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soyquiensoy (Ricardo R. González)

Un Pollo cerca del Cielo

Un Pollo cerca del Cielo

Hanser (gorro azul) solo fue superado por el mejor del mundo, César Cielo, que aparece en primer plano.

Nada me ha regocijado tanto en los nacientes Panamericanos de Guadalajara, como el subtítulo alcanzado por Hanser García en los cien metros libres de la natación.

Sabía del talento del muchacho, pero de todos modos no cabía en mis cálculos que se hiciera de una presea. Es decir, que lograra un premio que Cuba no gozaba desde Winnipeg’99, cuando Rodolfo Falcón se coronó en los cien espalda y Marcos Hernández se bañó de bronce en los cincuenta libres.

El Pollo, como le dicen todos, enfrentó mil y una desventajas, mas ninguna de ellas le impidió rubricar una marca nacional de 48.34 segundos y tocar la pared definitiva aventajado solamente por el monstruo brasileño César Cielo (47.84), monarca olímpico y mundial.

¿Y de qué desventajas le hablo? Pues mire, la primera es que Hanser solo lleva tres años practicando natación, pues antes de eso era integrante de la selección insular de polo acuático.

En segundo lugar, entrena en una alberca lejana de las condiciones idóneas para la progresión deportiva, y carece de un equipo biomecánico dedicado a corregirle deficiencias técnicas.

En esos elementos, sus rivales le llevan un gran techo. El Pollo tiene problemas evidentes en la arrancada y las vueltas, algo que ha sido señalado en más de una ocasión por su preparadora Luisa Mojarrieta, y ello suele resultar fatídico en pruebas de velocidad.

Con esos handicaps, y tomando en cuenta que tendría que rivalizar con, al menos, cinco nadadores de alto nivel, era difícil -casi utópico- presagiarle la medalla de plata que le deparó la competencia.

Es más: en el heat decisivo afloró su problema en la salida. Entró al agua muy por detrás del resto, y pareció que poco podría hacer ante la calidad de sus contrarios. Pero, como lo señaló el propio Falcón, la motivación de lidiar con el mejor del universo lo impulsó a la remontada.

“Le di un alegrón a Cuba que hace años no tenía, me tiré a morir, salí a buscar a Cielo, estoy muy contento y le dedico este triunfo a todo el pueblo de Cuba, a mi presidente, a todos en general”, dijo Hanser al salir de la piscina.

A seguidas, aclaró que espera pulir pronto sus limitaciones técnicas, y agregó: “De momento me he calificado para los Juegos Olímpicos, a pesar de que esta es apenas mi segunda competencia internacional del año. Con este resultado quizás pueda foguearme más, aunque aún es temprano para pensar en un registro por debajo de 48 segundos”.

Contento a más no poder, el Pollo resumió su actuación afirmando que “llegué como un desconocido y me voy con plata después de perder con el mejor de la historia. ¿Qué más puedo pedir?”.

(Con información de Michel Contreras, de CubaDebate)

Recibió Raúl a Chávez

Recibió Raúl a Chávez

El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, acudió en la noche de este domingo 16 de octubre al aeropuerto internacional José Martí, para recibir a su homólogo venezolano Hugo Chávez Frías, quien regresa a nuestro país con el propósito de someterse a una serie de exámenes médicos, cuyos resultados permitirán evaluar el estado actual del proceso de su recuperación.

El mandatario de Venezuela llegó acompañado por Ricardo Menéndez, vicepresidente y ministro de Ciencia y Tecnología, Eugenia Sader, ministra de Salud, y Juan Carlos Loyo, titular de Agricultura.

En la bienvenida estuvo presente además, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla.

Reflexiones de Fidel: La voluntad de acero (Primera parte)

Reflexiones de Fidel: La voluntad de acero (Primera parte)

Tomado de CubaDebate

Granma y Juventud Rebelde, órganos de prensa del Partido y de la Juventud, publicaron hace dos días, el viernes 14 de octubre, un valiente y enérgico mensaje al pueblo de Cuba del Héroe de la República René González, tras culminar la odiosa e injusta sanción de 13 años, separado, como los restantes cuatro héroes que cumplen sanciones más prolongadas en cárceles distantes cientos de millas unas de otras. Ni un instante falló la inconmovible firmeza de cada uno de ellos, aún cuando estuvieron reiteradas veces en celdas de castigo, verdaderas sepulturas, sin espacio alguno para moverse, tal como lo decidió la “justicia yanki”, sin delito ni prueba alguna. Si en algo no se equivocó tal “justicia” fue en la selección del tipo de hombres que estaba castigando.

A René, adicionalmente, le prohibieron durante tres años regresar a su Patria junto a sus familiares y a su pueblo. Deberá permanecer en el territorio del país que le impuso tan injusto castigo.

Para todos, y particularmente para los que hemos vivido años críticos de la historia de nuestra Patria, las palabras de René calaron profundamente.

