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soyquiensoy (Ricardo R. González)

Reflexiones de Fidel (El imperio por dentro. Segunda parte)

Reflexiones de Fidel (El imperio por dentro. Segunda parte)

Tomado de CubaDebate

En la Reflexión de ayer aparece un párrafo clave extraído del libro de Woodward: “Un secreto importante que nunca había sido reportado en los medios ni en ninguna otra parte era la existencia de un ejército encubierto de 3 000 hombres en Afganistán, cuyo objetivo era matar o capturar a los talibanes y en ocasiones adentrarse en las zonas tribales para pacificarlas y obtener apoyo.”

Tal ejército, creado y manejado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), entrenado y organizado como “fuerza especial”, ha sido integrado sobre bases tribales, sociales, antirreligiosas y antipatrióticas; su misión es el seguimiento y la eliminación física de guerrilleros talibanes y otros afganos, calificados como extremistas musulmanes. Nada tienen que ver con Al Qaeda y Bin Laden, un saudita reclutado y financiado por la CIA para luchar contra los soviéticos cuando sus tropas ocuparon Afganistán. Cuando el Vicepresidente Biden viajó a Kabul, a principios de 2009, David Mckiernan, jefe de las tropas de Estados Unidos en Afganistán, le dijo cuando este preguntó por Al Qaeda: “que no había visto ni un solo árabe en dos años allí”.

A pesar de la relativamente breve y efímera importancia que los principales medios internacionales de prensa dieron a “Las guerras de Obama”, estos, sin embargo, no dejaron de consignar esta reveladora noticia.

El gobierno de Estados Unidos estaba ante un problema insoluble. En una de las últimas reuniones del Consejo de Seguridad Nacional durante la presidencia de Bush, se aprobó un informe donde se afirmaba: “que los Estados Unidos no podrían mantenerse en Afganistán a menos que se resolvieran tres grandes problemas: mejorar la gobernabilidad, disminuir la corrupción y eliminar los santuarios de los talibanes…”

Podría añadirse que el problema es más grave si se toman en cuenta los compromisos políticos y militares de Estados Unidos con Pakistán, un país dotado de armas nucleares, cuya estabilidad en medio de tensos equilibrios de carácter étnico, había sido afectada por la aventurera guerra de Bush en Afganistán. Cientos de kilómetros de frontera montañosa, con poblaciones del mismo origen que están siendo atacadas y masacradas por aviones sin piloto, son compartidos por Pakistán y Afganistán. Las tropas de la OTAN, cuya moral decrece día por día, no podrán ganar esta guerra.

Sin enormes cantidades de combustible, alimentos y municiones, ningún ejército puede moverse. La propia lucha de los afganos y pakistaníes, de uno y otro lado de la frontera, ha descubierto el punto débil de las sofisticadas tropas de Estados Unidos y Europa. Las largas rutas de abastecimientos se están convirtiendo en cementerio de los enormes camiones y cisternas destinados a esa tarea. Los aviones sin piloto, las comunicaciones más modernas, las sofisticadas armas convencionales, radioeléctricas y hasta las nucleares, sobran.

Pero el problema es mucho más grave que lo que estas líneas  expresan.

Seguimos, sin embargo, adelante con la síntesis del espectacular libro de Woodward.

“CAPÍTULO 8

“Jack Keane, General retirado, muy cercano a Hillary Clinton, le advirtió que la estrategia seguida en Afganistán era incorrecta, que el elevado número de víctimas no iba a poner fin a la insurgencia, que esto tenía el efecto contrario, que la única salida era una ofensiva contrainsurgente intensiva para proteger a los afganos.  McKiernan no estaba interactuando con los gobernadores de las provincias. Keane le expresó que se recurría mucho a la lucha antiterrorista y la estrategia  contrainsurgente no marchaba a la par.

“Keane le propuso sustituir a McKiernan por el Teniente General Lloyd Austin III, segundo al mando en Irak; y también propuso a McChrystal, agregando que éste era, sin dudas, el mejor candidato.

“McChrystal había organizado buenas campañas antiterroristas en Irak, pero los éxitos tácticos no se traducían en victorias estratégicas. Es por ello que la contrainsurgencia era necesaria.

“CAPÍTULO 9

“En la audiencia de confirmación de Leon Panetta como Director de la CIA ante el Comité de Inteligencia del Senado, este afirmó que la Agencia ya no enviaría a los supuestos terroristas a otro país para que fuesen torturados, porque esto estaba prohibido según las órdenes ejecutivas del nuevo Presidente.  Él declaró que tenía la sospecha de que la CIA enviaba personas a otros países para que fuesen interrogadas utilizando técnicas que ‘violaban nuestras normas’.

“Hayden lo estaba observando por la televisión y se preguntaba, molesto, si Panetta había ignorado la conversación que ambos habían tenido el mes anterior. Hayden contactó a Jeff Smith, ex asesor general de la CIA, quien estaba ayudando en la transición entre Hayden y Panetta y le amenazó diciéndole: ‘O bien él retira lo dicho en su testimonio público mañana o tendremos el espectáculo donde el actual Director de la CIA le diga al futuro Director de la CIA que no sabe de lo que está hablando’. Hayden dijo que lo expresaría públicamente y que eso no iba a beneficiar a nadie. Al día siguiente fue el Senador Kit Bond, de Missouri, el jefe republicano del Comité de Inteligencia, quien le preguntó a Panetta si él se retractaba de lo que había dicho el día anterior y Panetta dijo que sí.

“Hayden posteriormente se reunió con Panetta y le dijo que había leído sus escritos, donde decía que el gobierno de Bush había seleccionado la mejor información de inteligencia para alegar la existencia de armas de destrucción masiva en Irak. Panetta había culpado de ello a una unidad especial del Pentágono creada por Rumsfeld. Panetta respondió que no era cierto, que había sido un error de ellos, y aceptó que se había producido en ese caso un catastrófico fallo de inteligencia en  la agencia de la cual iba a ser director.

“El 13 de febrero el presidente se reunió nuevamente con el Consejo de Seguridad Nacional para discutir cuatro opciones para el despliegue de tropas en Afganistán.

“1.  Decidir sólo después de definir una estrategia.

“2.  Enviar de inmediato a 17 000 efectivos.

“3.  Enviar los 17 000 pero en dos partes.

“4.  Enviar 27 000, con lo cual se daría cumplimiento a la        solicitud del General McKiernan.

“Clinton, Gates, Mullen y Petraeus apoyaron el envío de los 17 000 de inmediato.  Ésta también fue la recomendación de Jones. Richard Holbrooke, en un video de seguridad, advirtió que 44 años atrás el Presidente Johnson debatía lo mismo con sus asesores para el caso de Viet Nam. ‘No se puede olvidar la historia’, agregó.  Viet Nam nos había enseñado que las guerrillas ganan en una situación de impasse, y que por lo tanto él apoyaba el envío de los 17 000. Obama finalmente le notificó al Pentágono que había decidido enviar 17 000.

“CAPÍTULO 10

“El objetivo para el gobierno de Obama estaba claro: desmantelar y finalmente derrotar a Al Qaeda y sus aliados extremistas, sus estructuras de apoyo y sus santuarios en Pakistán, y evitar su regreso a Pakistán o Afganistán. Jones, Gates  y Mullen se preguntaban si podían confiar en los pakistaníes. Biden proponía reforzar las operaciones anti-terroristas y concentrarse en Al Qaeda y en Pakistán. Obama preguntó si el envío de      17 000 efectivos y posteriormente 4 000 más harían la diferencia y la respuesta fue que sí.  Obama preguntó cuánto costaría esta operación y la respuesta fue que no se sabía, que esto sólo era un estudio y que no se había hecho un cálculo del presupuesto, pero que el costo de colocar a un soldado estadounidense en Afganistán,  incluidos los pagos como veterano de guerra, el seguro de salud, el costo de la atención a sus familiares, la alimentación y el armamento, ascendía a aproximadamente 25 000 dólares al año.  El costo de un soldado afgano en el terreno ascendía a unos 12 000 dólares. Más tarde Obama confirmó que Pakistán sería el centro de cualquier nueva estrategia.

“En una reunión con el Consejo de Seguridad Nacional, Obama dijo que esperaba contar durante al menos dos años con el apoyo popular para su estrategia.  Biden expresó que la suerte estaba echada, aunque haciendo notar que disentía, pero aseguró que apoyaría la estrategia del presidente.

“CAPÍTULO 11

“Petraeus se mostraba preocupado.  Le preocupaba convertirse en la víctima de sus éxitos anteriores en Irak. Probablemente una contrainsurgencia no era la estrategia correcta en Afganistán, pero Petraeus le había asignado la tarea de estudiar el tema a un grupo de expertos en operaciones y actividades de inteligencia, quienes tenían una opinión contraria. Parecía que el Presidente no había aceptado sus argumentos a favor de una operación contrainsurgente.  El presidente anunció en un discurso su estrategia de desmantelar y derrotar a Al Qaeda.  Un editorial del diario The Washington Post elogió el plan con el siguiente titular: ‘El precio del Realismo’.  El discurso sorprendió a algunos.  El presidente personalmente le había hecho cambios al texto.  Obama no se había comprometido totalmente con el envío de todas las tropas solicitadas por el ejército.  Obama dijo que analizaría la cuestión nuevamente después de las elecciones en Afganistán.

“El Secretario de Defensa Gates parecía cómodo con la decisión: Dos días después declaró que no veía la necesidad de pedir más tropas o pedirle al Presidente que las aprobara hasta tanto no se viera el desempeño de las mismas.

“El Presidente de Pakistán se reunió con Obama en su oficina. Obama le dijo que no quería armar a Pakistán en contra de la India.  Reconoció que habían avanzado en Swat pero que el cese al fuego había provocado que los extremistas subvirtieran la legitimidad del gobierno pakistaní, y que el gobierno estuviera dando la impresión de que nadie estaba a cargo. Obama reconoció que Pakistán actuaba ahora con más decisión, lo cual se había hecho evidente por su actuación en Swat y por haber permitido que la CIA lanzara como promedio un ataque con aviones no tripulados cada tres días en el curso del mes anterior. Los pakistaníes habían lanzado una operación con 15 000 efectivos, una de las mayores hasta el momento, contra los talibanes.

“El jefe del Estado Mayor Conjunto se daba cuenta de que la solución del problema afgano estaba justo a la vista, merodeando por los pasillos del Pentágono.  McChrystal ya era una leyenda.  Había trabajado más que nadie, solucionando problemas y sin protestar. Cumplía a cabalidad todas las órdenes.  Gates finalmente anunció que McChrystal sería el nuevo comandante de las tropas en Afganistán.  ‘Nuestra misión allí’, dijo, ‘requiere nuevas ideas y nuevos enfoques por parte de nuestros jefes militares’. Posteriormente Obama expresó que él había estado de acuerdo con esta decisión porque confiaba en las opiniones de Gates y Mullen, pero que no había tenido la oportunidad de conversar personalmente con él.

