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soyquiensoy (Ricardo R. González)

En el preludio de un Día Mundial sin Humo

En el preludio de un Día Mundial sin Humo

Por Ricardo R. González 

Mañana, el mundo pedirá de nuevo clemencia. Un alto al humo a manera de mitigar las heridas establecidas en los pulmones de fumadores activos y pasivos.

Pero desde Ginebra llegan noticias nada halagüeñas al trascender que el consumo de cigarrillos matará más de seis millones de personas cuando el universo llegue a 2015.

Y sí es triste la realidad, su fundamento adquiere dimensiones superiores al conocerse que será una cifra mayor a la que causará el VIH-SIDA en esa fecha.

De acuerdo a los informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la nicotina podría estar asociada al 10 por ciento del total de decesos para el referido año, mientras los expertos ya avizoran que las cuatro causas fundamentales de mortalidad en el 2030 serán las patologías cardiacas, pulmonares, ataques cerebrales y el SIDA.

Son algunos apuntes previos al 31 de Mayo, Día Mundial sin Humo. Ojalá que las conductas humanas,y sobre todo sus decisiones, le impriman un viraje al Planeta.

Asistió Raúl a Culto de Clausura por el aniversario 70 del Consejo de Iglesias de Cuba

Asistió Raúl a Culto de Clausura por el aniversario 70 del Consejo de Iglesias de Cuba

Otorgan placas de reconocimiento a Fidel y a Raúl por la atención y el apoyo a la labor ecuménica. Anuncian constitución de un Comité Internacional de las iglesias, consejos ecuménicos y personalidades religiosas, y otro nacional, para trabajar por la liberación de los Cinco.

El Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, asistió este sábado al Culto de Clausura por el 70 aniversario del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), el cual tuvo como escenario, a la Catedral Episcopal “La Santísima Trinidad”.

Raúl fue recibido por los Reverendos Marcial Miguel Hernández Salazar y Pablo Odén Marichal Rodríguez, Presidente y Secretario Ejecutivo del CIC respectivamente, y por la Obispa Episcopal en Cuba, Griselda Delgado del Carpio.

Momentos después, luego de un Llamamiento a la adoración, Himno congregacional y Oración de invocación, hizo uso de la palabra el Reverendo Pablo Odén Marichal, quien no pasó por alto la presencia en el Culto de Clausura de invitados procedentes de distintos lugares del mundo, como el Secretario General del Consejo Mundial de Iglesias, Doctor Olav Fykse Tveit, así como representaciones de otros organismos internacionales, regionales y nacionales de  diferentes instituciones religiosas.

El Reverendo compartió una alentadora noticia con los presentes: «Nos es grato anunciar que en la mañana de hoy —dijo— en el marco de estas celebraciones por el aniversario 70 del Consejo, familiares de los Cinco luchadores cubanos contra el terrorismo sostuvieron una reunión con los invitados extranjeros a este evento, con la participación de representantes del CIC y de iglesias cubanas, en la cual todos acordaron formar un Comité Internacional y otro nacional para trabajar por la liberación de los Cinco.

Todos, explicó el Reverendo, se expresaron en tal sentido mediante una carta pastoral solidaria, la cual, entre otras ideas, expresa: «conscientes de que se ha cometido y se continúa cometiendo una gran injusticia contra estos luchadores por la paz mundial, hacemos un llamado urgente para identificarnos con esta causa justa, y nos comprometemos a llevar este mensaje a nuestras iglesias y países, instamos de la manera más enérgica al presidente de los Estados Unidos, señor Barack Obama, a que haga justicia y libere a esos cinco hermanos».

Seguidamente, los Reverendos Odén Marichal y Marcial Miguel Hernández, hicieron entrega de dos placas distintivas para los compañeros Fidel y Raúl, por la atención y el apoyo de ambos a la labor ecuménica en nuestro país.

Caridad Diego Bello, en nombre de las autoridades, expresó: «Seguiremos contando con ustedes en la labor de ayuda y respeto al prójimo, la atención a los mayores, a favor de la unidad familiar, porque cada hombre y mujer sean mejores ciudadanos, haciendo realidad lo expresado por Martí: “Sólo las virtudes producen en los pueblos un bienestar constante y serio”.

En alusión a la iniciativa de crear un frente internacional para defender la causa de los cinco, Caridad Diego afirmó: Agradecemos, sinceramente, el gesto que tuvieron en la mañana de hoy».

Especial acogida tuvieron las palabras, del Reverendo Marcial Miguel Hernández, quien saludó las soberanas propuestas de cambio que han estado respaldadas por nuestro pueblo.

Como colofón de sus palabras, el líder religioso exclamó: «Dios Bendiga su Santa Iglesia, Dios Bendiga Nuestra Nación, Dios Bendiga a nuestros gobernantes, a nuestro presidente, y a sus familias». Luego de ese gesto, el compañero Raúl se acercó al podio para decir: «Doy las gracias porque necesitamos, hoy más que nunca, todas esas bendiciones».

Como parte de las autoridades cubanas, también estaban presentes el vicepresidente cubano Esteban Lazo Hernández, Ricardo Alarcón de Quesada, presidente del Parlamento, Mercedes López Acea, primera secretaria del Partido en La Habana, Abel Prieto Jiménez, ministro de Cultura y Eusebio Leal Spengler, Historiador de La Habana, entre otros.

Incrementan producción de sacos de polipropileno en Villa Clara

Incrementan producción de sacos de polipropileno en Villa Clara

La preparación de jóvenes trabajadores permitirá la incorporación de una cuarta brigada, que permitirá cumplir los compromisos pendientes por la rotura sufrida en enero.

La producción de sacos de polipropileno en la Empresa Textil Luis Augusto Turcios Lima (SAREX), de Santa Clara, logró un crecimiento de  35,9 % en el primer trimestre de este año, en comparación con igual período de 2010.

El incremento ha sido posible, luego del montaje en diciembre de una moderna línea de producción, que funciona a la par de su homóloga --con 11 años de explotación. Ello posibilitó llegar a 13 millones de sacos en el período de enero a marzo.

Sin embargo, la rotura en enero pasado de la extrusora más vieja, impidió confeccionar alrededor de 3 millones de envases, y retrasó  entregas convenidas con el MINAZ, la Agricultura y el MINBAS, entre otros organismos.

La nueva pieza, mandada a hacer a los fabricantes de esa tecnología, fue instalada a mediados de marzo, y desde entonces, ambas líneas de producción mantienen su funcionamiento, lo que eleva la eficiencia fabril.

