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soyquiensoy (Ricardo R. González)

Salud

Haití, entre dos aguas

Haití, entre dos aguas

«Me sentí motivada en uno de los días más tristes de mi vida. Tenía que decidir entre abandonar la brigada o marchar a Nicaragua ante la situación de mi abuela ya en coma», subraya la doctora María Esther Betanco Vázquez.

Una nicaragüense graduada en la filial de la Escuela Latinoamericana de Medicina en Villa Clara comparte las vivencias que le produjo un país envuelto en el holocausto de un terremoto, y en las garras del cólera

Por Ricardo R. González

Foto: Liván Montiel Campos

A Villa Clara llegó en una tarde de 2001 con los sueños de hacerse médica. Dejaba atrás su Carranza natal, en el Pacífico nicaragüense, para iniciar un camino desconocido y lleno de incógnitas. Ahora María Esther Betanco Vázquez echa a volar sus recuerdos consolidados en la primera graduación de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) en tierras villaclareñas.

Si algo la curtió fue su trabajo en comunidades intrincadas. Allá en la Chucho Alfredo, de la localidad remediana de General Carrillo, inolvidable para ella. Uno de los puntos que desea visitar Gerardo Hernández Nordelo una vez en su Patria.

Ya estaba en Santa Clara cuando ocurrió el terremoto en Haití. Las imágenes vistas por la TV le resultaron deprimentes. «Ese pueblo necesita ayuda, y no me puedo quedar con los brazos cruzados», se dijo, pero al constatar que un médico dominicano, graduado de la ELAM, llegaba a ese país a brindar su cooperación, le basto para convertirlo en detonante.

No transcurrió media hora. Ya tenía una lista de 45 voluntarios dispuestos a partir desde la Universidad Médica villaclareña, y rápidamente contactaron con la dirección nacional de la escuela latinoamericana en La Habana, y la embajada de Nicaragua en Cuba a fin de oficializar la voluntad.

«Mediante un comunicado le pedimos a Daniel Ortega que nos dejara ir. Nuestro embajador aquí, Luis Cabrera, quedó muy impactado, y se comunicó con el presidente. Él respondió desde Managua que, por su parte, no había inconvenientes, que de aprobarse estuviéramos a disposición de la brigada médica cubana.»

Aquello provocó un hervidero. Además de los nicaragüenses, querían asistir alumnos de otras nacionalidades. Unos 350 manifestaron su interés de marchar.

«Fueron días de insistencia. Por razones de seguridad había que esperar, hasta que en la noche del 5 de febrero de 2010 recibo una llamada para confirmar que solo podían viajar cinco compañeros. En principio yo no estaba incluida, pero una situación familiar de un colega hizo que me aprobaran desde La Habana. De inicio el vuelo era para el día 15; pero ya estando en la capital cubana planteé que mientras más tarde llegáramos eran más vidas perdidas, y pedimos salir cuanto antes.»

El 12 de febrero, a las 10:00 de la noche, la nave de Aerocaribbean enrumbaba a Haití, con una breve escala en la urbe santiaguera.

«La llegada a nuestro destino la califico de impactante. Oscuridad total desde el aire. Apenas unos focos indicaban la pista de aterrizaje, y desde que bajamos del avión encontramos la presencia de militares.

«En medio de todo, nos relajó el hecho de ver a la doctora Yiliam Jiménez Expósito, directora de Colaboración Médica en Cuba. Ella nos había recibido cuando llegamos a la ELAM en busca de nuestros horizontes, y ahora ya le entregábamos la realización profesional.

«Los militares apuntaban con sus armas. Nos acordamos de las palabras de Fidel que expresó en una ocasión: «Ustedes serán como ángeles, y cuando se sepa que van a salvar vidas, nadie les hará daño». Eso nos dio fuerza y frente a los militares comentamos: Cuba no envía soldados, somos médicos.»