“El 26 de mayo de 2009 apareció en el informe al Presidente uno de los más sensibles reportes de inteligencia profunda.  Su título era: Los reclutas de Al Qaeda en América del Norte pudieran hacer cambiar los objetivos y las tácticas en los Estados Unidos y en Canadá. Según el informe, alrededor de 20 partidarios de Al Qaeda con pasaportes estadounidenses, canadienses o europeos se estaban entrenando en los santuarios de Pakistán para regresar a sus países de origen y perpetrar actos terroristas de alto perfil. Entre ellos se incluían media docena del Reino Unido, varios canadienses, algunos alemanes y tres estadounidenses.  No se conocían sus nombres. Dennis Blair pensaba que los informes eran lo suficientemente alarmantes y creíbles como para que el Presidente fuese informado. Pero Rahm Emmanuel no estaba de acuerdo. Blair respondió, como asesor de inteligencia del Presidente, que se sentía realmente preocupado y Emmanuel lo acusó de estar tratando de responsabilizarlo a él y al Presidente.

“Al salir de la Casa Blanca Blair estaba convencido de que ambos vivían en planetas diferentes con respecto a este tema.  Cada vez más veía una falla en el gobierno.

“CAPÍTULO 12

“El General Jones acostumbraba a viajar él mismo a Afganistán para hacer sus propias valoraciones.  Él era de la opinión de que los Estados Unidos no podían perder esa guerra, porque la gente iba a decir que los terroristas habían ganado y este tipo de acciones se iban a ver en África, América del Sur y otros lugares.  Las organizaciones como la OTAN, la Unión Europea y las Naciones Unidas podrían quedar relegadas al basurero de la historia.

“Jones visita a los soldados heridos, se reúne con los coroneles y se entrevista con McChrystal.  McChrystal le confiesa que Afganistán estaba mucho peor que lo que él esperaba.  Advirtió que había sobradas razones para preocuparse y que si la situación no se revertía pronto se haría irreversible.  Jones pidió que le enumerara los problemas y McChrystal comenzó a citar toda una letanía de ellos: el número de talibanes en el país era muy superior a lo que se pensaba (25 000).  Jones comentó que eso era el resultado del  tratado firmado entre Pakistán y sus tribus, pues allí los nuevos talibanes podían ser entrenados sin interferencias.  El número de ataques talibanes se acercaba a los 550 semanales y en los últimos meses se había casi duplicado.  Las bombas a los bordes de la carretera estaban matando a aproximadamente 50 efectivos de las tropas de la coalición cada mes, a diferencia de la cifra de ocho registrada el año anterior.

“Jones insistía en que la nueva estrategia tenía tres etapas:

“1.- La seguridad.

“2.- El desarrollo económico y la reconstrucción.

“3.- La gobernabilidad por parte de los afganos bajo el imperio de la ley.

“Jones insistía en que la guerra no la iba a ganar sólo el ejército, que durante el próximo año la parte de la estrategia que debía comenzar a funcionar era el desarrollo económico, y que si eso no se hacía bien no iban a haber suficientes tropas en el mundo para lograr la victoria.  Jones aclaró que ésta era una nueva época y que Obama no le iba a dar a los comandantes del ejército todas las fuerzas que ellos pedían, como acostumbraba a hacer Bush durante la guerra en Irak.  Jones añadió que el Presidente sabía que estaba caminando por el filo de una navaja, lo cual quería decir que no sólo eran tiempos difíciles y peligrosos, sino que la situación podía avanzar en una u otra dirección.

“En la provincia de Helmand, Jones aclaró que la estrategia de Obama estaba destinada a reducir la participación y el compromiso de los Estados Unidos, que él no pensaba que Afganistán debía ser la guerra sólo de los Estados Unidos, pero que había habido una tendencia a americanizarla.

“A su regreso Jones le informa a Obama que la situación era desconcertante; que no había relación alguna entre lo que le habían estado diciendo  durante los últimos meses y lo que  el General McChrystal estaba enfrentando. Obama le pregunta al fin cuántas tropas se necesitaban y Jones le informa que aún no había un número definido.  Él pensaba que era necesario completar las dos primeras etapas de la estrategia -desarrollo económico y gobernabilidad-, o de lo contrario Afganistán simplemente se iba a tragar cualquier cifra adicional de tropas.

“En el Pentágono la reacción era muy diferente.  Jones fue acusado de querer poner límites a la cifra de tropas.  Éste alegaba que no era justo que el presidente tomara la decisión que había tenido que tomar en marzo, y antes de completar los 21 000 efectivos allí, decidir que como la situación era tan mala se necesitaban de 40 000 a 80 000 efectivos adicionales.

“Entre la Casa Blanca y el Pentágono existía un abismo cada vez mayor, y esto ocurría sólo cuatro meses después de que el Presidente diera a conocer su nueva estrategia.

“CAPÍTULO 13

“Algunos funcionarios del gobierno estadounidense describían el gobierno de Obama utilizando la terminología afgana, y decían que  la presidencia estaba poblada por ‘tribus’, lo cual reflejaba sus divisiones.  La tribu de Hillary vivía en el Departamento de Estado; la tribu de Chicago ocupaba las oficinas de Axelrod y Emmanuel; la tribu de la campaña presidencial ocupaba el Consejo de Seguridad Nacional, que estaba dirigido por el jefe de gabinete Mark Lippert y el director de comunicaciones estratégicas Denis McDonough.  A este grupo le llamaban la ‘insurgencia’.

“La derrota del Talibán requería más tropas, dinero y tiempo que su desmantelamiento. La derrota significaba una rendición incondicional, una capitulación total; la victoria, ganar en el más amplio sentido de la palabra, destruir completamente al Talibán.

“Richard Holbrooke se mostraba pesimista cerca de las elecciones del 20 de agosto en Afganistán y expresó: ‘Si hubiese 10 resultados posibles en Afganistán, 9 de ellos son malos.  Todos ellos fluctúan entre la guerra civil y las irregularidades’.

“Tan pronto cerraron los colegios de votación el 20 de agosto hubo reportes de fraude en las urnas.  Muchos funcionarios de Naciones Unidas y del Departamento de Estado no abandonaron sus residencias para visitar los centros de votación por razones de seguridad.

“El día posterior a las elecciones Hoolbroke y el embajador estadounidense se reunieron con Karzai, al cual le preguntaron qué haría si había una segunda vuelta.  Karzai dijo que él había sido reelecto y que no habría una segunda vuelta.

“Después de la reunión Karzai llamó al centro de operaciones del Departamento de Estado y pidió hablar con Obama o con Hillary.  El embajador estadounidense le recomendó al presidente que no aceptara la llamada, pues Karzai se había colocado a la defensiva diciendo que una segunda vuelta era imposible.  Obama estuvo de acuerdo en no hablar con él.

“Los informes de inteligencia  describían a Karzai como una persona cada vez más delirante y paranoico.  Karzai les dijo: ‘Ustedes están en contra mía.  Es un complot entre los estadounidenses y los británicos’.

“En el mes de agosto se creó un grupo a fin de que entrevistara a los miembros del grupo estratégico del General McChrystal que recién acababan de regresar de Afganistán, con el objetivo de saber qué era lo que estaba ocurriendo en el terreno, cómo iba la guerra, qué estaba funcionando y qué no. McChrystal le dio al grupo tres preguntas a modo de guía para su estudio: ¿es posible cumplir la misión?; y de ser así, ¿qué es necesario cambiar para que la misión se cumpla?; ¿se requieren más recursos para cumplir la misión?

“McChrystal le pidió al grupo que fuese pragmático y se concentrara en las cosas que realmente funcionaban.

“El grupo llegó a la conclusión de que el ejército entendía relativamente poco a la población afgana.  No alcanzaba a comprender cómo las campañas de intimidación lanzadas por los talibanes afectaban a la población.  El acopio de información de inteligencia era un desastre.  El grupo descubrió que el 70 por ciento de los requisitos de inteligencia se centraban en el enemigo.  Algunos miembros del grupo pensaban que dentro de uno o dos años la guerra estaría totalmente americanizada.  Los estadounidenses preferían que los aliados de la OTAN aportaran dinero y asesores para las fuerzas de seguridad afganas, en vez de que estuviesen merodeando por todo el país pidiendo apoyo aéreo para atacar a los afganos de apariencia sospechosa.

“El grupo sólo tenía malas noticias para McChrystal.  Se podía llevar a cabo la mejor campaña de contrainsurgencia en la historia del mundo, y aún así ésta fracasaría por la debilidad y la corrupción que existían en el gobierno afgano. McChrystal quedó como si hubiese sido atropellado por un tren.  De todos modos, le dio las gracias al grupo.

“McChrystal le hizo saber a Gates que necesitaría 40 000 efectivos más.  Tras largas discusiones, Gates le prometió que le daría tantos efectivos como pudiera mientras pudiera.  ‘Usted tiene un campo de batalla allá y yo tengo un campo de batalla aquí’, le dijo.

“CAPÍTULO 14

“Biden se había pasado cinco horas tratando de diseñar una alternativa para McChrystal, la cual llamó ‘antiterrorismo plus’.  En vez de una cantidad intensiva de efectivos, el plan se concentraba en lo que él creía era la amenaza real: Al Qaeda. Esta estrategia ponía énfasis en la destrucción de los grupos terroristas mediante el asesinato o la captura de sus líderes.  Biden pensaba que era posible disuadir a Al Qaeda de regresar a Afganistán, y así evitar enfrascarse en la costosa misión de  proteger al pueblo afgano.

“Biden pensaba que Al Qaeda tomaría por el camino donde encontrarían menor resistencia y que no regresarían a sus antiguos lugares de origen si:

“1.  Los Estados Unidos mantenían al menos dos bases (Baram y Khandahar) para que las Fuerzas Especiales pudieran operar en cualquier lugar del país.

“2.  Los Estados Unidos contaran con fuerzas suficientes para controlar el espacio aéreo afgano.

“3.  Las redes de inteligencia humana dentro de Afganistán le proporcionaban información acerca de los objetivos que serían atacados a las Fuerzas Especiales.

“4.  La élite de la CIA, una fuerza compuesta por 3 000 afganos para operaciones anti-terroristas podían        moverse libremente.

“Afganistán debía convertirse en un ambiente ligeramente más hostil para Al Qaeda que Pakistán para que ellos decidieran no regresar.

“Obama necesitaba a alguien que lo guiara.  Había estado en el Senado sólo cuatro años, y Biden 35.  El presidente pensaba que los militares no podían presionarlo, pero ellos podían aplastar a un presidente inexperto.  Biden acudió a Obama, y éste le dijo: ‘Tú eres quien conoces a esa gente.  Adelante. Presiona’.

“Obama confesó después que el quería que su vicepresidente fuese un detractor agresivo, y que dijera exactamente lo que pensaba, que hiciera las preguntas más difíciles, porque estaba convencido de que ésa era la mejor manera de servir al pueblo y a las tropas, estableciendo un fuerte debate sobre estas cuestiones de  vida o muerte.

“Obama convocó a un pequeño grupo de los más experimentados miembros de su equipo de seguridad nacional para analizar el informe clasificado de 66 páginas elaborado por McChrystal, que en resumen decía que si no se enviaban más efectivos era probable que la guerra terminara en un fracaso en los próximos 12 meses.  El presidente agregó que las opciones en este caso no eran buenas y aclaró que no aceptaría automáticamente la solución propuesta por el General ni por nadie.  ‘Tenemos que abordar esto con el espíritu de desafiar nuestras propias presunciones’.

“Peter Lavoy, vicejefe de análisis de la oficina del director de la DIN, consideraba que tras los ataques con aviones no tripulados, Bin Laden y su organización habían sido golpeados, asediados, pero no acabados, que Al Qaeda se había convertido en la sanguijuela del Talibán.