Para revertir los atrasos, capacitan a jóvenes en el manejo de los telares, con el objetivo de formar una cuarta brigada que labore también los sábados.

«El objetivo --explicó Manuel Glaría Mejías, director de la entidad perteneciente al Ministerio de la Industria Ligera-- es alcanzar este año los 60 millones de sacos. La cifra resulta ambiciosa, pero según el comportamiento de las máquinas, todo parece indicar que SAREX podrá llegar a la meta trazada, para evitar la importación de sacos de polipropileno.»

La fábrica ha venido incrementando sus producciones año tras año. En diciembre de 2010 rompió el record productivo, al confeccionar 37 millones de envases, y satisfacer la demanda de sus principales clientes.

(Con información de Idalia Vázquez Zerquera. Periódico Vanguardia. Foto: Ramón Barreras Valdés)

Empresas de Villa Clara dicen adiós a determinados gases contaminantes

Empresas de Villa Clara dicen adiós a determinados gases contaminantes

Gran parte de los hoteles de la cayería del noreste villaclareño ya cuentan con el distintivo.

Por Ricardo R. González

Un grupo de entidades villaclareñas toman la avanzada para decirle adiós a los clorofluorocarbonos (CFC) o gases contaminantes que perturban la atmósfera e influyen sobre la capa de ozono.

Así, la Geominera del Centro, la estación ASTRO, y los hoteles Sol Cayo Santa María, Meliá Cayo Santa María, Barceló Cayo Santa María, y Villa La Granjita cuentan ya con su Reconocimiento como Libres de CFC.

Denominados también clorofluorocarbonados  constituyen uno de los subproductos de los hidrocarburos saturados obtenidos mediante sustituciones de átomos de hidrógeno por unidades de flúor o cloro.

Su empleo mayoritario recae en la industria de la refrigeración y de propelentes de aerosoles, pero se utilizan, a la vez, en funciones de aislantes térmicos.

A nivel internacional existen normativas relativas a las sustancias destructoras de la capa de ozono. Por ello, en 1987 quedó firmado el Protocolo de Montreal que estableció a 1996 como el año límite para abandonar la producción y el consumo de clorofluorocarburos de manera total en los países desarrollados.

Por entonces proponían que las naciones en vías de desarrollo disponían de 10 años más para el cumplimiento de este requisito, que hoy día sigue sin ejecutarse en diversas latitudes del Orbe.

Selección del béisbol cubano a Torneo de Rótterdam, Holanda

Selección del béisbol cubano a Torneo de Rótterdam, Holanda

El villaclareño Yulexis La Rosa entre los integrantes de la nómina.

Cuba llevará al Torneo de Rótterdam, Holanda, una selección de sobresalientes jugadores durante la 50 Serie Nacional de Béisbol, según las cosideraciones de la Federación Cubana.

Conforman el equipo Yenier Bello (SSP), Osvaldo Arias (CFG) y Yulexis La Rosa (VCL) estarán en la receptoría; jugadores de cuadro: William Saavedra (PRI), Yordanis Samón (GRA), Yoilán Cerce (GTM), Ramón Tamayo (GRA), Donald Duarte (PRI), Alexander Guerrero (LTU) y Bárbaro Erisbel Arruebarruena (CFG); jardineros: Yoelvis Fiss (CAV), Yasel Puig (CFG), Urmaris Guerra (GRA) y Rusney Castillo (CAV); lanzadores: Yadier Pedroso (LHA), Dalier Hinojosa (GTM), Ismel Jiménez (SSP), Misael Siverio (VCL), Yosvani Torres (PRI), Duniel Ibarra (CFG), Yadir Rabí (CAV) y Gerardo Concepción (IND).

Roger Machado comanda la escuadra, auxiliado por José Hernández (CAV), Jorge Gallardo (PRI) y el entrenador villaclareño de pitcheo Ronnie Aguiar. Médico: Edel Robaina (LHA). El lunes 30 comenzarán su adiestramiento en el estadio Latinoamericano, en la capital cubana.

En el certamen participarán Alemania, Taipei de China, Curazao y el anfitrión.

(Con información de Granma)

«Con 2 que se quieran» Eslinda Nuñez (Parte I)

«Con 2 que se quieran» Eslinda Nuñez (Parte I)

“Los artistas curan el alma”

Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran, aquí en el corazón de Centro Habana, en Prado y Trocadero, en el barrio de Lezama Lima, en los legendarios Estudios de Sonido del ICAIC.

Hoy nos acompaña una bellísima mujer, una excelsa actriz de cine, teatro y televisión y además ella ha sido otras cosas, ya nos irá contando. Mi querida y entrañable amiga, admirada, Eslinda Núñez. ¿Qué tal, Eslinda, cómo estás?

Eslinda. De lo más bien.

Amaury. Gracias mi vida, por aceptar venir.

Eslinda. No, gracias por invitarme.

Amaury. Tú naciste en Santa Clara, ¿cómo es la Santa Clara de tu niñez?

Eslinda. Mira, Santa Clara es una ciudad que yo quiero mucho, una ciudad que mucha gente me dice: ¡ay, pero no tiene mar!, no tiene esto, pero tiene a su gente que son gentes maravillosas. Son gentes muy emprendedoras, personas que les gusta leer, trabajar, adornar, adornar la vida. Mi mamá es una mujer que es un ejemplo. Mi mamá murió, pero siempre fue un ejemplo de lo que era una villaclareña para mí.

Amaury. ¿Cómo era tu mamá? Cuéntame de ella.

Eslinda. Bueno, mira, mami era una mujer para mí extraordinaria. Una mujer que no tenía cultura, pero de una inteligencia natural fantástica. Me ayudó mucho en la vida, fue, quizás ella y mi padre, los dos, fueron muy exigentes conmigo, conmigo y con mi hermano. Pero yo hoy en día agradezco esa exigencia, aprendí a ser exigente también, por eso, con mi hijo, con mi familia, porque me parece que por un lado hay que acariciar y por el otro hay que apretar también la mano con los hijos.

Y entonces mi mamá era así, una mujer muy tierna, una mujer que todo lo sabía hacer. Era alegre. Cocinaba como una diosa.

Amaury. ¿Heredaste eso?

Eslinda. Sí, sí, me encanta la cocina. Era una mujer que aunque no tenía dinero, tú siempre veías que ella pintaba su casa todos los años, aunque fuera de cal, con aceites y tunas, no sé, pero siempre la casa estaba resplandeciente. Y además, era una mujer muy alegre, le gustaba mucho salir, ir a comer a la calle, ir al cine, al teatro.

