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soyquiensoy (Ricardo R. González)

Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente

El cambio climático afectó a los latinoamericanos 8 veces más que en los últimos 30 años

El cambio climático afectó a los latinoamericanos 8 veces más que en los últimos 30 años

El número de latinoamericanos afectados por desastres naturales aumentó ocho veces en los últimos treinta años, lo que muestra la creciente vulnerabilidad de la región frente al cambio climático, concluye un informe divulgado hoy por dos agencias de Naciones Unidas.

“El número de personas afectadas por las temperaturas extremas, incendios forestales, sequías, tormentas e inundaciones pasó de 5 millones en la década del 70 a más de 40 millones en la última década”, señala esa publicación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

La publicación fue difundida durante la Cumbre del Cambio Climático (COP16) que se celebra en la ciudad mexicana de Cancún.

De acuerdo con el informe, titulado “Los gráficos vitales del cambio climático para América Latina y el Caribe”, el considerable aumento de damnificados es “consecuencia tanto del crecimiento de los asentamientos humanos en la región, en zonas marginales urbanas, como a la mayor vulnerabilidad de las zonas costeras frente a estos eventos”.

Asimismo, el número de tormentas ocurridas entre los años 2000 y 2009 se multiplicó por 12 con relación a las que se presentaron entre 1970 y 1979.

En este mismo periodo además las inundaciones se cuadruplicaron.

Los datos del estudio revelan que los costos estimados de los daños ocasionados por estos eventos climáticos extremos en los últimos diez años superan los 40.000 millones de dólares en Latinoamérica.

El investigador de la CEPAL y coautor del documento, Luis Miguel Galindo, detalló que los eventos climáticos extremos muestran una correlación (probablemente no lineal) entre las emisiones de gases de efecto invernadero, los aumentos de temperatura, el incremento de la intensidad de los huracanes y el alza en el nivel del mar.

Por ejemplo, en Mesoamérica y en el Caribe se registraron 36 huracanes entre 2000 y 2009, frente a 15 y 9 huracanes ocurridos en la década del noventa y ochenta, respectivamente.

Asimismo, de los doce años con mayor actividad de huracanes que han tocado tierra en el último siglo en Latinoamérica, cuatro se han presentado en los últimos diez años.

“Los patrones de cambio climático proyectados para finales de este siglo en la región indican que en Centroamérica y el Caribe habrá un aumento de la intensidad de los huracanes, así como una reducción de la precipitación y con ello un aumento de las rachas de sequías”, advierten los expertos.

“En México se esperan aumentos de temperatura, más ondas de calor, menos días con heladas y mayores rachas de sequías”, pronostican.

En Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Chile y Argentina continuará el derretimiento de los glaciares, mientras que en los países con costas en el Pacífico y el Atlántico se observará un aumento en las precipitaciones.

Para 2050, la Cepal y el PNUMA esperan “amenazas sobre los bienes y servicios ecosistémicos alrededor de la cordillera de los Andes, en México, Centroamérica, el Caribe, y el sur oriente de Brasil”.

Además, habrá efectos negativos sobre la pesca en el litoral pacífico del Perú y Chile.

“La disminución en la precipitación traerá consigo efectos adversos sobre el rendimiento agrícola en diversas regiones y países del continente”, afirma el análisis, que alerta sobre “la alta vulnerabilidad de Centroamérica y el Caribe frente al aumento de los eventos extremos que se prevé ocurran con el cambio climático”.

(Con información de EFE)

Wikileaks revela cómo EEUU manipuló el acuerdo climático en Copenhague

Wikileaks revela cómo EEUU manipuló el acuerdo climático en Copenhague

Un activista de Greenpeace mira un globo de aire caliente antes del comienzo de la cumbre climática de las Naciones Unidas en Cancún. Fotografía: Luis Pérez / AFP / Getty Images.

Damian Carrington
The Guardian
Traducido por Cubadebate

Oculta detrás de la retórica de las negociaciones de “salvar el mundo del cambio climático” está la “realpolitik” sucia: el dinero y las amenazas de comprar el apoyo político, el espionaje y la guerra cibernética dedicadas a la imposición de la posición de Estados Unidos.