“Obama quería saber si era posible o no derrotar a Al Qaeda y cómo; si era necesario destruir al Talibán para destruir a Al Qaeda; qué se podía lograr en los próximos años; qué tipo de presencia era necesario tener en Afganistán para poder contar con una plataforma antiterrorista eficaz.

“Lo que no se dijo y todos sabían era que un presidente no podía perder una guerra ni hacer ver que la estaba perdiendo. Obama dijo que iba a ser necesario trabajar durante cinco años y proponía considerar otras prioridades nacionales.”

Fidel Castro Ruz

Octubre 11 de 2010

6:00 p.m.

«Con 2 que se quieran» Alfredo Guevara. (Parte I)

«Con 2 que se quieran» Alfredo Guevara. (Parte I)

Amaury. Muy buenas noches, estamos en Con dos que se quieran, aquí en 5ta. y 32, en Miramar, en los maravillosos Estudios ABDALA. Hoy me acompaña, nos acompaña uno de los más grandes intelectuales cubanos del siglo pasado y de este. Cineasta, escritor, ideólogo, soñador. Para mí es un privilegio, no sólo tenerlo en el programa, sino que me haya acompañado durante muchos años su magisterio y su amistad; mi amigo, Alfredo Guevara. Alfredo, ¿cómo está usted? Todo mi amor.

Para no explicar mucho, en nuestra intimidad, nos tratamos de tú, pero por respeto a los televidentes, por respeto al espacio, me voy a permitir tratarlo de usted. Alfredo, la primera entrevista que le hice, fue hace 16 años para un programa que yo tenía que se llamaba Muy Personal, ¿cuánto ha evolucionado su pensamiento en 16 años? ¿Qué cosas le importaban entonces, qué cosas le importan ahora?

Alfredo. Me haces pensar en mí mismo más que en hecho y época, porque imagínate, has hecho una presentación de un personaje de dos siglos, yo no tengo dos siglos, pero tengo muchos años.

Cuando muy joven sí tenía otra visión, pero en 16 años nada ha cambiado de esta obsesión que te diré: los jóvenes. Se me salió desde entonces, y desde un poco antes, desde que regresé de París, la vocación que había tenido inicialmente y la que pareció iba a marcar mi vida: la de profesor. Me preparé para ello, fue lo que estudié, me complacía el camino que había elegido, pero después del período de París, de la UNESCO, realmente vine con otra visión del papel del profesor. Es decir, identifiqué profesor y político, porque no hay modo -en mi opinión-, de ser un verdadero revolucionario sin pensar que el destino está en manos, o debía estar en manos, o estará en manos, o tendrá que estar en manos, por fuerza, de las generaciones jóvenes.

Y tuvo una desgracia tremenda la Revolución y Fidel: que en el momento en que ya cientos de miles de jóvenes ascendían al rango más alto de la instrucción, no de la cultura, al rango más alto de la instrucción, y podía empezarse a pensar en esa transición hacia los jóvenes, llegó el derrumbe del llamado campo socialista y con ello una crisis de un carácter inesperado y terrible, que obligó a que todo el pensamiento de nuestra dirección, y fue muy sabio, se volcara en encontrar otros caminos de sobrevivencia, que nos permitieran resistir. Y esa es, tal vez, una hazaña tan grande como la guerrillera y la toma del poder. Es decir, haber salvado un bastión del socialismo  en medio del caos total.

Amaury. Aquí nos acompaña un grupo grande de muchachos jóvenes. Muchachos jóvenes que seguramente cuando usted dirigía el ICAIC, no estaban todavía ejerciendo las funciones de camarógrafos, iluminadores, etc… pero en este estudio y con este personal del ICAIC, se respira desde el primer día, un gran profesionalismo, un gran rigor, un gran respeto por el trabajo, por los invitados, por el programa, hay un silencio que usted notará, y yo pensaba que quizás las enseñanzas suyas, en los dos períodos en que dirigió el Instituto de cine, ellos han recibido esa herencia de alguna manera. ¿Usted cree que ellos son herederos del rigor, el profesionalismo, y la inteligencia con la que usted manejó el cine en los años en que pudo hacerlo, en que tuvo que hacerlo?

Guevara. ¡Dios mío, qué herencia me entregas! Quisiera que fuera así. Lo cierto es que contra mis convicciones y mis líneas y concepciones, el ICAIC empezó como una gran improvisación, pero con el propósito irrenunciable de saltar esa etapa en cuanto se pudiera y entrar en la del rigor más absoluto.

Le llamo rigor a buscar un nivel de formación, no sólo técnica, sino en el campo de la cultura, en el campo de la espiritualidad. Pero también eso supone estudiar, y estudiar sistemáticamente, y organizadamente, ¿no?, y yo creo que eso se logró en el ICAIC.

Amaury. Alfredo, leyéndome sus libros y sus entrevistas, porque lo he hecho siempre, ha tenido la gentileza de enviarme sus libros y sus entrevistas a lo largo de todos estos años. Yo descubro un pequeño detalle, pareciera que…

Guevara. …¿Hay algo que descubres todavía? (risas)

Amaury. (risas) Nosotros nos conocemos mucho. Pero hay cosas que yo descubro, y es como si su vida comenzara en la Universidad, porque todo lo que aparece, lo que uno puede conseguir suyo, es a partir de la Universidad, de su encuentro con Fidel, de su ya decidida vocación política, pero para llegar allí hubo un niño, un joven de bachillerato, de primaria. Yo sé que no le gusta hablar de su vida personal, ya lo sé, pero conmigo va a hacer una excepción, por lo menos por arribita me va a contar.

Guevara. Me voy a limitar en esa excepción a lo que, si algún día la termino, estará en la autobiografía.

Muy de niño, niño de veras, me tocó ver desde el balcón de mi casa en el Malecón de La Habana, la efervescencia de la caída de Machado, que al doblar casi, un poquito más allá del Prado, estaba el Palacio (Presidencial). Y bueno, ni entendía nada, ¿no?, pero las imágenes están, muchas imágenes. Me tocó ver el bloqueo de nuestra ciudad por la Armada Americana, por la Flota Americana. En el horizonte se veían los cruceros que aparecían y desparecían, tal vez por el movimiento del mar o de ellos mismos, o por la niebla, no sé, una imagen terrible de cerco, porque mi familia era una familia revolucionaria, que sentía muy de cerca eso. Yo era un niño, niño, niño.

También tuve la vivencia terrible de ver el bombardeo del Hotel Nacional por unos barcuchos que yo en mi imaginación consideraba acorazados, pero eran unas barcazas horribles que tenía la Marina Cubana. Me acuerdo que cuando Manolito Castiñeiras, al Triunfo de La Revolución, era el Almirante y era, además mi amigo, amigo, nos reíamos de la palabra Almirante entre nosotros pensando en aquellas barcazas, ¿no? que eran las mismas. Es decir, que tengo recuerdos muy marcados en la niñez, que en el caso de la Flota Americana, la presencia de los marines… Yo creo que empecé a ser antimperialista sin saberlo, nada más ver tanta brutalidad. Y en el Bachillerato, pasó algo rarísimo, hubo otro compañero, que no quiero mencionar porque le amé y no le amo, porque echó a perder su vida y su historia, nos hicimos anarquistas. Y tuvimos, antes de entrar en la Universidad, antes de entrar, yo, que fui el primero en entrar, una experiencia especial, porque formábamos parte de una organización revolucionaria anarquista del Puerto en la cual todos eran estibadores negros y nosotros éramos los dos jovenzuelos blanquitos… no sé, yo digo ¡qué diferencias tan radicales! de extracción social, de las situaciones raciales que habían en la época, de las ideas tan explosivas. Y lo recuerdo…, y recuerdo aquellos personajes, qué sé yo, con una deleitación especial, como diciendo: qué momento más lindo de la vida.

Amaury. El momento en que uno es joven.

Guevara. Ahora, la huella es la que hace de mí, con mi voluntad y sin ella, un revolucionario socialista libertario.

Amaury. Cuando llega a la Universidad, entonces ¿ya usted entra siendo un socialista?

Guevara. Sí, es cierto, ya se había estado produciendo la evolución, pero a esas edades uno no es nada. A esas edades uno es alguien que busca. Yo sigo siendo alguien que busca, pero en aquella época había un modo más…, más, no sé, más diluido entre unas cosas y otras, ¿no?. En realidad uno no sabía bien lo que era, aunque sí sabíamos que queríamos la independencia, la soberanía, la libertad de Cuba y eso es lo que nos unió tan fácilmente a algunos de los estudiantes que llegábamos de distintos orígenes y áreas geográficas del país. Nos reunimos y nos convertimos en un grupo porque lo traíamos ya en la cabeza.

Amaury. Claro, ahora, Alfredo, en los últimos tiempos, usted ha estado ofreciendo conferencias en el ISA (Instituto Superior de Arte), en el ISRI (Instituto Superior de Relaciones Internacionales), con la FEU (Federación de Estudiantes Universitarios) y algunas sentencias que usted ha utilizado en esas conferencias, a mí me llaman la atención y quisiera que las explicara en televisión, una es: “Yo no vivo entusiasmado por mi pueblo sino por las potencialidades de mi pueblo”.

Guevara. Así es, creo que esas potencialidades son cada vez mayores, y las dificultades para echarlas a andar, para desplegarlas también son cada vez mayores. Pero también soy un profesional de la esperanza, y confío, a pesar de mis años, en que veré esas rupturas de caminos que permitirán que esta maravillosa generación construida por la Revolución, una generación de un millón de universitarios.

¡Un millón de universitarios! ¡Un país de 12 millones de habitantes, con un millón de universitarios! Ni los países más desarrollados, y que no podamos utilizarlos como es debido. Yo daría cualquier cosa porque, por ley, se impusiera que todo ignorante tuviera al lado un Think tank (tanques pensantes) de talentos. Es decir, ya que no podemos barrerlos de la vida, o de la historia, están ahí, y algunos con más poder de la cuenta…

Amaury. …Ya sabemos, ya sabemos…

Guevara. Están ahí. Bueno, pongámosle aunque sea un think tank. Aprovechemos el talento, que los asesoren, que los ayuden a acertar.

Amaury. Claro.

Guevara. Ya nuestros dirigentes han puesto el dedo en la llaga. Todo el mundo es burócrata, no en el sentido peor…

Amaury. …Sí, sí…

Guevara. …Todo el mundo es funcionario de algún modo.

Amaury. Y no todo el mundo funciona.

Guevara. No, nadie funciona. Porque aún los que quieran funcionar y sepan funcionar, tienen tal carga de funcionarios a su alrededor dando vueltas, mosqueando… Raúl Roa decía una frase genial, porque también en el MINREX (Ministerio de Relaciones exteriores) de la época los había, y decía: “Son giro-vagantes”

Amaury. Son giro-vagantes.

Guevara. Entonces estamos rodeados de giro-vagantes, que no saben qué hacer con las tareas que tienen y que no sé, las destruyen o las guardan en gavetas, o qué sé yo. Porque es que, cuando tú doblas una esquina, encontrarás a un funcionario ¿que pasa? a cumplir su función, teóricamente, y casi siempre a no cumplirla.

Amaury. ¡Qué bárbaro!

Bueno, usted también ha dicho en esas conferencias, y lo he ido he entresacando: “Hay una gran confusión entre cotidianidad y contemporaneidad”.

