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soyquiensoy (Ricardo R. González)

Recibió Raúl Castro al presidente de El Salvador

Recibió Raúl Castro al presidente de El Salvador

Raúl Castro, Presidente de Cuba y Mauricio Funes, presidente de El Salvador, en la ceremonia de presentación de las delegaciones de ambos países. Foto: Ismael Francisco

El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, recibió en la tarde de este lunes en el Palacio de la Revolución, al excelentísimo señor Mauricio Funes Cartagena, Presidente de la República de El Salvador, quien realiza una visita oficial a la Isla.

Luego de la ceremonia protocolar de recibimiento, ambos mandatarios intercambiaron sobre el estado actual de las relaciones bilaterales y manifestaron la voluntad de profundizar y fortalecer los vínculos económicos-comerciales y de cooperación entre El Salvador y Cuba.

Asimismo, dialogaron sobre otros temas del acontecer internacional.

Participaron además el excelentísimo señor Hugo Roger Martínez Bonilla, ministro de Relaciones Exteriores de la República de El Salvador, y los compañeros Esteban Lazo Hernández, vicepresidente del Consejo de Estado, y Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores.

(Con información de la AIN)

Presidente salvadoreño llega a Cuba para reparar pecado histórico

Presidente salvadoreño llega a Cuba para reparar pecado histórico

El presidente salvadoreño, Mauricio Funes, llegó hoy a Cuba como parte de la primera visita oficial de alta investidura en la historia de ambos países y con el propósito de reparar un pecado histórico cometido por administraciones anteriores.

Al hablar de sus objetivos a los reporteros, Funes afirmó que vino a “la reparación de un pecado histórico cometido por administraciones anteriores que definían su política exterior a partir de alineamientos ideológicos y no a partir de los intereses de la nación”.

El jefe de Estado agradeció la solidaridad cubana en el campo de la salud, iniciada mucho antes del restablecimiento de sus vínculos, en junio del año pasado, lo cual -dijo- les ha permitido dar saltos en sus programas de atención médica.

Tras reconocer que los pueblos de ambos países han sido siempre hermanos y se han brindado solidaridad, Funes adelantó que pretenden abrir el intercambio entre La Habana y San Salvador.

Para tal propósito, añadió, lo acompañan una treintena de empresarios de los sectores marítimo, de la industria farmacéutica, hotelería y turismo.

No venimos a copiar modelos, cada modelo responde a las necesidades de cada país, expresó el visitante al responder preguntas de los reporteros.

Respetamos el modelo de gestión económico, político y social de cada país con el que establecemos relaciones, subrayó Funes, quien se reunirá con su homólogo Raúl Castro.

El dignatario adelantó que por segunda ocasión desde que asumió el gobierno votará el 26 de octubre próximo contra el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Como parte del programa, el presidente salvadoreño se reunirá mañana en la Escuela Latinoamericana de Medicina, en la periferia capitalina, con una representación de los más de mil coterráneos suyos que estudian en Cuba.

Funes llegó este lunes con más de tres horas de retraso al aeropuerto internacional José Martí y fue recibido por el vicecanciller Rogelio Sierra.

(Con información de Prensa Latina)

Llegará este lunes a Cuba el Presidente de El Salvador

Llegará este lunes a Cuba el Presidente de El Salvador

La Habana, 4 oct (AIN) Carlos Mauricio Funes Cartagena, Presidente de la República de El Salvador, llegará en la mañana de este lunes a Cuba, para cumplimentar una invitación oficial.

El distinguido visitante sostendrá conversaciones oficiales con el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y desarrollará otras actividades.

Biografía de Carlos Mauricio Funes

La Habana, 4 oct (AIN) Biografía del presidente salvadoreño, Carlos Mauricio Funes Cartagena:

El excelentísimo señor Carlos Mauricio Funes Cartagena nació en San Salvador el 18 de octubre de 1959. Es hijo de Roberto Funes y María Mirna Cartagena. Está casado con la doctora Vanda Pignato, con quien tiene un hijo.

Es graduado de Licenciatura en Letras, con especialidad en Medios de Comunicación Social, en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas.

Inició su carrera periodística como reportero del Canal 10 de televisión, en febrero de 1986.

En 1987 fue contratado por el Canal 12, donde fue conductor del programa La Entrevista Al Día y director de noticias. También se desempeñó durante 15 años como corresponsal de CNN en español.

Durante su carrera periodística viajó a diversos países, entrevistó a decenas de jefes de Estado y líderes mundiales, y recibió numerosos premios nacionales e internacionales.

Con la firma de la paz, en 1992, su trabajo se orientó cada vez más a la creación de un periodismo crítico y fiscalizador del ejercicio del poder público.

En septiembre del 2007, decidió enfrentar el más importante desafío de su vida: ser Presidente de El Salvador, lo que se convirtió en realidad el 15 de marzo del 2009

El excelentísimo señor Carlos Mauricio Funes Cartagena, es presidente de la República para el periodo 2009-2014.


Loma del Capiro, testigo universal del tiempo.

Loma del Capiro, testigo universal del tiempo.

Un interesante trabajo del colega Héctor Dario Reyes que avala fundamentos científicos de este sitio de Santa Clara.

Por Héctor Darío Reyes

Nuestra “Loma del Capiro”, no solo es lugar histórico, mirador romántico de puestas de sol, o agradable lugar para hacer picnic con los amigos; sedimentos y restos contenidos en esta formación también conocida como Dos Hermanas, evidencian en Cuba, en Santa Clara, el límite que separa dos periodos geológicos, el Cretácico y el Terciario, conocido en el argot científico como (LKT), lo cual la convierte ciertamente a la mayor elevación de esta ciudad, en testigo universal del tiempo.

Tal teoría es fundamentada por el Doctor en Geología Reinaldo Rojas Consuegra, Director del Museo Nacional de Historia Natural de Cuba, quien ha llevado a cabo en conjunto a un equipo internacional, una ardua labor de investigación.

Antes de adentrarnos en el tema de la investigación, sus descubrimientos y las evidencias, debe entenderse que el paso de una etapa geológica a otra generalmente es por efectos ambientales que con frecuencia implican cambios en la diversidad.

Rolando Cárdenas, Dr. en Ciencias Físicas de la Universidad Central de Las Villas (UCLV) investigador en Astrobiología, nos ilustra para comprender mejor el proceso, que la historia geológica de La Tierra se divide en cuatro grandes etapas llamadas Eones. Cada Eón se divide en Eras. Cada una de las Eras en Periodos, y cada Periodo en Épocas.

