20120109114555-hanabanilla.jpg

Por Ricardo R. González

La conducta consecuente de las entidades pertenecientes a la Empresa Azucarera de Villa Clara resultó decisiva para la reducción de las 569 t. que dejó de recibir la atmósfera durante el pasado año.

Ello representa el 1,50 % respecto a 2010, a partir de la práctica de producciones más limpias en los diferentes procesos tecnológicos que, en el caso de los ingenios, se originó con menor consumo de agua por tonelada de caña molida.

Otro de los contribuyentes fue el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) en sus dependencias provinciales; sin embargo el Ministerio de la Agricultura no logró sus compromisos anuales respecto a los centros porcinos que aportan niveles significativos de sustancias nocivas, por lo que deberá realizar ingentes esfuerzos en el actual período.

El territorio suma, además, 62 focos contaminantes bajo control a partir de su análisis físico, químico y bacteriológico de los residuales líquidos, en tanto el 32,63 % del total de las de las fuentes contaminantes están registradas en el inventario supervisado por la provincia.