Port au Prince mostraba sus ruinas. Todavía María recuerda al uniformado que empujó a un nativo, los restos humanos que aun permanecían en la calles en estado de descomposición, y así llegaron al campamento número 2 de la localidad de Leogane, a unos 18 km del epicentro del sismo.

Las calles estaban quebradas. Muchas de las personas en espera de asistencia. Los efectos del terremoto aceleraron los partos que se hacían en cualquier lugar, sin un mínimo de condiciones.

«Nada de descanso. No había tiempo que perder. Por suerte, en nuestro grupo había algunos malienses que dominaban el francés. Ellos resultaron nuestros facilitadores, junto a los estudiantes haitianos de Medicina que también se incorporaron. Entre creole y francés logramos el propósito. Jornadas intensas e interminables, y después las guardias a fin de evitar la sustracción y desvíos de recursos.

El resto es historia conocida.

LA CARA DEL CÓLERA

Como si las desgracias fueran pocas, apareció la epidemia de cólera. Muchas brigadas médicas de otros países comenzaban ya a retirarse luego de su estancia por el terremoto. Los alemanes, franceses y españoles estaban muy interesados en el proyecto de la ELAM, algo que desconocían.

«Éramos 75 integrantes en el colectivo, y a partir de ese momento firmamos la incondicionalidad de permanecer el tiempo necesario, independientemente de recibir o no la docencia.»

El cólera lo enfrentaron en zonas de difícil acceso. Una hora de espera significaba 20 fallecidos como consecuencia del padecimiento.

« La explosión de casos comenzó distante de donde laboramos. Ello nos permitió trazar las estrategias para que no nos sorprendiera si acaso llegaba a nuestra zona. Aquí comprendes lo valedero del sistema de Salud cubano en cuanto a sus previsiones, y eso lo aplicamos.»María Esther permanecía en el hospital de referencia de Fort Liberté, en su unidad de cuidados intensivos. Estuvo allí hasta que le indicaron asumir la dirección del centro de Mombin Crochu a raíz de la epidemia.

«Cuando salgo, expresé. No había tiempo que perder. Iniciamos las visitas a las comunidades. En este punto el cólera irrumpió cuatro meses después, y porque el portador no era oriundo del lugar. Teníamos la orientación de hacer las pesquisas en las comunidades. Cuarenta y cinco km a pie… Salíamos a las 6:00 de la mañana, retornábamos cayendo la noche. A veces incumplíamos las normas de seguridad, pero de lo contrario quedaban casas sin visitar en una comarca donde jamás había llegado un médico.

Caminos peligrosos rodeados de cascadas, elevaciones y curvas pegadas a barrancos era la topografía a vencer. La loma de Dorée fue un reto para María Esther al no poder subirla y necesitar el apoyo de dos compañeros.

«A raíz del cólera identificamos el lugar de residencia como la sierra Maestra, mientras la enfermedad quedaba ejemplificada en los invasores. Yo firmaba los partes como Comandante Betanco… Explicábamos las medidas higiénico sanitarias, observábamos como hacían los procederes, distribuíamos los medicamentos, y aprendíamos de la vida.»

El 28 de diciembre pasado fue la última visita a Dorée. Llevaron mayor cantidad de fármacos enviados desde Cuba y cargados por los burros. El personal emprendió, una vez más, la caminata.

«Fue grato pero muy triste. A ese lugar no íbamos más ¿Quién sabe si volverían a ver alguna vez a otros médicos? Comíamos lo que apareciera en el camino. Muchas veces la loma de Dorée resultó nuestro improvisado restaurante.

— ¿Y no enfrentaron casos graves?

— Un paciente de 48 años. Eran evidentes sus síntomas. Presentaba además una bronconeumonía que demandó terapéutica combinada. Presentíamos que no pasaba de esa noche. Sin embargo, salió de la gravedad.

Pasaron cinco días, y alguien me toca por el hombro. Se acercaba el fin de año y andábamos por aquellas callejuelas averiguando los precios para comprar algo y hacerle una comidita al equipo que muy bien lo merecía. Y en medio de eso me dicen «Merci, merci beaucoup» (Gracias, muchas gracias).