Guevara. ¡Ah!, qué problema, qué problema para el arte…

Amaury. …¡Sobre todo para el arte!.

Guevara. ¡Qué problema para el arte! ¡Y qué problema para los jóvenes! y sobre todo, para estas posibilidades inmensas que han abierto las nuevas tecnologías que son caminos de libertad, y caminos de ignorancia y de sometimiento al mismo tiempo.

Como todo. Casi todo en la vida tiene una carga de ambigüedad especial y sólo con la voluntad, y la inteligencia y el saber, se pueden romper caminos y aprovechar de cualquier cosa que se invente, lo mejor.

Pero hay que aprender a distinguir, es una voluntad y tiene que ser también una acción práctica de estudio, de profundización, de no cansarse nunca de recorrer caminos. De no temerle nunca a las interrogantes, sino ir hacia ellas.

Porque la verdad es inalcanzable, la verdad absoluta. Lo absoluto no existe. Es decir, siempre que se llega a un punto, no es nada más que punto de llegada y punto de partida. Nuestro objetivo debe ser partir de lo más alto que se ha logrado, y el gran modelo para los escritores tiene que ser Martí, tiene que ser Carpentier, tiene que ser Lezama. No puede ser Perico Pérez, muy distinguido y que tiene muchas crónicas en los periódicos, no, no, no. Ni aunque tengan los Premios Nacionales de Literatura, que creo que entonces se daban de algún modo…

Amaury. …Se daban, había varios.

Guevara. Ahora es muy prolijo.

Amaury. Bueno…

Guevara. Pero debo decirte una cosa.

Amaury. Sí, cómo no.

Guevara. Decírtela a ti para decirla.

Amaury. ¡Para decirla, claro!

Guevara. Todo lo que sea un premio, debía ser un premio al talento. Y si no hay un súper talento en 10 años, pues no hay premio. Si teníamos que cubrir ciertas lagunas históricas, correcto, aplausos, pero es hora de legislar y de organizar esto de modo tal de que no sea… ¿La palabra choteo le vendría bien?

Amaury. Sí, le vendría bien, bueno…

Guevara. …Está muy cerca, ¿no?, todavía, pero está muy cerca.

Amaury. Todavía no. Pero me acaba de decir lo del punto al que se llega. Y me da la impresión, y es primera vez que se lo escucho decir, que para Alfredo, entonces, no existe el punto final, existe siempre el punto y seguido.

Guevara. Claro que existe el punto y seguido. Hay un punto final, ¿sabes?, que es la vida.

Amaury. Yo no estoy tan convencido.

Guevara. Bueno, tú no estás tan convencido, pero el curso de la vida es un despilfarro o un atesoramiento. Ese atesoramiento, cuando vale la pena, es el del saber. Y yo creo que así se construye el alma. ¿Para qué?… Ahí está la última pregunta.

Amaury. Seguro.

Guevara. ¿Te das cuenta? ¡Ahí está la última pregunta! ¡Pero el almita no te la dan hecha!.

Amaury. No, hay que cultivarla.

Guevara. Hay que cultivarla, hay que refinarla, hay que ponerla al servicio del otro y al servicio de uno mismo, pero también del otro. El otro puede ser cercano, o lejano, y abstracto incluso, pero del otro. ¡Ah!, después, ¿qué va a pasar? Tú eres creyente, me lo cuentas después del programa.

Amaury. ¿Por qué, Alfredo y, esto sí se lo he oído decir varias veces?… Yo creo que nosotros teníamos… (hubiéramos tenido en cualquier circunstancia), un grupo de cineastas virtuosos, que hubieran llegado a donde hubieran llegado. Pero yo soy de los que opina, con mucha fuerza, que sin Alfredo Guevara al frente del cine, nosotros no tendríamos el cine que tenemos hoy. Podíamos haber tenido otro, pero no el que tenemos hoy.

Y a mí me irrita, amorosamente, tiernamente, que usted diga que usted es un cineasta de vacaciones. ¿Por qué usted dice que es un cineasta de vacaciones?

Guevara. Bueno, tengo derecho a un divertimento, ¿no? (risas). No, yo quisiera de todas maneras precisarte una cosa. Yo creo que yo hice una contribución, entre otros. Yo hice una contribución, que ojala que haya sido valiosa.

A crear; primera época.

Amaury. Sí, sí.

Guevara. A crear el clima espiritual en que era posible. Es decir, el que recuerde como vivencia, por ahí anda Iván Nápoles.

Amaury. Iván, anda por aquí, sí.

Guevara. Sabrá que nosotros éramos un taller de pensamiento. Estábamos siempre reunidos, discutiendo, profundizando, diciéndonos horrores. Estudiando y nos habíamos convertido en una especie de Logia, que no nos propusimos eso. Pero cuando se cerraba una reunión y todo el mundo salía, no había quién se enterara de lo que nosotros habíamos discutido..

… Era una cosa misteriosa que uno…, no la planeamos. A mí me encantan las Logias.

Amaury. …Claro ¿y quién sería el Gran Arquitecto de esa Logia?, usted. (risas)

Guevara. (risas) Mira, soy Pitagórico, pero no hasta ahí.

Amaury. Alfredo, ¿qué diferencia puede haber entre un cineasta intelectual y un cineasta a secas?

Guevara. Bueno, esa es la misma entre un buen bodeguero y un buen fabricante de alimentos. (risas)

Amaury. ¡Qué símil, qué símil! (risas)

Guevara. Lo voy a decir de un modo más fácil: A mí me horrorizaba en mi época de director del ICAIC; primera y segunda época, porque me ha horrorizado siempre, cuando le preguntaba a un cineasta: “oye, ¿qué estás haciendo ahora?”, y que te respondiera: “Bueno, estoy buscando una idea”.

Cuando alguien me decía que estaba buscando una idea, un argumento, un proyecto, yo me quedaba desconcertado y en silencio. Porque le podía decir algo que resultara hiriente. Porque era ya la definición del no artista. Yo creo que un artista vive en ebullición…, un pensador, un creador de cualquier cosa…, un compositor musical, si es de verdad, vive en ebullición no le alcanza la vida para lo que tiene que hacer. Yo me acuerdo de Silvio…

¡Ese Silvio!, que cuando era un chiquillo se encerraba ahí, en lo que nosotros llamábamos La Pecera ¿tú te acuerdas de eso?

Amaury. ¡Claro, cómo no, claro!

Guevara. A grabar sus canciones en una horrible grabadora de la RDA que yo tenía, que era una maravilla tenerla, pero tenía el tamaño de esa mesa.

Amaury. Sí, era inmensa. Yo era el que la operaba, por eso lo recuerdo. (risas)

Guevara. Y él se encerraba ahí a cantar sus canciones para no olvidarlas. ¡Ese es el artista! Vamos a olvidarnos de Silvio, y voy a dar un salto, no porque Silvio no merezca la comparación.

Yo por ejemplo, me acuerdo de…, conviviendo con Carpentier en París, y ¡Dios mío!, Alejo no paraba.

Amaury. No paró nunca.

Guevara. ¡No paraba!. A mí me tocó estar con…, bueno, el día de su muerte. Es decir, estar en París esperando su muerte, porque sabíamos que iba a morir, y para estar junto a Lilia. Y Lilia no sabía que hacerse con tantos papeles.

Y empezó a llegar gente y Lilia tenía que cuidar aquello, estaba desgarrada y al mismo tiempo salvando.

«Con 2 que se quieran». Alfredo Guevara. (Parte II)

«Con 2 que se quieran». Alfredo Guevara. (Parte II)

Amaury. Claro que sí.

Guevara. Porque él estaba escribiendo y además, tenía una particularidad, que también respeto en los artistas de verdad, que no quería que saliera a la luz algo no terminado. Y como no terminaba nunca, es decir, sólo cuando estaba en la imprenta ya era irretocable, porque él retocaba, él rehacía y repensaba. Algunas novelas las escribió más de una vez.

Amaury. Bueno, Picasso decía que si él tuviera la oportunidad de haber vuelto a trabajar en el Guernica, lo hubiera arreglado otra vez, y otra vez, pero ya no se podía.

Guevara. No y de lo que se conserva de Picasso, hay de determinadas obras, bocetos y bocetos y bocetos  previos. Yo creo que el artista… ¿Cómo voy a estar buscando una idea?, si no tienes una idea para hacerla en arte, pues dedícate a otra cosa. Pero no, que no se vayan a convertir en funcionarios. (risas)

Amaury. Ahora, usted también ha dicho: La objetividad y la prudencia son mentiras parciales. ¿Por qué?

Guevara. No sé por qué lo dije, pero bueno, ahora lo volveré a decir. (risas)

Amaury. Sí.

Guevara. Bueno, en primer lugar yo no creo en la objetividad, yo creo en las militancias. Yo creo que ante cualquier realidad hay que tener criterio (una realidad que valga la pena). Y hay que tener, si vale la pena, pasión. Yo le llamo a la pasión en el lenguaje nuestro de Partido, y Juventud, le voy a llamar militancia, pero es pasión. Incluso dudo mucho que pueda alguien ser un militante si no tiene pasión, ya usando el otro lenguaje.

Yo soy militante porque tengo el carné, porque no sé qué diablos, porque hice esto, porque lo otro, ¡basura!. Si no hay pasión en tu ser…

Por eso, y permíteme dar un salto hacia atrás. Por eso para mí, ayudando a entrar en el ICAIC en la producción cinematográfica, para mí quienes más me fascinaban, eran los locos. Es decir, si llegaba un chico o una chica, enervados con su pasión por hacer cine y enloquecidos con el disparate y todo, porque antes de la formación se es así, yo decía, ahí hay un artista y es por eso que por lo que he dicho más de una vez en las conferencias, que no son conferencias, son diálogos.

Amaury. Son diálogos con los jóvenes.

Guevara. Si yo tuviera ahora 20 años, ¡qué ganas tengo de tenerlos!.

Amaury. ¡Yo también!

Guevara. Si tuviera 20 años andaría con todos esos loquitos que andan por ahí, en esta ocasión como reclutador. Estoy seguro que ahí hay revolucionarios.

Amaury. ¿Pero en la calle G?

Guevara. Sí, por ahí, por la calle G y por donde no es la calle G, pero en los diálogos esos me he referido a la calle G. Ahí hay un 50% de revolucionarios potenciales. Porque nada más que el rasgo de no estar conforme, aunque sea una inconformidad informe, es ya un rasgo de revolucionario.

Amaury. Sí, pero a mí lo que me fascinaba cuando yo leía eso, es su manera de trasladarse en el tiempo. Porque yo, si tuviera 20 años, no sé lo que estaría haciendo.

Guevara. ¡Lo que hiciste!. ¡Mira qué!

Amaury. Lo que estaba haciendo era leyendo, por ejemplo. Yo lo que estaba haciendo era leyendo, viendo cine, oyendo las canciones…

Guevara. …¡Fastidiándonos a nosotros!

Amaury. …Sí, verdad que sí, también.

Guevara. Tu padre viniéndome a ver, a ver qué hacíamos contigo.

Amaury. Es que a los televidentes debo decirles, que yo llegué a estar en el cine, mi primer trabajo, fue gracias a Alfredo.

Pero me parecía fantástico de que usted pudiera hacer ese viaje, ¿no?: “Si yo fuera joven, estaría caminando por la calle G, o por donde fuera y reclutando para la Cultura, para la Revolución a tantos jóvenes.