Amaury. ¿Y tú, cómo eras de niña? Tienes que haber sido una niña muy bonita, porque eres una mujer muy bonita.

Eslinda. No, no, no.

Amaury. ¿Cómo es eso? ¿Cómo uno se pone bonito? Entonces tengo esperanzas. (risas)

Eslinda. Mira, yo era la vergüenza de mi madre, porque en aquella época todas las niñas debían ser gorditas, hermosas y yo era flaca, muy flaca, con unos ojos enormes y un pelo grandísimo. Entonces mi mamá decía que yo era ojo y pelo nada más.

Fui una niña bastante tranquila, creo yo, mi madre decía que no, pero yo creo haber sido bastante tranquila. Siempre fui más adulta de mi edad, tenía un yo bastante fuerte. Me gustaba mucho hacer lo que hacen los niños.

Amaury. ¿Y eras estudiosa, sacabas buenas notas?

Eslinda. Era normal, sacaba notas normales. Con la matemática siempre tuve problemas. Con español siempre 100.

Amaury. A los Capricornios les pasa eso con las matemáticas. La matemática no entra de ninguna forma. ¿Y tú conociste a Manolito Herrera en Santa Clara?

Eslinda. En Santa Clara. Manolo, bueno…

Amaury. Manolito Herrera su esposo, un gran director de cine. Ustedes lo conocen, es el esposo de Eslinda Núñez, el esposo de toda la vida.

Eslinda. Sí, de toda la vida. Lo conocí y me hice novia de él muy joven, muy joven, a los 14 años. Fue una experiencia muy bonita. Lo que sucede es que en un momento determinado me creó un terror, porque de buenas a primeras Manolo empieza a trabajar con Titón  en la película aquella, La Batalla de Santa Clara, como un séptimo u octavo asistente  de dirección. (risas)

Amaury. También muy jovencito Manolito en esa época.

Eslinda. Sí, claro, porque él tenía un Cine Club en el Pre, ahí fue donde nos conocimos.

Amaury. O sea, el cine los unió también de alguna manera.

Eslinda. De cierta forma.

Amaury. Ya tú no eras la muchacha, en esa época, que eras pelo y ojos nada más, porque Manolito también es un hombre guapo.

Eslinda Bueno, pues me hice novia de hasta los 16 años, en que ya él estaba trabajando en La Habana, porque le habían ofrecido, después de haber trabajado en La batalla de Santa Clara, le ofrecieron trabajar, y él, ni corto ni perezoso dijo que sí, pero no pensó en mí, entonces yo monté en cólera, aquello fue terrible y entonces le dije que si no nos casábamos en dos meses, aquello se acababa.

Amaury. O tú te suicidabas o una cosa así.

Eslinda. No, no, no.

Amaury. No llegó a tanto, ¿no?.

Eslinda. No, no, pero sí se me pareció que… era como Los paraguas de Cherburgo, cada semana que iba a Santa Clara a verme, nos despedíamos en el portal con unos llantos horribles. Entonces yo dije: ¡esto no puede seguir!

Amaury. Se casaron, vienen para La Habana, Manolito sigue en el ICAIC, eso le corresponderá contarlo a Manolito en su entrevista, cuando llegue el momento. Pero tú tienes una relación todavía muy entrañable con Santa Clara, vas todos los años a Festivales de Cine allí. ¿Y cuál es la relación que tú tienes con Sagua?

Eslinda. En Sagua viví los primeros años de mi vida, viví una etapa de primaria, por ejemplo, creo que de segundo a quinto grado, cuarto grado.

Amaury. ¿Y por qué? Si vivías en Santa Clara, ¿por qué?

Eslinda. Porque mi padre se trasladó a Sagua a trabajar y entonces nos mudamos todos con él.

Amaury. ¿Y la niña que pintaba y que después ya en la Habana llega hasta exponer en la Plaza de la Catedral? ¿Dónde quedó esa pintora?

Eslinda. Bueno, mira, es en Sagua justamente que yo comienzo a pintar, era como una especie de obsesión por la pintura. Yo a veces interactuaba con todas esas cosas que yo pintaba. Entonces iba creando como historias, y en vez de escribirlas, lo que hacía era pintarlas. Y pienso que ahí empecé a actuar.

Amaury. ¿Qué cosas pintabas?

Eslinda. Historias, como novelas.

Amaury. ¿Pero te hubiera gustado dedicarte a la pintura de manera profesional? ¿Alguna vez pensaste…?

Eslinda. …Pensaba, pensaba, sí, pensaba seriamente. Como mis padres no querían que yo fuera actriz, esa era una de las cosas que más me gustaba, pues entonces pensaba que podía ser pintora.

Amaury. Sí, hubiéramos, a lo mejor, ganado una gran pintora y hubiéramos perdido una gran actriz. ¿Quién sabe? Son decisiones que uno toma en la vida. Pero también escribes.

Eslinda. Bueno, escribía.

Amaury. ¿Ya no escribes?

Eslinda. Muy poco. Hace mucho tiempo estuve tratando de escribir una cosa para la televisión, una historia sobre la vida de varias mujeres en un momento muy importante y, nada, nunca lo he concretado, nunca lo he seguido.

Amaury. ¿Pero por falta de tiempo o por una real falta de vocación?

Eslinda. Eso no lo sé, Amaury, eso cualquier día lo descubro (risas). Cualquier día lo voy a descubrir, porque en cualquier momento me voy a poner a escribir, seguro.

Amaury. Es que hay gente que dice: yo no tengo vocación para esto o aquello… Y sí la tiene, lo que no tiene muchas veces es el tiempo o el esfuerzo para hacerlo, es lo que suele ocurrir. ¿Y cuándo es que tú llegas a la Academia de Teatro Estudio? ¿Qué cosa era la Academia?, porque yo conozco el Grupo Teatro Estudio, pero la Academia Teatro Estudio.

Eslinda. Mira, esta era una pequeña Academia que había en Neptuno y Campanario y ahí, bueno, estudiábamos un grupo de…, o sea, ahí yo fui presentada a Vicente Revuelta, me hizo una prueba, me aprobó para entrar a sus clases.

Amaury. ¿Quién te entusiasmó para que fueras a hacer la prueba?