No lo conocí de primer momento. Su semblante era otro, y se dirigió a los presentes para agregar: « A esta doctora le debo la vida, ella me salvó del cólera».

Me sentí motivada en uno de los días más tristes de mi vida. Tenía que decidir entre abandonar la brigada o marchar a Nicaragua ante la situación de mi abuela ya en coma.

Momento difícil. Sus compañeros le aseguraron que trabajarían por ella, mas al final…

«Decidí quedarme. Pensé mucho en Fidel, en sus enseñanzas, en mis profesores de Villa Clara, en el doctor Fernando Aparicio Martínez, del hospital universitario Celestino Hernández Robau, quien tanto insistía en la aplicación del método clínico… Eso hicimos, y cumplimos. Yo tengo una deuda con la humanidad.»

María volvió después a su hogar luego de cuatro años de su última visita. Ya su abuela no estaba. La parte cubana asumiría el pago a fin de que viera por última vez a su ser querido, pero debía hacer escala en Miami y pagar una visa de tránsito.

«Mi país consideró que Cuba había invertido bastante en la formación de nosotros para tener un gasto más. Desde allá lo iban a sufragar, pero yo dije que no, que no iba a dejar ese dinero en el norte… Al fin llegué, aunque tarde, y pude dar conferencias de nuestro trabajo en Haití. Luego me invitaron a Costa Rica donde expuse la experiencia, y lo que a su vez significa el ALBA. Allí me dieron muchos medicamentos de donativos que, gracias a la compresión de Aerocaribbean viajarán conmigo hacia Haití.

De paso por Villa Clara me confesó algunas aspiraciones: Soy una médico general graduada, con especialidad clínica y una maestría aún no concluida, y quien de vuelta a esta provincia, pretende terminar su residencia en endocrinología y el resto de las cuentas pendientes.

Una nicaragüense con nacionalidad latinoamericanista, como ella se define, que lleva en sus entrañas la forja de la Patria grande, esa que le permite en estos momentos seguir haciendo por Haití, a pesar de sus vivencias navegantes entre dos aguas.

El universo desconocido de la miel de abejas

El universo desconocido de la miel de abejas

Por Ricardo R. González

Nadie puede dudar que resulta el divino tesoro extraído de los panales, pero, quizá, se desconozca las extraordinarias propiedades concentradas gracias a la laboriosidad de las abejas.

Los encantos de este alimento datan de siglos, y radica en sus propios componentes, como solución saturada de azúcares naturales que —por su origen— contiene pequeñas proporciones de proteínas y sales minerales, principalmente calcio, sodio, hierro, fósforo, magnesio y cobre; sin descartar los valores vitamínicos incluidos en el grupo B.

Según los expertos, el valor energético de la miel es calculado en 337 calorías por cada 100 gramos, y no oculta sus bondades de elemento constructor y reparador de células, al tiempo que ejerce un interesante efecto vasodilatador y diurético.

Los estudios van más allá, y algunos aseveran que tonifica el músculo cardíaco e incrementa la irrigación del sistema coronario, al tiempo que normaliza las cifras de tensión arterial, descongestiona los bronquios y suaviza la garganta.

Investigaciones realizadas confirman que el ácido fórmico —añadido por las abejas para asegurar su conservación— deviene activo antiséptico y antirreumático natural.

Un detalle poco conocido es el empleo del producto ante intoxicaciones agudas motivadas por la ingestión de bebidas alcohólicas en la que logra una recuperación vertiginosa.

¿Acaso un milagro? Nada de eso, su explicación científica queda fundamentada en las grandes proporciones contenidas de una sustancia llamada fructuosa o levulosa, que al mezclarse con el alcohol presente en el torrente sanguíneo provoca su destrucción química e invalida el carácter tóxico.