“El hecho de que yo esté ahora fuera de la cárcel -expresó- solamente significa que se agotó una avenida de abusos al que había sido sometido [...] todavía tenemos cuatro hermanos a los que tenemos que rescatar y que necesitamos que estén junto con nosotros, con sus familiares; que estén entre ustedes dándoles lo mejor de sí…”

“Para mí esto es solamente una trinchera, un lugar nuevo en el que voy a seguir luchando para que se haga justicia y los Cinco podamos regresar junto a ustedes.”

“…a todos los que en estos años nos han acompañado en todo el mundo, que han sido miles, a través de los cuales hemos podido poco a poco ir rompiendo este bloqueo informativo, ir rompiendo el silencio que las grandes corporaciones de la prensa han hecho sobre el caso, les extiendo, de parte de los Cinco, mi más profundo agradecimiento, mi compromiso de seguirlos representando a ustedes como se lo merecen, que en definitiva es lo que estamos haciendo los Cinco, porque no somos solamente Cinco, somos un pueblo completo que ha resistido durante 50 años, y gracias a eso es que nosotros estamos resistiendo todavía [...] y nunca les vamos a fallar y siempre estaremos a la altura que ustedes se merecen.”

Las palabras sinceras, firmes y enérgicas de René, el tono de la voz inconfundible de un luchador que soportó 13 infinitos años de brutal e injusto castigo sin vacilar un segundo, son realmente impresionantes.

La tiranía imperial no podrá sostener sus groseras mentiras sobre la injusticia cometida contra los Cinco Héroes antiterroristas cubanos. No importa cuán pérfidamente los medios de información bajo su control se esmeren en presentarlos como agentes y espías que ponían en riesgo la seguridad de Estados Unidos. El Presidente de la Asamblea Nacional y el prestigioso abogado José Pertierra se han encargado de pulverizar las groseras calumnias yankis sobre los heroicos antiterroristas cubanos.

A mi mente viene el recuerdo de la batalla victoriosa de nuestro pueblo por el regreso al seno de su familia y a su Patria del niño Elián González. Ante la monstruosa conducta de la mafia contrarrevolucionaria cubana de Miami y su desacato a las autoridades del país, el propio Presidente de Estados Unidos en ese momento, Bill Clinton, se vió forzado a enviar fuerzas de seguridad, para imponer las leyes norteamericanas a los grupos fascistas que las desacataban e incendiaban símbolos y banderas de ese país, encabezados entre otros por la “loba feroz” Ileana Ros, que hoy es nada menos que la Presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, y dicta pautas a la política exterior de este país.

El mensaje de René González al pueblo de Cuba, por su propia iniciativa y asumiendo valientemente cualquier riesgo, refuerza nuestra profunda convicción de que la posición del Gobierno de Estados Unidos respecto a los  5 Héroes cubanos es ya insostenible, como lo es igualmente su justificación del criminal bloqueo económico contra nuestra patria y las medidas punitivas que aplica a las empresas extranjeras que comercian con nuestro país.

Tal política, brutal e insólita, ha sido transformada por el poderoso imperio en norma de carácter internacional, pese a la opinión prácticamente unánime de todos los miembros de las Naciones Unidas, con excepción de Estados Unidos e Israel.

Los hechos demuestran de forma irrebatible que en el mundo globalizado de hoy, bajo la égida del imperio yanki, no existe garantía de seguridad para ningún otro país. En la Organización de Naciones Unidas se puede repetir una y mil veces el rechazo unánime del bloqueo económico a Cuba, o cualquier otra medida como el derecho del pueblo palestino a su constitución como Estado, sin que tal derecho o cualquier otro que no se ajuste a los intereses del imperio tenga vigencia alguna.

Sin que fuese un propósito deliberado de la Revolución, nuestro país se ha convertido en ejemplo de lo que un pequeño Estado puede lograr si sostiene con firmeza una política de principios, aún cuando los avances científicos y tecnológicos, sus patentes y la distribución de las riquezas del planeta están en manos de las naciones más desarrolladas y ricas, que antaño fueron las potencias coloniales, sembradoras del saqueo y la pobreza en nuestros países.

En su larga lucha contra el imperio, los combatientes de nuestro país han estado a punto de ser blanco de las armas nucleares al servicio de esa potencia: la primera en octubre de 1962; y la segunda, a mediados de 1988. En ninguna de ambas ocasiones nuestra Patria se plegó al chantaje yanki; en 1962 no permitió inspección alguna de su territorio, y en 1988, tras la batalla de Cuito Cuanavale y el avance de  50 mil soldados cubanos y angolanos sobre las fuerzas surafricanas equipadas por Occidente y dotadas de proyectiles nucleares, decidieron negociar la independencia de Namibia y el fin del Apartheid.

Los pueblos del Tercer Mundo reconocen y agradecen la solidaridad desinteresada de Cuba en áreas tan importantes como la salud y la educación.

¿Quién puede creer la insólita mentira de que Cuba apoya el terrorismo?

