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soyquiensoy (Ricardo R. González)

Científicos de Cuba y EEUU definen áreas de trabajo conjunto para el futuro

Científicos de Cuba y EEUU definen áreas de trabajo conjunto para el futuro

Peter Agre, Premio Nobel de Química 2003

Científicos de Cuba y Estados Unidos concluyeron en La Habana un exitoso encuentro en el que debatieron sobre posibles áreas de trabajo e investigación conjunta para el futuro.

La reunión coordinada por la Academia de Ciencias de Cuba (ACC) y la Asociación Americana para el Avance de las Ciencias (AAAS, por su sigla en inglés) reunió en los últimos tres días en la isla a 18 especialistas norteamericanos y más de 20 cubanos.

El documento final presentado hoy resalta que se desarrollaron consultas entre líderes de las comunidades científicas de ambos países para encontrar y debatir sobre posibles áreas de interés común que puedan convertirse en objeto de colaboración futura.

Según el sumario, las áreas identificadas incluyen ciencias de la vida como medicina, neurociencia y biotecnología; ciencias ambientales como las atmosféricas y marinas; y aspectos de política científica y diplomacia, acorde a los temas actuales de interés internacional.

Como prioridad, los participantes destacaron la necesidad de reunir a científicos jóvenes en los campos mencionados y promover actividades y metas a corto y largo plazo para construir vínculos duraderos entre grupos de ambas comunidades científicas.

El secretario de Relaciones Exteriores de la ACC, Sergio Jorge Pastrana, calificó el encuentro de “exitoso” tras resaltar que se trató de un intercambio entre “individuos”.

Asimismo, dijo que las comunidades de científicos de Cuba y Estados Unidos han colaborado “ininterrumpidamente” desde fines del siglo XVIII y subrayó que esta reunión no tiene “nada que ver con ninguna medida política” del actual Gobierno del presidente estadounidense, Barack Obama.

El secretario de Relaciones Exteriores de la AAAS, Mike Clegg, dijo hoy a Efe que espera que este encuentro de 2011 sea “solo el comienzo de un proceso más ambicioso” y se promuevan otras actividades futuras.

En 2009, otra misión de la AAAS estuvo de visita en la isla.

Por su parte, el Premio Nobel de Química 2003, Peter Agre, uno de los integrantes de la delegación norteamericana, afirmó a Efe que se siente “muy optimista sobre el futuro, aunque quizás no el futuro inmediato”.

Advirtió que en este caso “la ciencia ha sufrido” y la “comunicación abierta” que requieren los científicos “ha estado muy restringida” debido al bloqueo.

“Estamos buscando vías constructivas dentro de las directrices actuales, no podemos cambiarlas, pero por otra parte ellas representan un pasado distante”, admitió Agree.

Agree, quien actualmente conduce estudios sobre la malaria, recordó que Cuba representa una excepción dentro de Latinoamérica porque sus medidas de salud pública permitieron el control y la eliminación de ese mal.

“Necesitamos saber más al respecto, creo que hay cosas que podemos aprender de Cuba”, precisó.

(Con información de EFE)

Retiran enmienda que pretendía restringir viajes de cubanoamericanos a la Isla

Retiran enmienda que pretendía restringir viajes de cubanoamericanos a la Isla

Los negociadores del Congreso de Estados Unidos firmaron un acuerdo sobre el gasto para las agencias federales de un 1.000 millones de dólares, a falta de 28 horas de que se cumpliera el plazo que hubiese provocado un cierre parcial del gobierno.

Tras abandonar las propuestas de restricción de los viajes a Cuba de los ciudadanos cubano-estadounidenses y una disposición de menor importancia relacionada con la supervisión de las operaciones financieras, los miembros de la Cámara de Representantes y los comités de Asignaciones del Senado dieron su aprobación final al plan.

El acuerdo, al que se llegó tras cuatro días de negociación, estaba supeditado a la demanda del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a prorrogar los recortes de impuestos en nómina, que vencen a finales de este mes.

El pasado noviembre el Congreso aprobó los presupuestos para las agencias encargadas de las áreas de agricultura, comercio, justicia y transporte, y vivienda, pero no lograron un consenso respecto a las prioridades presupuestarias y dejaron en el aire nueve proyectos de ley presupuestarios para las agencias federales.

No es la primera vez que el Congreso ha tenido que recurrir a medidas temporales para mantener en funcionamiento el Gobierno. La última vez que el Congreso aprobó todos los 12 proyectos de ley presupuestarios sin parches de emergencia fue hace 15 años.

Las conversaciones sobre el impuesto sobre la nómina, que pusieron en jaque el cierre parcial del gobierno, se iniciaron después que los demócratas no lograran su demanda de que el recorte impositivo se pagase con un recargo nuevo a aquellos que ganan más de un millón de dólares al año, condición a la que renunciaron en la noche de ayer.

(Con información de EFE)

Prosigue, este viernes, la Serie Nacional de Béisbol

Prosigue, este viernes, la Serie Nacional de Béisbol

El tope beisbolero más prometedor para este viernes resultará el de los Gallos espirituanos y los Tigres avileños en el estadio José Antonio Huelga, como parte de la Serie 51 de la pelota cubana.

Completan el programa Artemisa-Pinar del Río, en Bauta, Metropolitanos- Granma, en el Changa Mederos, Matanzas-Las Tunas (Victoria de Girón), y Camagúey-Cienfuegos, en el Cándido González.

El resto de la Serie anuncia el choque Holguín-Industriales, en el terreno del «Calixto García», Santiago de Cuba-Isla de la Juventud (Guillermón Moncada), y Mayabeque-Guantánamo, en San Antonio del Sur.

(Con información del Noticiero Nacional Deportivo)

«Con 2 que se quieran Luis Alberto García (Parte I)

«Con 2 que se quieran  Luis Alberto García (Parte I)

He sido leal al tiempo que me tocó vivir”

Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran, ahora aquí en 5ta. Avenida y calle 32, en el barrio de Miramar, en los maravillosos Estudios Abdala.

Hoy nos acompaña otro de esos grandes amigos míos. La gente dice que yo nada más que invito a mis amigos, bueno, este es otro de mis amigos: uno de los actores más inteligentes de la escena cubana. Una de las personas más sensibles que yo conozco, un melómano, un chef de cocina, en fin, vamos a hablar con él de muchísimas cosas. Una de las personas que yo admiro profundamente. El Cine Cubano, la Televisión Cubana; la historia del Cine y de la Televisión Cubanas no se puede escribir, si no ponemos, como diría Eúfrates del Valle, en letras de oro, el nombre de Luis Alberto García hijo.

