiana.

El médico Aldo Ponce Vargas, de Perú, graduado en la ELAM, expresa el orgullo de trabajar junto a la BMC, "pues en la ELAM nos formaron para ayudar a pueblos necesitados como el de Haití". Recordó que aún en su país se comenta la epidemia de cólera sufrida por Perú en 1991.

Por la esperanza del mundo

Por la esperanza del mundo

La doctora Idalis Álvarez González (en el centro) y la enfermera Yudit Pérez Mallé observan a la pequeña Erika Lucía y se interesan por su estado, junto al doctor Oscar Armando Fernández Alegret, vicedirector del Hospital Pediátrico, en visita de supervisión a un colectivo que incide en la disminución de la tasa de mortalidad infantil. 

Cuando Cuba habla de potenciar la calidad del servicio, el ahorro, el uso eficiente de los recursos y la eliminación de gastos innecesarios en la Salud, existe un colectivo que tiene estos lineamientos como cartilla diaria.

Por Ricardo R. González

Foto: Carlos Rodríguez Torres

Erika Lucía Pérez Ramírez llegó a este mundo hace apenas cinco días. Por contratiempos de salud ocupa uno de los cubículos de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) perteneciente al hospital pediátrico José Luis Miranda, de Santa Clara, y mientras permanece en su incubadora, la abuela María Esther Cabrera Alfonso la contempla, y no encuentra palabras para agradecer lo que edifica todo un colectivo a favor de su nieta.

Son de esos hombres y mujeres vestidos con atuendos verdes, pero de carne y hueso. Cubanos que sienten y padecen ante la inocencia de esas criaturas, con idénticas dificultades y penurias en su vida personal, pero que no renuncian a los sueños en el largo camino de hacer por la vida aunque a veces parezca imposible.

Una premisa les caracteriza: no hay nada más importante que un niño, y en ese afán desmedido entregan más de un 90 % de sobrevivencia ante casos de extrema gravedad que imponen desvelos y seguimiento.

Tampoco escapan del férreo bloqueo llamado a la práctica de malabares para solucionar el complejo rompecabezas de un fármaco, reactivo o una prueba diagnóstica dirigida a algunos de esos 40 a 55 pacientes que ocupan, cada mes, una de las 12 camas.

Una unidad de referencia en la región central para la cirugía pediátrica neonatal, la neurocirugía, ante procesos sépticos o infecciosos, en portadores de afecciones sanguíneas malignas, y politraumatizados a causa de diversos tipos de accidentes cuya frecuencia se ha incrementado, sobremanera, respecto a otros tiempos.

La doctora Idalis Álvarez González, jefa de la UCI, y la enfermera Yudit Pérez Mallé, al frente de sus colegas de profesión, consideran que el hecho de devolverles a las familias la vitalidad de un pequeño resta el vicio de mirar las manecillas de un reloj en busca de que llegue el final de la jornada, o de pensar en qué se retorna a la casa cuando una parte de sus trabajadores reside en otros municipios.

Así se explica el por qué los doctores Yoandra Acevedo y Luis Enrique Rovira, junto a la enfermera Lisandra Gómez desafiaron la madrugada más fría que ha tenido Cuba durante las últimas cinco décadas para ir en busca de dos niños que, en estado crítico, aguardaban en Vueltas y en Caibarién.

Denota, también, las razones del galeno William González Lizardo para efectuar un estudio de costos hospitalarios. Y sepa que un solo día de estancia en la sala le cuesta al Estado cubano entre 400 y 500 pesos dentro del múltiple abanico de precios subsidiados, y de 2 mil 500 a 3 mil dólares, en dependencia de la gravedad y requerimientos de cada caso.

Sin embargo, a ese familiar preocupado y al tanto de la evolución del retoño no le cuesta ni un centavo.

Y reafirma, a la vez, el uso racional de equipos de alta tecnología, como los monitores de ventilación valorados en 5 mil «billetes duros» por cada unidad, en un país tercermundista que se impone por los corazones de titanes.