«Actualmente vivimos en el Eón llamado Fanerozoico, que comenzó hace 542 millones de años, con la llamada explosión de biodiversidad del periodo geológico conocido como Cámbrico. En este Eón ha habido cinco extinciones masivas; la quinta fue la de los dinosaurios, además microfauna. Todo ello fue originado por un cambio climático global debido al impacto de un asteroide de 10 Km. de diámetro»

Un asteroide es un cuerpo astronómico de forma irregular (a diferencia de un planeta), y que puede medir desde cientos de kilómetros hasta menos de un centímetro. Un meteorito es un asteroide con 10 metros de diámetro o menos. Por eso lo que cayó en Yucatán y que muestra huellas en Santa Clara fue un asteroide que se estima, tenía unos 10 km de diámetro.

La velocidad típica de un asteroide de esta envergadura puede ser de 20km/s. La Energía Cinética (Ec) del impacto en tierra equivalió a la energía liberada de más de un centenar de bombas atómicas.

El golpe de este asteroide, que cayó hace 65 millones de años, provocó el surgimiento del Cráter de Chicxulub, (Yucatán) de 200 Kms de diámetro. En ese tiempo los suelos de lo que luego sería la región central del archipiélago cubano estaban a aproximadamente a 500 kms del lugar de impacto, atendiendo a los continuos desplazamientos originados por las placas tectónicas y los movimientos telúricos asociados a estas.

Investigaciones y distintas hipótesis afirman que fue este impacto el causante de la extinción de los grandes reptiles al producir cambios notables en el ambiente a nivel global, pues los asteroides de más de un kilómetro de diámetro originan cambio climático global si impactan en el planeta. Los de menos de 1 km originan cambios regionales.

El impacto del asteroide ocasionó maremotos que trajeron desde la región de Chicxulub, y por el antiguo Mar de Tetis, material sedimentario, restos geológicos y microfauna hasta la zona donde hoy se yergue la formación Dos Hermanas, conocida como Loma Capiro. Esta zona de la región central, formaba parte de la plataforma marina. Excavaciones hechas en la zona así lo corroboran.

La investigación determinó que la proximidad de la Isla con el sitio de la colisión ocasionó que esta fuera receptora de todo el sedimento esparcido por el impacto, el cual fue depositándose por largos periodos de tiempo.

Por ejemplo: Un grano de polvo de tamaño estándar tarda 11 días en caer de una altura de tres mts. A 300m de altura, este grano de polvo demora alrededor de casi tres años y medio en caer. Imagine ese grano de polvo esparcido por un choque de tal magnitud y flotando en el caos climático que trajo consigo el impacto.

Otros sedimentos, microestratos y hasta organismos fueron arrastrados por las marejadas del tsunami prehistórico y quedaron en la región varadas en su avance por las distintas formaciones que ahora estudian, una de estas la que atañe a la ciudad de Santa Clara.

Loma Capiro fue la receptora de buena parte de estos sedimentos. Y propone una oportunidad casi única para examinar y encontrar un límite «tocable, apreciable, estudiable» según el conferenciante, así como una brecha basal o fragmentos con fósiles muy bien conservados.

«Uno de los lugares donde más conservada se encuentran estas muestras en el mundo y este registro sólo existe aquí, creo que vale la pena su conservación» comentó el Doctor Rojas Consuegra. Y es que este límite es tan tangible que usted puede tener un pie en el periodo Cretaceo y otro en el Paleoceno. O sea, con sus pies a un metro, y millones de años de diferencia.

El esquema geólogo estructural del afloramiento del límite KT en Loma Dos Hermanas describe y evidencia estratos del periodo llamado Paleógeno, seguidos de la brecha caótica y los deslizamientos submarinos sinsedimentarios

“Según el Dr. Rojas, desde la línea del ferrocarril que pasa al sur de la formación hasta la zona comprendida por la investigación hay suelos de probablemente unos cinco millones de años. Desde la vía férrea hasta un metro a la derecha del limite probablemente era un talud que fue derribado por los tsunamis y terremotos ocasionados por el impacto del asteroide” comenta Cárdenas mostrándonos el terreno.

Entre estos niveles aparecen microfauna como los foraminíferos planctónicos estratificados, especies del periodo Paleoceno Daniano seguidas por el llamado cóctel paleontológico del LKT junto a especies del Cretácico Maastrichtiano. El cual comprende la microfauna que fue pasando o extinguiéndose de un periodo a otro y se encuentra concentrada y fosilizada en el LKT como si fuese un cóctel hecho a base de varios mariscos pescados en diferentes etapas y revueltos en la misma copa.

Escuchando a Reinaldo Rojas Consuegra, comprendimos directamente de este geólogo «contaminado de paleontología» el porqué las investigaciones del LKT en La Mayor de las Antillas, y la importancia de socializar estos descubrimientos con fines educativos, patrimoniales o turísticos. «Un valor de Santa Clara que debe ser socializado» comentó el eminente astrónomo Oscar Álvarez conocido por su habitual presencia en el programa televisivo Pasaje a lo desconocido.

El equipo trabaja este tema hace 10 años y está comprendido por investigadores españoles, japoneses y cubanos. Entre los ibéricos se encuentran sedimentólogos y microgeológos de la Universidad de Zaragoza. Por los nipones, especialistas de la Universidad de Tokio. Y entre los nacionales el conocido Geólogo Dr. Manuel Iturralde Vinent del Museo Nacional de Historia Natural y su colega Rojas. También se adscriben al proyecto la Geóloga Dora García Delgado y la Micropaleontóloga, Consuelo Díaz Otero, ambas del Instituto de Geología y Paleontología.

No es la formación Dos Hermanas el único punto investigado. A lo largo de occidente y hasta el centro del país otras cuatro están siendo trabajadas. Son estas las formaciones de Cacarajícara y Moncada al occidente, de Peñalver en Matanzas y la de Fomento. No dudan los especialistas que otras serán encontradas a su paso de investigación por el resto de la isla.

Por el valor científico que encierra las entrañas de la colina declarada monumento nacional y convertida en trinchera por el Ché cuando tomó la ciudad, se propone considerar la importancia del corte del (LKT) de este símbolo de la ciudad de Santa Clara. Así como su conservación.

Es importante que dentro de la medida se preserve este sitio por su bien conservada geodiversidad. De hecho, tanto el Dr. Rojas como el Dr. Oscar Álvarez coincidieron en que allí se pueden realizar tesis a todos los niveles porque es una zona de la que aún hay mucho que aprender y que en pocos lugares del mundo se ve tan bien la transición KT.