Mi hermano, un gusto que hayas venido, que al fin te haya agarrado, porque tú fuiste una de las primeras personas que llamé. Incluso, cuando este programa era un proyecto, cuando no se había filmado ni si quiera el primero, yo dije: Luisito. Y en aquellos momentos, tú, no me dijiste que no, porque la palabra no es decir que no, sino no mostraste un interés especial en venir. ¿Por qué cuando te llamé por segunda vez, sí?

Luis Alberto. Bueno, porque cuando comenzaba el proyecto tuyo, yo estaba atravesando un momento difícil de mi vida, en el plano personal, incluso hasta en el profesional. Y yo soy de la opinión, de que no tengo por qué echar a perder los proyectos de los amigos míos, sobre todo los proyectos que valen, como este.

Amaury. Gracias.

Luis Alberto. Luego, cuando vi el programa, pues me enamoré, te lo he dicho. Te he llamado y te he colmado de elogios, a ti y a todo tu equipo, porque de verdad que han hecho una cosa lindísima.

Amaury. Y bien que nos ha costado. Y te agradezco que hayas venido y voy a empezar entonces con este, porque en tu página Web, leí esta cosa increíble, que es un soneto que te hizo Joaquín Sabina. Y dice

En la página Web de Luis Alberto

quisiera yo plantar esta semilla,

beso de Judas, oración del huerto

de quien sabe poner la otra mejilla.

 

En al isla de los ciegos Dios es tuerto

verde olivo, Shangó de las Antillas,

alzo mi copa porque no estás muerto,

ni te has pasado en balsa a la otra orilla.

 

Y si quieres reír, pide otro trago

y si quieres llorar, llora conmigo

que perderá contigo la partida.

 

Yo sé que paladeas cuanto hago,

tú deberías saber que te bendigo,

melancolimulato de mi vida.”

Bueno, a cualquiera no se le hace un soneto… Joaquín Sabina no anda regalando sonetos como un loco.

Luis Alberto. Bueno, no sé, la vida me ha dado la suerte de tener amigos inmensos, gente que yo nunca imaginé que iba a poder tocar con mi mano, abrazar, o compartir su obra. Y este es uno de los casos. Bueno, me tocó. Yo a veces todavía no me lo creo. Y yo te soy sincero, Amaury, eso tampoco es así por gusto. Yo le decía: Joaquín, nunca en mi vida me puse a recopilar recortes de prensa, ni cosas así. ¿Qué sabía yo que iba a venir Internet ni las páginas Web ni nada de eso?

Amaury. Sí, claro, claro, ni él sabía.

Luis Alberto. Y entonces me dijo: Pero mira, los amigos, los que te conocemos, la gente puede dar opiniones, y eso vale lo mismo. Aquí está la mía… Me mató.

Amaury. Además, es precioso, melancolimulato.

Luis Alberto. Sí, sí.

Amaury. Una cosa…, cosas de Sabina. Sabina es como sus canciones pero…

¿Cuánto de Luisito hay en cada personaje?

Luis Alberto. Mucho, mucho. El trabajo nuestro es meterte en otras pieles, en personas que muchas veces son muy diferentes a ti, pero a cada personaje, por muy lejano que esté, yo siempre trato de ponerle algo mío. De ahí que a mí me interese, por ejemplo, si hago de un asesino, un ser deleznable, un tipo despreciable, pues digo, pero no hay nadie que sea despreciable a tiempo completo, y a lo mejor, este tipo tan despreciable, resulta que es fanático de Wagner y le gusta esa música. O este otro, que es igual de despreciable, siente un amor inmenso por un hijo o por una hija, y eso le da al personaje color, le da profundidad, y hace que la gente vea en pantalla a un tipo que es creíble, que no es malo a tiempo completo.

Amaury. Claro, pero ¿tú te sientes identificado con actores como Marlon Brando, por ejemplo, o Robert de Niro, que dicen que siempre son Marlon Brando y Robert de Niro, hagan lo que hagan, tú sientes que hay algo ahí que son ellos, siempre?

Luis Alberto. Yo quisiera, realmente, Dios o la vida no me ha dado todo el talento que yo quisiera tener. Yo quisiera ser diferente en cada personaje. Pero es tremendamente difícil. Es tremendamente difícil y no depende solo de que tengas una buena tanda de maquillistas detrás, ni mucho menos.

Amaury. No, no, no es caracterización.

Luis Alberto. Los dos que me pusiste son…, Marlon Brando y Robert de Niro.

Amaury. Lo que pasa es que leí, hace poquito, una entrevista de Robert de Niro, donde él decía: “Me cansé de intentar ser otra persona y ahora voy a dedicarme a ser Robert de Niro”. Estaba tremendo el comentario, por eso te lo hice.

Ahora, husmeando en tus cosas para preparar esta entrevista, encontré una frase tuya de cuando estabas filmando La vida es silbar, con Fernandito Pérez, dijiste lo siguiente: “He aprendido que no hay que darlo todo por hecho y que hay que trabajar para vivir mejor, no para sufrir.” La pregunta es: ¿Has logrado vivir mejor y no sufrir?

Luis Alberto. ¡Ay, Dios mío!, uno no puede andar diciendo frases así, porque después… (risas)

Amaury. …Mira, porque después salen en la entrevista…. (risas)

Luis Alberto. …Después salen en la entrevista y tienes que ser consecuente. No, sigo, sigo en ello. Sigo pensando que hay que trabajar para no sufrir. Lo que pasa es que la vida misma no es felicidad todo el tiempo, ni sufrimiento todo el tiempo y el trabajo nuestro, tampoco. Entonces sigo en eso, sigo en ese empeño.

Amaury. ¿Sigues en el empeño de vivir mejor?.

Luis Alberto. Sí, claro.

Amaury. Y de sufrir menos.

Luis Alberto. ¡Sí, no es malo, no es malo, eso no es malo, claro!.

Amaury. Ahora, aquí viene otra de las cosas que se dicen de ti, porque todas son interesantes -nuestro querido amigo, Carlitos Varela, ha dicho que las heridas de la vida tú las curas en el escenario- Y eso es bien arriesgado por parte de Carlitos, ¿tú estás de acuerdo con lo que Carlos dice?

