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Primeros galenos diplomados bajo la modalidad de residir en casas de familias cubanas procedentes de Cienfuegos.

Marcelo Revuelta entrega el título de Doctora en Medicina a su hija Lidia Andrea Revuelta Monge, la alumna más integral.

Por Ricardo R. González

Foto: Ramón Barreras Valdés

Una graduación atípica y fuera de los calendarios habituales, pero llena de sensibilidad, amor, y esperanzas por el futuro fue la realizada en la Universidad Médica villaclareña Dr. Serafín Ruiz de Zárate Ruiz con los 17 graduados de Medicina contemplados en el proyecto de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).

Es la primera de su tipo bajo la modalidad de residir durante todo el tiempo de estudio en casas de familias cubanas que los acogieron como verdaderos hijos.

Tres banderas abrazaron a los diplomados. Bolivianos, hondureños y guatemaltecos que llegaron a Cuba en mayo de 2005, y cursaron los primeros cinco años de su carrera en la vecina provincia de Cienfuegos, a la vez que convivieron con los núcleos sureños para extender la nómina de integrantes de sus respectivas familias.

En suelo villaclareño estuvieron poco tiempo, y arribaron con la finalidad de concluir el último curso (el sexto). Aquí consolidaron sus habilidades en los principales centros de Salud del territorio.

Esa emoción compartida por todos de ser útil y tener en sus manos un gran compromiso la expresó Lidia Andrea Revuelta Monge, seleccionada la graduada más integral, quien tuvo la dicha de que su padre, Marcelo Revuelta, le entregara el título anhelado por la culminación de sus estudios.

«Muchas gracias a todos los que contribuyeron para hacer realidades nuestros sueños», dijo la boliviana al ponderar esta iniciativa de los galenos del ALBA, impulsada por el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, y el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías.

Por su parte el rector de la máxima institución docente en las especialidades médicas en la provincia, Doctor Frank Quintana Gómez, ratificó que el camino inicia ahora con la responsabilidad de devolverle la salud al prójimo, y de andar por valles, colinas, cerros, parajes intrincados, y por donde quiera que un semejante reclame la atención facultativa.

«Regresen —dijo— cada vez que quieran, pero con el pasaporte de ser, en cada visita, mejores seres humanos».

La Universidad Médica de Villa Clara ha titulado a 20 mil 098 profesionales en diferentes ramas desde su primer curso académico en1968-1969 hasta la fecha; de ellos 2 mil 107 extranjeros procedentes de más de 65 países.