Tan torpe y estúpido embuste parte del poderoso país que a 90 millas de sus costas no solo aplicó contra ella un criminal bloqueo, sino también los más grotescos actos terroristas. Los incendios de centros educacionales, recreativos y comerciales; el fósforo vivo en las plantaciones cañeras; el uso de explosivos en fábricas; los ataques piratas contra instalaciones portuarias y barcos de pesca y de carga; la organización de bandas contrarrevolucionarias; las infiltraciones de agentes y los suministros de armas a las bandas mercenarias comenzaron desde 1959, después de la Primera Ley de Reforma Agraria, dejando una estela de muerte y destrucción en nuestra Patria.

Los bombardeos de nuestras bases aéreas y el desembarco de tropas mercenarias en Playa Girón, escoltados por portaaviones y buques de guerra norteamericanos, costaron incontables víctimas apenas iniciado nuestro proceso revolucionario. ¿Puede Estados Unidos negar estos hechos?

Los planes de asesinato de los líderes de la Revolución organizados por los servicios de inteligencia de Estados Unidos fueron incontables; mas no se limitaron a eso sus groseras acciones. Virus y bacterias se introdujeron en nuestro país para sabotear la producción de plantas y animales; peor aún, enfermedades que ni siquiera existían en este hemisferio fueron introducidas en Cuba contra la población. El Dengue Hemorrágico afectó a cientos de miles de personas y alrededor de 150, en su mayoría niños, perdieron la vida. Esa enfermedad hace estragos todavía en este hemisferio.

El relato de los hechos cometidos por Estados Unidos contra nuestro pueblo sería interminable.

Prosigue mañana.

Fidel Castro Ruz

Octubre 16 de 2011

9 y 05 p.m.

Rosita Fornés: «Mi obra maestra no ha llegado» (Primera parte)

Rosita Fornés: «Mi obra maestra no ha llegado» (Primera parte)

Por Ricardo R. González

Decir Rosita Fornés es como destapar un cofre inimaginable, percibir la magia de esa caja de Pandora que trata de abrirse hasta recorrer el más diminuto de sus recodos. Es, también, suscitar intrigas, esperar sucesos, alimentar el deseo de conocer cómo transcurre su vida luego de que se apagan las luces de un escenario y el teatro recobra su calma habitual, o qué pasa lejos del set televisivo… En fin, tratar de descubrir su existencia con el simple atuendo que porta Rosalía Palet Bonavía.

El encuentro con la vedette de Cuba y de América era inminente. Quisimos desplegar una plática alejada del glamaour que destella esa mujer admirada por diversas generaciones. Una vez en su casa, resultaron más de tres horas de inmenso placer sin apenas pausas. Las nunca suficientes para conocer el mito que recorre su anatomía, con pinceladas matizadas por Lupe, el ser más querido por Rosa, fallecida un tiempo después de esta conversación, y quien, en su condición de madre, conocía a su hija palmo a palmo.

Un diálogo que inició a raíz de una de las declaraciones de la artista y su argumento —casi paradójico—de tener tres vidas. Las mismas que  sustentaron el documental realizado por José Antonio Jiménez.

— Te diría que ya son cuatro o cinco, (y sonríe)… Cuando te pones a recordar todo lo realizado enmarcas tres etapas. Empecé siendo una adolescente que tuvo la suerte de iniciarse como aficionada.

No sabía nada del arte porque mi familia se oponía a que fuera artista. Comencé a los 15 años cuando me llevaron a La Corte Suprema. Al parecer le caí bien a la gente, y a partir de ahí inició esta larga historia.

Desde pequeña yo tenía mi vocación muy bien definida e imitaba a las grandes de la época. Pese a la oposición hogareña comencé mis estudios de canto, música, actuación con maestros excelentes que también influyeron en la formación de actrices de primera como Raquel Revuelta y Gina Cabrera, entre otras. Recuerdo a Enriqueta Sierra, e incluso tomé algunas nociones de ballet, al tiempo que trabajaba. Esa resulta mi primera vida que desarrollé hasta que marché a México después de llevar cinco años de actividad en Cuba donde abordé todos los géneros en temporadas recordables de zarzuelas y operetas dentro de lo lírico, sin descartar la interpretación de los principales autores.

Fue dirigida por Ernesto Lecuona, Gonzalo Roig y Rodrigo Prats, los tres grandes del momento, mientras en las temporadas dramáticas conté con la sabiduría y el talento de Mario Martínez Casado, y con primerísimos actores como Otto Sirgo, con quien debuté, y con Enrique Santisteban.

Parto a México y me integro a una compañía de artistas argentinos, mexicanos y cubanos.

— Momento propicio para que aparezca como la primera vedette…   

— Así es. Estuve un quinquenio con muy buena acogida de público y de la prensa, y luego de dos años más ya figuro como la primera vedette de América porque había cultivado todos los géneros necesarios: el canto, el baile, la actuación…en fin…lo que se dice hoy una artista integral.

— Sin embargo, hay un retorno de México precedido por circunstancias muy personales ¿Puede hablarse entonces de una segunda vida?