Proezas incontables forman el día a día de este colectivo que reduce el índice de infecciones intrahospitalarias al nivel de potencias altamente desarrolladas gracias a la obra de jóvenes y experimentados unidos por la sabiduría y esa dosis desbordada de humanitarismo en función de la esperanza del mundo.

Extienden a atención primaria vacuna contra cáncer de pulmón

Extienden a atención primaria vacuna contra cáncer de pulmón

La primera vacuna terapéutica de Cuba para el tratamiento del cáncer avanzado de pulmón, única inscrita en el mundo para ese tipo de tumor maligno, se extiende a la atención primaria de salud en el país.

Con el nombre de CIMAVAX EGF, el producto, desarrollado por el Centro de Inmunología Molecular, es de probada eficacia e incrementa la sobrevida de los pacientes con esa enfermedad, manifestó el máster Pedro Pablo Guerra, del Centro Nacional Coordinador de Ensayos Clínicos.

El investigador anunció que el inmunógeno se extiende mediante un protocolo de ensayo clínico fase cuatro, en el cual se incluyen personas con cáncer avanzado de pulmón en estadios tres y cuatro, que no tuvieron respuesta al tratamiento oncológico específico y reciben los cuidados paliativos en su área de salud.

Este ensayo clínico, que comenzó en junio del 2009 en Bayamo, provincia de Granma, es extendido a todo el país en los policlínicos, y mide específicamente la seguridad y efectividad mediante el estudio de los eventos adversos y variables, como la supervivencia, calidad de vida y estado nutricional.

actualmente hay cerca de un centenar de pacientes incluidos, quienes recibirán ese fármaco mientras su estado de salud lo permita, remarcó el especialista.

Ello forma parte —dijo— de los objetivos del Ministerio de Salud Pública de llevar los productos a la atención primaria. Para el 2011, la institución tiene entre sus proyecciones la inclusión de otro grupo de pacientes, añadió el experto.

Destacó que en el presente hay un ensayo clínico fase tres de la vacuna, que se lleva a cabo en los hospitales, y debe tener una inclusión de más de 500 enfermos, estudio que dará el registro definitivo del producto, reconocido en varios países.

El Centro Nacional Coordinador de Ensayos Clínicos, con casi 20 años de creado, recientemente terminó nuevas investigaciones junto con el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología.

Estos resultados científicos fueron presentados en el IV Congreso de Farmacología, que concluirá hoy en la capital, con la participación de más de 400 delegados de 35 países.

 (Agencia de Información Nacional)

A propósito del Día de los Derechos Humanos. Retorno a la alborada

A propósito del Día de los Derechos Humanos. Retorno a la alborada

Padres, paciente y galenos a los 13 días de operado el niño. De izquierda a derecha: Ramón Cancio (el papá), la doctora Marta Beatríz García Caraballoso (hematóloga que atiende el caso), Nailén Álvarez Acosta (la mamá), Yan Carlos Cancio Álvarez, y el doctor Rubén Moro Rodríguez, quien encabezara el acto quirúrgico.

Por Ricardo R. González

Una fístula arteriovenosa devino detonante. Antes de detectarse se habían realizado análisis sanguíneos en busca de la confirmación de un diagnóstico, pero un hematoma gigante aparecido en el muslo derecho del niño cambió el curso de los acontecimientos.

Los padres de Yan Carlos Cancio Álvarez, con solo ocho meses de nacido, notaron como aquello crecía y tomaba otras dimensiones.

«Sin pérdida de tiempo —confiesa su papá Ramón Cancio Chavez— abandonamos nuestro hogar en Mordazo (municipio de Santo Domingo), y retornamos al hospital pediátrico José Luis Miranda donde ha estado hospitalizado en otras ocasiones. Esta vez permaneció ocho días en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) con excelentes atenciones, y nunca imaginamos lo que vendrá después.»

El ojo clínico de los galenos vaticinaba que cada segundo pasado era irrecuperable. Por ello, entre el 6 y el 7 de septiembre, el doctor José Manuel Cartaya Irastorza, al frente del referido servicio, presentó el caso en el Cardiocentro villaclareño.