Luis Alberto. Yo creo que lo que quiso decir es que los golpes, que el sufrimiento que puedes tener en algún momento de tu vida, yo los uso y los encaramo en el escenario, todo lo pongo delante de la cámara. El oficio de actor es bien difícil, porque tienes que sacar a flote tu mundo interior, si eres un tipo sincero y te tomas en serio tu trabajo, no tienes otra alternativa que mostrarte tal cuál eres, o sea, que de curarme nada. Puede que el trabajo me sirva para exorcizar demonios, o sacarme de adentro esas heridas, pero, ¿curarlas?, ¿olvidarlas?, no.

Amaury. A ver, yo no te voy a adular, yo te admiro mucho, como te admira todo el que te ha visto actuar en la vida, el que no te admire, es porque no te vio actuar, el que te vio actuar ya te admira. Sin embargo, yo tengo la impresión, igual tú piensas lo contrario, de que tú has luchado contra un componente en la vida, que es la suerte, o sea, tenemos también otro amigo querido, que estuvo en el programa, tuvo la gentileza de venir y que dio una entrevista fascinante, Jorge Perroguría, Pichi.

Luis Alberto. ¡Ahhh, el Pichi!.

Amaury. Es un hombre con suerte, o sea, además de talento, además de belleza, tiene suerte. ¿Tú te consideras un hombre afortunado? Porque tú también tienes talento, tú también tienes belleza física…

Luis Alberto. Depende de cuál sea la suerte. Yo creo que en el caso de Pichi…, Pichi estuvo listo para cuando ese momento se presentó. En su caso fue Fresa y Chocolate.

Amaury. Fresa y Chocolate, sí, él lo dijo en el programa.

Luis Alberto. Yo me considero un hombre afortunado, Ama, porque hago lo que quiero hacer, o sea, no hay muchas personas en el mundo que puedan estar toda una vida viviendo de lo que les gusta hacer. Y a mí lo que me gusta es actuar. Y lo he hecho, y además, lo he hecho con devoción, y creo que lo he hecho con hidalguía, y creo que lo he hecho con respeto. Y aunque no me sale bien siempre, porque hay…

Amaury. …Pero casi siempre…

Luis Alberto. …Porque hay cosas que a mí no me han salido bien. Yo me considero un hombre afortunado, por ese lado, muy afortunado. Claro, a lo mejor en otro contexto, qué se yo, me pagarían mejor o tendría una casa, finalmente. Cosas materiales, pero las espirituales, yo, las espirituales, de esas no me quejo.

Amaury. Tienes para regalar. (risas)

Luis Alberto. No, tampoco, porque eso suena, eso suena muy, eso suena muy…

Amaury. …Eso es vanidad.

Luis Alberto. Sí, sí. Pero no, no, las espirituales no…

Amaury. …Y compasión, cuando la gente dice: tengo para regalar, ese nivel de compasión es absoluto.

Ahora, yo estuve revisando, Luisito, y hasta la cuenta que yo pude sacar, -soy malo en matemáticas, muy malo-, tienes una carrera…, yo estuve contando, lo fui contando así, miraba en la pantalla y lo iba contando: uno, dos, tres, cuatro, porque yo no puedo contar tampoco rápido, y llegué como a 68, entre largometrajes, cortometrajes. Hay como cuatro que están por hacerse. Y lo de la televisión, ahí no pude contar, los números que yo me sé, que son como hasta el 100, ya en el 101 dije: ¿Qué número será el 101? Ya no podía. Todos esos trabajos ¿tú los haces, los aceptas: por acumular cantidad, o aceptas esa cantidad de trabajo porque es una posibilidad de sobrevivir en este mundo?

Luis Alberto. A ver. Yo he sido muy selectivo con los personajes, las obras en que decido trabajar, la gran mayoría del tiempo. En otros momentos, que son los menos, me he visto compulsado a hacer una película o un medio-metraje, que no me agrada tanto y que no me parece tan interesante, pero necesitaba poner comida en la mesa. Son las menos, o sea, que no ando por ahí queriendo acumular, porque al final, de qué te vale tener 400 películas, si de esas solo se pueden salvar dos. Yo, lo que sí soy un, como dicen en inglés, un workaholic, un tipo adicto al trabajo. Y aunque hay amigos míos que dicen que es un defecto, las tomo cuando se trata de trabajar gratis. Lo que pasa que no me gustaría que se acostumbraran mucho a que siempre fuera gratis.

Amaury. Bueno.

Luis Alberto. La vida es de una manera y yo no puedo tratar de cambiarlo todo, porque no soy Dios. Qué contradicción, que en muchas ocasiones, los trabajos que más quiero, incluso por los trabajos por los que más me respetan, a veces son los peor pagados.

Bueno, aquí no lo voy a decir, pero lo que Isabelita Santos y yo…, no cobramos mucho por hacer Clandestinos, casi nada. Sin embargo, a veces haciendo un bodrio, de lo que yo llamo comestibles, porque son para comer, resulta que de pronto vienen y me pagan: ¡caballeros! ¿por qué no me habrán pagado esto por Clandestinos?, que sí costó trabajo hacerla y no la cosa esta en que lo que estoy haciendo es casi un payaso. Pero bueno, es así.

Amaury. Bueno, pues ahora que hablaste de Isabel, voy a irme a Isabel, porque son como las parejas cinematográficas que uno recuerda, las americanas, ¿no? Es una pareja cinematográfica muy bien llevada, que te ha dado a ti y a ella, a los dos grandes satisfacciones. Hicieron Clandestinos; La vida es silbar; la de Chijona, ¿cómo se llama?

Luis Alberto. Adorables mentiras.

Amaury. Adorables mentiras.

Luis Alberto: En la televisión también hicimos cosas, muchas, muchas. Yo he trabajado mucho con Isabelita. Incluso, hasta una película que no salió nunca.

Amaury. ¿Cómo que no salió nunca?

Luis Alberto. La dirigió Danilo Lejardi, Alderete hacía la fotografía y Danilo Lejardi era el director y nunca salió. Parece que no funcionó, no la editaron a tiempo, no sé…

Amaury. …La dejaron lejardi, lejardi. (risas)

Luis Alberto. Sí, sí, la dejaron lejardi, lejardi (risas).

Chico, con Isabelita, yo tengo una relación que viene desde que éramos muy jóvenes, muy jóvenes, muy jóvenes. Yo veía a Isabelita en el comedor de la ENA y ella me veía a mí en el comedor del ISA.

Y desde que ella hizo Pasos hacia la montaña, me enamoré de su trabajo, de esa fuerza visceral que tiene esa muchacha, que es un animal de actuación. Bueno, cuando digo animal de actuación se entiende que es un piropo.

Amaury. Claro, está clarísimo.