Y como si fuese poco, manifiesta eficacia ante resfriados, catarros y bronquitis. Para estos casos se recomienda la hidromiel o mezcla de esta con agua a temperatura ambiente.

La miel puede consumirse, además, con rebanadas de pan, arroz hervido, leche, nata y café. Se digiere de manera fácil, no irrita la mucosa gástrica y por su contenido de fósforo resulta un excelente tónico cerebral.

Por todo ello, el Diccionario de los Alimentos, consigna: «la miel conviene a todo el mundo, y al ser digerida sin necesitar de la acción del jugo pancreático es bien tolerada, incluso, por muchos diabéticos».

O como la definen algunos dietistas: «la más preciosa y nutritiva de todas las sustancias dulces».      

Brote de “Escherichia Coli” se extiende a 12 países y llegó a EEUU

Brote de “Escherichia Coli” se extiende a 12 países y llegó a EEUU

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó que el brote de la bacteria E. coli surgido en el norte de Alemania, ha causado 18 muertes (17 en Alemania y una en Suecia), contaminado a mil 823 personas y se ha extendido en 12 países.

La experta del Departamento de Seguridad Alimentaria de la OMS, Andrea Ellis, confirmó que de los mil 823 casos, 552 corresponden al Síndrome Hemolítico Urinario (HUS), producto de una variante aún desconocida y muy tóxica de la bacteria Escherichia Coli enterohemorrágica (EHEC).

Muestras de laboratorio de la OMS revelaron que se han presentado mil 763 casos en Alemania, pero también se identificaron casos en Austria, República Checa, Dinamarca, Francia, Holanda, Noruega, España, Suecia, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos.

Todos los casos se relacionan con personas que realizaron viajes a Alemania, a excepción de dos. En rueda de prensa, Ellis explicó que la cepa de EHEC “es muy rara”, se ha visto presente en humanos, pero “no había sido causante de un brote” como el actual. La bacteria intestinal E. coli Enterohemorrágica (EHEC) puede transmitirse de persona a persona a través de las heces o por la vía oral.

“Este tipo de transmisión nos preocupa y por esta razón quisiéramos que se refuercen los mensajes relativos a la higiene personal”, declaró la epidemióloga de la OMS, Andrea Ellis.

Sobre las vías de transmisión, explicó que el contagio “puede ocurrir sin una higiene adecuada”, por lo que una medida de prevención eficaz es lavarse las manos después de ir al baño y antes de tocar los alimentos.

En su carrera por detener la expansión de la cepa letal de E. coli, Alemania creó ayer mismo un grupo nacional de tareas para rastrear la fuente de la bacteria altamente tóxica.

El número de casos de HUS se incrementó así en más de 50 personas en tan sólo un día.

Quienes padecen ese síndrome sufren un fallo renal irremediable. Según el recuento oficial, en todo el país hay mil 763 enfermos. La mayoría de ellos se encuentran en Hamburgo y en otras zonas del norte de Alemania, donde se desató la alarma a mediados de mayo.

Y mientras, la fuente del brote infeccioso sigue siendo completamente desconocida. Por ello, las autoridades alemanas mantienen la recomendación de no ingerir tomates, pepinos ni lechugas y de ser extremadamente cuidadoso con todas las frutas y verduras crudas.

La semana pasada, las autoridades de la ciudad-estado de Hamburgo atribuyeron a pepinos importados desde España la ola de infecciones con E. coli, pero el lunes, sólo cinco días después, tuvieron que rectificar cuando los nuevos análisis demostraron que ése no era el origen del brote.

Washington revisará importaciones

El gobierno de Estados Unidos dijo ayer que aumentó la vigilancia de las importaciones de tomates, pepinos y lechuga de las áreas afectadas por el brote de la bacteria E. coli en la Unión Europea (UE).

La Administración de Fármacos y Alimentos (FDA) dijo en un comunicado que se mantiene en “contacto rutinario” con la UE y los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) “para vigilar el brote actual de E. coli O104 y rastrear” casos en Estados Unidos.