Desde entonces, primó una buena comunión. Existía un hematoma pulsátil que mantenía una comunicación anormal entre arteria y vena. La intervención quirúrgica despuntaba como única opción.

RIESGOS…CONTRATIEMPOS…«IKE»

Sin pensarlo dos veces, el doctor Rubén Moro Rodríguez, jefe del grupo de cirugía vascular en el Cardiocentro, asumió el peligroso reto de intervenir. Mas, apareció la disyuntiva de que el pequeño presentaba una afección hematológica no definida, por lo que descartaron de momento la posibilidad de llevarlo al quirófano para reparar un vaso sangrante en un infante sin los niveles requeridos de coagulación.

«La situación bordeaba lo complejo. El niño regresó  a la UCI pediátrica porque había que definir su padecimiento», precisa el doctor Moro Rodríguez.

A punto de que «Ike» mostrara sus garras sobre la región, una ambulancia del Sistema Integrado de Urgencia Médica (SIUM) partía hacia la capital cubana con el menor y sus progenitores. No pudo avanzar mucho. El estado de de la Autopista Nacional, debido al meteoro, impedía el tránsito por uno de sus segmentos. De nuevo el retorno a Villa Clara.

Mientras tanto, las bondades que brinda el ANGIOTAC, un equipo de ultrasonido de alta valía, instalado en Cardiocentro, marcaba el lugar exacto donde se encontraba el orificio por el que brotaba la sangre. Lograron imágenes únicas sin antecedentes en Cuba para dicha irregularidad en niños. No obstante, hacia falta el factor VIII determinante en la coagulación de estos enfermos, y que solo se encuentra disponible en el Instituto Nacional de Hematología.

A la segunda fue la vencida. Emprendieron la travesía hacia La Habana una vez pasado el huracán. Ocho días permanecieron allá. Era confirmada la hemofilia A, y retornaron a la provincia luego de considerarse en aquella institución que el acto quirúrgico podía dilatarse hasta tanto el niño se recuperara y fuera más grande.

El doctor Rubén Moro lo recuerda como hoy. «El 22 de septiembre hicimos una especie de junta médica. Hematólogos, intensivistas, anestesiólogos… Cada centro de salud villaclareño delimitó sus responsabilidades y lo que iba a aportar. También el equipo de cirugía vascular del Cardiocentro… Entre todos discutimos el caso. Acordamos la necesidad de operar al tener ya el diagnóstico de la enfermedad. No se podía esperar más.

«Incluso utilizamos la vía del correo electrónico para conocer el criterio del doctor Juan Enrique Yara Sánchez, eminente personalidad de la cirugía vascular en el hospital santiaguero Saturnino Lora. Dio sus votos por el acto, al igual que un destacado científico foráneo, con sobresaliente aval,  quien me respondió en letras mayúsculas: Ya lo operaste… Sin dudas resultaba un llamado de urgencia, un S.O.S».

ODISEA EN EPÍLOGO

Sobre las 10:30 de la mañana del 25 de septiembre Yan Carlos Cancio traspasaba el salón de operaciones del Cardiocentro. Un episodio de riesgo que conllevaba ganar o perder.

Desde el momento en que se hace la incisión en la piel hasta llegar al vaso sangrante solo deben transcurrir segundos, pues en el caso de los adultos es evidente la pérdida de uno o dos litros de sangre perfectamente recuperables, pero un pequeño de tan corta edad no resiste dicho escape.

Aproximadamente 45 minutos demoró la intervención. «Por lo general son afecciones del adulto, muy infrecuentes en niños y muchos menos en lactantes. Las fístulas arteriovenosas pueden ser congénitas (de nacimiento) o adquiridas, ocasionadas por diversos traumatismos que no descartan hasta un simple pinchazo como ocurrió en este hemofílico.   