Los cables de la diplomacia norteamericana revelan cómo los EEUU sembraron información dañina sobre las naciones que se oponen a la posición estadounidense sobre la lucha contra el calentamiento global, cómo utilizan la ayuda financiera a ciertos países para obtener apoyo político, cómo las negociaciones están marcadas por la desconfianza, las promesas rotas y la contabilidad creativa. Y cómo EEUU montó una ofensiva diplomática mundial secreta para aplastar la oposición al controversial “Acuerdo de Copenhague“, el documento no oficial que surgió de las ruinas de la Cumbre sobre Cambio Climático de Copenhague en el 2009.

La negociación de un tratado sobre el clima es un juego de alto riesgo, no simplemente por el peligro que le trae el calentamiento a la civilización, sino también por la reconstrucción de la economía mundial hacia un modelo de baja emisión de carbonos que resultaría en que un flujo de miles de millones de dólares sean redirigidos.

Buscando fichas para negociar, el Departamento de Estado de EEUU. envió un cable secreto el 31 de julio de 2009 pidiendo información sobre los diplomáticos de las Naciones Unidas y una serie de temas, incluido el cambio climático. La solicitud se originó en la CIA. Aparte de cuales eran las posiciones de los países negociadores de Copenhague, le pidieron a los diplomáticos que buscaran evidencia de la ONU sobre aquellos que esquivaban las posiciones de EEUU frente al tratado del medio ambiente y los acuerdos entre las naciones.

Pero la inteligencia no es de sólo una vía. El 19 de junio de 2009, el Departamento de Estado envió un cable donde detalla un ataque “spear phishing” a la oficina del enviado de EEUU el cambio climático, Todd Stern, mientras andaban las conversaciones con China sobre las emisiones en Beijing. Cinco personas recibieron mensajes por correo electrónico. Estaban personalizadas para parecer que vinieron del diario National Journal. Un archivo adjunto contenía un código malicioso que le daba el control total de la computadora del destinatario a un hacker. Aunque el ataque no tuvo éxito, la División de Análisis del Departamento de Amenazas Cibernéticas señaló: “Es probable que intentos de intrusión de este tipo se mantendrán”.

Las conversaciones de Beijing no resultaron en un acuerdo global en Copenhague. Sin embargo, EEUU., el mayor contaminador del mundo histórico y de largo historial de aislamiento omo un paria climático, tenía algo al cual aferrarse. El acuerdo de Copenhague, negociado en las últimas horas, pero no incorporado al proceso de la ONU, tenía como propósito resolver muchos de los problemas de los Estados Unidos.

El acuerdo pone patas arriba el proceso vertical de la ONU y da la libertad a cada nación para señalar sus propios objetivos ante los recortes de gas de efecto invernadero, sin embargo el acuerdo no garantiza los recortes de los gases de efecto invernadero necesarios para evitar el peligroso calentamiento. Es más, amenaza con entorpecer las negociaciones de la ONU sobre la ampliación del protocolo de Kyoto, ante el cual las naciones ricas tienen obligaciones. Estas objeciones han llevado a muchos países - especialmente a los más pobres y más vulnerables - a oponerse con vehemencia el acuerdo.

Lograr que muchos países se asociaran al acuerdo sirve a los intereses de EEUU, porque aumentan la probabilidad de que fuese adoptado oficialmente. Para ello pusieron la ofensiva diplomática en marcha. Muchos cables diplomáticos se cruzaron entre el final de Copenhague de diciembre de 2009 y finales de febrero de 2010.

Algunos países no necesitaban que los persuadieran. El acuerdo prometió $ 30 mil millones en ayuda para las naciones más pobres afectadas por el calentamiento global que ellos no habían causado. Apenas dos semanas antes de Copenhague, el Ministro de Relaciones Exteriores de Maldivas, Ahmed Shaheed, le escribió a la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, expresando su deseo de respaldar el acuerdo.

El 23 de febrero de 2010, el embajador designado de las Maldivas en EEUU, Mohamed Abdul Ghafoor, le dijo al delegado de EEUU. para el cambio climático, Jonathan Pershing, que su país quería “ayuda tangible”, y así otras naciones se darían cuenta de “las ventajas que pueden obtenerse por cumplir” con el acuerdo.

El juego diplomático comenzó. “Ghafoor hace referencia a varios proyectos de un costo aproximado de $ 50 millones. Pershing le animó para que diera ejemplos concretos y los costos con el fin de aumentar la probabilidad de asistencia bilateral.”