Luis Alberto. Y desde entonces siempre soñábamos hacer cosas juntos, cuándo podríamos hacerlas y la vida nos puso en bandeja de plata muchas oportunidades y las hicimos. Luego, ya no somos tan jóvenes, casi siempre el cine se hace con gente de 20 años, 30 años, cosas así, y no hemos tenido nuevamente la oportunidad. La última fue en La vida es silbar, de Fernando (Pérez). Eso es un regalo que la vida me dio, trabajar con Isabelita.

Amaury. Ella también en su entrevista, no sé si la viste, en su entrevista para Con 2 que se quieran, ella también habló con mucho cariño de ti como partenaire.

Luis Alberto. Porque nosotros no necesitamos ensayar, no necesitamos hablar mucho, ahí sucede algo que es una empatía, eso es conexión, eso es química. O sea, sin química no hay química.

Amaury. (risas) No, eso lo dijo otro gran prócer, un gran prócer dijo eso, parafraseando, ¿no?

Luis Alberto. Sí, claro. (risas)

Amaury. Es el mismo caso de la técnica (risas). Luis, últimamente tú has sido muy entrevistado, siempre has sido muy entrevistado, últimamente más. Y yo descubro en esas entrevistas, las busqué, he rastreado en estos días, estoy hecho un experto en Luis Alberto García y yo no veo que se habla demasiado de tu niñez, de tu infancia, de tu familia. ¿Qué significó tú familia para ti, tus padres, tu entorno, tú niñez? y después quiero que me hables de cuán duro fue la muerte de tu padre.

Luis Alberto. Mira, yo vengo de una familia muy humilde. Por la parte paterna eran dos personas con muy bajos ingresos, que tenían 11 hijos, mi padre fue uno de esos 11. Y por la parte materna igualmente pobres, mi abuelo materno, que no lo conocí nunca, abandonó a su familia, mi mamá nunca más lo vio. Y mi abuela era costurera, mi abuela materna.

Nací en una casa en el Cerro, una pequeña casita en el Cerro, donde vivíamos 11 personas. Mis recuerdos de cuando era muy niño, muy niño, muy niño era que casi no veía a mi padre. Claro, yo nací en el 61 y sabes, aunque tú no eres tan viejo.

Amaury. Bueno.

Luis Alberto. Que la década de los 60 fue un década convulsa, no solo en el mundo, sino también en Cuba. Mi padre, entre el teatro, el cine, los conciertos, los recitales, no sé qué, no paraba mucho en mi casa. Yo tengo dos hermanos más, soy el mayor de tres hermanos varones. Mi mamá era la que siempre estaba bandeándose con nosotros. Y lo que recuerdo de mi padre siendo niño, es que descubrí muy pronto que la gente lo conocía en la calle, y eso me llamaba la atención. Yo decía, ¿y por qué estas mujeres forman esa gritería? Y que le firme autógrafos, y de pronto, como que me volví un adicto a eso, me encantaba salir con mi papá y ver que mi papá era tan querido y que en todas partes…

Amaury. …Y tan deseado…

Luis Alberto. …Sí, y al mismo tiempo, imagínate tú, qué cosa más linda para un niño, asistir a la filmación de unas aventuras. Mi papá estaba haciendo Espartaco cuando aquello. O asistir a un ensayo en el teatro y era una cosa muy rara para mi ver a René de la Cruz, a Carlos Gilí, a tanta gente que visitaban mi casa, y que se sentaban con mi padre a tomar y a comer y no sé cuánto y luego, verlos allá arriba, parados encima de un escenario, siendo otras personas. Ese entorno era para mí muy raro, pero al mismo tiempo atrayente, cautivante. De ahí, que desde edad muy temprana yo dije: Yo lo que quiero es hacer eso. A mi me gustaría ser, yo no decía actor, yo decía artista.

Amaury. Artista.

Luis Alberto. Decía artista. Sin embargo, mis otros hermanos no, para nada. En aquella época era habitual que hubiera niños actores, Bernardito Menéndez comenzó así, bueno, Patricio (Wood).

Amaury. Patricio Wood, igual.

Luis Alberto. Hizo El Brigadista muy temprano. Maribel Rodríguez también. Pero mi papá me dijo: no, no, negativo compañero. Usted gáneselo, estudie, que esto es una cosa muy seria. La actuación es una cosa esplendorosa. Y así fue como después ya me llevó hasta el ISA.

Yo, ahora, Amaury, me doy cuenta que los niños suelen ser, a veces, un poco injustos sin proponérselo. Yo estaba prendado de la figura de mi papá, ¿entiendes?, era como un enamoramiento de hijo a padre. Pero ahora, en la distancia, me doy cuenta que la verdadera heroína era mi vieja. ¡Pobrecita!, le decían la caminadora, porque mi mamá… Yo le pregunto ahora: ¿Mamá, porque tu nos hacías caminar tanto a nosotros, si habían guaguas? Y me dice: para cansarlos, para que se durmieran lo más temprano posible. Así que aprovecho tu programa para decirle a mi mamá, que yo quiero un autógrafo de ella.

Amaury. Ah, qué bonito, muy bonito. Afortunado tú que puedes pedírselo.

Luis Alberto. Y cuando mi viejo me faltó, pues me faltó la mano que salía siempre desde la oscuridad cuando yo estaba apretado. Pero de todas maneras, sigue estando ahí.

Amaury. ¡Claro que está!

Luis Alberto. Él me la da.

Amaury. Tú sabes que está; debe andar por aquí dando vueltas.

Luis Alberto. Me pone la mano aquí y me dice: enmiéndate anda.

Amaury. Oye, ¿y qué pasaba? a ver, para salir de… Es que los dos estamos en shock. ¿Qué pasaba en tu casa?, porque esa es la parte que a mí me llama la atención, cuando tu papá se daba un beso con un personaje de la televisión.

«Con 2 que se quieran» Luis Alberto García (Parte II)

«Con 2 que se quieran» Luis Alberto García (Parte II)

Luis Alberto. Mira, mi mamá es una mujer de las que ya no existen. Mi mamá no acompañaba a mi padre en todas esas noches de farándula. Mi mamá iba al teatro, veía la obra una vez, pero tampoco era esa pareja típica, ¿no?, que tú ves al artista con su muchacha al lado, o su esposa al lado. No, no, mi mamá no iba a nada. Mi mamá iba al trabajo, nos cuidaba a nosotros y luchaba contra la migraña, que siempre tenía mucha migraña

Amaury. ¿En qué trabajaba tu mamá?