Eslinda. Bueno, me entusiasmó Manolo, Humberto Solás, Nelson Rodríguez y otros amigos. Entonces me presenté a la prueba, Vicente me aprobó y comencé mis clases, que para mí fue descubrir un mundo extraordinario porque aquello era como una especie de iglesia, donde cuando entrábamos, sabíamos cuando entrábamos, pero no cuándo salíamos. Y era un lugar tan serio, tan hermoso, donde yo me sentía que podía ser plenamente yo de verdad porque quizás en mi vida personal era una muchacha muy tímida, sumamente tímida. Todo me daba miedo y sin embargo, cuando me subía a un escenario hacía las cosas más increíbles que nadie podía imaginar, lo que la gente no podía imaginar, yo lo hacía.

Y con una pasión y con una veracidad y con una organicidad que yo decía: pero es que esto lo he hecho yo toda mi vida, lo he estado pensando, lo he estado haciendo en mis actuaciones en la escuela y todas esas cosas, ¿no?. Lo que pasa es que no sabía que tenían un nombre, que era el método Stanislavski, yo, por supuesto, hacía todos los ejercicios, el ejercicio de la soledad, el “sí mágico”, todas las cosas de Stanislavski, pero para la gente era una cosa muy…

Algunos compañeros míos me decían que le resultaba un poco complejo, que no sabían qué hacer con las manos, las primeras clases, ¿tú sabes? y para mí, aquello era estar como en mi casa. El escenario era algo extraordinario, me soltaba y disfruté mucho toda aquella etapa.

Amaury. ¿Quiénes eran tus maestros allí?

Eslinda. Bueno, tuve la suerte de contar con Vicente Revuelta, Raquel Revuelta, Ernestina Linares.

Amaury. ¡Madre mía!

Eslinda. Después, de ahí pasé a un grupo que escogió Julio Matas, el profesor Julio Matas.

Amaury. ¿Eso fue en Casa de las Américas, no?

Eslinda. En la Casa de las Américas, pasamos a la Casa de las Américas, y nos presentamos al público en la sala Las Máscaras. Fue una cosa de júbilo, porque descubrí que aquello era lo mío, realmente.

Amaury. Después pasas al Teatro Musical de La Habana, ¿Qué cosa fue el Teatro Musical de La Habana?

Eslinda. Mira, ese fue un gran momento en el Teatro Cubano, porque Alfonso Arau, que era el director del Teatro Musical.

Amaury. Mexicano.

Eslinda. Un actor y director mexicano, quería hacer de nosotros actores integrales. Quería que bailáramos, que cantáramos, que tocáramos un instrumento. Que lo mismo bailáramos folclor que ballet y por eso tuvimos una Academia bien fuerte. Entrábamos ahí por la mañana, a las 7 y tanto de la mañana y salíamos por la noche.

Amaury. ¿Con qué músicos compartían allí?

Eslinda. Leo Brower, Tony Taño y bueno, el Conjunto Folclórico Nacional nos daba clases también. Zoila Gálvez nos daba canto.

Amaury. ¡Bueno, pero bueno! (con admiración)

Eslinda. No, no, no, lo que teníamos era lo mejor, lo mejor, fue algo increíble.

Amaury. ¿Qué compañeros conservas de esa época?

Eslinda. …Bobby Carcassés.

Amaury. Bueno, ya sabemos…

Eslinda. …Miriam Socarrás.

Amaury. …Ya sabemos a dónde han llegado todos ellos.

Eslinda. Anjá.

Amaury. Estaba en esa época, ¿Mirta, estaba, no? Mirta Medina estaba o fue después.

Eslinda. No, fue después.

Amaury. Ella entró después.

Eslinda. Teníamos una hermandad, una unión, una cosa tan linda en el grupo, fue un trabajo muy lindo. Estuve ahí durante mucho tiempo preparando los inicios del grupo. Pero tuve una dificultad. Primero me llamaron a hacer cine El otro Cristóbal de Armand Gatti y luego un día voy a ver Fuenteovejuna, una obra de teatro dirigida por Vicente Revuelta, me quedé fascinada con la puesta en escena, me quedé tan entusiasmada que dije: ¡no, no, esto es lo mío, yo no voy a hacer comedia, yo no voy a…!

Amaury. ¡Qué cosa!

Eslinda. ¡Ah, sí! Esa estupidez la cometí en ese momento, pero bueno en aquel momento me pareció lo acertado. Tú sabes que uno comete errores.

Amaury. Sí, abandonar la comedia, que está muy vinculada, por supuesto, al humor e irte a lo serio. ¿Te pareció que lo serio tenía más valor. Te pareció que si tú hacías un teatro…?

Eslinda. En ese momento.

Amaury. Más serio y dramático.

Eslinda. Me sentí, me sentí muy necesitada de hacer eso.

Amaury. Ahora, una cosa, Eslinda, yo te quiero preguntar. Últimamente yo he estado escuchando en la televisión sobre todo y en entrevistas a muchos actores jóvenes, que están retomando la idea peregrina, al menos para mí, de que el actor es empírico y que uno viene con un don y que la formación escolar, académica, no es necesaria. Evidentemente ese no es tu punto de vista, porque tú has estudiado en escuelas y con grandes profesores. ¿Qué tú le podrías decir a ellos, no como un consejo sino como tu experiencia personal con respecto a eso?

Eslinda. Chico, para mí es fundamental, bueno, que la persona tenga el talento, sin eso no hay nada aunque estudies todo lo que estudies. Ahora, es necesario, es fundamental, es algo, es realmente algo de una gran necesidad que el actor estudie.

Porque el actor, mientras más estudie más se le abre el campo de posibilidades de enfrentar personajes muy difíciles, personajes contradictorios, diversos.

Amaury. Sí, y poder hacer teatro clásico, y poder hacer teatro moderno y teatro contemporáneo.

Eslinda. Y poder trabajar un día en televisión y un día haciendo doblajes. Solamente lo puedes hacer estudiando. Además, eres un artista, un artista está inquieto por todo, curioso por todo. Precisamente te mandan a observar.

En aquella época que yo estaba dando el método (Stanislasvki), todo el tiempo iba en la guagua observando a la gente, las risas de la gente, las conversaciones, los susurros, un gesto, cualquier cosa me podía nutrir a mí como actriz. Yo sí pienso que el actor debe estudiar, debe profundizar.

Amaury. ¿Y El Otro Cristóbal? esa película de Gatti. Yo no la he visto, pero he oído hablar mucho de esa película. ¿No sé por qué se habla tanto de El otro Cristóbal? ¿Te parece todavía una película interesante, al menos para ti?