La Loma del Capiro «es un lugar más en el mundo testigo del suceso, es local pero por su importancia es universal. Lo que hay ahí es de uso para la comunidad científica internacional» aseguró el magistrado al terminar su ponencia.


«Con 2 que se quieran» (Miguel Barnet. Parte I)

«Con 2 que se quieran» (Miguel Barnet. Parte I)

Entrevista de Amaury Pérez al poeta, ensayista y Presidente de la UNEAC (Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba) Miguel Barnet.

Amaury Pérez. Buenas noches. Estamos en “Con dos que se quieran”, como siempre me gusta decir, en el corazón de Centro Habana, en Prado y Trocadero, en el barrio de Lezama, en los legendarios estudios de sonido del ICAIC. Hoy nos acompaña, es un orgullo y un privilegio para mí recibir al gran poeta, escritor, ensayista, periodista, editor, etnólogo, Miguel Barnet. Muy buenas noches.

Miguel Barnet. Y víctima tuya ahora.

Amaury Pérez. No, para nada, se le quiere mucho. Hay un escritor cubano, Miguel, que me dijo un día que los escritores cubanos no se leían entre sí, que se odiaban, ¿suscribe usted ese punto de vista?

Miguel Barnet. Bueno yo no lo suscribo, porque ¡imagínate tú! si no hubiera leído a Cirilo Villaverde, a Ramón Mesa, que admiro tanto, Anselmo Suárez y Romero, a Julián del Casal, a Zenea, a Alejo Carpentier, a Lino Novás Calvo, a Nicolás Guillén, a José Lezama Lima, a Virgilio Piñera, entonces ¿qué sería yo ahora? Sería una burbuja. Estaría enajenado con escritores de otras latitudes a quienes admiro también, pero yo pienso que los que dejaron una huella y un legado importante y un camino, una brecha que pudieron abrir y que pudimos seguir nosotros, fueron esos. Y desde luego, Lidia Cabrera, Fernando Ortiz, que es mi brújula. Alejo Carpentier, que me despertó al mundo del Caribe, a la imaginación. Lezama, que dictó claves poéticas en mi vida que permanecen vivas, porque me enseñó, o nos enseñó que la poesía, de todos los géneros, era el género más abarcador, el mayor.
Leo a mis contemporáneos también y tengo una gran valoración de la literatura que se hace hoy en Cuba, no soy feminista ni machista, pero sí admiro mucho la literatura que hacen las mujeres hoy y también de algunos de mis compatriotas masculinos. Creo que uno se nutre de los contemporáneos y de los que nos han antecedido. Y creo que odiar, bueno, he tenido razones para odiar a mucha gente, pero se me olvida, se me escapa, es como un perfume malo que no tiene fijador.

Amaury Pérez. ¿Los perdona, los disculpa?

Miguel Barnet. No soy de vocación cristiana, pero no conozco el rencor y no es que los disculpe, pero es algo evanescente, se va, es un sentimiento que se escapa de mí muy rápidamente. A los que me han hecho mucho daño no los perdono, los tengo engavetados. A veces cuando me acuerdo de ellos abro la gaveta y ya podrás imaginarte los conjuros y la vuelvo a cerrar. No han tenido buena salud.

Amaury Pérez. ¿No han tenido buena salud?

Miguel Barnet. No, no por culpa mía, por culpa de ellos, porque el que odia no puede tener salud. Hay que cantar.

Amaury Pérez. Hablemos de escritoras. Le voy a decir cuatro nombres y me dice qué opinión le merecen: Gina Picart, Marilyn Bobes, Fina García Marrúz, Dulce María Loynaz.

Miguel Barnet. Bueno, a mí no me gusta juzgar.

Amaury Pérez. No, es sólo un criterio de gusto.

Miguel Barnet. Pienso que de todas las que has mencionado, la escritora que tiene más dominio de la palabra y que ha alcanzado una dimensión poética y metafórica y tiene un mundo más coherente es Fina García Marruz. Para mí es la gran poeta viva que tenemos en Cuba.
A Dulce la quise mucho, como sabes, y la admiro mucho. Por cierto, el otro día me estaba duchando en casa y escuchando las canciones que compusiste, que son bellísimas, de los poemas de Dulce María Loynaz, es de lo mejor que has hecho.

Amaury Pérez. Gracias.

Miguel Barnet. Sinceramente, y Gina Picart ha sido una revelación para mí. Es una escritora rara y por eso me gusta, además, osada, atrevida. Va al mundo de los celtas, de los griegos, a los clásicos y se desenvuelve muy bien en ellos. ¿La otra que me mencionaste?

Amaury Pérez. Marilyn

Miguel Barnet. Es mi amiga y la admiro mucho, creo que Marilyn tiene una prosa muy clara y de una facilidad para tejer historias, historias que parecen sencillas, que parecen intrascendentes y sin embargo, trascienden mucho, ella tiene ese don de elevar las cosas aparentemente cotidianas a una categoría poética.

Amaury Pérez. Usted acabó de cumplir 70 años el pasado 28 de enero.

Miguel Barnet. Pero por el hecho que haya cumplido 70 años no te permito que me trates de usted. Sé que estamos en la televisión, pero no me gusta eso de usted contigo. No me siento cómodo, tú me dijiste que me sintiera cómodo.

Amaury Pérez. Cuando uno mira hacia atrás, siempre hace un balance, los hace a los 40, a los 50, a los 60, y a los 70 imagino que los balances sean de más peso, más sólidos, más densos. Cuando tú miras hacia atrás ¿cuál es el Miguel que ves? Cuando andas buscando por tus recuerdos. ¿Qué Miguel anda por ahí?

Miguel Barnet. Un personaje curioso. No te voy a decir que me cae mal, es un personaje curioso que se fue edificando, construyendo su propia personalidad y fue haciéndolo a partir de la creación y siempre he tenido mucha curiosidad. Precisamente muy cerca de aquí, en el año 1958, había una asociación que se llamaba Asociación de Reporters donde vi una colección de organografía afrocubana y nunca había visto eso organizado, nunca lo había visto así de golpe.
Era una exposición que hacían Argeliers León y María Teresa Linares sobre instrumentos de los abakuá, de los lucumíes, o sea, el cuchi-eremá, el obiapa, los tambores batá.
No salí más de ese mundo, me gustó tanto, me cautivó tanto. Porque era el mundo que tenía muy cerca de mi casa y que veía a distancia y ahí lo veía de cerca. Los tambores que oía por la noche, los veía ahí con sus falderas, con sus cascabeles, el batá. Me llamó mucho la atención todo eso y a partir de ahí se me abrió el camino de damasco; de la investigación.