“En respuesta al brote en Europa y como medida de precaución, la FDA estableció protocolos adicionales sobre las importaciones y en la actualidad ha incrementado la vigilancia de tomates frescos, pepinos, lechuga y ensaladas de las áreas” afectadas, dijo la agencia federal. Las autoridades sanitarias de Estados Unidos también confirmaron ayer que están investigando cuatro presuntos casos de personas que viajaron a Alemania y que podrían haber contraído la agresiva bacteria E. coli, aunque por el momento no se teme un brote en el país como el que se está produciendo en Europa.

El brote es considerado el tercero más importante de E. coli en la historia reciente, y es ya el más mortífero. Doce personas murieron en 1996 en Japón en un brote que enfermó a más de nueve mil, y siete fallecieron en Canadá en el año 2000.

Italia examina otra toxina

El Ministerio de Salud de Italia confirmó por su parte que fue detectada la presencia de una bacteria de E. coli productora de toxinas en un salami de ciervo elaborado en ese país europeo.

En un comunicado, la dependencia señaló que es “altamente improbable” que la cepa detectada en el salami italiano esté relacionada con la que ha causado las muertes en Alemania.

El primer ministro de Rusia, Vladimir Putin, defendió en duros términos la prohibición rusa a la importación de verduras de toda la UE impuesta el jueves por el brote epidémico de la bacteria intestinal EHEC.

(Con información de EFE)

El cáncer no es el fin del mundo

El cáncer no es el fin del mundo

El Doctor en Ciencias Agustín Lage Dávila, director del Centro de Ingeniería Molecular del Polo Científico de La Habana, durante la apertura del evento (Foto: Ramón Barreras Valdés)

Aseveraciones de la III Jornada Territorial de Oncología y I de Enfermería Oncológica, con sede en Villa Clara.

Por Ricardo R. González

De escuchar solo el vocablo cáncer se estremece la anatomía y cambia la vida familiar; sin embargo, más del 40 % de las neoplasias son previsibles, y cada vez más la esperanza de vida tiende al incremento.

Una de las realidades prometedoras escuchadas, la víspera, durante la conferencia magistral del Doctor en Ciencias Agustín Lage Dávila, director del Centro de Ingeniería Molecular del Polo Científico de La Habana, al inaugurar la III Jornada Territorial de Oncología y I de Enfermería Oncológica, con sede en Villa Clara.

Opuesto a hablar de cáncer en fase terminal, y partidario de que el proceso aun avanzado se va transformado en una «enfermedad crónica», el destacado científico subrayó que el 40 % de la biotecnología mundial está en función del tratamiento del cáncer.

Cuba ya exhibe la vacuna EGF para determinadas neoplasias de pulmón, junto a otros cuatro productos, al tiempo que están en desarrollo cuatro anticuerpos monoclonales, y un grupo de vacunas, además del cambio necesario en el manejo del concepto de los tumores.

Según las tasas de mortalidad el 83 % de las defunciones en el país responden a enfermedades cardíacas, con el 35 %. Le siguen el cáncer (34%), las cerebrovasculares (14 %), afecciones respiratorias (10 %), y los accidentes, con el 7 %, aunque cada vez más aportan, entre todas, mayor cantidad de años de vida perdidos.

A pesar de que los procesos malignos constituyen la segunda causa de decesos en el archipiélago (y en algunas provincias ya ocupan la primacía), gracias al potencial humano y al desarrollo científico puede hablarse de que el 70 % de las leucemias linfoblásticas agudas en niños villaclareños son curables, mientras hasta la fecha se han practicado más de 32 trasplantes de médula ósea a fin de mejorar la calidad de vida del enfermo.

En el evento participa un centenar de delegados de las provincias centrales, y prestigiosos especialistas de la capital cubana que defienden 135 trabajos entre conferencias, temas libres y pósters.