— Efectivamente. Vine con mi hija Rosa María Medel que iba a cumplir tres años. Tenía idea de regresar a tierras aztecas porque dejé firmado un contrato prometedor en el cine para realizar películas notorias. .. Yo no le había dado mucha importancia a la cinematografía, filmaba una película al año, pero no más.

Entonces me contrataron en exclusiva. El año en que vine debía hacer cinco filmes bajo la guía de los hermanos Calderón que hubiese constituido mi plenitud cinematográfica, mas mi divorcio con Medel cambió todo el panorama, y al llegar a Cuba comenzó la propaganda de escándalos en México. En realidad no me gustó, se removió demasiado el hecho de mi separación matrimonial, y él también asumió una posición drástica… Como la televisión había empezado aquí me propusieron hacerla, y mandé a decir que cancelaba momentáneamente el contrato en México lo que no tomaron a bien.

Después accedí a trabajar en coproducciones mexicano-cubanas para retirar aquella mala impresión porque yo le debo mucho a México en los inicios de mi carrera, pero inicié en Cuba y siempre tuve un programa de radio y de televisión patrocinados por las mejores firmas.

El triunfo de la revolución me sorprende en España donde tuve una hermosa acogida. Allí tenía un contrato prolongado. Paso dos años y los interrumpo en 1959.

Había dejado a mi hija en Cuba, y llevaba casi tres años fuera. Entonces comenzaron las propuestas para diferentes espacios. Fue cuando dejé a un lado lo de España y me quedé aquí. Allá comenzó mi tercera fase que duró hasta que hice el documental «Mis tres vidas».

— Pero usted ha descansado muy poco…

— Apenas nada. Además de la radio y la televisión, con espacios de alto raiting y totalmente en vivo, viajé por todos los antiguos países socialistas y por disímiles lares del mundo. Me identifiqué mucho con Cuba, con su pueblo, y para el trabajé. Viví etapas muy intensas de hasta 12 horas de filmaciones. Salía a las 7:00 o a las 8:00 de la mañana y retornaba tarde en la noche, y ya entro en una cuarta vida que no sé cuándo acabará.

Llevo más de 70 años como artista y el tiempo libre no lo puedo dedicar a descansar.

— Una parte del público la ha visto siempre como una figura antológica rodeada de mitos en la historia del arte ¿Es así Rosa Fornés?

— Eso de ser una figura antológica no lo había pensado. Soy una mujer con mucha sensibilidad que valora cada detalle sin menospreciar ni exagerar. Encuentro el punto medio de las cosas, y ello es muy importante en cada arista de la vida, saber hasta dónde se puede llegar y saberlo admitir, y siempre servir a los demás en todo lo que pueda.

No he puesto trabas ni zancadillas a nadie y por ello estoy muy feliz internamente, y agradezco el cariño que me profesa la gente, y sobre todo la amistad.

He recibido tanto de este pueblo que fue lo que siempre le pedí a Dios, que me concediera el reconocimiento del público como le ocurría a Rita Montaner.

— Ya que menciona a Rita Montaner ¿Qué opinión le merece?

— Ella salía al escenario, y aunque estuvieran otros artistas valiosísimos era el acabose. La recibían con un cariño especial. Yo la seguía, tuve oportunidad de verla, y aunque decía que no se sentía bien de la voz siempre triunfaba. Poseía una vis cómica extraordinaria y una personalidad muy grande, a pesar de su carácter que no siempre se mostraba favorable.

Yo dije cuando empecé: «Ojalá algún día me pueda ganar el cariño del pueblo como lo tiene Rita, ese será mi mejor premio».

Pero ella seguirá siendo la única, y en lo que a mí concierne, paso a paso, he quedado en el corazón del público, aunque no exactamente como ella.

A veces me pregunto por qué me han aplaudido tanto si no he realizado algo de tanto valor…Eso me lo pregunto muchas veces. Y doy gracias porque me han premiado con el aplauso.

He salido a trabajar con fiebre, con estados gripales, con diferentes problemas que ya delante del público los he olvidado todo. Es como una especie de magia, y cuando culminaba el trabajo volvían de nuevo los malestares. Uno no sabe qué misterio sucede.

— ¿Es cierto que bailó un mambo con el mismísimo Benny Moré?

— Así es. A Benny lo admiré siempre. Fue un ser humano incomparable,  y lamenté mucho su deceso. Lo conocí en México, allá por el año 1950, durante un espectáculo junto a la orquesta de Dámaso Pérez Prado.

En aquella ocasión cantó dos temas para robarse el show, y fue cuando bailé con él.

Yo me quedé perpleja. Recuerdo que me dijo: «Muchacha si es muy fácil. Mira para acá», y comenzó a improvisar una coreografía. Al final bailamos, y nos llevamos los mayores aplausos. Parece que todo salió bien.

— No llegar a ser cantante de óperas —como aquellas piezas que escuchaba en la discoteca de su abuelo— le provocó a Rosa Fornés alguna que otra frustración?

— Me conformé con lo que la Naturaleza me dio. Llegué a cantar lo que creía, y me encaminé a la zarzuela y la opereta, pues reconozco que me faltaba para llegar a la ópera.