Luis Alberto. Mi mamá trabajó siempre haciendo uniformes y cosas así, en un taller textil.

Amaury. Ahora, tú eres una persona, Luisito, que a cada ratico uno lee una entrevista tuya, que a algunos les parece subida de tono, a mí me parece siempre justa y siempre equilibrada y siempre coherente. Porque así eres tú. Ahora, ¿Tú haces eso por una necesidad de que las cosas mejoren, cuando tú eres crítico, porque tú sientes que tienes una vocación de mejorador humano, sería la palabra, mejorador de la sociedad, sanador, sería, o tú lo haces porque te gusta la polémica?

Luis Alberto. No, no, mira, mira, yo no… Ser polémico no es un oficio, no, y además…

Amaury. …¡Hay personas que lo ejercen y lo trabajan!.

Luis Alberto. Sí, pero no, no, ni yo estoy interesado en hacerme de un pedigrí de contestatario ni mucho menos. Yo lo que mira. Este es el país que mi padre y mi madre escogieron para que yo viniera al mundo. Cuba me escogió a mí, yo orgulloso, ¿eh?, aquí es donde yo vivo y desde esa pertenencia, que además es una pertenencia que a mi me gusta decir, una pertenencia militante, porque tomo partido, desde esa pertenencia, yo siento que tengo todo el derecho de ser crítico y de cuestionarme cosas. Primero como artista, porque yo creo que los artistas -esto no es una verdad de Perogrullo, ni estoy diciendo que sea una sentencia así- yo creo que los artistas, más que dar soluciones, se cuestionan muchas cosas, casi todas.

Ahora, desde la pertenencia, que te hablaba antes, yo creo tengo el derecho de vivir en un país más justo, mucho más justo. A que el sueño del que hablaba mi Poeta Nacional, que es Silvio Rodríguez, que decía: En busca de un sueño ando todavía, pues yo ando todavía. Y para que los sueños sean sueños, uno tiene que pelearlos, y hay que ganarle espacio, a veces, a la desidia, a la estupidez, en ocasiones.

Amaury. A la inercia.

Luis Alberto. A la inercia, a la abulia.

Amaury. A la abulia.

Luis García. A la doble, hasta la triple moral.

Amaury. Y yo conozco gente que tienen más caras, ¡hasta cuatro!.

Luis Alberto. (risas) Ahora, no soy un apóstata, para nada. Yo digo las cosas en donde vivo, a tiempo y sonriente, ¿viste?, otra vez apareció Rodríguez.

Amaury. Claro, claro. Rodríguez ha estado apareciendo en todos estos programas. Es extraño que no haya querido venir aún.

Luis Alberto. Digo, en dependencia a lo que me pregunten, digo con toda sinceridad lo que pienso. Pero siempre para que la historia que me hicieron desde pequeño, tenga sentido.

Amaury. ¿Qué cosa era el Programa de Ramón?

Luis Alberto. El problema de Ramón.

Amaury. Porque era un programa como de radio provincial, por tanto este programa se escuchaba solo en la capital…

Luis Alberto. …Claro, ese programa se escuchaba en Radio Ciudad de La Habana. ¡Qué bueno que tú tocas eso! Hay algo que la gente no comprende. Un actor no es los personajes que él interpreta, ¿eh?

Te digo esto por lo siguiente. Cuando yo empecé a hacer el programa de Ramón, ya yo había hecho Algo más que soñar, para la televisión, con Eduardo Moya, y ya había hecho Clandestinos. Y la gente pensaba, mucha gente pensaba en ese entonces, que yo había ido realmente a Angola o que yo venía de la lucha clandestina. No, no, error, yo era un actor interpretando personajes. De ahí que como siempre me ha gustado todo lo que es transgresor, todo lo que es indagador, todo lo que se haga a la luz cosas en la que yo creo, Cuando Ramoncito me dijo: vamos a hacer un programa así.

Amaury. Ramón Fernández Larrea.

Luis Alberto. Ramón Fernández Larrea me invitó a hacer el programa y yo enseguida le dije: Sí, venga, claro. Y luego he leído por ahí que él dice; que se sorprendió, que yo que venia de filmar epopeyas patrias, que no sé qué, que hiciera colaborar en eso. Le digo: Ramón, ¿hasta tú caíste en esa trampa?, claro que sí. Tienen que entender de una vez y por todas que el mismo tipo que hace Clandestinos, es el mismo que participa en el programa de Ramón. Es el mismo que hace Los Nicanores, es el mismo que hace Algo más que soñar, es el mismo que trabaja en La vida es silbar. O sea, que un actor no puede casarse con un solo tipo de personaje.

Amaury. ¿Y qué cosa era El programa de Ramón? Cuéntaselo a la gente, a los que no lo conocen.

Luis Alberto. El programa de Ramón era un programa en clave humorística que diseccionaba la realidad cubana de ese momento, los años 80.

Amaury. 80, a mí me daban un cuero en el programa de Ramón.

Luis Alberto. Sí, daban un cuero violento, violento.

Amaury. Yo me reía mucho con las cosas que decían de mí.

Luis Alberto. Ramoncito era un tipo muy ocurrente, le gustaba ese humor muy, muy irreverente, muy irreverente. Y en ocasiones nos llevamos muy buenos cocotazos, ¿eh?, pero fue un espacio de mucha libertad, ahí, en Radio Ciudad de La Habana, con un piquete de gente muy divertida. Ahí estaba conmigo, por ejemplo, Ulises Toirac. Entonces era como un cuadro de comedia y se le daba chucho a todo el mundo, a todos. Había gente que se molestaba.

Amaury. ¿Sí, que se ponían bravos?

Luis Alberto. Había gente que se personaba en la emisora: oye, no digan más eso por ahí, porque…

Amaury. No te puedo creer.

Amaury. ¿Por qué dicen algunos que tú eres el más joven de los actores mayores y viceversa?

Luis Alberto. Ahhh, porque, a ver. Eso sí es algo que es innato en mí. Yo nunca he establecido barreras generacionales.

Amaury. ¡Qué bueno!, porque a los actores de tu generación, fíjate que ya caí yo mismo en eso, les gusta hablar de la generación, entonces son los cantautores de la generación, los escritores de mi generación y eso se convierte como en un cliché también, ¿no?.

Luis Alberto. No, no, para mí Cuba es mucho más y la cultura cubana es mucho más. O sea, yo no hago.

Amaury. Mucho más que una generación, claro.