Guevara. Pero lo que sí me gustaría subrayar, es la importancia que tiene para cualquier estudiante a quien se le hable de marxismo de ir a las fuentes. De leer a Marx, Marx no es aburrido. Todos estos cuentos: no, ¿quién se va empujar El Capital?, ¡Esos tomos!, pero hay modos de leer El Capital.

Y es el colmo que los estudiantes de Economía de Harvard y los estudiantes de economía de Oxford estudien profundamente El Capital, y aquí nos da a veces crispación ir directamente al Capital.

Yo creo que un verdadero intelectual, cubano o de cualquier parte, si renuncia a estudiar a Marx, está incompleto.

Yo creo que para entender la realidad, la realidad de la sociedad contemporánea, de donde vivimos, de donde viviremos todavía, viviremos, no yo, vivirán mis nietos, vivirán tus nietos, los nietos de este, del otro y del de más allá, hay que entender…

Amaury. …Usted también vivirá.

Alfredo. …que Cuba tiene, la Revolución Cubana tiene la posibilidad, por eso, de ir más y más lejos. No soy un dirigente, no me toca a mí decir cómo.

Amaury. Pero lo fue muchos años.

Guevara. Pero todos sabemos en el fondo cómo, pero este programa no está hecho para eso.

Amaury. Está hecho para todo.

Guevara. Pero yo digo que Cuba tiene sus particularidades, que la Revolución Cubana tiene logros especiales, aparte de los otros logros.

Amaury. Sí, sí.

Guevara. Pero logró realmente ser el poder y sin el poder no hay Revolución, ¿eh?. Ahora, ¿cómo hacemos la Revolución? ¿Hasta dónde la llevamos? ¿Cómo la revolucionamos?, si quieres, otro programa.

Ahora, una cosa más: Lenin. Lenin y Martí descubrieron dónde estaba el salto del capital hacia otro estadío. Uno lo intuyó, lo sintió y lo denunció. Y el otro lo estudió estructuralmente. También hay que estudiar a Lenin en Lenin.

Amaury. Y a Martí y a Fidel. Ya nos quedaríamos como Marxistas y Leninistas y Martianos y Fidelistas.

Alfredo, voy a hablar nada más que de los amigos, los enemigos no me interesan, y en estas entrevistas no se habla de enemigos.

Guevara. No, y  además lo mejor es ignorarlos. Eso es una maravilla de tu programa.

Amaury. Pero ¿se puede ser amigo de Alfredo Guevara sin comulgar con sus ideas políticas y estéticas? Es la pregunta.

Guevara. Se puede, se puede por una razón muy sencilla; porque se supone que si alguien quiere acercarse a mí, debe ser que inspiro alguna curiosidad inicial. Y yo siempre tengo curiosidad por lo que no conozco.

Amaury. Alfredo, yo pienso que usted es una de las personas más inteligentes que yo conozco, yo pienso eso.

Guevara. ¡Dígame usted!

Amaury. Sí.

Guevara. ¡Pues mira, que conociste a Cintio, conoces a Fina! Óyeme nada más que por eso ya está todo lo demás opacado.

Amaury. Yo he tenido suerte, la verdad, me he acercado a muchas personas inteligentes, usted es una de ellas. Ahora, en algún momento le escuché decir que “en todo ser inteligente habitaba un demonio”, entonces la pregunta es capciosa, o sea. ¿Cuánto de demonio hay en un ser tan inteligente como usted?

Guevara. No, yo digo que hay siempre algo diablesco en la inteligencia, más que de los seres en la inteligencia. Yo podía, esquivar tu pregunta fácilmente, me iba hacia Platón y hacia Sócrates…

Amaury. No, no, hombre, yo lo sé.

Guevara. Es que el ángel no existe sin el demonio, tiene que haber algo ahí… Es como el jugador de ajedrez que tiene que esconder…, el jugador de ajedrez tiene que esconder jugadas; tiene que saber que tiene cuatro jugadas más y allá el que es inferior a él en el juego.

Amaury. Hace 16 años usted me dijo algo que nunca se me olvidó sobre el retiro espiritual. Usted me decía: “hay que dedicarse una hora de un día, un día de la semana, una semana entre los meses, un mes de cada año a meditar. ¿Lo sigue haciendo?

Guevara. Bueno, lo sigo y lo seguiré haciendo toda la vida. Pero, óyeme, un poquito más que una hora, porque sin ello no se puede dar un paso hacia adelante. Es decir, se pueden dar, ¿eh? y entonces le llamamos pasos y suelen ser traspiés  ¡cuántos traspiés hemos visto y vemos!

Amaury. Ahora, usted estaba hablando, en una de esas conferencias, de las nuevas tecnologías, de Internet, del cine digital… y decía que mientras más libertad, muchas veces hay más banalidad. ¿A qué se refería con eso?

Yo me quedé enloquecido, porque uno aspira a que, en el caso mío, a tener toda la libertad del mundo para alcanzar el libre acceso a los libros, a las nuevas tecnologías y todo eso. ¿A qué se refería usted cuando le aconsejaba eso a los jóvenes?

Guevara. Bueno, es el gran riesgo, la vida es toda riesgo. Es un riesgo muy grande por una razón: Porque la gran industria que voy a llamar, porque es la convención, cultural, pero en realidad es del entretenimiento de las transnacionales del imperio, del imperio que es el imperio del capital, no el imperio sólo de los Estados Unidos, es el imperio del capital, están dedicadas exactamente a llenar ese vacío que tiene todavía una parte de la juventud y también algunos adultos, ¿no?.

Amaury. Sí, lamentablemente, muchos.

Guevara. Pero este cerco mediático, por ejemplo, que hemos sufrido en los últimos meses, y que hemos roto genialmente, pero que volverá.

Amaury. Volverá. Siempre volvió.

Guevara. Volverá, porque es el resultado de toda una técnica de la destrucción del enemigo de ellos, que es la izquierda.

Amaury. Claro.

Guevara. Y nosotros somos, qué sé yo, un símbolo de la izquierda. Un símbolo que yo quiero que seamos mejor símbolo, entre paréntesis.

Amaury. Y podemos serlo y usted lo sabe.

Guevara. Podemos serlo y debemos serlo.

Amaury. Y eso entonces me va a llevar a esta pregunta, ¿Cuál debía ser el papel del periodista hoy, aquí?

Guevara. Y yo te voy a contestar en una sola frase: Ser periodista.

Amaury. Perfecto, ni una más.

Guevara. Eso es lo que falta.

Amaury. Hay tres temas que me quedan, yo no voy a insistir en que usted hable de asuntos personales y familiares, porque sé que nunca le ha gustado. Pero es que yo le tengo mucho cariño y mucha amistad a su hijo, a Tony, y usted tiene un nieto y una nieta. Quisiera que brevemente y en la medida en que su discreción se lo permita, su privacidad se lo permita, hábleme de su hijo, hábleme de sus nietos.

Guevara. Bueno, Tony y Janet, mis hijos.

Amaury. Sus hijos.

Guevara. Mis hijos porque Janet es mi nuera. Mis hijos me han dado el regalo más grande que podía tener que son mis nietos. Y en los nietos, no voy a hablar sobre los otros ni una palabra más.

Pero en los nietos, en los nietos he descubierto que soy abuelo de todos los niños y de todos los adolescentes de Cuba. Y que lo que me queda de vida lo quiero echar, entregar, a la lucha por el futuro espiritual de nuestra juventud. Es lo que haré hasta el último día de mi vida.

Amaury. Alfredo, vamos terminando con una pregunta. ¿Cuál sería el milagro que le faltaría a Félix Varela para ser Santo?

Guevara. Bueno, no le falta, ¡es Cuba!

Amaury. Es Cuba.

Guevara. Es Cuba. Él pensó Cuba antes de que existiera y dijo las cosas más sabias sobre cómo tenía que ser Cuba, es decir, era religioso, el ser humano es ser humano ante todo. Y por eso él fue capaz de decir con toda claridad, que no existiría Cuba, si todos los cubanos no eran iguales en derechos, no es textual, ¿eh?, entonces su milagro es haber pensado Cuba y no sólo Cuba, y me vuelvo a la potencialidad, cómo tenía que ser Cuba.

Amaury. Normalmente estas entrevistas  terminan en un tono muy trascendental y yo quiero terminar con una pregunta que se ha hecho nuestro país, por lo menos en los últimos 50, 51 años. Me voy a acercar un poquito así. ¿Por qué usa siempre el saco sobre los hombros?

Guevara. ¡Cualquiera sabe! (risas)

Amaury. Te quiero mucho, Alfredo. Te quiero mucho, una de las cosas grandes que me ha dado la vida es su amistad.

Alfredo. Gracias, gracias.

Amaury. Muchas gracias.

Los peces machos prefieren a hembras de aleta grande

Los peces machos prefieren a hembras de aleta grande

BBC Mundo

Los peces parecen preferir hembras con aletas pélvicas grandes y ellas han aprendido a hacer alarde de esa característica, según un estudio.

Las hembras agitan su aleta pélvica para cortejar al macho.

Aunque se sabe mucho de las características masculinas que influyen en la selección sexual, no se tiene tanto conocimiento de las características femeninas.

Ahora, por primera vez, biólogos descubrieron que los machos de los peces cíclidos prefieren a hembras con aletas pélvicas "generosas".

La aleta, dicen los científicos, es una característica que indica una buena condición física y una mejor pareja potencial.

Esto, dicen los investigadores en la revista Evolutionary Biology (Biología Evolutiva) ha provocado que las hembras desarrollen aletas pélvicas de tamaños desproporcionados con el resto de su cuerpo.

Los investigadores de la Universidad de Bonn, Alemania, estudiaron los efectos de la ornamentación femenina en las hembras de la especie Pelvicachromis taeniatus, un pez originario de África muy común como pez de acuario.

Tal como señala Sebastian Baldauf, quien dirigió el estudio, "las características masculinas que influyen en la selección sexual son un fenómeno bien conocido".

"Pero la expresión de la ornamentación femenina en relación con el tamaño corporal está casi totalmente inexplorado".

Según los científicos, éste es el primer estudio que investiga la alometría -la relación entre tamaño y forma corporal- de un ornamento femenino, en este caso el tamaño de la aleta pélvica de las hembras P. taeniatus.

Mejor condición física

Los científicos descubrieron que estas hembras desarrollan aletas pélvicas excesivamente grandes que difieren de las aletas de los machos tanto en forma como en color.

El pez molly usa su bigote para atraer a las hembras.

También son mucho más grandes que el resto de las aletas de las hembras: la dorsal, anal y pectoral.
"Durante el cortejo -dice el estudio- las hembras agitan sus aletas pélvicas color violeta, lo que sugiere que la aleta es utilizada de forma activa durante la elección de pareja".

Los científicos encontraron que "es claro que los machos prefieren a hembras con aletas pélvicas más grandes y que estas aletas crecen en forma desproporcionada a las otras aletas de la hembra".

Los científicos creen que la selección sexual en las hembras pudo haber influido en la evolución de una aleta pélvica femenina mucho más grande.

"Los machos quizás se benefician al ser tan exigentes" dicen los autores.

"Nuestros resultados muestran que el tamaño de la aleta pélvica en las hembras está positivamente relacionado a la condición física".