Las Maldivas no eran propensas, entre los países en desarrollo, a adoptar el acuerdo, pero otras pequeñas naciones insulares eran vistas en secreto como vulnerables a la presión financiera. Cualquier vinculación de los miles de millones de dólares de ayuda para apoyar la política es muy controvertida. Las naciones más amenazadas por el cambio climático ven la ayuda como un derecho, no como una recompensa, y valoran ese tipo de vínculo como herético. Pero el 11 de febrero, Pershing se reunió con la comisaria de Acción por el Clima de la UE, Connie Hedegaard, en Bruselas, donde ella le dijo, según un cable que “la AOSIS [Alianza de los Pequeños Estados Insulares] podrían ser nuestros mejores aliados dada su necesidad de  financiación“.

Ambos estaban preocupados por el reparto de los $ 30 mil millones, pero en particular por cómo iban a ser recaudados y Hedegaard planteó otro tema tóxico: si la ayuda de EE.UU. sería todo en efectivo. Ella le preguntó si los EE.UU. tendrían que hacer alguna “contabilidad creativa”, señalando que algunos países como Japón y el Reino Unido querían garantías de préstamos, no subvenciones solamente. Una táctica a la cual se opuso. Pershing dijo que “los donantes tienen que equilibrar la necesidad política de proporcionar financiamiento real con las limitaciones prácticas de presupuestos ajustados”, informó el cable.

Junto con las finanzas, el otro tema traicionero en la negociaciones sobre el clima mundial, algo que actualmente continúa en Cancún, México, es la confianza de que los países cumplan con su palabra. Hedegaard preguntó por qué los EE.UU. no estuvieron de acuerdo con China y la India en lo que ella vio como medidas aceptables para monitorear las reducciones de emisiones en el futuro. “La pregunta es si van a cumplir con las palabras”, dice el cable enviado a Pershing.

La confianza es escasa en ambos lados de la brecha entre las naciones desarrollados y en desarrollo. El 2 de febrero de 2009, un cable de Addis Ababa informa de una reunión entre la subsecretaria de Estado de EE.UU., María Otero, y el ministro de Etiopía, Meles Zenawi, quien dirigió las negociaciones de la Unión Africana sobre el cambio climático.

El cable confidencial registra una contundente amenaza de EE.UU. a Zenawi: “firma el acuerdo o la discusión se acaba ahora“. Zenawi responde que Etiopía apoyará el acuerdo, pero tiene una preocupación: necesita una garantía personal de Barack Obama en la entrega de la financiación de la ayuda prometida, pues esta no se está cumpliendo.

El empeño de EE.UU. de buscar aliados para contrarestar sus adversarios más poderosos - los gigantes económicos emergentes de Brasil, Sudáfrica, India, China-, se establece en el otro cable desde Bruselas el 17 de febrero. Es un informe de una reunión entre el asesor adjunto de Seguridad Nacional, Michael Froman, Hedegaard, y otros funcionarios de la UE.

Froman dijo que la UE tenía que aprender de la habilidad básica de obstaculizar las iniciativas de EE.UU. y la UE y jugar unos contra otros a fin de “manejar mejor el obstruccionismo de terceros países y evitar futuros choques de trenes sobre el tema del clima”.

Hedegaard está dispuesta a asegurarle a Froman del apoyo de la UE, lo cual revela una diferencia notable  entre las declaraciones públicas y privadas que hacía la comisaria. “Esperaba que los EE.UU. tomaran nota de que la UE silenciaba su crítica de los EE.UU., para ser constructiva”, dijo el cable. Hedegaard y Froman discutieron la necesidad de “neutralizar, cooptar o marginar a los países que no ayudan, como Venezuela y Bolivia”, antes de que Hedegaard nuevamente vinculara la ayuda financiera con el  apoyo al acuerdo, señalando “la ironía de que la UE sea un donante importante para estos países” . Más tarde, en abril, EEUU. cortó su ayuda a Bolivia y Ecuador, citando la oposición de esos paises al acuerdo.

El presidente boliviano, Evo Morales, ha hecho caso omiso a la ironía, según un cable de 9 de febrero de La Paz. El embajador danés en Bolivia, Morten Elkjaer, le dijo a un diplomático de EE.UU. que, en la cumbre de Copenhague, “el primer ministro danés Rasmussen, pasó unos desagradables 30 minutos con Morales, durante los cuales Morales le dio las gracias pero [los $ 30 millones año en] ayuda bilateral, pero se negó a participar en las cuestiones del cambio climático.”