«El orificio se produce en una arteria importante. Por el emanaba la sangre, provocó coágulos, y esa acumulación puede llegar a infestarse y hasta reventar. De ocurrir, el paciente fallece», advierte Moro Rodríguez, quien encabezó el equipo multidisciplinario que asumió el episodio quirúrgico de Yan Carlos, alguien que se ha convertido en un hijo para el galeno.

«Lo han bautizado como el niño del hematoma», y si hay algo que satisface es constatar la forma en que funcionó el sistema de Salud. Desde la UCI y la sala de Hematología pediátricas, el Cardiocentro, la dirección provincial del MINSAP, el Programa de Atención Materno Infantil (PAMI), el SIUM y el Instituto Nacional de Hematología en medio de las tensiones derivadas del huracán «Ike».

«Una verdadera hermandad en función de la vida humana, pues solo la operación costaría en otros lares 20 mil dólares y valorándola de manera integral nunca menos de 100 mil.»

Nailén Álvarez Acosta, la mamá del pequeño no encuentra palabras de agradecimiento. «Imposible soñarlo fuera de Cuba. Gracias a la ciencia y a la vida está con nosotros, y ello resulta el mayor tesoro, sin pagar ni un centavo.»

Como progenitores nunca le ocultaron el riesgo de la operación, y aun así asumieron la única posibilidad de concluir esta pesadilla.

«Sufrimos bastante, pero jamás olvidaremos las palabras del doctor Moro antes de entrar al salón… Lo salvaremos —dijo—, y todos apostamos por la vida.»

Ya, desde el dominicano punto de Mordazo, la familia Cancio Álvarez descansa de esta etapa de tensiones mezclada con la furia de huracanes. Desde allá buscan la luz en su preciado retorno a la alborada.

¿QUÉ ES LA HEMOFILIA A?

Como una enfermedad hereditaria vinculada al cromosoma X la define la doctora Marta Beatríz García Caraballoso, especialista en Hematología que atiende a Yan Carlos desde que le fuera detectado el padecimiento.

La madre resulta la portadora, y solo la padecen los hombres porque el gen involucrado está ubicado en el cromosoma X. El sexo masculino tiene únicamente un cromosoma X. En cambio, las mujeres poseen dos cromosomas X. De haber algún defecto en este, el hombre no tendrá otro similar para compensarlo, como sí ocurre en las féminas.

El padecimiento puede hacer nuevas mutaciones y afectar a otros varones del núcleo como en el caso de Yan Carlos que tiene un hermano anterior de cinco años y no padece la enfermedad.

En Villa Clara existen 6 niños diagnosticados con la hemofilia A, mientras la incidencia de la afección en general a nivel mundial se calcula entre 10 y 20 habitantes por cada 100 mil, mientras más de 400 mil personas padecen hemofilia en todo el universo.

Los síntomas revelan la aparición de hematomas sin causa aparente. También, el sangrado en las grandes articulaciones (como rodillas, tobillos, codos, hombros, caderas) que generan deformaciones, discapacidad y dificultades.

Marta adora a los niños y aquí encuentra la causa de su dedicación. Explica que la hemofilia A está asociada al déficit del Factor VIII que interviene en la coagulación. Cuba aun no ha logrado la producción del producto, por lo que debe adquirirlo en el mercado foráneo a precios que oscilan entre los 367 y 416 dólares cada bulbo.

La dosis se administra por vía endovenosa, y una vez preparado el contenido solo sirve para una sola ocasión, pues el Factor se activa y es válido por escasas horas.

En el caso de este niño, requirió 30 bulbos aplicados durante 12 días posteriores a la operación. Con anterioridad se recurría a los criopreparados o derivado de la sangre. De aquí la importancia de las donaciones sanguíneas. 

Antes de los tratamientos actuales los pacientes rara vez llegaban a la adultez. Un caso famoso de transmisión de hemofilia fue el de la reina Victoria de Inglaterra, cuyas hijas transmitieron la enfermedad a las casas reales española y rusa.

Por las características de la enfermedad, cada 17 de abril despunta como el Día Mundial de la Hemofilia, dirigido a incrementar la conciencia sobre la enfermedad.