Eslinda. Mira, para mí tuvo la importancia que tiene mi primera película, que se convirtió en una especie de aventura fantástica, donde me parecía que la gente estaba como loca, porque yo no entendía el mundo del cine todavía; a pesar de que había ido a algunas filmaciones, me parecía que todo el mundo estaba loco allí, porque todo era un poco disperso, no era como en el teatro que todo es organizado, entonces aquel mundo me llamó  la atención. Me costó trabajo iniciarme en eso, pero para mí, como experiencia, fue muy buena.

Amaury. Tú eres la única actriz cubana que trabajó en las  películas que se consideran los tres grandes monumentos históricos del cine cubano post-revolucionario, después del Triunfo de la Revolución: La primera carga al machete, con Manuel Octavio Gómez, Memorias del Subdesarrollo, con Tomás Gutiérrez Alea, con Titón y por supuesto Lucía, con Humberto Solás.

Yo tengo la impresión, Eslinda, que eso tiene que ser para ti motivo de orgullo, pero también de una gran responsabilidad, la única actriz que estuvo en esas tres grandes películas. Cuando tú piensas que fuiste afortunada con eso, ¿cómo reaccionas ante ti misma?

Eslinda. Mira, son esas sorpresas que te da la vida. Mi segunda película iba a ser Lucía, porque ya Humberto me había dado el guión, después de muchas veces haberme prometido personajes que nunca me daba, pero siempre me decía: yo quiero trabajar contigo; yo quiero trabajar contigo. Y al final me da Lucía y me dice: ¡este sí lo escribí para ti, este tienes que ser tú! En ese momento me ofrecen hacer la prueba de Memorias del Subdesarrollo y yo no quería hacerla porque estaba un poco metida en el personaje de Lucía y Lucía se demoraba porque tenía una gran complejidad de vestuario, de escenografía. Y entonces Humberto me decía: Eslinda, ¿tú no te das cuenta que trabajar con Titón va a ser una gran experiencia para ti?

Amaury. ¡Qué lindo Humberto!

Eslinda. ¿Tú no te das cuenta que ahí tú vas a salir mejor y vamos a poder hacer mejor Lucía? Te lo estoy diciendo con conocimiento de causa y fue Humberto el que me embulló.

Fui a la prueba de Memorias (del subdesarrollo), y entonces encontré allí una gran cantidad de actrices, bailarinas, modelos, muy famosas. Y yo dije: aquí no me van a dar nada, porque con tantas mujeres hermosas, jamás me van a dar nada.

Y bueno, de buenas a primera me dan el personaje; yo no lo podía creer, yo no lo podía creer y entonces me dice que, bueno, que iba a hacer el personaje de una muchachita guajirita, bautista, muy tímida, que al final se enamora del lobo feroz, que es Sergio (Corrieri) y bueno, era un personaje que tenía sus dificultades porque tenía un desnudo.

Amaury. ¿Pero habías dicho que no eras tímida cuando actuabas?

Eslinda. Sí.

Amaury. Pero no es lo mismo actuar que desnudarse.

Eslinda. No, no, es que también, también yo pienso que cuando estoy desnudándome, estoy actuando.

Amaury. Claro, claro, es la única manera.

Eslinda. No soy yo, no soy yo, entonces en contra de muchas cosas, acepté el personaje y lo asumí así. Eso no implica que en el momento de la filmación tuviera los pies congelados y todo el mundo viniera a tocarme los pies. Por lo menos la asistente de dirección me estaba choteando siempre con eso, los pies y las manos, estaba muerta de miedo.

Amaury. ¿Tú sabes Eslinda?, voy a hacer una incidental ahí. Cuando Isabel Santos, nuestra gran actriz de cine, también, estuvo aquí, yo le pregunté también por los desnudos y yo le hice una pregunta y nos metimos en otro camino y no la terminamos de concretar. ¿Cuántas personas? para que el público sepa, cuando una actriz o un actor hacen un desnudo ¿Cuántas personas del equipo están allí? Porque la gente tiene la impresión de que hay 30, 40 personas y eso no es así.

Eslinda. No, no, no, además Titón era un individuo muy respetuoso, muy cuidadoso, era un amigo, además, y él, por supuesto, en el momento de filmar, sacó a todo el mundo del set. Nos quedamos…

«Con 2 que se quieran» Eslinda Nuñez (Parte II)

«Con 2 que se quieran» Eslinda Nuñez (Parte II)

Amaury, Eslinda, Solís y Yamil (camarógrafo) en "Con 2 que se quieran". Foto: Petí

Amaury. Quedaron los imprescindibles.

Eslinda. Nos quedamos, el camarógrafo, él (Titón), la asistente de dirección y la script. Cuatro personas nos quedamos allí solamente.

Amaury. La script para quien no sabe, es la persona que lleva la continuidad de las escenas.

Eslinda. La que lleva la continuidad. Y yo me sentí protegida,  no me sentí desamparada, no me dio miedo después. Tenía miedo antes de hacerlo, después ya no me dio miedo.

Amaury. Nuestros directores de cine, yo los conozco a casi todos, al menos los de la época dorada. Vendrá otra época dorada, pero a esos no los conozco todavía y ya no tengo ni tiempo para conocerlos. Pero siempre fueron, siempre fueron muy…

Eslinda. Muy cuidadosos.

Amaury. Muy respetuosos, porque yo trabajé también ¿te acuerdas?, como boom man y participé en algunas películas. Para afuera todo el que no tiene que estar aquí. Aquí nadie tiene que estar de mirón.

Eslinda. Para completar la pregunta que me habías hecho.

Amaury. Sí, claro.

Eslinda. No, es que me fui por otro, hablándote de Memorias (del subdesarrollo) bueno, al fin acepté Memorias, la hice, luego hice Lucía.

Amaury. Sí, Lucía es un capítulo aparte.

Eslinda. Un personaje hermosísimo, muy bien construido.

Un personaje de un trabajo interno que me exigía mucho como actriz. Y yo, incluso, por momentos tenía miedo no poder llegar hasta donde Humberto (Solás) me pedía. Tenía miedo no poder yo con el personaje, puse tal ahínco, tal pasión, tal entrega en tratar de dar esa muchacha tan frágil, tan tierna, y tan frustrada que se convierte de niña a mujer de la noche a la mañana y para mí fue una cosa extraordinaria. Y luego hacer La primera carga al machete, era la posibilidad de trabajar con Manuel Octavio Gómez, otro gran amigo, porque era muy amigo de mi casa, o sea, nos reuníamos en mi casa a cada rato a conversar, a discutir los sueños que teníamos.