Luis Alberto. Yo no hago quincallas particulares, ni finquitas, no, no. Para mí un actor de mi edad, o de 70 años, es lo mismo que uno que tiene 16 y empezó ayer. Si lo hace bien y enfrenta su trabajo con rigor, con seriedad, pues ese también es de mi generación.

Entonces, esas personas que dicen eso, lo que quieren decir es que, aunque los años vayan pasando por mí, en el almanaque, quiero decir, mentalmente yo siempre quiero tener 16 años. Y además, me encanta tener 16 años.

Amaury. Y arriesgarte, ir al barranco

Luis Alberto. Quiero decir que colaboro. Sí, sí, sí, colaboro con toda esa gente. Oye Luis, tengo una película que quiero hacer y no tengo dos kilos y no sé más, no sé qué. A ver, enséñame lo que quieres hacer. ¿Es esto? Mira, me interesa, venga, vamos a hacerlo.

Vas a trabajar con tal actor, pero él tiene temor. ¡No, qué temor de qué, ni qué temor! Si a mí cuando yo empecé tuve tanta gente linda que me ayudaron, que me tendieron una mano.

Amaury. Uno tiene que estar en reciprocidad, ¿no?

Luis Alberto. Sí, ahora, ¿qué me toca a mí? pagar, pagar y decir: Esta muchacha jovencísima, este tipo recién salido de la escuela, no les puedo hablar desde una altura. No, no, ¿qué te pasa? Yo estoy al mismo nivel que tú. Tú estás enfrentado al mismo demonio que yo y vamos a batirnos los dos juntos por esto, pero así, sin pose de ninguna clase, sin dar conferencias, sin ser un tipo doctoral. No, no, normal, normal.

Amaury. Bueno, tú eres muy buen amigo. ¿Quién le puso a ese grupo con el que tú te reúnes tantas veces y que son las personas que más tú ves? Pichi, Bárbaro Marín, Los Malitos. ¿Por qué Los Malitos?

Luis Alberto. Mira mijo.

Amaury. Digo para aclararlo de una vez.

Luis Alberto. Una vez más, un joven, Atanay ¿sabes quién es Atanay?

Amaury. Sí, hombre, como no voy a saber quién es Atanay el rapero

Luis Alberto. Atanay, que es mucho más joven que nosotros, de repente fue a una fiesta creo que en casa de Pichi, o algo así con nosotros, y se divirtió horrores, se murió de la risa. Y Atanay dijo: oye, pero ustedes son malitos, malitos, ¿eh?, ustedes se ponen malitos, malitos. Y él fue el primero que empezó a decir: Oye, ven acá, ¿los Malitos no se van a reunir más? Somos un grupo de amigos, no somos solamente actores. Hay pintores…

Amaury. …Músicos…

Luis Alberto. …Muchos músicos, que lo que hacíamos sobre todo, era; uno, querernos mucho y dos, apoyarnos mucho.

Amaury. A ver, ¿cuántos discos tú tienes? Porque tú eres uno de los melómanos más importantes que tiene Cuba. Tú, Sigfredo Ariel, creo que son ustedes dos. Creo que son ustedes los que le ganaron ya a todo el mundo.

Luis Alberto. No, no, tengo sentado frente a mí al “Boss”.

Amaury. Ya no tengo muchos. (risas)

Luis Alberto. Tengo sentado al frente al “Boss”. Mira, lo mío con la música, es, yo creo que a veces toma ribetes ya de enfermizo, ¿no?. Soy un melómano empedernido, de toda la vida, de toda la vida. Yo, desde que era un niño, descubrí que la música me aporta a mí una intensidad sentimental que no lo logra ninguna otra de las artes. Yo te digo con toda sinceridad, yo con gusto dejaría de ser actor y todas las películas y todas esas cosas, todo, todo, si mi padre me hubiera llevado a una escuela de música. Por lo tanto, todos ustedes que se dedican a hacer música, que la hacen incluso, para mí son como dioses. A mis personajes los hago con música, en serio.

Amaury. ¡Qué bonito, qué bonito eso!

Luis Alberto. Y ahora, que ya salió el IPod, es mejor, porque antes era muy complicado llevarte un long playing o una grabadora a un rodaje. Pero hoy en día yo llego a un sitio, me conecto mis audífonos y venga Mozart para abajo o Keith Jarrett para abajo, o en dependencia de lo que venga.

Amaury. Sí, en dependencia de lo que venga.

Luis Alberto. Y ¿sabes qué?, logro, incluso, aislarme, porque en un rodaje hay muchas personas que están haciendo lo suyo y yo he descubierto que con la música yo me voy a otro sitio y después regreso. Me preguntabas por la cantidad de discos…

Amaury. …Eso, te vas con la música a otra parte, qué bonito, ¿no?.

Luis Alberto. Sí, yo estaba, desde que tengo uso de razón, siempre me gustó acopiar música y tener música. Ese es como mi violín de Ingres. ¿Luis, a qué te dedicas en tu tiempo libre? Bueno, veo muchísimo cine, que es lo mío, que es lo que me toca, pero escucho muchísima música. Yo vivo para eso, de verdad, en serio y he hecho. Mira, yo he ido a los lugares más increíbles del mudo a buscar una canción, una canción.

Amaury. ¡Bueno, a  mi casa has ido a buscar un disco!.

Luis Alberto. Y las veces, las poquísimas veces que he salido con un presupuesto más o menos decente. Las pocas veces que he salido de Cuba con un presupuesto más o menos decente, tengo que evitar entrar en las tiendas de discos.

Amaury. No, eso puede convertirse en una dulce tortura y en un privilegio también que nosotros hemos tenido gracias a nuestro trabajo.

Luis Alberto. Claro, claro

Amaury. Háblame de la familia que tú fundaste. Ya hablamos de la familia que tú heredaste. Ahora hablemos de la que tú has fundado.

Luis Alberto. Tengo tres hijas.

Amaury. Que yo sé que las adoras y que hablas de ellas todo el tiempo.

Luis Alberto. Sí, Claudia y Camila son grandes, ya son mujeres. Y ahora tengo una bebé muy pequeñita, tiene tres meses, que se llama Vida. Ellas tres son lo mejor que yo he logrado hacer en mi vida, ahí está lo mejor de mí.

Amaury. Vamos a hablar de una cosa maravillosa. La última época en que nos vimos mucho fue porque tú habías hecho uno de los documentales -tú como realizador- más impresionantes que yo he visto, de los documentales que yo pongo para llorar, para emocionarme, Leal al tiempo, un homenaje a Eusebio Leal. A mí me parece que eso tiene una factura impecable. Se ha puesto por televisión en varias oportunidades. ¿Cómo fue trabajar con Eusebio?