Amaury Pérez. ¿Tú eres habanero?

Miguel Barnet. Soy habanero del Vedado.

Amaury Pérez. ¿Eras de una familia clase media, clase media alta, humilde?

Miguel Barnet. Era una familia humilde espiritualmente, que por supuesto, el tema de la africanía no era afín a ellos. No es que tuvieran ningún prejuicio, pero cuando me metí de cabeza en eso, enseguida aquel chico curioso se convirtió en un bicho raro en la familia.

Amaury Pérez. Por eso tú dices en un poema que a mí me estremece, como toda tu poesía, tengo que decirlo en público.

Miguel Barnet. Muchas gracias.

Amaury Pérez. “Pero la familia sabe que yo no participo del todo. / Que me da igual una cosa que la otra. / El prestigio y las trastadas silenciosas. / Y un día me llaman hijo casi con terror”. ¿A qué se refería Miguel en ese poema?

Miguel Barnet. Al susto de mi madre que me veía en esas cosas, en esas lecturas; mi padre igual, pero nunca me dijeron: ¡no hagas eso, no vayas por ahí! Pero no olvides que la poesía, que es un género de ficción, y tú eres novelista también y he leído tus novelas, son formas noveladas de interpretar la vida.

Amaury Pérez. Ahora estoy intentando ver en tus ojos claros a ese Miguel que cumple 70 años gozoso, con salud, con responsabilidades altas y con la confianza de sus discípulos y de las personas que están bajo su dirección y de sus compañeros. Tiene que haber también un Miguel que sufrió incomprensiones. ¿Qué haces con esas incomprensiones, también las engavetas, como a los enemigos?

Miguel Barnet. No pueden engavetarse porque no hay gaveta que tenga un espacio para ellas. Son cosas que no se olvidan, heridas que no se restañan, pero no se puede lucrar con eso. Hay cosas que están más allá, sentimientos mayores y pienso, no sé si es un orgullo o el amor propio que uno tiene, que es mejor no hablar de esas cosas, para qué, si la vida como dije es evanescente, es tan corta, son cuatro días y vamos a estar regodeándonos en eso. Tengo que decirlo con objetividad. ¿Tú estás hablando del llamado quinquenio gris?

Amaury Pérez. Yo estoy hablando de todas las incomprensiones que una persona talentosa como tú puede haber pasado.

Miguel Barnet. Creo que afortunadamente mis amigos, la sociedad en que vivo, este pueblo de Cuba que es tan extraordinario, tan curioso, tan optimista, tan estoico, tan valiente.

Amaury Pérez. ¡Tan generoso!

Miguel Barnet. ¡Tan generoso! Y no me ha permitido caer en un hueco, caer en un vacío. En esos años caminaba mucho, iba a casa de amigos que no tenían nada que ver con la cultura. Me aislé un poco de ese mundo, porque había como que un morbo, un círculo vicioso.

Amaury Pérez. No sentirse víctima.

Miguel Barnet. No me puedo sentir víctima nunca. Tengo mucho orgullo para eso. Ni víctima ni victimario.

Amaury Pérez. Oficio de Ángel es una novela de ficción, pero yo que te conozco y los que te conocen encontramos una cantidad tremenda de elementos autobiográficos más que en otras novelas. Si un día te diera por escribir tus memorias ¿serías capaz de contarlo todo?

Miguel Barnet. No quisiera tener que contarlo todo porque iba a ser demasiado explosivo. Es mejor que el escándalo esté subyacente. Porque cuando se hace demasiado evidente a veces es grotesco.

Amaury Pérez. Es mucho más delicado así.

Miguel Barnet. Contarlo todo es un acto de extrema vanidad. Creo que hay que contar las cosas que uno quiere. En definitiva la memoria es arbitraria, no te permite nunca contarlo todo porque la memoria no es una secuencia, no es cronológica, no es lineal y es una parte de eso que yo admiro tanto que es la imaginación, que es así, como los sueños. Oficio de Ángel son viñetas, es muy autobiográfica.

Amaury Pérez. Muy autobiográfico, pero sigue siendo ficción.

Miguel Barnet. Sigue siendo ficción, todo es ficción, eso es lo bueno. Acaso no soy un poco Esteban Montejo, un poco Rachel también, soy un poco Julián Mesa de La vida real y el Gallego. Toda obra literaria, por muy antropológica o científica que pretenda ser tiene elementos de tu biografía personal. No vamos a entrar en la psicología que es muy pesada.

Amaury Pérez. No, no, no, y yo que no sé nada más que ir al psiquiatra.

Miguel Barnet. ¿Tú vas al psiquiatra?

Amaury Pérez. Sí, yo voy al psiquiatra, voy al psicólogo y voy al loquero.

Miguel Barnet. No chico, no, siéntate en el muro del Malecón y mira el mar, ese es el mejor psiquiatra que hay.

Amaury Pérez. El mar me pone nervioso, no soy el capitán Nemo.

Miguel Barnet. Lee Moby Dick y verás que se te quita el nerviosismo con el mar.

Amaury Pérez. Hay una cosa que no es ficción, que es Miguel Barnet, muy jovencito, un adolescente, en Santa Clara. ¿Qué fue a hacer Miguel a Santa Clara?

Miguel Barnet. No. ¿Qué fue a hacer mi padre, que tuvo que salir huyendo de La Habana en la época de Batista? Porque le fue mal en todo, en los negocios, en la política. Él tenía un negocio que quebró y tuvo que irse a Santa Clara con una compañía norteamericana. Yo me iba los fines de semana, a veces me pasaba quince días con ellos y allí me cogió la Batalla de Santa Clara.

Amaury Pérez. ¿Qué edad tenías cuando eso?

Miguel Barnet. Iba a cumplir 18 años.

Amaury Pérez. Un muchacho, un niño.

Miguel Barnet. Todavía recuerdo a los rebeldes caminando por el techo de mi casa en Santa Clara. Estuve un tiempo en Santa Clara, nunca viví permanentemente porque cuando mis padres me dijeron: ¡Vámonos! yo dije: ¡no! Me quedé con una tía mía aquí porque quería estudiar, pero figúrate, con tan mala suerte que empecé a estudiar y cerraron la Universidad. Entonces tuve que entrar en la Escuela de Publicidad y ahí tuve la suerte de conocer gente muy valiosa como Eloísa Lezama Lima, a Frank Pérez, que es mi amigo más antiguo, que fue el que me habló por primera vez de marxismo, de la Revolución, en época de Batista. Ahí conocí a Samuel Feijoo después.