Amaury. ¡Cómo tenía sueños Manuel Octavio!, fantástico tipo.

Eslinda. Entonces trabajé en una película coral, pero que era muy interesante desde el punto de vista de la estructura. Todo lo que ofrecía la película era muy novedoso estructuralmente y me encantó hacer el personaje que me ofreció.

Y realmente estas tres películas me ayudaron a formarme como actriz. Me ayudaron a saber que, -al cabo del tiempo, claro está-, que tenía una responsabilidad mayor.

Amaury. Ahora, cuando estabas en el Teatro Musical de La Habana y habías hecho el segundo cuento de Lucía, hay un elemento muy importante y es Leo Brouwer. No se puede concebir el cine cubano sin la música de Leo Brower. Pero ¿cómo siente dentro del cine cubano y dentro del cine cubano que ha hecho Eslinda, la figura de Leo Brouwer?

Eslinda. Mira, para mí Leo Brouwer es una figura muy importante en mi carrera y lo he dicho en otras ocasiones, porque casi todas mis películas, o muchas de mis películas tienen la música de Leo Brouwer. Yo venía a este estudio, precisamente, en este estudio Leo grababa su música. Y yo venía y él decía: ¡vengan mañana!. Veníamos un grupo de gente. ¡Vengan mañana! y me decía: ¡como estoy haciendo tu música, todos los músicos nos vamos a inspirar en ti!

Y bueno, yo venía y oía la música y entonces él decía: miren, oigan este fagot, oigan no sé qué cosa… era tan agradable venir a escuchar esa música aquí. Y luego siento que el personaje yo lo construía, yo lo armaba, pero yo pienso que me lo redondeaba Leo Brouwer. Después, al cabo del tiempo siento que mis personajes y la música de Leo tienen mucho, mucho que ver, que uno sin el otro no es nada, es increíble.

Amaury. Es lo que te pasó también con Humberto (Solás) y con Nelson Rodríguez, el editor. Y ahí vamos a dos personajes que me parecen también muy importantes: el personaje de Amada, en la película Amada, con César Evora, dirigida por Humberto Solás y con guión y co-dirección, aunque no está en el crédito, de Nelson Rodríguez. Quiero que me hables de la intensidad de Humberto a la hora de dirigir a Eslinda. ¿Cómo era la relación entre ustedes dos? Aparte de que eran amigos.

Eslinda. Mira, Humberto, por supuesto, cuando empezó a dirigir, era un hombre muy joven, tendría 24, 25 años y entonces él buscaba diversos métodos por donde llegarle al actor. Nelson y él hicieron el guión y la co-dirigieron. A veces, en algún momento él dirigía algunas escenas y en otros momentos Nelson dirigía otras o las ensayábamos. Esta es una película que contrariamente a lo que se había hecho antes en el ICAIC, la ensayamos durante mucho tiempo. La ensayamos en la casa donde íbamos a filmar, tuvimos esa gran posibilidad.

Amaury. Sí, allí en Línea y no me acuerdo qué.

Eslinda. Sí. Queríamos hacerla en muy poco tiempo y se hizo en muy poco tiempo. Veníamos de hacer Cecilia Valdés.

Amaury. Isabel Ilincheta.

Eslinda. Donde yo hice Isabel Ilincheta, la rival. Entonces en esta película Humberto quería ser más preciosista y llevaba la filmación de una forma muy intensa. Había una entrega total en esos días en la filmación y Nelson (Rodríguez) me ayudaba mucho, porque Nelson era más paciente, a pesar de ser Nelson un individuo impulsivo.

Amaury. Sí, pero es que Nelson es maravilloso y es un hombre de una inteligencia y unos conocimientos.

Eslinda. Sí es un hombre muy inteligente.

Amaury. Muy inteligente.

Eslinda. Entonces él se acercaba y me decía: no te preocupes, tú vas a ver que todo va a salir. Bueno, era como una especie, bueno, de hermano, así.

Amaury. ¿El fotógrafo era Livio, no?

Eslinda. El fotógrafo era Livio Delgado.

Amaury. Livio Delgado.

Eslinda. Derubín Jácome hacía el vestuario. Yo le debo mucho a Derubín también, porque Derubín es una gente con un buen gusto extraordinario.

Amaury. Ese es otro, ese es otro. Si anduviera por aquí lo hubiera agarrado por el pelo y lo hubiera sentado en la silla ahí y le hubiera hecho la entrevista.

Eslinda. Él está aquí a cada rato. El mes pasado estaba.

Amaury. A veces no estoy filmando.

Eslinda. Entonces esa fue una película…

Amaury. …¿Y por qué siendo una película tan, para mí extraordinaria, tú me comentabas hace un rato, que para muchas otras personas cercanas, es una película tan importante, por qué tienes la percepción de que ha sido medio olvidada?

Eslinda. Con esa película pasan cosas muy curiosas porque siendo una película que tiene un público muy firme, que la defiende mucho…

Amaury. …Yo soy uno.

Eslinda. …Es una película con un halo romántico, que dentro de la película tratamos de proteger el lenguaje, de hablar poco, como se hacía en la época.

Amaury. Así debía ser.

Eslinda. Y entonces, eso quizás, fue un poco contradictorio para algunas personas, para algún crítico, pero sin embargo, la película conserva una belleza tremenda. Hay muchas personas y personalidades que…, ¡Oscar Valdés adoraba esa película!.

Amaury. Oscar Valdés, gran director de cine.

Eslinda. Roberto Fernández (Retamar), muchas personas se han acercado a mí y me han hablado muy bien de esa película.

Amaury. Va a ser difícil para ti contestar la siguiente pregunta, porque tú eres una mujer muy discreta. ¿Pero de todos los compañeros actores que has tenido, trabajando en el cine y en el teatro, a cuáles, va a ver omisiones, tú recuerdas con más cariño, en el trabajo, no en la relación personal, con quién te has sentido mejor? ¿Con quién te gustaría, todavía, porque tú eres una mujer que tiene una vida por delante? ¿Con quién te gustaría repetir, volver a hacer cosas con ellos?

Eslinda. Mira, yo he tenido suerte, yo tengo mucha suerte porque he tenido magníficos compañeros de trabajo, actores que…, de esos actores que se entregan, que te dan todo en escena y que interactúan con su compañera de trabajo, ¿no?. Realmente son muchos, pero tengo que decir que, así, el primero, Adolfo Llauradó, con él trabajé muchas obras de teatro, en Teatro Estudio, en La Rueda.