Luis Alberto. Eusebio es un patriarca. Eusebio es un patriota. Eusebio es una columna de las que sostienen la cultura y la historia de este país. Es todo eso y al mismo tiempo es un tipo asequible.

¿Tú sabes cómo yo pude hacer ese documental? Ese documental lo pude hacer porque partí de mi admiración hacia él. Estudiando a este hombre, y acompañándolo durante casi seis meses, yo hice también un viaje a la semilla. Verle a él haciendo lo que hace, y lo bien que lo hace, pues a mi me alimentó espiritualmente. Yo me devanaba los sesos diciendo: ¿cómo en una hora puedo acercarme mínimamente, a la estatura de este hombre?

Amaury. Luisito, ¿tú suscribirías esta frase de Ortega y Gasset que dice: sin admiración no hay amor? Es muy arriesgada esa sentencia.

Luis Alberto. Sí, yo la suscribiría, claro. Así, pensado ahora así, no encuentro nada o a nadie en mi vida, que yo ame o a quien yo ame, sin que antes, sin que también pase eso por la admiración. O sea, que para mí, amor y admiración van en la misma valija.

Amaury. El documental de Eusebio y, con esto vamos a terminar. Tiene el gran título, Leal al tiempo, ya desde el título, ya uno empieza a temblar. ¿Luis Alberto García ha sido leal al tiempo? Sería la pregunta.

Luis Alberto. Sí. Yo he cometido errores como cualquiera, pero he sido leal al tiempo que me ha tocado vivir y al tiempo de las personas que me antecedieron. Antes te dije que mis padres escogieron para mí que yo naciera en esta tierra, ¿no? Al mismo tiempo yo también he escogido esta tierra para que nazcan mis tres hijas.

Hablamos de los sueños, yo decidí hace mucho tiempo, y sigo decidido a ello, sembrar los sueños míos aquí. Y yo soy de los que le gusta vigilar lo que sembré. Soy consecuente, aquí estoy, fajao. Inconforme en ocasiones, claro, ¿cómo qué no?, pero inconforme desde la pertenencia de la que también te hablé, que es mi derecho.

Sí, yo soy un tipo leal al tiempo que me tocó vivir. A veces gente que no me conoce, o gente que me quiere mucho, y que entiende las cosas de otra manera, me dicen: “Luis, ¿por qué tú te quedaste aquí? ¿Por qué no buscaste otros derroteros, o hiciste tu carrera en otra parte?”

Yo no critico al que quiere vivir en otra parte, yo creo que es un derecho muy soberano que tú quieras hacer tu vida donde quieras. Pero yo no soy de esos, no podría estar fuera de aquí.

¿Y si Fernando hace su mejor película y yo no estoy?

¿Y si Silvio y Pablo vuelven a cantar juntos y yo no estoy?

¿Y si mi hija más grande me da un nieto y yo no estoy?

¿Y si mi hija la pintora se vuelve una enorme pintora, que es lo que espero y yo no estoy?

¿Y si Vida, la más pequeñita, logra tener una vida más plena que la mía, y yo no estoy?

¿Y si los Industriales vuelven a hacerme una campaña como la del año pasado, yo me la voy a perder?

No señor, este es mi lugar, y tienen que darme también.

Amaury. Bueno, ante esas palabras, solo queda decir, gracias. Gracias mi socio. (abrazos)

Wilfredo Naranjo, Premio Nacional de Música 2011 (Siempre original y desde Manzanillo)

Wilfredo Naranjo, Premio Nacional de Música 2011 (Siempre original y desde Manzanillo)

Algo bueno, muy bueno, tenía que dar aquel niño de cinco años que dejaba de jugar cuando pasaba, cada tarde frente a su casa, el alegre y contagioso órgano manzanillero.

¿Cuánto pudieron definirle el futuro al pequeño Wilfredo Naranjo, la comparsa que ensayaba siempre en el solar cercano al hogar, y la filarmónica que soplaba el padre en cada cumpleaños familiar, y los conocimientos de piano de la madre, y las canciones en la casa cuando no había luz?

El niño Wilfredo, de cinco o seis años, ya se molestaba porque le faltaban notas a la marimba, o no le sonaba bien alguna; pero la molestia alegraba a los adultos más cercanos, quienes enseguida notaron la vocación y lo guiaron; sin sospecharlo todavía como el talentoso Pachi pianista, compositor y arreglista, y mucho menos imaginarlo como merecedor un día del Premio Nacional de Música.

"Mi hogar fue sin duda la primera escuela. Esa gran influencia y la del ambiente musical circundante, moldearon durante la infancia todo el ritmo y el oído melódico que dijeron ver en mí. La familia y su entorno fueron el precedente fundamental de mi carrera, que formalmente inició en el conservatorio de la ciudad, con los estudios de piano y teoría musical."

Aunque había comenzado como cantante en el coro del colegio La Salle, muy pronto supo que su futuro era detrás del teclado.

"Cuando entré a la secundaria me topé con unos muchachos queriendo armar un grupito; entre ellos Pedro Rivero, que me acompaña hasta hoy como cantante de la Original, y a quien tengo por descubridor.

"Él era uno de los muchachos que adiestraba al resto, y cuando se enteran del nuevo ingreso, tocador de piano, van enseguida a probarme. Lo hacen con Me voy para la luna, de la Aragón, y al final exclamaron: ¡Este es el tipo!

"Así surgieron Los Traviesos, formados por solo un piano como acompañante, dos cantantes y un montón de adolescentes tocando percusión. En ese piquete de sana descarga musical fue donde nació la idea de la Original. Tenía 14 años y era el menor de todos."

UNA ORIGINAL CARRERA MUSICAL

"Apasionados con la Aragón, cuya música era imprescindible en nuestras descargas, tomamos la decisión: Vamos a hacer una orquesta típica, una charanga, que no hay ninguna en Manzanillo.

"Fue como empezar de cero. Compramos una flauta y Eduardo Aguirre empezó a estudiarla; Jesús Armesto comenzó a estudiar el contrabajo, y así nos fuimos haciendo de los instrumentos, excepto de los violines, esenciales en una charanga.

"Rápido los suplantamos por un acordeón, y esa originalidad dentro de una típica determinó el nombre del grupo, que aunque después incorporó los violines, ya se había estrenado como la Original, cuyo nacimiento oficial fue el 21 de diciembre de 1963.

"En nuestro primer viaje a Las Tunas completamos el nombre, porque los carteles en los carros decían Original, y todo el mundo preguntaba: ¿Original de qué? ¿Original de dónde? Así se quedó entonces: Original de Manzanillo."