Una aleta pélvica grande revela una calidad individual, explican los científicos. Las hembras con mejor condición física pueden tener menor riesgo de mortalidad por enfermedad o hambre durante la reproducción y sus hijas, a su vez, serán más atractivas para los machos de la siguiente generación.

Un estudio reciente encontró que el pez molly mexicano (Poecilia sphenops) posee una extravagante estructura parecida a un bigote que hace a los machos más atractivos sexualmente para las hembras.

Reflexiones de Fidel (El imperio por dentro. Primera parte)

Reflexiones de Fidel (El imperio por dentro. Primera parte)

Tomado de CubaDebate

Me asombra la ignorancia generalizada en torno a problemas vitales para la existencia de la humanidad, en una época en que esta cuenta con fabulosos medios de comunicación que no eran siquiera imaginables hace 100 años, algunos tan recientes como Internet.

Hace apenas tres semanas se publicó la noticia de la pronta distribución de un espectacular libro de Bob Woodward, periodista de The Washington Post, cuyos artículos compartidos con Carl Bernstein, hace 38 años, dieron al traste con el gobierno de Nixon por actos de espionaje contra el Partido Demócrata en junio de 1972, que originaron el escándalo de Watergate, por violaciones de leyes que la sociedad norteamericana no podía darse el lujo de ignorar.

Me comuniqué con nuestro “embajador en Washington”, como yo califico a Jorge Bolaños, jefe de la Oficina de Intereses de Cuba en la capital de Estados Unidos, y le rogué me enviara por lo menos dos ejemplares del libro que se anunciaba cuando apareciera en las librerías. Bolaños envió cuatro ejemplares.

El texto, por supuesto, está en inglés; pasará -como es habitual- mucho tiempo antes de que más de 500 millones de personas en el mundo capaces de hablar o comprender el español, incluidos los inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos, puedan leerlo en ese idioma.

Me comuniqué con una de nuestras mejores traductoras de inglés, rogándole un esfuerzo especial para sintetizar el contenido del mismo. El voluminoso ejemplar en ese idioma, titulado “Las guerras de Obama”, cuenta con 33 capítulos y 420 páginas.

Debo señalar que en sólo tres días me entregó una síntesis de los 33 capítulos, en 99 páginas con letra de 18 puntos.
Cumpliré el deber de transmitir el contenido de ese libro, utilizando textualmente las palabras diáfanas y precisas que me envió la especialista de nuestro servicio de traducción del idioma inglés. Emplearé para ello el espacio de las Reflexiones durante varios días.

No sería posible entender nada de la actual política de Estados Unidos si se ignora el contenido de ese libro de Woodward, quien es poseedor de más de un Premio Pulitzer; por supuesto, no tiene la más mínima intención de liquidar al imperio.
Nuestro país será el primero del mundo en conocer de forma articulada el contenido esencial de este libro. Como se conoce, en Cuba todos los ciudadanos poseen altos niveles de escolaridad y es el país con más alto índice de jóvenes matriculados en las universidades.

Nuestra principal fuerza no está en las armas; está en las ideas.

“CAPÍTULO 1:

“Dos días después de resultar electo Presidente, Obama convoca al director nacional de inteligencia, Mike McConnell, para una reunión en Chicago con el objetivo de conocer detalles sobre las más secretas operaciones de inteligencia del amplio sistema de espionaje de los Estados Unidos. Otros funcionarios participarían del encuentro, pero McConnell aclaró que tenía orientaciones del ex presidente Bush de no revelar esta información relacionada con los espías, las nuevas técnicas de infiltración de Al Qaeda, las guerras en Irak y en Afganistán y la protección de la nación, a nadie más que no fuera el presidente electo.

“Michael J. Morell, jefe del Departamento de análisis de la CIA, y McConnell se sentaron a solas con Obama en un cuarto de seguridad. Se le informó, entre otros temas, que la principal amenaza para los Estados Unidos provenía de Pakistán, y que ésta era la prioridad No. 1 de la DNI. Si los Estados Unidos se retiraban, la India y Pakistán llenarían el vacío de poder en Afganistán. Lo mejor era que Obama buscara la paz entre estos dos países. Bush había ordenado los ataques de aviones no tripulados contra los campamentos en Pakistán e instruyó que se le notificara a este país de manera “concurrente”, es decir, mientras se producía el ataque o, para mayor seguridad, unos minutos después.”

Recomendamos a los lectores ir reteniendo los nombres de cada una de las personalidades mencionadas, así como las teorías elaboradas para justificar los hechos increíbles que llevan a cabo.

“Al Qaeda reclutaba a personas de 35 países cuyos pasaportes no necesitaban visa para entrar en los Estados Unidos, y eso era una gran preocupación. A Obama se le informaron las palabras claves para los ataques de los aviones no tripulados (SYLVAN-MAGNOLIA), sólo conocidas por las personas con el más alto nivel de acceso a los temas de seguridad, entre las cuales se encontraba ahora el nuevo presidente.

“Los principales éxitos provenían de las fuentes humanas, los espías en el terreno, que le indicaban a la CIA hacia dónde mirar, a dónde ir de cacería y dónde matar. Los espías eran los verdaderos secretos que Obama llevaría consigo de ahora en lo adelante. La CIA era muy cuidadosa con sus fuentes.

“Cada una tenía un nombre en clave, como, por ejemplo, MOONRISE. Cuando demasiadas personas sabían de él o ella o de sus éxitos, se le liquidaba. El oficial al frente del caso informaba que MOONRISE había hecho el sacrificio máximo, pero la persona en cuestión no había muerto realmente. Sólo su código cambiaba, y ahora la CIA tendría otra fuente llamada SOOTHING STAR, la misma persona con un nuevo nombre.

“Un secreto importante que nunca había sido reportado en los medios ni en ninguna otra parte era la existencia de un ejército encubierto de 3 000 hombres en Afganistán, cuyo objetivo era matar o capturar a los talibanes y en ocasiones adentrarse en las zonas tribales para pacificarlas y obtener apoyo.

“McConnell y Morell se refirieron al programa nuclear iraní. Se sabía que ellos trataban de obtener el arma nuclear y que había instalaciones ocultas. McConnell dijo estar seguro de que Irán obtendría un arma nuclear tipo fusil, probablemente primitiva, pero que pudieran detonarla en el desierto con un gran efecto y que en su opinión esto ocurriría entre el año 2010 y el 2015.

“Otra gran amenaza era Corea del Norte, que tenía suficiente material como para fabricar seis bombas. Los coreanos iban a conversar, iban a mentir, iban a amenazar con retirarse y después iban a tratar de renegociar.

“Los chinos habían pirateado las computadoras de la campaña de Obama en el verano de 2008 y también las de McCain, y habían sacado ficheros y documentos a una velocidad asombrosa. McConnell dijo que los Estados Unidos eran vulnerables a los ataques cibernéticos.”

De inmediato, el libro de Woodward refleja la primera reacción de Obama ante el enredo y la complejidad de la situación creada por la guerra antiterrorista desatada por Bush.

“Obama le comentó a uno de sus más cercanos asesores que había heredado un mundo que podía explotar en cualquier momento en más de 6 formas diferentes, y que contaba con medios poderosos pero limitados para evitarlo. Obama reconoció que, después de las elecciones, todos los problemas del mundo eran vistos como su propia responsabilidad y que las personas decían: ‘Usted es la persona más poderosa del mundo. ¿Por qué no hace usted algo al respecto?’

“CAPÍTULO 2

“John Podesta, ex jefe de gabinete de Bill Clinton, estaba convencido de que la política debía diseñarse, organizarse y monitorearse a través de un sistema centralizado en la Casa Blanca. Pero Obama tenía en mente a otro para el cargo: Rahm Emmanuel, quien se convirtió en el No. 3 de la Casa Blanca. Ambos eran de Chicago pero no se conocían bien.

“Obama, en su condición de candidato presidencial, le había dicho a David Petraeus en Irak que le pidiera todo cuanto él necesitara si finalmente se convertía en comandante en jefe del ejército. Obama estaba preparado para decir ‘no’ a lo que Bush había dicho ‘sí’.

“Petraeus casi redefinió el concepto de guerra en un nuevo manual de su autoría (Counterinsurgency Field Manual) que puso en práctica en Irak. Su idea principal era que los Estados Unidos no podían salirse de la guerra. Tenían que proteger y ganarse a la población, vivir entre ellos, para que un gobierno estable y competente pudiera prosperar. El nuevo soldado, según él, debía ser un trabajador social, un planificador físico, un antropólogo y un psicólogo.

“Petraeus tenía pocos hobbys (no pescaba, no cazaba, no jugaba golf). Podía pasar por un hombre de 35 años. Podía correr 5 millas en alrededor de 30 minutos. Obtuvo el grado de Doctor en la Universidad de Princeton. Su padre murió y él decidió permanecer en Irak para supervisar la guerra. Los iraquíes lo llaman el Rey David. Algunos de sus colegas lo llaman La Leyenda de Irak. Pero la presidencia de Obama iba a cambiar el estatus de Petraeus.

“CAPÍTULO 3

“El nuevo Director de la CIA, Mike Hayden, viaja a Nueva York para discutir con el Presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, sobre los ataques de los aviones no tripulados ‘Predator’ en el interior de ese país. La gran lección aprendida en la Segunda Guerra Mundial y en Viet Nam era que los ataques desde el aire, incluso los bombardeos masivos, no pueden ganar una guerra.

“Los medios de prensa pakistaníes se preocupaban por el número de víctimas civiles. Pero la muerte accidental de pakistaníes era sólo parte de la historia.

“En una reunión que sostuvo Hayden con el presidente pakistaní, este último le dijo: ‘Mate a los principales. Los daños colaterales les preocupan a ustedes, los estadounidenses. A mí no me preocupan’. Zardari le daba así luz verde a la CIA y Hayden agradeció su apoyo.

“En una de sus largas conversaciones, Obama abordó el tema de Hillary Clinton con David Axelrod, su principal asesor político y el más cercano a él. Éste le preguntaba a Obama cómo podía confiar en Hillary. Obama contestó. “Creo conocerla bien. Si es parte del equipo, va a sernos fiel”. Ella se mantuvo al lado de su esposo durante el escándalo de Mónica Lewinsky y Obama quedó impresionado por su resistencia. Él necesitaba a alguien con la estatura suficiente como para convertirse en un actor principal en la escena internacional.

“La Clinton no estaba convencida de que ese puesto sería para ella. No existía ninguna reserva de confianza entre el equipo de ella y el de él.

“Vinieron después los problemas con su esposo y los contribuyentes de fuertes sumas para su biblioteca presidencial, su fundación y la Iniciativa Global Clinton. Los abogados de Obama dijeron que estas empresas no podían aceptar dinero si Hillary era nombrada Secretaria de Estado. Ella reconocía que esto era un gran obstáculo pero que no enviaría a Bill a vivir en una cueva durante cuatro u ocho años. ‘No voy a decirle que cancele las operaciones que tiene en 26 países y que están salvando vidas’, dijo ella. ‘No vale la pena’. Podesta le prometió que trabajarían en eso.

“Se preparó un discurso donde ella le daba las gracias a Obama, por teléfono, por haberla tenido en cuenta para el cargo, pero Podesta se encargó de que ambos no pudieran conectarse.

“El ‘no’ de Hillary se transformaba en un ‘quizás’. Marke Penn, el principal estratega de su campaña, pensaba que si se mantenía en el Departamento de Estado durante ocho años, estaría en la mejor posición para nominarse como Presidenta nuevamente. Sólo tendría 69 años, la misma edad de Reagan cuando asumió el poder.”