Amaury. Un príncipe.

Eslinda. Un príncipe, un amigo entrañable y además un actor enorme, enorme actor. Con él hice una obra de teatro que todavía recuerdo, que fue una puesta en escena muy interesante, que se llamaba El Pequeño Prodigio. Bueno, hice Macondo, Richard trajo su flauta; Oh Papi pobre, papi, mamá te metió en el closet y yo estoy muy triste (risas), de Arthur Kopit.

Amaury. Lo que pasa que el título ese es delicioso.

Eslinda. Trabajé en Casablanca también.

Amaury. Claro

Eslinda. De Manuel Herrera.

Amaury. De Manolito, de Manolito.

Eslinda. Donde él hacía mi gran amigo, un  periodista, yo era la mujer que estaba apasionada por Capablanca, lo perseguía a todas partes del mundo.

Amaury. Una co-producción cubano-soviética, esa película, ¿no?.

Eslinda. Anjá. Y bueno, que te voy a decir, Adolfo un personaje inolvidable.

Amaury. Y ya diciendo Adolfo, yo creo que en él se resumen todos tus demás compañeros.

Eslinda. No, tengo que mencionarte a Albertico Pujol.

Amaury. ¡Albertico!

Eslinda. Albertico Pujol, que hizo un Ñico extraordinario, en una Santa Camila de la Habana Vieja que hicimos en el Fondo Cubano de Bienes Culturales y luego en la Plaza de la Catedral.

Amaury. Es que fue un espectáculo grandísimo.

Eslinda. Sí. Bueno, después tengo muchos otros actores que son grandes actores con los que me he sentido muy bien, como Pancho García, Sergio Corrieri, Mario Balmaseda, José Antonio Rodríguez.

Amaury. Bueno, es que tú trabajaste con todo el mundo.

Eslinda. No, no, por favor.

Amaury. Cómo buscar la manera de una mujer como Eslinda…

Eslinda. Actores que te dan mucho en escena, que tú sientes que nada más con mirarnos a los ojos ya entendemos lo que puede pasar.

Amaury. Pero fíjate que el tránsito, ahora yo te miraba a los ojos y decía: déjame sacar una pregunta de los ojos de Eslinda, y yo decía: Eslinda empieza, es un tránsito raro el tuyo, porque tú empiezas en teatro y lo normal es que te hubieras ido del teatro a la televisión y después al cine. ¿Alguna vez menospreciaste, estando en el cine cuando tú has sido una de las tres grandes actrices de cine que ha tenido Cuba, alguna vez menospreciaste tú a la gente, a la televisión como género o a las actrices que solamente hacían televisión?

Eslinda. No, yo admiré mucho, admiro a todas las actrices. Hemos tenido una cantidad de actrices y actores enormes que hacían televisión y yo aprendí mucho de ellos. Desde Santa Clara, veía mucha televisión y aprendí muchísimo de todos ellos.

Lo que sucede es que muchas veces no había posibilidad de hacer cosas interesantes en la televisión en un momento determinado. Pero yo tuve una gran suerte porque a partir de que me invitó a trabajar en la televisión Carlos Piñeiro, con la obra El Chino, de Carlos Felipe, me “llovieron” cosas siempre muy interesantes.

Amaury. Y después has hecho mucha televisión.

Eslinda. Después trabajé bastante, sobre todo en cuentos para la televisión, teatro para televisión, algunas series, por ejemplo, trabajé en La otra cara con Rudy Mora, y en Doble juego con Rudy Mora también, o sea, dirigida  por Rudy Mora.

En novelas trabajé en Cuando el agua regresa a la tierra. Trabajé con Tomás Piard, que ha llevado puestas importantísimas de la literatura universal a la televisión.

Amaury. Y la última telenovela que hiciste, hasta hace poco estuviste en el aire ¿cuándo fue?

Eslinda. Bueno, hice Polvo en el viento dirigida por Xiomara Blanco.

Amaury. ¿Tú piensas que ya lo hiciste todo o tú estás esperando todavía ese personaje que te va a dar la gran alegría de tu vida?

Eslinda. Amaury, no espero ningún personaje. No, para mí todos son extraordinarios, para mí todos vienen bien, a todos les voy a sacar partido. Yo siempre estoy empezando, Amaury.

El problema, yo creo que lo que me mantiene a mí vital, no sé, con ideas, es que siempre estoy empezando.

Amaury. Y trabajar con Manolito Herrera, con tu esposo ¿cómo pueden trabajar? Me imagino que tú te subordinas a su criterio, pero cuando llegan a la casa deben seguir hablando de la película.

Eslinda. Mira, yo no soy fácil de subordinarme al criterio de nadie. Detrás de esta ternura que tú dices.

Amaury. (risas) Sí es verdad que tú eres muy tierna, tu eres muy tierna.

Eslinda. Pero yo soy una mujer bien dura, para que tú veas.

Amaury. ¿Verdad?

Eslinda. Sí, sí, y yo siempre…

Amaury. …A mí no me pareces frágil, me pareces una mujer muy tierna, fragilidad tú no proyectas, pero tú das ternura.

Eslinda. Pero por momentos puedo aparentar fragilidad.

Amaury. Allá el bobo que se lo crea. (risas)

Eslinda. (risas) Pero te digo, honestamente, que soy una mujer con un criterio y que ese criterio lo voy a defender ante cualquier director, ante cualquier situación. Aún incluso con mi esposo, Manolo.

Respeto mucho su obra, yo soy admiradora cien por ciento de Girón, me parece que es una extraordinaria película.

Amaury. Tremenda película.

Eslinda. Una de las cosas más grandes que se han hecho en Cuba.

Amaury. También está en los clásicos.

Eslinda. Es uno de los clásicos. Con él he tenido la posibilidad de trabajar en No hay sábado sin sol.

Amaury. En Capablanca.

Eslinda. En Capablanca y ahora más recientemente en Bailando Cha Cha Cha. Por supuesto, voy a ser la que primero va a llegar, la última en salir, la persona más estricta. Siempre lo soy, soy una persona bastante profesional, estricta a la hora de trabajar y estudiosa, pero en las películas de Manolo tengo que ser mucho más ¿te das cuenta?, para no crear ningún desajuste, ningún desbalance, algo que él me pudiera llamar la atención que no me gustaría.