Interesante resultó la mesa redonda Avances terapéuticos en el cáncer de cuello y cabeza, presentada por la doctora Esther Lucía de Armas Ramírez, y un grupo de especialistas que integran las consultas multidisciplinarias de los hospitales Celestino Hernández Robau y Arnaldo Milián Castro.

No menos importante las temáticas relacionadas con las intervenciones educativas del cáncer de mamas que, a pesar de tener causas desconocidas, se atribuye, presuntamente, a procesos hormonales femeninos, a los antecedentes familiares, comienzos tempranos de menstruación y menopausia tardía, o a la incidencia de otros episodios malignos en endometrio u ovarios, entre otros.

Este sábado será la clausura de las sesiones en la Universidad Médica, y entre las notas destacadas aparecen la condición de Villa Clara como provincia destacada en las acciones y tratamiento del cáncer durante el último quinquenio, y la participación del personal de enfermería, la presencia de los municipios, y sobre todo de la atención primaria en Salud en las muestras presentadas al evento.

Algo común envuelve a todos. Habrá que detenerse en la necesaria pesquisa precoz en aras de la cura, sin olvidar la prevención, pues con solo reducir el mal hábito de fumar a un 19 % tendríamos mil 600 fallecidos menos por cáncer de pulmón, por citar un ejemplo.

Deténgase, fumador

Deténgase, fumador

Por Ricardo R. González   

Hace cuatro años lo entrevisté. En verdad, no se comprometió a dejar ese consumo desmedido que lo ahoga desde joven.

Corre el 31 de Mayo. Nuevamente el mundo pide un día sin humo para tratar de preservar la salud en un Planeta que suma más de mil millones de adictos a la nicotina.

Humanos de un globo terráqueo en el que seis de cada diez habitantes comparten los efectos de esas chimeneas envueltas entre capas o papelillos, y que inducen a la muerte de siete personas por minuto.

En cada decenio el fumador de una cajetilla diaria prende 300 mil unidades, y habrá sobrepasado el millón de inhalaciones.

Mucho o poco se conoce al respecto, pero el camino no muestra aristas favorables.

A tal punto que resultan escalofriantes los reportes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) al señalar que ese consumo desmedido matará a más de seis millones de personas a nivel mundial en el 2015. Una cifra mayor a la que causará el VIH-SIDA en esa fecha.

«Deleitarse» con un solo cigarro incrementa el ritmo cardíaco, la frecuencia respiratoria y la tensión arterial, sin hablar de influencias marcadas en la aparición de neoplasias o de las lesiones que deja en los llamados fumadores pasivos ante una humarada que también contamina.

Juan Garrido Fernández, a quien entrevisté hace cuatro años, no ha podido vencer sus cachadas de vicio, como él las llama.

Así figura en ese cerca del 35 % de fumadores existentes entre todos los residentes en Villa Clara.

Ojalá no resulte demasiado tarde si en algún momento decide reencontrar su fuerza de voluntad.

En el preludio de un Día Mundial sin Humo

En el preludio de un Día Mundial sin Humo

Por Ricardo R. González 

Mañana, el mundo pedirá de nuevo clemencia. Un alto al humo a manera de mitigar las heridas establecidas en los pulmones de fumadores activos y pasivos.

Pero desde Ginebra llegan noticias nada halagüeñas al trascender que el consumo de cigarrillos matará más de seis millones de personas cuando el universo llegue a 2015.

Y sí es triste la realidad, su fundamento adquiere dimensiones superiores al conocerse que será una cifra mayor a la que causará el VIH-SIDA en esa fecha.

De acuerdo a los informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la nicotina podría estar asociada al 10 por ciento del total de decesos para el referido año, mientras los expertos ya avizoran que las cuatro causas fundamentales de mortalidad en el 2030 serán las patologías cardiacas, pulmonares, ataques cerebrales y el SIDA.

Son algunos apuntes previos al 31 de Mayo, Día Mundial sin Humo. Ojalá que las conductas humanas,y sobre todo sus decisiones, le impriman un viraje al Planeta.