—Quiero referirme a personalidades e instituciones que han delineado su carrera artística. La Corte Suprema del Arte, Antonio Palacios, Mario Martínez Casado, Adolfo Guzmán, Germán Pinelli…

La Corte Suprema… fue la posibilidad de iniciar mi camino. Debuté cantando la milonga «La hija de Juan Simón» acompañada de Manolo Tirado, un guitarrista andaluz, y es ese premio inicial perdurable en lucha con la oposición familiar para que no fuera artista.

Antonio Palacios es mi padre artístico. Quien me hizo ir a un teatro a protagonizar obras españolas. Allí conocí a Ernesto Lecuona quien me llevó a su compañía pues creyó en mí y me ayudó.

Con Mario Martínez aprendí bastante. Era un actor muy competente en una etapa en que había que estrenar semanalmente una obra. Hice por primera vez con él «Morena clara», y otras puestas de autores argentinos. También «Casa de muñecas», de Ibsen, «Doña Rosita la soltera, de Lorca, en fin… Un maestro de actores.

Adolfo Guzmán constituyó un maestro y amigo inseparables. Me ayudó mucho en mi programación musical. Lo recuerdo de manera especial porque era incansable en busca de la perfección. Para mí él y Rafael Somavilla eran excelentes maestros, pero Guzmán resultaba más completo.

Pinelli fue mi ídolo. Alguien con una cultura vastísima. Me ayudó siempre, y tenía unos conocimientos musicales y un dominio de la escena únicos. Uno de nuestros presentadores y animadores más completos de todos los tiempos.

De repente en TV fue un espacio televisivo inolvidable. Después de «Desfile de la Alegría», «Su noche favorita», «En órbita con la alegría», que duró poco tiempo, resultó el más importante. Lo quise mucho, y le puse alma y corazón.

Después vino «Cita con Rosita» que cerró mis programas fijos en TV…

— ¿Y por qué desapareció casi de la noche a la mañana?

— Se fue del aire porque yo lo dejé de hacer. Deseaba mucho que «Cita con Rosita» no cayera en la rutina y llegó el momento en que consideré que ya estaba obsoleto. Lo cambiaron de horario varias veces. También pasó para el entonces canal 2 con un diluvio de directores que ya no era Condall el exclusivo. Cada uno tenía sus ideas y lo realizaba a su manera, y el programa se convirtió en algo que parecía un remolino dislocado. Tampoco había muchos recursos. Hice algunas propuestas y estuvimos un año en espera de alguna respuesta, al cabo del tiempo me dieron el veredicto, y con los argumentos expuestos…decidí no hacerlo más.  

— Se piensa que Rosita Fornés es una mujer que ha vivido a fuerza de ejercicio, que dispone de un gimnasio en su casa, que ve lejos los desempeños cotidianos del hogar, y que vive bajo estrictas restricciones alimentarias. ¿Falso o verdadero?

— Es una imagen distorsionada. Al principio de la Revolución se pusieron en moda los filminutos de ejercicios por TV. Eso es lo que yo hacía, pues gracias a la vida dispongo de un metabolismo que nunca tuve que ponerme una dieta rigurosa. A veces me pasaba unos kilos, pero moderaba y resolvía.

Claro no ingiero comidas sobresaturadas en grasas, ni en sal o azúcar, mas como de todo.

Incluso tengo una anécdota. Hubo un tiempo en que por exceso de trabajo no comía lo necesario, y padecí de anemia. El médico me dijo: «Usted tiene un sistema que necesita alimentarse porque quema tantas energías que requiere alimentarse».

Si aumentaba de peso después con el empleo de masajes estaba en forma en una semana, y seguía comiendo de todo. Hasta merendaba, y antes de acostarme también comía algo.

Nunca he tenido gimnasio en casa ni voluntad para hacer grandes tandas de ejercicios porque no tengo paciencia.  Y en cuanto a las cirugías…por favor…ya no sé por qué número voy.

Debo decir que solo dos porque les tengo terror, y en la primera pasé un gran susto  al separarse unos puntos y desgarrarse la piel alrededor del cuello. Aquello fue terrible. Tenía 40 años. Después vino otra en los ojos cuando fue a hacer «Papeles secundarios», y como han tenido que operarme tantas veces la cadera no quiero saber de las mesas de operaciones.

— En su vida ha enfrentado golpes duros y avatares impredecibles de la vida. En cierta ocasión dijo: «Soy una mujer que ha sufrido más de lo que la gente imagina».

— He superado cosas que sufrí y han sido muy tristes, aunque, lamentablemente, pienso que hay casos peores. He enfrentado situaciones sensibles, pero sigo adelante.

Y como no he sido una mujer superficial le doy a todo un valor sentimental, y por ello sufro más. Recuerdo a muchos compañeros de trabajo que he perdido, y me da dolor que hayan desaparecido, y también las «cosillas» que aparecen y suceden en los mejores matrimonios.