Amaury Pérez. Hace un rato hablamos de Algeliers (León) y de María Teresa Linares. ¿Qué importancia tiene en tu vida, Algeriers, específicamente y Fernando Ortiz?

Miguel Barnet. Los dos tienen una importancia cardinal. Argeliers fue mi maestro directo, con quien comencé a trabajar. Estaba trabajando en una compañía norteamericana antes del Triunfo de la Revolución, con estos dedos gordos pasaba 82 palabras por minuto en una máquina de escribir, facturas de neumáticos, de gomas de la Firestone.
Entendí muy bien a William Faulkner cuando dijo que la peor cosa que había en el mundo era estar 8 horas en una oficina, y yo digo: ¡Caramba, yo me paso 10 y 12 a estas altura con la edad que tengo!
Pero en aquel momento que estaba muy joven, 16, 17, 18 años, tenía que trabajar porque quería tener mi propio dinero para moverme, para coger la guagua, para jugar al bingo en Tropicana, para las cosas que hacíamos los jóvenes.

Amaury Pérez. ¿Y ahí apareció Fernando?

Miguel Barnet. No, ahí apareció Argeliers León, a quien había conocido en este lugar, en Prado en el 58 que me quedé conectado con él. Conocí a Don Fernando unos meses después, justamente por Argeliers que me indujo a que fuera a ver a Don Fernando. Argeliers me llevó después, cuando triunfó la Revolución de asistente personal, de secretario de él.
Estuve un año de secretario hasta que entré en el Instituto de Etnología, con un carné que decía, las cosas extraordinarias de la Revolución: Investigador Científico. Yo tenía 20 años, pero ahí estudié como 9 años. Muchos cursos de etnología, de antropología social, me formé bastante.
Después iba a casa de Don Fernando, los miércoles y los sábados. ¡Figúrate, qué privilegio! Lo he contado tantas veces. Don Fernando es mi Dios tutelar. Fue mi brújula porque toda su obra fue una gran lección de visión global integral de la vida, de intelectual orgánico, de hombre con una visión muy cóncava, yendo a todos los lados del país sin prejuicios.
¡Qué cosa tan extraordinaria! Un hombre de la alta burguesía, que no tuviera ningún recato en ir a los negros curros, a los negros brujos, en hacer la obra inmensa que hizo en los cinco tomos de los instrumentos de la música afrocubana, incluso sus contemporáneos, la gente que lo visitaba en su casa y yo fui uno de ellos, era el más bisoño, el más joven.
Sentía que, con excepción de Argeliers y de María Teresa Linares, no tenían un diálogo con él, un hombre como Jorge Mañach, por ejemplo, no entendía a Don Fernando, porque Jorge Mañach era muy conservador. Y Yo me aproveché de eso y me gané a Don Fernando, en el sentido que dialogaba con él, me sabía sus libros de memoria. Cuando me leí Los bailes en el teatro de los negros en el folklore de Cuba, a los pocos días fui a casa de Don Fernando y me los recité y le empecé a hacer preguntas de los bereberes, de cómo se prepara una sopera de Yemayá, de los cabildos, las cofradías, en fin, las cosas que a él le motivaban.

Amaury Pérez. ¿Pero le motivaban porque era un mundo exótico, colorido, que le llamaba la atención o él llegó a involucrarse pasionalmente en ese mundo?

Miguel Barnet. Se involucró intelectualmente, académicamente, como antropólogo empírico, como historiador. Entendió muy bien que sin la comprensión de ese mundo no se entendería jamás qué cosa éramos nosotros los cubanos y su gran preocupación en la dimensión suya, que es una dimensión muy alta, que es mi gran preocupación también, en otra dimensión más modesta es: qué somos los cubanos y por qué somos como somos. Él fue el gran pionero de la musicología en Cuba sin ser musicólogo. Fue el gran pionero de la antropología social sin ser un antropólogo social de formación. La obra de Don Fernando es una obra infinita y no me canso de admirarlo mientras más lo leo. Por eso es que me decidí a crear la Fundación Fernando Ortiz en el año 94, bueno, se oficializó en el 95 y estamos desarrollando ahí un trabajo intenso.

«Con 2 que se quieran» (Miguel Barnet. Parte II)

«Con 2 que se quieran» (Miguel Barnet. Parte II)

Amaury Pérez. ¿Y Fernando murió sabiendo qué era ser cubano?

Miguel Barnet. Creo que se aproximó bastante a eso que él llamó la vocación de cubanía, más que otros intelectuales. No sé si murió con esa certeza, pero sí en la búsqueda; en la búsqueda de esa interrogante que nos conmueve a todos, porque sabiendo qué somos los cubanos como masa, como mosaicos culturales, sabemos también qué somos nosotros y por qué somos capaces de resistir tantas vicisitudes, tantas contingencias.
Somos producto de una cultura plagada de contradicciones, pero de no haber sido por el impulso que le dio Don Fernando a sus estudios, quizás hoy estaríamos todavía con muchas más interrogantes de las que tenemos.

Amaury Pérez. Hay un poema tuyo que se llama “Los sesentas”, voy a citar: “Como entonces no voy a sentir nostalgia / Si ahora nadie se desnuda bajo la lluvia…”

Miguel Barnet. “Nadie enarbola una bandera / Nadie se saca el corazón y los tira contra las piedras”/.
No sé como sigue, no me acuerdo. Pero es verdad, siento una gran nostalgia. Realmente donde quiero vivir es en el futuro, no en el pasado, aunque me alimento del pasado, como nos alimentamos todos aunque no lo queramos admitir, nos alimentamos del pasado porque no hay otra cosa.

Amaury Pérez. ¿No sientes una nostalgia especial por aquellos años fundacionales de los años sesenta?

Miguel Barnet. Fue una época extraordinaria, pero con muchas contradicciones también. Había que romper barreras de incomprensión y de silencio y tengo que decir que esa lucha, esa batalla que yo libré contra la modorra, contra algunas cosas que uno arrastraba del pasado, me ayudaron mucho a ser como soy. Siento un poco de nostalgia, sobre todo porque fueron los años en que todavía hacíamos muchas conquistas amorosas. Ahora ya no es igual.