“CAPÍTULO 4

“James L. Jones, un General retirado, consideraba que el gobierno de Bush era asombrosamente desorganizado y penosamente poco serio en lo que respecta a la paz en el Medio Oriente. Jones dijo que el Consejo de Seguridad de Bush carecía de personal y era disfuncional, y que el asesor para la seguridad nacional tenía que aplicar medidas para garantizar un avance razonable en el logro de los objetivos.

“Un sector demasiado amplio de la política estaba en el módulo de piloto automático, y el asesor de seguridad nacional tenía que encontrar la forma de lograr resultados sin tener que controlar al detalle lo que los diferentes departamentos y agencias debían hacer. Obama preguntaba cómo se debía lograr eso. Convenza a sus subordinados de que la visión de ellos es la suya, le recomendaba Jones. [...] Obama decidió que Jones fuera su asesor para la seguridad nacional.”

“Jones se sorprendió de que Obama lo nombrara para este cargo de tanta responsabilidad y que confiara en alguien que apenas conocía. Jones pensaba que todo se basaba en las relaciones personales, y él no mantenía tales relaciones con Obama.”

“El 26 de noviembre Bush convocó una de las últimas reuniones del Consejo de Seguridad Nacional para analizar un informe muy secreto sobre la guerra en Afganistán, elaborado por el teniente general del Ejército Douglas Lute, conocido como el Zar de la Guerra. El informe concluyó diciendo que los Estados Unidos no podrían mantenerse en Afganistán a menos que se resolvieran tres grandes problemas: mejorar la gobernabilidad, disminuir la corrupción y eliminar los santuarios de los talibanes en Afganistán.”

Viene ahora otro sorprendente episodio, tras el cual estaba la mano del gobierno de Estados Unidos, demostrando el riesgo del que nos habló hipotéticamente el autor de la teoría del “Invierno Nuclear”. Bastaría -nos dijo- una guerra entre Paquistán y la India, los dos países que menos armas atómicas poseen en el Grupo de los 8 que pertenecen al “Club Nuclear”. Lo que se revela en el libro “Las guerras de Obama”, demuestra que cualquier irresponsabilidad de la política de Estados Unidos puede conducir a la catástrofe.

“Condoleezza Rice no se sintió complacida con el informe. Bush decidió que no iba a hacerlo público. Posteriormente, 10 personas armadas comenzaron a merodear por la ciudad india de Bombay, creando un espectáculo de caos y violencia transmitido en vivo por la televisión durante 60 horas. Seis ciudadanos estadounidenses resultaron muertos. La operación fue organizada por un grupo conocido por la sigla LeT, que significa el Ejército de los Puros, y estaba siendo financiado por la agencia de inteligencia de Pakistán. Bush quería evitar tensiones entre la India y Pakistán. La base de su mandato era cero tolerancias para los terroristas y sus aliados. El FBI se horrorizó al ver que una operación de bajo costo con el uso de la alta tecnología había paralizado a la ciudad de Bombay. Las ciudades estadounidenses tenían el mismo grado de vulnerabilidad. Un funcionario del FBI expresó: ‘Bombay lo cambió todo.’

“CAPÍTULO 5

“Al asumir el cargo como director de la CIA, Hayden había heredado una organización que, según él, padecía del ‘síndrome del niño golpeado’.

“Obama lo había convocado para una reunión de información sobre las operaciones encubiertas. Hayden consideró que ésta era la oportunidad de probar cuán graves eran las amenazas y cuán seriamente se las tomaba la CIA. Se refirió a 14 operaciones altamente secretas, cuyo objetivo era llevar a cabo operaciones clandestinas y letales contra el terrorismo, impedir que Irán desarrollara armas nucleares, disuadir a Corea del Norte de no fabricar más armas nucleares, llevar a cabo operaciones contra la proliferación en otros países, operar de manera independiente o en apoyo a los Estados Unidos en Afganistán, aplicar una serie de operaciones letales y otros programas en Irak, apoyar los esfuerzos clandestinos en aras de detener el genocidio en la región sudanesa de Darfur, brindarle a Turquía información de inteligencia para que impida que el Partido de los Trabajadores en el Kurdistán establezcan un enclave separatista dentro de Turquía.

“El 5 de enero de 2009 Hayden se entera, por un artículo publicado por la versión en línea del diario The Washington Post, que había sido sustituido como director de la CIA y en su lugar habían nombrado a Leon Panetta. Hayden consideraba que ser reemplazado por un político era una humillación personal. Panetta posee habilidades para construir relaciones personales. Hayden, en su encuentro con Panetta, le advierte: 1) Usted es el comandante de la nación en la guerra global contra el terrorismo; 2) Cuenta con el mejor personal del gobierno federal. 3) he leído algunos de sus artículos; no vuelva a utilizar las palabras CIA y tortura en el mismo párrafo. La tortura es una felonía. Puede no gustarte pero no digas nunca que hay tortura. Legalmente la CIA no ha torturado a nadie. McConnell le advirtió a Panetta: ‘Tienes que entender la batalla que vas a tener que librar con la CIA, porque ellos te ven como si fueras el enemigo.’

“CAPÍTULO 6

“Obama le pide a Biden que viaje a Afganistán y a Pakistán antes de su investidura como presidente y le pide que lleve a un Republicano. Lindsey Graham, de Carolina del Sur, es el seleccionado.

“Biden le dijo oficialmente al Presidente pakistaní cuál era la idea de Obama: Afganistán sería su guerra; en breve enviaría más tropas, pero para ello necesitaba trabajar de conjunto con Pakistán.

“Zardari por su parte reconoció no tener tanta experiencia como su difunta esposa, Benazir Bhutto, pero que su misión no era diferente, y necesitaba que los Estados Unidos le ayudaran a ganar un apoyo suficiente en el plano interno; que existía mucho anti-americanismo en el país…”

“Biden le advirtió que para ello era necesario que Zardari dejara de jugar en los dos bandos, pues la CIA pensaba que había mucha información de inteligencia que estaba siendo utilizada para alertar a los campamentos de los terroristas en contra de los ataques de los aviones no tripulados.

“Biden y Graham partieron hacia Kabul. Después de las elecciones de 2004 las relaciones de Karzai con los Estados Unidos se habían tornado muy volátiles. Con frecuencia criticaba a los estadounidenses por el número de víctimas civiles. Las evidencias de corrupción en su gobierno y en su familia exacerbaban las tensiones con los Estados Unidos.

“Biden le advirtió a Karzai que no estaba interesado en hacerle la vida difícil, pero que de él dependía en gran medida el éxito de los Estados Unidos.

“Karzai convocó a varios miembros de su gabinete para que le informasen directamente a Biden y a Graham lo que estaban haciendo. A Karzai se le dijo que Obama quería ayudar, pero que esa idea de levantar el teléfono y llamar al Presidente Obama, como él hacía con Bush, ya no iba a ocurrir más. Biden le criticó a Karzai su incapacidad de gobernar todo el país, su negativa a recorrer el país para crear consenso entre las diferentes tribus, las casas suntuosas de los funcionarios afganos cercanas al palacio presidencial, sin dudas pagadas por los Estados Unidos. ‘Usted es sólo el alcalde de Kabul’, le dijo Biden a Karzai.

“Karzai les criticó el alto número de víctimas civiles y Biden se comprometió a minimizarlas, pero le advirtió que tenía que estar con ellos en esta guerra; que si ésta no era una guerra para ellos, los Estados Unidos no enviarían más soldados. Karzai respondió que no estaba haciendo ninguna crítica, sino haciéndoles saber que existía un problema.

“Biden sugirió tratar el asunto en privado, no en una conferencia de prensa, y Karzai no estaba de acuerdo. Las víctimas civiles eran un problema público y Biden lo había denigrado ante los miembros de su gabinete. Karzai advirtió que el pueblo afgano no lo iba a tolerar; que los afganos debían ser sus aliados, no sus víctimas. El embajador William Word intervino para decir que la conversación había sido útil pero que demostraba que existían frustraciones de ambas partes.

“Biden se entrevistó con David McKiernan, el jefe de las tropas estadounidenses en Afganistán, quien le dijo que para ganar esa guerra era necesario el envío de los 30 000 efectivos aún pendientes desde el gobierno de Bush. Biden indagó acerca de Al Qaeda y David le respondió que no había visto ni un solo árabe en dos años allí. Ello confirmaba las sospechas de Biden: Al Qaeda, el motivo principal de esta guerra, era un problema pakistaní.

“Biden le recomendó a Obama tomar distancia con Karzai. Graham le confesó: ‘Sr. Presidente, estamos perdiendo esta guerra.’ Graham estaba convencido de que era imposible ganar la guerra en Afganistán si se perdía la guerra en Irak.

“CAPÍTULO 7

“La ceremonia de investidura de Obama el 20 de enero estuvo a punto de suspenderse. Información de inteligencia confiable indicaba que un grupo de extremistas somalíes planeaba atacar a Obama con explosivos. Sin embargo, toda la atención se concentraba en el discurso de Obama y en qué diría.

“El general Petraeus se encontraba nuevamente en Afganistán.

“Obama convocó una reunión de su grupo nacional de seguridad el 21 de enero. La decisión clave era nombrar a Petraeus al frente del Comando Central. Obama pidió que se le propusieran tres opciones acerca de la guerra en Irak. Ordenó que se hiciera un estudio en 60 días para saber ‘cómo íbamos a llegar a donde queríamos llegar’. Una de las opciones a tener en cuenta, a solicitud el Presidente, era el retiro de las tropas en un período de 16 meses.

“Un equipo de 80 personas comenzó a estudiar la situación de Afganistán. Se analizaron los interrogatorios a los prisioneros, los reportes del campo de batalla, los registros financieros, la propaganda y los comunicados emitidos por los talibanes.

“Al preguntar Petraeus qué se había encontrado, Derek Harvey, de la Agencia de Inteligencia para la Defensa, le respondió que la situación era como la de un ciego ayudando a caminar a otro ciego; que los Estados Unidos tenían un gran desconocimiento acerca de la insurgencia afgana, quién era el enemigo y dónde estaba, cómo veían ellos esta guerra y cuáles eran sus motivaciones. Se sabía demasiado poco acerca del enemigo como para trazar una estrategia que condujese a la victoria. Harvey trataba de revolucionar la obtención de información de inteligencia y se dedicó por entero a ello. Él era de la opinión de que la guerra podía ganarse, pero que el gobierno de los Estados Unidos iba a tener que hacer grandes compromisos durante muchos años; que quizás no iban a tener mucha aceptación entre los electores. ‘Yo creo que la guerra en Afganistán se puede hacer, pero no se puede vender’, expresó Harvey.

“Obama anunció que el envío de nuevos efectivos tendría que anunciarse como parte de una nueva estrategia. Petraeus indicó que los objetivos no se alcanzarían sin una mayor cantidad de tropas, que no se podía contar sólo con los ataques de los aviones no tripulados. Petraeus insistió en el envío de los 30 000 efectivos. Obama preguntó si era necesario enviar todas esas tropas a la vez, y advirtió que era necesario antes contar con una estrategia y que el Presidente necesitaba se le propusieran las decisiones a tomar. El Presidente parecía entender que esta guerra no se ganaría en uno o dos años. El Presidente abandonó la reunión para cumplir otros compromisos sin haber tomado ninguna decisión al respecto.”
Prosigue mañana.