Amaury. Claro. ¿Y cuál es el éxito, el secreto de la relación, de la larga relación de ustedes? Porque yo tuve padres, lo digo por tu hijo, yo tuve padres donde él era director y ella era actriz, y eso no funcionó, fue una familia disfuncional. Sin embargo, en el caso de ustedes ha sido muy funcional, una familia muy funcional. ¿Hay algún secreto, alguna receta que se pueda decir?

Eslinda. Mira, Amaury, yo pienso que en el amor hay que ser muy generoso, hay que ser tolerante, no te creas que no hemos tenido nuestros encuentros y desencuentros.

Amaury. Lógicos y normales, que forman parte del amor también.

Eslinda. Pero ha sido lindo y es lindo, y tratar de que todo sea diferente cada vez. Eso es lo mejor.

Amaury. En  un momento, Eslinda, y ahí ya me voy al final del programa. Tú, cuando estás haciendo El jinete sin cabeza, donde trabajaste con Enrique Santisteban, donde trabajaste con Farah María, con otros actores, por supuesto, que yo recuerdo.

Eslinda. Alejandro Lugo.

Amaury. Tú te enfermas, vas a un hospital, tú no respetabas demasiado…, estas cosas las sé, tú no estabas demasiado consciente de la importancia de una actriz dentro de la sociedad y una enfermera que te estaba atendiendo, soviética, me imagino que no se entendían demasiado. Yo no sé si tú hablas ruso…

Eslinda. Dice algo en ruso.

Amaury. (risas) Ella te demostró un cariño especial y tú escribías, en aquel momento no había Internet. Tú escribías cartas a Manolo, pero esas cartas venían a un lugarcito, esas cartas volaban de la Unión Soviética y venían a un lugarcito pequeño, a una islita que está aquí, la llave del Golfo, aquí en el Caribe y había que poner una dirección y la dirección siempre terminaba La Habana, Cuba. ¿Qué significa para ti eso?

Eslinda. Para mí eso tiene un significado tremendo porque imagínate cuánta añoranza durante siete meses separados y bueno, como tú bien dices, tuve el apoyo de esa enfermera que me hizo valorar tanto mi trabajo.  Yo le dije que yo la admiraba mucho a ella por su trabajo y ella me dijo que ella admiraba tanto el trabajo de todos los artistas. Yo le decía: No, ¡yo soy la que la admiro a usted! Ella me decía: No, no es posible, porque fíjese yo solamente puedo curar el cuerpo. ¡Ustedes los artistas curan el alma! ¿Qué sería de los trabajadores si cuando llegan a la casa no pueden poner un radio, una música, leer un libro, ir a un teatro el sábado, el domingo? Sería una vida espantosa, tristísima. ¡Ustedes nos curan el alma!

Y a partir de entonces yo empecé a valorar mucho más mi trabajo y empecé a añorar mucho más querer regresar para poder trabajar con nueva fuerza, con nuevos bríos, porque yo estaba un poco, pensando si yo había hecho bien dedicando mi vida a la actuación. En ese momento me di cuenta que sí, que yo tenía que regersar rápido para volver a hacer esas grandes obras de teatro.

Amaury. Y volver a tu público, el que ya estaba y el que estaba por venir.

Eslinda. Y el que estaba por venir. Es verdad, mi público que siempre ha sido un público tan cariñoso, tan extraordinario.

Amaury. Bueno, quizás yo me voy a atrever en el final a hablarte en nombre de todos los cubanos. Yo no soy quién para hablar en nombre… prácticamente no soy nadie para hablar ni siquiera en nombre mío, pero me voy a atrever a decirte que Cuba te agradece tu talento, tu actuación, tu entrega, tu permanencia y tu belleza. Que Dios te la mantenga siempre intacta de corazón y de cuerpo.

Eslinda. ¡Ay, gracias Amaury por ser como eres!

Amaury. Te quiero mucho, mi vida.

José María Vitier y Liuba María Hevia en gira nacional

José María Vitier y Liuba María Hevia en gira nacional

Durante el mes de junio del presente año, se realizará la Gira Nacional de José María Vitier.

Para esta ocasión ha invitado a Liuba María Hevia a cantar canciones compuestas por José María a partir de textos de importantes poetas iberoamericanos, así como también se incluirán algunas canciones emblemáticas del rico quehacer autoral de Liuba, miradas desde el sentir y el hacer de José María.

También estará invitado el destacado violoncellista Alejandro Rodríguez, quien se une a José María para interpretar algunas de sus piezas de cámara, así como también varias de las canciones.

“Se dice cubano”, bellísimo y fundacional texto de José Martí sobre la palabra “cubano”, da título a los conciertos de esta gira por Cuba de José María Vitier y Liuba.

Introducen el concierto algunas obras para piano, y piano y cello, para dar paso a las canciones, algunas de ellas en calidad de estrenos en nuestro país.

La unión en un escenario de estos dos queridos artistas cubanos es una verdadera primicia, la sorpresa que nos preparan es algo nuevo, surgido de la calidad interpretativa de ambos. Para descubrirlo tendremos que ir a este encuentro en el que estos artistas prometen presentarnos un trabajo al que han dedicado años de entendimiento, estudio y amorosa comunicación.

“Se dice cubano”, parece ser una oportunidad única para disfrutar la calidad interpretativa de ambos artistas, en una dimensión distinta, donde el piano de José María incita y revela esa cualidad “cantabile” que recorre todo su imaginería creadora, mientras la voz cautivadora de Liuba se alza como el instrumento ideal que nos conduce a una misma morada poética, en que relucen los versos, como joyas de rara belleza.

(Con información de Silvia Rodríguez Rivero)

Programa de presentaciones en junio 2011.
Sábado 4 La Habana, Basílica Menor del Convento San Francisco de Asís, 6:00 p.m.
Martes 14 Sancti Spiritu, Teatro del Tele centro 9:00p.m.
Miércoles 15 Villa Clara, Teatro la Caridad 9:00 p.m.
Jueves 16 Remedios, Teatro Villena 9:00.p.m.
Sábado 18 Cienfuegos, Teatro Terry 9:00p.m.
Domingo 19 Matanzas, Cine Teatro Velazco.
Lunes 20 Cárdenas, Teatro Cárdenas 8:30p.m.
Jueves 23 La Habana, Conservatorio Amadeo Roldán11:00 a.m.
Viernes 24
Liceo de Bejucal, 8:30 p.m.
Domingo 26 Pinar del Río, Teatro Milanés 5.00 p.m.
Miércoles 29 Concierto en el Instituto Superior de Arte.