Amaury Pérez. No seas modesto. Los que te conocemos sabemos que todavía hay.

Miguel Barnet. No, ese departamento de mi vida no lo conoce casi nadie, porque yo he sido en eso muy discreto. Tú si eres mi amigo y sabes.

Amaury Pérez. Ahora que me hablas de discreción, hay un poema, que a mí me gusta mucho, que dice: “Pero no vengas / Porque lo que yo quiero realmente es esperarte”.

Miguel Barnet. Ah, sí, claro, fue el “Barrio Chino”. Creo que no hay amor más bello que el amor platónico. Ese no es egoísta; no quiere morder.

Amaury Pérez. Pero se puede convertir en obsesión.

Miguel Barnet. Sí, pero en una obsesión maravillosa que te da fuerza, que te estimula. Porque como dice: “pero no vengas/ porque lo que yo quiero realmente es esperarte”. Esa es la idea del amor.

Amaury Pérez. Pero también a finales de los 60 se escribieron muchos poemas al Che. Recuerdo el de Mirta Aguirre, que era extraordinario, el de Fina, también, el de Nicolás…

Miguel Barnet. Che Comandante.

Amaury Pérez. Pero “No es que quiera darte pluma por pistola, pero el poeta eres tú”, fue de las cosas más atrevidas que se escribieron sobre el Che, de las más apasionadas, de las más encarnadas. Mucha gente piensa que la canción de Pablo es un poema de Miguel Barnet.

Miguel Barnet. No, él se inspiró.

Amaury Pérez. Él dice: si el poeta eres tú / como dijo el poeta.

Miguel Barnet. Tú sabes que Pablo me llamó por teléfono y me dijo: ¿tú vas mucho al cine? Le dije: ¡bueno, voy pero poco, voy más al teatro! Entonces me dice: ¡ve al cine en estos días que en el noticiero hay una sorpresa para ti! No había escuchado la canción, que es bellísima. Fue una cosa muy linda de Pablo y ese poema lo escribí en el año 65. No sé si fue el primer poema que se le hizo al Che, a lo mejor su papá le hizo un poema al Che. Sí sé que ese poema se lo hice al Che en vida y se publicó en La Gaceta de Cuba, cuando el Che todavía no estaba en Bolivia, estaba en África, después pasó a Praga.

Amaury Pérez. Sí, claro, la historia que conocemos.

Miguel Barnet. Ese poema lo escribí en una cajetilla de cigarrillos que tenía Margarita Dalton, una amiga mía, la hermana de Roque Dalton.

Amaury Pérez. En ese momento Miguel va dejando atrás todas las famosas incomprensiones de las que hablamos antes en el poema “Los Setentas” que dice: “Y heme aquí contando las vicarias de mi bello patio / desenvainando mi espada / subiendo de mi caída / soplando los polvos del atrio / tarareando Una rosa de Francia”.

Miguel Barnet. Así es.

Amaury Pérez. Vamos a hablar de Una Rosa de Francia, que ya nadie concibe si no es cantada por Miguel Barnet.

Miguel Barnet. Escribí una vez en una entrevista que me hicieron, una boutade, quizás una exageración, que cambiaría toda la obra que he hecho, que he escrito, por haber compuesto una canción como “Una rosa de Francia”. A mí me parece una auténtica joya del cancionero cubano, compuesta por Rodrigo Prats cuando tenía 16 años, creo que la compuso en Sagua la Grande y la cantó bastante bien.

Amaury Pérez. Tú la cantas muy bien. ¿Alguna vez pensaste en convertirte en cantante lírico?

Miguel Barnet. Sí, claro y muy seriamente. Me lo tomé tan en serio que fracasé.

Amaury Pérez. Es que tengo un recuerdo fascinante de los dos, estaba también mi compañera, Petí, en una catedral en Portugal, en Oporto.

Miguel Barnet. Yo te canté el Ave María de Gounod.

Amaury Pérez. Pero aquello resonó en aquella capilla con mucha potencia canora. No recuerdo la capilla, recuerdo la voz de Miguel Barnet.

Miguel Barnet. ¡De verdad!, mira que me pongo a estudiar canto de nuevo.

Amaury Pérez. Hay una cita de otro poema y quisiera dedicar un tiempo, porque además no es que uno trate de buscarle una explicación a la poesía, sino que uno quiere entenderla y el público que nos esté mirando seguramente disfrutará mucho de este verso y es de un poema que se llama Miami.

Miguel Barnet. “Nada cubano es ajeno excepto Cuba”

Amaury Pérez. ¿Qué quiso decir el autor?

Miguel Barnet. Ese es un poema que hice hace unos años y que se ha publicado en antologías y claro, Miami es en alguna medida una parte de nosotros, porque allí está parte de nuestra familia y yo soy respetuoso con mucha de la gente que está en Miami, que se fue por razones filosóficas o económicas o por lo que fuera, pero sí se han detenido los relojes en Miami, es lo que quiero decir. Por eso es ese verso de que en Miami nada cubano es ajeno…

Amaury Pérez. … excepto Cuba.

Miguel Barnet. Excepto Cuba, porque la Cuba nuestra, la Cuba de los cincuenta años de Revolución, de socialismo, de contradicciones, de una vida diferente, pues a veces por la gran mayoría de quienes viven en Miami no es asimilada y eso es lo que quiere decir el verso. Porque dice: “mira que en Miami las palabras pesan / mira que la confusión pesa”, pero después dice: “mira que el corazón pesa a pesar de todo”. Porque está parte de nuestra familia ahí.

Amaury Pérez. Bueno, Miguel, tenemos que empezar por Cimarrón ya. ¿Cómo es que conoces a Esteban Montejo? Sé que esa historia te la han preguntado en entrevistas, en todos lados, pero los televidentes de mi programa estoy seguro que quieren saber eso.

Miguel Barnet. Lezama decía que Martí era el misterio que nos acompañaba, efectivamente, pero para mí, Esteban Montejo también es un misterio más modesto que me acompaña, porque aprendí mucho de la historia de Cuba con él, lo conocí cuado tenía 103 años, en el Hogar del Veteranos, yo iba a cumplir 23 años y la primera pregunta que me hice cuando empecé a oírlo contar las historias de su vida en el monte, en los barracones, de cimarrón en las sierras de Guamuaya, por allá por Trinidad, dije: “¿Cómo es posible que ningún escritor, que ningún historiador, se haya acercado a este hombre?” Me dije: ¡Tengo que hacer algo con esta vida! Y así fue que surgió Cimarrón. Y después todo lo demás.