Me casé dos veces. Logré momentos muy felices y otros no tanto. Perdí a mi segundo marido (Armando Bianchi) de una manera muy trágica luego de 28 años de unión y cuando se recuperaba del alcoholismo.

Estuve un año que me parecía que no podía vencer esa pérdida. Yo misma salí de aquel bache dándome mis autoterapias. Nunca olvidaré que por entonces estaba «Cita con Rosita», e incluyeron en el espacio aquel tema «Llorando en la capilla». Por disciplina lo hice, pero en verdad nunca debió ocurrir…

Armando siempre me dijo que quería pasar de la vida a la muerte, y así ocurrió, sin darse cuenta. Le dio un coma en el agua que le hizo perder el conocimiento y vino el ahogamiento. Algo muy duro porque tuve que enfrentar toda aquella situación.

Con él tuve una experiencia extraordinaria. Me atrajo desde el primer momento. Hicimos muchos programas juntos hasta salir Mr y Mrs Televisión en 1953,  y todo culminó en una unión perfecta.

Viví una vida intensa con él, trabajé mucho, viajé con él…Adquirí nuevas experiencias en diferentes órdenes y partimos para España donde se inicia, como ya precisé, mi tercera vida.

Allí estuvimos casi dos años, y estrenamos varias obras 

Pero tengo muchos motivos para vivir. No solo entre los míos, si no para quienes me necesitan en el buen camino de seguir adelante.

— Rosa, además de los contratiempos impuestos por la vida, ¿Le quedan sinsabores laborales?

— Hay también algunos que me hirieron. Hace muchos años hubo impedimentos e incomprensiones para que no tuviera una programación tan exitosa. Me lo hicieron sentir en varios momentos, sobre todo cuando estaba determinado director en el entonces Instituto de Radiodifusión (ICR) que me propinó hasta ciertas humillaciones al enfatizarme que mi personalidad molestaba porque era la imagen de la burguesía.

Yo siempre quería lo mejor para los programas, y trataban de que me oyeran en función de la calidad y de que todo quedara bonito. Esa persona siempre que me oía decir «porque yo quiero esto o lo otro» a fin de mejorar, me ripostaba «tienes que meterte en la cabeza que se terminó el estrellato, ya aquí no existen estrellas».

Recuerdo que estando el programa «Su noche favorita» en el primer lugar de teleaudiencia lo retiraron de la noche a la mañana. Y soporté, una vez, que me dijera: «Usted no puede salir vestida modestamente, usted siempre tiene que andar con plumas y lentejuelas…»

Y le respondí: «Yo puedo salir con un traje de ir a cortar caña, y sigo siendo Rosita Fornés».

Hay otras situaciones que ni quisiera recordar. Por suerte los tiempos cambiaron.

— ¿Hasta qué punto ser artista, y de su valía, ha incidido en su vida privada. Siente que ha pagado el precio de la fama, le ha incomodado perder su intimidad?

— (Se ríe) Ya me he acostumbrado a no tener intimidad completa, pero eso se recompensa con todas las muestras que he recibido en la vida, hasta tal punto que el día que salgo y nadie se da cuenta me hace sentir mal.

No es que viva pensando en la grandeza, es que necesito a este pueblo pegado a la piel. Me halaga un saludo cordial, un comentario, alguien que venga a interesarse por mi estado de salud. En fin… son esos tesoros espirituales que me hacen vivir.

(Continuará)

Perdió Cuba frente a Holanda en Mundial de Béisbol

Perdió Cuba frente a Holanda en Mundial de Béisbol

Cuando Gran Bretaña ganó la primera Copa del Mundo de Béisbol en 1938 ya Holanda había debutado cuatro años antes en citas universales de fútbol, y seguramente no se vislumbraban monarcas del orbe en las bolas y los strikes sin levantar el cetro en el balompié.

Nadie en su sano juicio duda que los europeos sean mucho mejor dotados de cara a la portería que bate en mano, por ello resulta increíble el maleficio de los Cryuff, Van Basten, Rijkard o Gullit en  tres finales del más universal, mientras en el béisbol alcanzan la gloria a la primera; justo a tiempo, pues se rumora que las Copas del Mundo de la IBAF han llegado a su fin.

Este detalle deja un sabor aún más amargo para el aficionado criollo, nuevamente con ganas de aquello y sin esperanzas de nada, como en los Juegos Olímpicos, donde nos despedimos con un metal plateado. Si éste fue el adiós de los Mundiales, solo nos quedará el Clásico como escaparate para recuperar ese trono que alguna vez nos perteneció.

Mucho mérito para los holandeses, quienes juegan en distintas dimensiones: algunos de sus hombres muestran la explosividad característica de los latinos, y a otros les corre sangre fría, con el temple que identifica a los europeos.

Esta mezcla rinde frutos, aunque la verdadera riqueza de los tulipanes radica en el trabajo realizado durante años, a la incursión de decenas de  jugadores en ligas profesionales de todo el planeta. Solo eso los ha hecho mejores, pues en su país apenas ocho conjuntos participan en la máxima liga y no más de 20 mil personas practican la disciplina.

