Por Ricardo R. González

La única guía diagnóstica terapéutica existente en Cuba para el manejo del cáncer de pulmón es de creación villaclareña en una provincia donde, a pesar de la incidencia de este tipo de neoplasia, resulta la de menores decesos en relación con la cifra de pacientes diagnosticados.

Estas aseveraciones las ofreció el Dr. Ramón Alberto Ortiz Carrodeguas, oncólogo clínico, al presentar los resultados de la intervención compleja para el manejo de la afección en el territorio, a tenor de que el cáncer aparece entre las primeras causas de deceso, mientras la de pulmón resulta la más influyente dentro de los tumores malignos al provocar la pérdida de uno de cada cuatro coterráneos.

El especialista subrayó la responsabilidad del territorio al seleccionarse como área demostrativa para el abordaje del cáncer de pulmón en el país, y ponderó los resultados de la consulta de sombra pulmonar existente en el hospital universitario Arnaldo Milián Castro.

«Una opción —dijo— liderada por neumólogos en busca de reducir el intervalo en el diagnóstico, lo que influye en la calidad del tratamiento efectivo para la posible curación».

Estas experiencias han originado una consulta muldisciplinaria con notorios resultados en una demarcación que incrementa, cada año, la cifra de mujeres con esta afección.

Según Ortiz Carrodeguas el trabajo ha sido arduo, y desde 2015 se caracteriza al paciente portador del tumor pulmonar a partir de su edad, condiciones físicas, antecedentes familiares, y características inmunológicas a fin de ofrecer tratamiento personalizado.

De suma importancia puede calificarse la fundamentación del grupo «largo sobreviviente» con aquellos que rebasan tres veces las expectativas de vida de acuerdo con el dictamen y a partir del empleo de fármacos cubanos.

Todo ello coadyuva a facilitar la prescripción de los pacientes sospechosos, a disminuir el intervalo del diagnóstico, así como del inicio del tratamiento.

Para la Dra. Lidia González Méndez, de la Unidad de Investigaciones Biomédicas ((UNIB), perteneciente a la Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara, desempeñan una función principal los llamados biomarcadores o técnica utilizada para predecir, pronosticar y precisar el cáncer pulmonar.

La jefa del Grupo de Inmunidad Tumoral enfatizó en que esta herramienta permite, además, evaluar una cifra considerable de muestras, en tanto resulta más beneficiosa para el país desde el punto de vista económico.

En los estudios sobresale la UNIB. Su director, Dr. Vicente Hernández Moreno, considera que estos ensayos pretenden caracterizar a la población en busca de aquellas terapias más beneficiosas de acuerdo con cada paciente.

La influencia de las plaquetas, los leucocitos y el factor de crecimiento epidérmico aparecen entre los posibles biomarcadores en portadores de cáncer de pulmón de células no pequeñas, y ello sustentó otro de los trabajos expuestos en el Taller.

Cada ensayo clínico es fruto de un convenio de colaboración entre el Centro de Inmunología Molecular de La Habana y la Universidad de Ciencias Médicas (UCM-VC) de conjunto con el hospital oncológico provincial Celestino Hernández Robau.

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