Amaury Pérez. ¡Qué raro que no se ha llevado nunca al cine, porque se llevó al cine Gallego y Canción de Rachel!

Miguel Barnet. ¡La bella del Alhambra!

Amaury Pérez. ¿Qué ha pasado con Cimarrón? ¡Qué raro! Un libro tan atractivo y yo lo veo muy cinematográfico.

Miguel Barnet. También lo veo muy cinematográfico y ese es el temor mío, de verlo demasiado cinematográfico, porque no me gustaría ver a Esteban Montejo encarnado en nadie, honestamente.

Amaury Pérez. Esperemos que alguien se atreva.

Miguel Barnet. ¡Ojala, pero que se atreva estando vivo yo!

Amaury Pérez. Pues tienes que dejarlo en el testamento.

Miguel Barnet. Voy a echarle una maldición.

Amaury Pérez. Miguel, hablemos brevemente de tu etapa en Nueva York, tú hablas y lees inglés perfectamente.

Miguel Barnet. Lo leo perfectamente pero lo hablo más o menos, hago mi esfuerzo.

Amaury Pérez. ¿Qué tiempo estuviste tú viviendo en Nueva York?

Miguel Barnet. He ido muchas veces, pero viví un año y tres meses cuando obtuve la beca de la Fundación Guggenheim. Hice el libro La vida real, que es un libro que quiero mucho, de ese sí me gustaría que se hiciera una película, están los ambientes, están las locaciones y la historia es muy cercana porque a mí me interesa mucho el tema de la inmigración. De hecho todos mis libros, todas mis novelas tienen que ver con inmigrantes.
Ahí estuve año y medio y después entregué el libro a la Guggenheim vine para Cuba, el libro se publicó y regresé allá, estuve otros tres meses, una experiencia tremenda porque Nueva York es una ciudad muy compleja, muy rica y donde uno vive experiencias tremendas. Truman Capote decía que en Nueva York uno tenía varios rostros y varias personalidades y es verdad. Caminas tres cuadras y es un mundo diferente al que dejaste atrás.

Amaury Pérez. Es muy curioso Miguel, tú eres de lo más cubano que conozco y sin embargo, te gusta la nieve, te gustan los abedules, te gustan los abetos.

Miguel Barnet. Hubiera querido que El Morro estuviera cubierto de nieve desde octubre hasta marzo, por lo menos, porque a mí el calor no me gusta nada.

Amaury Pérez. Pertenecemos a un grupo, es una cofradía. Ahí está Alfredo, está Silvio, está Eusebio…

Miguel Barnet. Alicia Alonso, que es una mujer tan extraordinaria, a quien quiero tanto, decía que un día los japoneses iban a inventar un software en que uno no tuviera que coger aviones, que uno cerrara los ojos y ya apareciera en otro país. Eso sería ideal.

Amaury Pérez. Y nos sacábamos de arriba el calor.

Miguel Barnet. Creo que algún día nevará en La Habana.

Amaury Pérez, ¿Quién dijo en tu familia “Patria o Muerte, Amén”?

Miguel Barnet. ¡Yo!

Amaury Pérez. Sin embargo, tú no eres un hombre de filiaciones religiosas marcadas; pero eres una persona mística, evidentemente.

Miguel Barnet. Sí, bueno, si no fuera un místico no estaría sentado aquí contigo, tenemos que tener una mística. Esta maravilla que vivimos en este país, esta Revolución que hemos vivido con todos sus logros y sus reveses, con todo, se tiene que vivir como una gran mística, y el fruto de ella se ve hoy en el mundo…, yo siento un orgullo tan grande…, y esa es la mística.

Amaury Pérez. Eso que has dicho, me lleva a una de las frases más importantes que se han dicho en 50 años en la poesía cubana. Siempre digo es mi criterio: “Yo soy el que anda por ahí empujando un país”. Esa frase, por supuesto, es de Miguel Barnet. ¿Qué ocurrió durante los años en que estuvo representando a Cuba en la UNESCO? Creo que todavía andas cumpliendo funciones vinculadas con la UNESCO en París.

Miguel Barnet. Ya no estoy en el Consejo Ejecutivo, pero soy uno de los vicepresidentes del Comité de la Ruta del Esclavo, que es un tema que llevamos en Cuba que lo llevo yo con el apoyo de amigos y compañeros muy valiosos como Jesús Guanche.

Amaury Pérez. ¿Empujando un país?

Miguel Barnet. ¿Qué fue lo que hizo Fernando Ortiz siempre, qué fue lo que hizo Lezama Lima, qué fue lo que hizo Alejo, qué es lo que hacemos los escritores y artistas cubanos? Aún los que no están aquí, aún los que no están aquí estamos empujando este país hacia el futuro, hacia esa otra dimensión, no se puede cansar uno de llevar las riendas, yo me siento que estoy haciendo algo útil. Por eso digo, “Así que perdonen si no escucho/Las quejas de mis contemporáneos/ Yo no puedo hacer otra cosa/que seguir empujando un país”, y lo hago con mucho orgullo, con mucho amor y pienso que esa mística da frutos, que es lo que estás haciendo tú también.

Amaury Pérez. Muchas gracias, Miguel, ha sido un gusto vivir el tiempo tuyo también.

Miguel Barnet. Gracias.

Amaury Pérez. Te quiero mucho.

Insólito: Doce parejas de mellizos viven en una misma calle de La Habana

Insólito: Doce parejas de mellizos viven en una misma calle de La Habana

La Habana.- En un tramo de 200 metros de una calle de La Habana viven 12 parejas de mellizos o “jimaguas,” como se les llama en Cuba, de las que siete son gemelos idénticos: una coincidencia que los vecinos atribuyen lo mismo al azar que al agua que beben o a las “energías” de su barrio.

Las edades de estas parejas de hermanos van desde los tres hasta los 62 años. Aunque algunos en la zona intentan explicar la casualidad según factores genéticos, otros recuerdan que esas familias no están emparentadas y que, en definitiva, el asunto va más allá de los nacimientos.

Los vecinos de la calle 68-A, donde viven unas 200 personas, en el barrio habanero de “Buena Vista” tienen la teoría de que existe una especie de “imán” en sus vidas que atrae a los “pares.”

Y es que, según explican, los mellizos no sólo nacen en esa calle, sino que van y vienen. Solo en los últimos años se mudaron allí al menos dos nuevas familias con hermanos idénticos.