Por mucho corazón, entrega o dedicación que tengan, esto no basta para ser campeones mundiales, esto no basta para fildear casi perfecto (990) y promediar menos de dos carreras limpias (1.65) por encuentro; es una realidad que debemos aceptar, pues se nos ha quedado la cara de tontos al perder tres finales mundiales consecutivas sin poder -o sin querer- dar una explicación.

No hay que buscarle la quinta pata al gato, nuestro béisbol necesita un giro, una inflexión que varíe el rumbo de la nave, la cual no se hundirá (nos mantendremos entre los mejores del mundo), pero ya no tomará el camino que la afición desea y al que nuestros peloteros pueden llegar si les permiten elevar su techo.

El Mundial fue la enésima evidencia de ello: infinidad de entrenamientos, algunos juegos con una maltrecha selección puertorriqueña y un torneo preparatorio posterior no bastaron para alcanzar el cetro de un evento discretísimo, ignorado por los asiáticos, cuya presencia resultó anecdótica, y en el que solo los monarcas, Cuba y en menor medida Canadá prestaron seria atención.

Aún así, cuando los cubanos se encontraron con oponentes de alguna experiencia y con maña se las vieron canutas. Los ejemplos más elocuentes son los lanzadores Willy Lebron y Rob Cordemans, hombres inteligentes y con recursos -entiéndase no solo tirar duro-, ante los que pasaron muchos apuros por una razón simple: existen muy pocos serpentineros con estas características en nuestro béisbol.

Por ello el bateo sufre en sobremanera, algo que por suerte no sucede con el pitcheo, el cual da la cara pese a que no trabajan la totalidad de los efectivos (¿Por qué será, acaso falta de confianza en los hombres?).

Lo cierto es que la plata deja un mal sabor, y representa frustración, solo había que mirar los rostros de nuestros peloteros y sentir el silencio de la lluviosa noche cubana el día de la final. Son conscientes del bache y de lo que representa perder en un Mundial de tan poco caché.

Sin menospreciar el esfuerzo de los panameños, el evento pasará a la posteridad posiblemente como el peor de todos los tiempos, en parte por la irrespetuosa presencia de la lluvia que obligó, incluso, a celebrar pleitos de siete entradas.

Ahora el reto es Guadalajara, sede que espero nos depare mejor suerte. A nuestro favor: no habrán tulipanes, pero….

(Con información de CubaDebate)

Reconocen a Villa Clara por el nivel organizativo de CARDIOVILLA 2011

Reconocen a Villa Clara por el nivel organizativo de CARDIOVILLA 2011

Por Ricardo R. González
Foto: Carolina Vilches

Profesor Lorenzo Llerena Rojas, presidente de la Sociedad Cubana de Cardiología

El presidente de la Sociedad Cubana de Cardiología, Profesor Lorenzo Llerena Rojas, encomió el nivel organizativo demostrado por Villa Clara durante el desarrollo del congreso internacional CARDIOVILLA 2011, concluido este sábado en la capital provincial.

«Ha sido un evento de extraordinario rigor científico manifestado en los trabajos presentados por los delegados cubanos, y en las disertaciones ofrecidas por los visitantes foráneos procedentes de España, Uruguay, Argentina, Panamá, Italia y Canadá.»

Las sesiones iniciaron el pasado jueves e incluyeron en sus valoraciones la cirugía cardíaca, ya sea valvular, de las coronarias, o de aquellas que eliminan las irregularidades congénitas, sin descartar las intervenciones vasculares de la aorta y de los grandes vasos en que la institución cardiovascular villaclareña registra significativos resultados.
Como la torre de Babel cae el mito de que el infarto agudo del miocardio solo toca a la puerta de personas mayores de 50 años porque incide, cada vez más, en edades tempranas.

La llamada cardiología intervencionista, que permite trabajar sobre el corazón y evita recurrir a un acto operatorio, estuvo incluida en el programa, como también los estudios diagnósticos apoyados en la tomografía axial computarizada (TAC), el ultrasonido, y la ecocardiografía, entre otras modalidades.

El intercambio de experiencia abarcó, además, los estudios de electrofisiología para el tratamiento de las arritmias o desajustes en el ritmo cardíaco, cuyas posibilidades tecnológicas solo existen en determinadas dependencias de la capital cubana y en el propio Cardiocentro.villaclareño.

Hubo espacio para reflejar la labor de enfermería, y aquellos trabajos que abordaron la repercusión económica y el perfeccionamiento del diseño organizacional hospitalario.

CARDIOVILLA 2011 cerró sus puertas. Queda ahora que tanta fuente de conocimientos y experiencias se profundicen a favor de la vida.

Sostienen conversaciones oficiales Machado Ventura y Vicepresidente de Colombia

Sostienen conversaciones oficiales Machado Ventura y Vicepresidente de Colombia

El compañero José Ramón Machado Ventura, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, se reunió en la tarde de este viernes con el Excelentísimo Señor Angelino Garzón, Vicepresidente de la República de Colombia.