Fidel Castro Ruz
Octubre 10 de 2010
6:00 p.m.

Presidente del Parlamento cubano de visita en El Salvador

Presidente del Parlamento cubano de visita en El Salvador

El presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, Ricardo Alarcón, llegó a la capital de El Salvador para una visita que se extenderá hasta el próximo día 13.

Alarcón, miembro del Buró Político del Partido Comunista, participará en los festejos por el XXX aniversario del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), que se cumple mañana.

Asistirá a una reunión de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (COPPPAL), que sesionará en la capital los días 10, 11 y 12 de este mes.

La delegación la integra la directora de América Latina y el Caribe de la Cancillería cubana, María Elena Ruiz Capote.

Asimismo, Héctor Fraginals, funcionario del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista, y el embajador de Cuba en El Salvador, Pedro Pablo Prada.

El FMLN fue fundado el 10 de octubre de 1980, al concluir un proceso de unidad de las cinco organizaciones que enfrentaban a la dictadura militar de entonces.

Tras los acuerdos de paz de 1992 se convirtió en partido y el año pasado ganó las elecciones municipales, legislativas y presidenciales, con lo cual se ratificó como la mayor fuerza política del país.

(Con información de Prensa Latina)

 

Bailará el Royal Ballet en honor a Alicia Alonso

Bailará el Royal Ballet en honor a Alicia Alonso

El primer programa variado correspondiente a la temporada 2010/11 que protagonizará el Royal Ballet, estará dedicado íntegramente a la prima ballerina assoluta Alicia Alonso, el próximo 15 de octubre, en el Covent Garden de Londres, como homenaje de la compañía insigne del Reino Unido a la directora general del Ballet Nacional de Cuba, en el año en que se le rinde especial tributo por todo el mundo.

Tema y Variaciones de George Balanchine, estrenado por Alicia Alonso en 1947, formará parte del programa que se le presentará a la fundadora de la escuela cubana de ballet, quien viajará a la capital británica para participar en la gala donde se producirá el estreno mundial de una obra de la coreógrafa Kim Brandstrup, y subirán a escena, además, La Valse, de Frederick Ashton; y Winter Dreams, de Kenneth MacMillan.

Para la velada se anuncia las actuaciones de renombradas estrellas del Royal Ballet como Carlos Acosta, Tamara Rojo, Marianela Núñez, Alina Cojocaru y Johan Kobborg.

Con toda seguridad, la función del próximo 15 de octubre en honor a una de las más grandes bailarinas del siglo XX, será recordada como histórica y memorable, como sucedió con el debut del Royal Ballet en Cuba el pasado julio de 2009, cuando por vez primera una compañía completa visitaba la Isla en 30 años.

Destacada ha sido la contribución a la danza mundial de Alicia Alonso quien, por su intensidad dramática y sus increíbles habilidades y técnica, se convirtió en una de las más famosas bailarinas mundo.

(Enviado a Cubadebate por el Departamento de Prensa del Ballet Nacional de Cuba)

La capitana de las uvas

La capitana de las uvas

En La Maravilla, una finca perteneciente a Villa Clara, Cuba, existen plantas que proporcionan de cinco a seis racimos en un mismo gajo. Cada mata llega a acumular de 30 a 40 como parte de un cultivo que reclama un riego ligero.

Por Ricardo R. González

Foto: Carlos Rodríguez Torres

«Solo el amor engendra la maravilla»

Silvio Rodríguez

Esta historia nace entre surcos y se escribe a diario. No en un lugar de La Mancha, pero sí a unos 3 km del poblado dominicano de Amaro. Allí donde unos pequeños óvulos verdes y violáceos juegan con el follaje de la campiña para obsequiar un paraíso terrenal.

¿Uvas en Cuba? Sí, y en el centro del archipiélago, en justo desafío a un clima tropical caprichoso pero vencible.

Un pequeño cartel tributa la bienvenida al sitio. Ninguna denominación más acertada porque le llaman La Maravilla, donde sábados y domingos resultan jornadas rutinarias y tienden el desafío al sol radiante o a las lluvias.

De pronto, entre sus campos, aparece una mujer devenida torbellino. ¿Quién imagina que ya le acompañan 66 calendarios? Paso ágil, excelente conversadora, típica campesina con sombrero, botas, mas con una piel que, increíblemente, casi no muestra las grietas del Astro rey o las marcas de los años.

Ella es Lidia López Ramírez, la que junto a su esposo, los hijos, el resto de una corta familia y algunos buenos amigos impulsan un proyecto abonado desde las entrañas humanas.

ENTRE RACIMOS

Todo comenzó en 1994. Lidia cumplió una estancia prolongada en la capital cubana y la invitaron a Güira de Melena. Cuál sería su sorpresa al apreciar un campo de uvas totalmente desarrollado. Suficiente como para deslumbrarla y hacerle correr lo que tiene de hispana por el torrente sanguíneo. Prometieron regalarle unos palitos o esquejes, pero nunca fue a buscarlos.

Al parecer, la idea quedaba en el camino. Una visita posterior a la finca cifuentense San Antonio cambió el curso del destino.

«Un amigo me dijo que estaba sembrando uvas…Quedé atónita.

Compramos 100 palos, a 20 pesos cada uno, pero de ellos quedaron 92. Así se inició el primer segmento de La Maravilla. El tiempo pasó sobre esos dos surcos y no hubo resultados. En cierta medida el ánimo decayó. No quedaba otro remedio que acudir a los libros», confiesa Lidia.

Waldemar, el viejito fitosanitario, les ayudó mucho; sin embargo, de la uva no existen muchos conocimientos. Todos aprendieron por la bibliografía y comenzaron a repasar cada detalle hasta que un tiempo después afloraron los primeros saldos.

La Maravilla ha crecido. Cinco variedades rondan hoy por sus surcos. Entre ellas, Mosacatel blanca, Alfonso de Valle, Tempranilla, Rosetti… La mayoría procedentes de España y solo una mexicana.

«Las hispanas son más difíciles. Vienen de un país frío. Hay que podarlas en distintas épocas del año, pero está claro que a todas hay que protegerlas del sol, sobre todo en fase de racimos.»

—¿Qué tiempo demandan de atención diaria?

—Ufff… Ocho horas apenas alcanzan. Imagínate que primero salen las flores, luego se ven las uvas y el racimo empieza a ancharse. Hay que fumigar, guataquear… La higiene es fundamental, sin esquivar la revisión de cada área. Hongos, bacterias, parásitos significan el ocaso de las plantaciones o de las cosechas de no detectarse a tiempo.

—¿Y en cuánto al abono ecológico?

—Constituye nuestra fuente principal. Trabajamos con la lombricultura que sustituye todos los fertilizantes químicos y seguimos al pie de la letra cada detalle técnico.

Pero la vida en La Maravilla tiene sus momentos amargos. El pasado año trajo la mejor cosecha de la historia y con ella los dos racimos más grandes entre los recolectados. Ocho libras y tres cuartos cada uno. No obstante, la crecida del río Yabú, próximo a la finca, descargó su furia y laceró los resultados. Estas muestras históricas pasaron al recuerdo. Más de 60 cajas recolectadas desaparecieron. A tal punto que mató el 70 % de la cosecha con pérdidas ascendentes a unos 200 mil pesos.

Un revés que hizo más unida a la gente de La Maravilla, el punto perteneciente a la CCS Diosdado Pérez, de Santo Domingo, con cuatro hectáreas de 96 cordeles dedicados a las uvas.

SIN SECRETOS

La vista se recrea ante el hermoso panorama. Todas las plantaciones con la misma altitud. Los dos surcos iniciales de aquel centenar de plantas se identifican por sus troncos más robustos.

En las cuatro hectáreas —de 24 cordeles cada una— habitan más de 4 mil plantas que auguran de 71 a 75 años de vida si no aparece el llamado negro libre o voraz destructor que pude barrer con el cultivo.

Quizás el tesoro mayor acumulado en La Maravilla resulte la labor en familia. Manuel Gil, el esposo de Lidia, muestra orgullo al ver que sus hijos Martiana y Bárbaro siguen el camino sin abandonar sus respectivas tareas, al igual que las nuevas generaciones de nietos (Lily y Lanny) o las parejas de los hijos y hasta Alexis López, un vecino del lugar.

La perseverancia ha sido la carta de triunfo. La propia Lidia reconoce que Manuel es más constante que ella. Puede usted hablar por separado con este binomio, hacerle idénticas preguntas, y encontrará coincidencias de ideas.

Manuel es un maestro, como también lleva Lidia el aula de la vida. Ella, la cederista y federada destacada que espera este 23 de Agosto en otro cumpleaños de su organización, la que estuvo portando una minerva durante un año como consecuencia de una escoliosis combinada con artritis cervical.

Quedó prácticamente desahuciada, pero «solo el trabajo y mi aché dieron al traste con ese momento».

Y así anda, acortando la distancia de 3 km que separan su hogar de Amaro con este otro de La Maravilla, que se disputa la primacía. Junto a Manuel se traslada cada uno en sus bicicletas. A veces a oscuras o apenas con los claros del alba. Al frente de las tareas laborales u hogareñas, sin esquivar el peso de las cajas con las uvas que llegan hasta 40 libras de peso.

Unidos todos en el afán de descubrir el universo de la vid. La que al decir de Manuel carece de secretos siempre que se trate con dedicación.

No hay tierras malas ni clima adverso. Solo el alma y el corazón de gente limpia y sincera que llena a esta familia con Lidia a la cabeza. La mujer que recoge su tesoro como la capitana de las uvas. No desde un lugar de La Mancha, pero sí desde monte adentro.

Y… no son caletas

La uva es el fruto de la vid (Vitis vinifera). Según la leyenda el origen se remonta a la zona del Oriente Próximo, considerada la región más cercana a Europa (Turquía, Chipre, Siria, Líbano, Emiratos Árabes Unidos, entre otros), como cuna de la agricultura, la civilización y la escritura.

Hoy se encuentra extendida a muchas regiones de clima cálido, y no escapan de leyendas, pues en la cultura romana y griega existe el Dios del vino: Dionisios o Baco, respectivamente.

Son numerosas las variedades de uvas, pero abrazan dos grupos principales concentradas en blancas y tintas o negras.Las vides pueden ser propagadas por semillas, estacas, acodos o por injerto de púa o de yema. Las semillas se usan principalmente para la producción de nuevas variedades. En la escala comercial las más usadas son las estacas. En el caso de aquellos cultivares de difícil enraizamiento se usan acodos.

 Nadie calcula sus propiedades medicinales. Resultan altamente desintoxicantes, propias para pacientes obesos, válidas ante enfermedades reumáticas (gota y artritis), personas con afecciones renales que necesiten eliminar toxinas o portadores de deficiencias circulatorias, hipetensos y ante arteriosclerosis.

Según fuentes, la razón de todo hay que atribuirla a su riqueza en potasio, especialmente en las uvas pasas, que logran el equilibrio de los líquidos en el organismo.

Son ricas en Vitamina B, importantes en el metabolismo de grasas e hidratos de carbono. También resultan altamente alcalinizantes, por lo que depuran la sangre, previenen el estreñimiento, y son consideradas una fuente de energía natural por los niveles de azúcares e hidratos.