Xavier López, uno de los adolescentes “jimaguas” que vive en esa calle, revela que por “casualidad” anda de novio de una chica que es gemela.

También está el caso de Yordanka -nacida allí hace 33 años, aunque ahora reside en España- cuya familia cuenta que hace 10 meses parió en Lanzarote a un par de niñas que tienen que sumarse a la lista “especial” de la calle.

Para colmo, Alexis Rodríguez, padre de las gemelas Karla y Camila, dice que el veterinario que encontró para su perro también es “jimagua” y vive en los alrededores, aunque no en el mismo barrio.

Rodríguez, cuyas hijas nacieron en calle 68-A hace seis años, indica que todo el asunto es “raro” y cree que existe “algo particular en la zona que habría que estudiar.”

“No sé si será el agua, a lo mejor el agua de La Habana tiene la responsabilidad. A lo mejor es una gracia que tenemos aquí en ‘Buena Vista’,” dijo a Efe entre bromas.

Esta semana, el caso de la calle 68-A saltó a la fama en la isla cuando la televisión cubana le dedicó un reportaje, tras la insistencia de uno de los vecinos para que el asunto recibiera mayor atención.

Geder Aguiar, quien empezó a difundir la historia, explicó a Efe que desde hace tiempo andaba “curioso” con el tema, porque tras recorrer varias manzanas descubrió que el único lugar donde había tantos hermanos iguales era en su calle.

“Cuando esos niños se juntan para jugar uno no sabe quién es quién, ni cuál te tira la piedra, confundes los nombres, un lío,” señaló Aguiar.

Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), en los últimos cinco años la proporción de nacimientos de mellizos en Cuba oscila entre el 0,8 y 0,9 por ciento del total.

El año pasado 1.170 niños de un total de 130.036 nacimientos fueron mellizos y su localización fue muy “aleatoria,” según dijo a Efe Enrique González, especialista de la ONE.

“Tiene que haber sido una coincidencia muy grande que en una cuadra coincidan tantos mellizos. Es algo muy curioso con la baja proporción de nacimientos de ese tipo que hay en Cuba,” afirmó González.

En el barrio de “Buena Vista” hay quien ya habla de un récord Guinness, algunos dicen que es la “energía” que desprende la cuadra, y para otros la respuesta debe estar en cualquier cosa: la comida, la luna o la mata de Siguaraya (árbol sagrado según los santeros cubanos) que se alza en el centro de la calle.

Clotilde Fé Fernández nació en 1948 en una casa de 68-A y, según dice, le tocó ser junto a su hermana Esperanza la iniciadora de esta particular tradición de mellizos.

“Mamá nos vestía iguales y llamábamos la atención, nos decían las ‘jimaguas’. Aún cuando cumplimos 15 años nos mirábamos al espejo y éramos una sola persona,” recordó a Efe Clotilde, para quien lo que sobrevino fue “un azar del destino.”

Según destacó, al menos esa “coincidencia” podría propiciar que los vecinos de su calle vivan “bien,” pues entre los religiosos existe la creencia de que los mellizos tienen “aché,” lo que en la religión afrocubana se entiende como buena suerte o bendición.

En el culto yoruba afrocubano aparece la figura de los “Ibeyis,” hermanos “jimaguas” de carácter travieso y goloso que son queridos por todos los orishas (dioses) y a los que se considera patrones de los niños.

De acuerdo al mito, los “Ibeyis” salvaron a los hombres y ganaron fama de poderosos tras ganarle una pelea al Diablo, que no podía dejar de bailar con el toque de sus tambores mágicos y, agotado, les concedió retirar las trampas que había colocado para comerse a los hombres.

Alma Lydia, nacida en 68-A y madre de los mellizos Arián y Adrián Cueto, de 8 años, afirma que en Cuba existe una cultura de reverencia por ese tipo de hermanos, de la que sólo se enteró tras el parto, cuando fue a un santuario para cumplir una promesa.

La mujer narra que cuando llegó, acompañada por sus hijos, empezaron a pasar cosas “raras”: no le quisieron cobrar las flores que compró, una señora intentó hacerles regalos, otras personas los llenaron de bendiciones.

Sin embargo, en opinión de Alain Castillo, padre de las gemelas Ashley y Ashlen, las más pequeñas de la calle, la verdadera cuestión en todo este asunto es comprender lo complejo que resulta criar a dos hijos de un tirón en Cuba.

“Los ejemplos que tengo alrededor me dan fuerza de voluntad, si los demás pueden cómo no voy a poder yo. Es difícil mantener a las ‘jimaguas’, pero de todo se sale en la vida,” apuntó.

(Con información de EFE)

Prueban intento de asesinato al presidente Correa durante su rescate

Prueban intento de asesinato al presidente Correa durante su rescate

Quito, octubre 1ero - La escolta del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, mostró cuatro impactos de fusil en el vehículo que lo trasladó tras su rescate en el Hospital de la Policía, como prueba del interés de asesinarlo.

El vehículo en que salió Correa tras ser rescatado por elementos del Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Policía Nacional y la Fuerza Terrestre del Ejército, tiene cuatro impactos de fusil, tres en el capot y uno en el parabrisas, justo donde iba el gobernante.

Según un miembro de la escolta presidencial, el blindaje especial del vehículo evitó que el jefe de Estado resultara herido.

El jefe de Estado arribó al Palacio de Gobierno alrededor de las 21:30 horas (del 30 de septiembre)e inmediatamente se dirigió a una multitud que permanecía en vigilia por la democracia en la Plaza de la Independencia, contigua a la Casa de Gobierno.

Correa identificó en su discurso a individuos vinculados al ex presidente Lucio Gutiérrez entre los que instigaban a elementos uniformados de las Fuerzas Armadas y de la Policía a rebelarse, desinformándolos respecto a un supuesto perjuicio en sus bonificaciones.

Lamentó el mandatario que debido a las acciones violentas se hayan visto afectados pacientes del hospital de la Policía, en el cual el mandatario recibió atención luego de ser agredido por policías e individuos infiltrados en la protesta.

En el combate registrado anoche con los insubordinados en los exteriores del Hospital de la Policía y pasillos interiores hasta el tercer piso donde estaba el jefe de Estado, murieron tres personas, entre ellos un estudiante, y más de 20 resultaron heridos.

El coronel Luis Castro, comandante de las Fuerzas Especiales que participó en el operativo de liberación del presidente Correa, dijo a la Televisión Pública que fueron recibidos por disparos de francotiradores apostados en el hospital.