Durante el cordial intercambio, ambos vicepresidentes pasaron revista al estado de las relaciones bilaterales, así como a otros temas de interés internacional y regional.

El distinguido visitante estuvo acompañado por el Embajador de Colombia en Cuba, Excmo. Sr. Gustavo Adolfo Bell Lemus, y otras autoridades de su país. Por la parte cubana participaron Bruno Rodríguez Parrilla, Ministro de Relaciones Exteriores, y otros funcionarios de la Cancillería.

(Con información de Periódico Granma)

Havana, vivencia imborrable de Iván Latour

Havana, vivencia imborrable de Iván Latour

Hay muchos recuerdos inamovibles en la memoria de los que vivimos con intensidad la escena rockera de la década de los años noventa. Por aquellos años, la leyenda de Havana se extendía con fuerza entre la legión de seguidores que llenaban a reventar sus presentaciones. La escudería transpiraba la camiseta con un vibrante combustible espiritual que la llevó a protagonizar una pléyade de conciertos de largo aliento en la escena local. Eran actuaciones que dieron testimonio del mundo interior y de las búsquedas más personales de los integrantes de la banda y particularmente de su histórico vocalista y director, Iván Latour.

Con menos de 30 años sobre las espaldas en aquellos tiempos, Latour, una especie de Kurt Cobain insular, se aplicaba a fondo para convertir los performances de Havana en espectáculos realmente envolventes, en los que salía a defender con todo su credo personal y artístico. Lo hacía secundado por una selección all stars que en un principio estuvo formada por X Alfonso (bajo), Osamu Menéndez (guitarras), y Mario Javier "Neni" Fernández en la batería.

Más de una década después rememora aquella época en la que se hizo de un puesto de honor en la memoria afectiva de la vasta comunidad rockera de los años noventa. "Yo estuve en la escuela de superación profesional con Frank Delgado, Carlos Varela, Gerardo Alfonso, Donato Poveda¼ Gerardo era mi hermanito y cuando escribía una canción iba a cantarla a mi casa antes de estrenarla. También conocí a Santiago Feliú y nos hicimos muy amigos. Entonces, por otro lado, Descemer Bueno y Robertico Carcassés me propusieron armar un grupo y de ahí nació Havana", dice Iván a Granma.

Su debut "oficial" ocurrió en los tramos iniciales de los años noventa. "El primer concierto fue en la Casa del Joven Creador de la capital. Ahí se incorporaron Descemer y Robertico. Después de esa locura, se me apareció X en la casa con un póster que tenía la imagen de nosotros y me sugirió el nombre de Havana".

Un hito en su carrera vino con el Premio Cubadisco en 1998 por el icónico fonograma Puertas que se abrirán, en el que intervino el músico Jorge Luis Barba, quien sustituyó a X en 1995. El álbum, laureado en la categoría de rock, estuvo armado por 13 canciones, como las imprescindibles Ella y él y Como un rayo, en las que se podían leer los conflictos existenciales, desgarramientos y sentimientos más recónditos de sus miembros. "Nosotros procedíamos de caminos diferentes. Yo escribía las canciones y las arreglábamos entre todos. Cada uno incorporaba lo que tenía adentro y lo reflejaba en las letras. Pearl Jam, Nirvana, Soungarden y Led Zeppelin fueron algunas de nuestras influencias en esa época".

Con una sonoridad llena de elementos grunge, Havana logró incluso acceder al circuito de los principales teatros del país. "Teníamos muchas ganas de llevar adelante nuestra música y comenzamos a tocar puertas. Por eso el disco se llamó Puertas que se abrirán. Cuando tú amas, y crees en lo que haces, tienes que defenderlo con toda la fuerza del mundo. Ahora, por suerte, hay muchos grupos que trabajan así", apunta.

En 1998, Havana se trasladó a México donde publicó un CD que sorprendió a sus seguidores más fieles, ya que se alejaba de la sonoridad inicial de la formación. "Los primeros años en México fueron fatales. Ese mundo no tenía nada que ver con nuestro proceso creativo. En el 2001 hicimos un disco titulado Havana (2001) pero no era el que queríamos. Lo que me salvó de crear ese material fue la inclusión del tema La fotografía, una canción totalmente anticomercial", confiesa el autor de Otro amanecer.

Hace menos de un año, Iván Latour estrenó en los escenarios cubanos su álbum Flores de mayo. El disco, producido por el guitarrista Amed Medina, define su nueva etapa como cantautor tras la desaparición de Havana. "Este material —señala— es un nuevo comienzo para mí y lo agradezco mucho. Después del concierto me sentí muy emocionado por compartir con mucha gente que hacía tiempo no veía. Ahora mismo me gustaría irme de gira por Cuba porque extraño mucho tocar en las provincias. Eso sí, ya no correré por los escenarios como en los años noventa, aunque siempre seré el vocalista de Havana. Porque esta banda, sin duda, cambió mi vida".

(Con información de Michel Hernández. Periódico Granma)

Foto: Yander Zamora)