Especialistas de la región central en desafío contra el cáncer

Especialistas de la región central en desafío contra el cáncer

Por Ricardo R. González

Los tumores malignos y las enfermedades oncológicas tienden retos a los especialistas cubanos que buscan e investigan aquellos métodos encaminados a elevar la calidad de vida de sus pacientes.

Por ello, las provincias centrales fijan, para los próximos 3 y 4 de junio, importantes eventos que propiciarán el intercambio durante la III Jornada Territorial de Oncología, y la primera de Enfermería Oncológica, con sede en Santa Clara, a las que destacados profesores ya han confirmado su asistencia.

El cáncer alojado en el cuello del útero sustentará los debates principales a partir de su incidencia en la región, sin obviar las acciones desarrolladas para su prevención y control.

No faltará el diálogo en torno a las nuevas terapéuticas habilitadas en el tratamiento de los procesos malignos, y lo concerniente al diagnóstico e inmunología de la enfermedad, entre otros aspectos.

Podrán participar expertos y técnicos de Oncología, Medicina Interna, Ginecobstetricia, Cirugía, Medicina Nuclear, Radioterapia y Física Médica, Enfermería, Pediatría, médicos generales integrales (MGI), y otras especialidades afines.

Los trabajos serán remitidos, antes del 26 de mayo, a la siguiente dirección electrónica: vclyeni@infomed.sld.cu

Para mayor información podrán contactar con Olga Lidia Carballo Vázquez, cuyo correo electrónico es: dirección@hchr.vcl.sld.cu

Auspiciado por la Sociedad Provincial de Oncología y la dirección del hospital universitario Celestino Hernández Robau, institución rectora en el tratamiento y abordaje de las neoplasias en Villa Clara, el certamen detendrá sus miras en múltiples detalles de lo que resulta la primera causa de muerte en varias provincias cubanas, al tiempo que ocupa el segundo escaño a manera global en el país.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el universo pierde casi ocho millones de sus habitantes en cada año transcurrido debido a un padecimiento que encuentra móviles comunes en el mal hábito de fumar, el alcoholismo, los patrones alimentarios incorrectos, las conductas sexuales irresponsables, y la obesidad, por citar algunas condicionantes.

El Programa de Reducción de la Mortalidad por Cáncer fue implementado en Cuba en 1987. Dos años antes, la OMS instó a sus naciones miembros a fomentar tareas vitales como la prevención, el diagnóstico y el tratamiento eficaz hacia un prójimo necesitado que espera nuevos horizontes.

Viven en Cuba mil 551 centenarios

Viven en Cuba mil 551 centenarios

Actualmente viven en nuestro país 1 551 personas que rebasan los 100 años, diez más que los existentes en el 2010, de acuerdo con una actualización el pasado mes de febrero del Estudio de Centenarios en Cuba realizado entre los años 2004 y 2008.

Por esta investigación multicéntrica, coordinada por el Departamento Nacional del Adulto Mayor y Asistencial Social del Ministerio de Salud Pública, se conoce que la decana de los que han sobrepasado la curva de los 100 es Juana de la Candelaria Rodríguez, que cumplirá en junio 126 años, radicada en el municipio de Campechuela, en la provincia de Granma.

El mayor número de centenarios, a quienes se brinda una atención especializada en nuestro país, están distribuidos entre La Habana, Santiago de Cuba, Holguín, Camagüey y Villa Clara, esta última la provincia donde habita la población más envejecida del país.

Las personas que "cruzan" la curva de los 100 motivan gran interés de investigadores y la población en general al constituir un grupo humano que ha logrado vencer obstáculos ambientales y de salud y alcanza los mayores límites de vida actuales.

La esperanza de vida al nacer en Cuba, en general, es de 78 años: 76 para los hombres y 80,02 para las mujeres. En la población de centenarios hay un 20 % más de mujeres que de hombres.

(Con información de José A. de la Osa. Periódico Granma)