¿Raíces? "El órgano y la conga manzanilleros, en primerísimo lugar, alimentaron y delinearon a la Original. Al inicio no teníamos conciencia de todo lo demás, de lo que vendría después, pero el órgano y la conga ya estaban sembrados. El verdadero sello Original comienza a definirse en la década de los 70, a partir del acercamiento a aquellos ritmos. Decido cambiar el golpe de güiro, del tradicional machete en las charangas de la capital, a un sonido que imitaba de modo inconfundible al órgano manzanillero. A la tumbadora también le hice un cambio de golpe, para hacer el número Sí, me gusta el son, de Manolo del Valle, en 1971, que también asemejaba la cadencia del órgano. En fin, comenzamos a ‘originalizar’ la orquesta desde los ritmos autóctonos de Manzanillo. Era un sello sonoro que ya nos diferenciaba del resto.

"Claro, mientras madurábamos fuimos incorporando los nuevos conocimientos: en un momento el sabor de la orquesta de Chepín en Santiago de Cuba, el tres a tiempo de El Guayabero, el nengón de la cuenca del Cauto, y otros que nos influencian positivamente porque también nos acercaban a nuestra tierra. Ahí se cuenta la plena puertorriqueña y el merengue dominicano, siempre presentes en el carnaval de Manzanillo, el vallenato, la melcocha, etcétera.

"Todo eso también argumentó lo original en la Original. Igual fuimos vanguardistas en inclusión de tecnología, siempre en función de la esencia rítmica de la orquesta; compartimos con innumerables estrellas como Oscar de León, Altamira Banda Show, Las Chicas del Can, Wilfrido Vargas, Joe Arroyo. En fin, desde que la Original salió, lo hizo con buena estrella."

TRES PREGUNTAS FINALES

¿Es la fidelidad —primero a su tierra y luego a los ritmos de los que hereda— un valor que destaca en su carrera, en la orquesta?

"Sin duda. A Manzanillo, primero, porque es mi tierra. Un gran amigo dijo una vez que quien no quiere a su patria chica, no quiere a la grande. Nosotros pensamos igual.

¿Como músico, alguna preferencia en su oficio?

"Sobre todas las cosas, lo que más me gustó siempre fue orquestar. Darle acompañamiento, vida a las canciones. El arreglista tiene un mundo de imaginación y la meta es adaptarla a temáticas específicas."

¿El Premio Nacional de Música será un cierre en la vida artística de Pachi?

"Para nada. Es más bien un compromiso al que debo responder por qué lo merecí. No es un problema de demostración ni vanagloria, es porque me late dentro, y si no estuviera siempre consciente de que cada día puede ser mejor al anterior, entonces el Premio no hubiera llegado."

(Con información de Dilbert Reyes Rodríguez (Periódico Granma)    

Fidel entra en el Libro de los Récord Guinnes

Fidel entra en el Libro de los Récord Guinnes

El líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, es la persona a la que más veces se ha intentado asesinar, según registran el Libro de Récords Guinness y de seguro los archivos de la Agencia Central de Inteligencia de EEUU, principal promotora de estos homicidios frustrados.

De acuerdo con los datos que reitera este martes el blog del portal Yahoo, hasta 2006 se contaban en 638 los intentos de asesinato contra él, promovidos casi todos por la CIA.

Los métodos planeados para matarlo fueron múltiples, aunque todos fracasaron: desde francotiradores, explosivos colocados en sus zapatos, veneno inyectado en un puro, hasta una pequeña carga explosiva dentro de una pelota de baseball, entre otras variantes.

Desde el mismo momento en que encabezó la triunfante Revolución Cubana en 1959 se comenzó a planear su desaparición física. Entre los más interesados en matar al entonces primer ministro cubano estaban las agencias norteamericanas de espionaje y subversión.

(Con información de Radio Habana Cuba)

El Barça, Messi y Abidal, nominados a los premios Laureus

El Barça, Messi y Abidal, nominados a los premios Laureus

Messi

El Barcelona (Mejor Equipo del Año) y sus jugadores Lionel Messi (Mejor Deportista Masculino) y Eric Abidal (Mejor Reaparición) están nominados a los Premios Laureus del Deporte Internacional 2011, cuya gala se celebrará en Londres el próximo 6 de enero.

Messi se encuentra entre los candidatos al mejor deportista masculino del año por tercera vez consecutiva y el Barça, vigente campeón de Europa y de la Liga española, se encuentra entre los nominados al mejor equipo por cuarta vez.

El club catalán se disputará el galardón con la selección neozelandesa de rugby, los All Blacks, ganadora de la Copa del Mundo; al vigente campeón de la NBA, los Dallas Mavericks; a la selección inglesa de críquet, la número 1 mundial; a la selección japonesa de fútbol femenino que ganó la Copa Mundial Femenina, y al equipo de Fórmula 1 de Red Bull, vencedor del Campeonato del Mundo de Constructores por segundo año consecutivo.

Por su parte, Leo Messi podría convertirse en el primer jugador de equipo que gana un Premio Laureus individual, el de mejor deportista masculino internacional del año.

En esta categoría también están nominados el velocista jamaicano Usain Bolt, ganador de dos medallas de oro en los Campeonatos del Mundo de Atletismo; el número 1 del tenis Novak Djokovic, ganador de tres ‘Grand Slams’ este año; el ciclista australiano Cadel Evans, vencedor del Tour de Francia; y los alemanes Dirk Nowitzki, el primer europeo votado Jugador Más Valioso de la final de la NBA y Sebastian Vettel, que se proclamó Campeón del Mundo de Fórmula 1 por segunda vez consecutiva.

El lateral azulgrana Eric Abidal se estrena en las nominaciones y lo hace entre los aspirantes a la mejor reaparición deportiva, al ganar la Liga española y la Liga de Campeones con el conjunto azulgrana tras estar dos meses de baja a causa de un intervención para extirparle un tumor en el hígado.

El internacional francés peleará entre otros, con el golfista español Sergio García, que en las últimas semanas se proclamó campeón del Open de Castellón y del Andalucía Masters y puso así punto y final a tres años sin títulos.

Los Premio Laureus del Deporte Internacional son los principales galardones del calendario deportivo internacional, y están considerados los Oscar del Deporte.

Los nombres de los ganadores los decide la Academia Laureus, un jurado formado por 47 de los mejores deportistas masculinos y femeninos de todos los tiempos.

(Con información de EFE)