Después de la cumbre de Copenhague, aparece nuevamente la vinculación de la financiación y la ayuda con el apoyo político. Funcionarios holandeses, al principio rechazan las proposiciones EE.UU. para respaldar el acuerdo, y hacen una declaración sorprendente, el 25 de enero. De acuerdo con un cable, el negociador holandés del clima, Sanne Kaasjager, “ha redactado mensajes para las embajadas en las capitales que reciben asistencia holandesa para el desarrollo y solicita apoyo al acuerdo. Se trata de una medida sin precedentes para el gobierno holandés, que tradicionalmente rechaza cualquier sugerencia de utilizar el dinero como palanca política“. Más tarde, sin embargo, Kaasjager da un poco de marcha atrás, y dice: “los Países Bajos tienen dificultades para vincular el acuerdo de asociación con la condición de recibir financiación sobre el clima.”

Tal vez el uso más audaz de los fondos que se revela en los cables es el de Arabia Saudita, el segundo productor mundial de petróleo y uno de los 25 países más ricos del mundo. Un cable secreto enviado el 12 de febrero registra una reunión entre funcionarios de la embajada de EE.UU. y el negociador del cambio climático Mohammad Al Sabban. “El reino necesita tiempo para diversificar su economía aparte del petróleo, dijo [Sabban], señalandole a los EEUU el compromiso de ayudar a Arabia Saudita en sus esfuerzos por diversificar la económia que ‘levantarían la presión a las negociaciones sobre el cambio climático”.

A los saudíes no le gustaba el acuerdo, pero estaban preocupados por si habían fallado en algo. El asistente del ministro de petróleo, el príncipe Abdulaziz bin Salman, le dijo a los funcionarios de EE.UU. que le había dicho a su ministro, Ali al-Naimi, de que Arabia Saudita había “perdido una oportunidad real de presentar algo inteligente, como la India o China, que no era legalmente vinculante, pero que indicaba alguna buena voluntad hacia el proceso sin comprometer sus intereses económicos claves”.

Los cables obtenidos por WikiLeaks acaban a finales de febrero de 2010. En la actualidad, 116 países se han asociado con el acuerdo. Otros 26 dijeron que tienen la intención de asociarse. Ese total, más de 140, se encuentra en el extremo superior de la meta 100-150 revelada por Pershing en su reunión con Hedegaard, el 11 de febrero.

Los 140 países representan casi el 75% de los 193 países que forman partes de la Convención sobre el cambio climático de la ONU y responsables de más del 80% de las actuales emisiones globales de gases de efecto invernadero.

En interior de las grandes negociaciones de la ONU en Cancún, México, sobre el cambio climático, ya se han producido confrontaciones sobre cómo entregar el financiamiento para cumplir los acuerdos. La mayor sorpresa ha sido el anuncio del Japón de que no apoyará una ampliación del tratado de Kyoto. Eso le da un gran impulso al acuerdo. Las negociaciones diplomáticas de EEUU al parecer están ya dando fruto.

La XV Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático se celebró en Copenhague, Dinamarca, del 7 al 18 de diciembre de 2009. Denominada COP 15 («15a Conferencia de las partes»), fue organizada por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que organiza conferencias anuales desde 1995 con la meta de preparar futuros objetivos para reemplazar los del Protocolo de Kioto, que termina en 2012.

Medio Ambiente: Un reto compartido

Medio Ambiente: Un reto compartido

Este lunes 29 comienza en Cancún, México, otra Cumbre sobre Cambio Climático. A propósito les dejo con la ponencia presentada en el reciente Festival Provincial de la Prensa Escrita en Villa Clara.

Por Ricardo R. González

Foto: Carlos Rodríguez Torres

Estimados Colegas:

En el orden personal, aplaudo la iniciativa de incluir en el Programa del Festival Provincial de la Prensa Escrita un segmento dedicado a la temática medioambiental a través de los productos comunicativos que salen de los múltiples soportes propiciados por nuestra Casa Editora.

No se trata, a mi entender, de concientizar a los periodistas. Sabemos que Medio Ambiente es mucho más que un sistema complejo y dinámico de interrelaciones ecológicas, socioeconómicas y culturales en continua evolución con el paso de los años.

Quizás así se resuma de manera conceptual, pero MA es mucho más que esa gran circunferencia abarcadora de la Naturaleza, la sociedad, el patrimonio histórico-cultural, lo creado por la humanidad, la propia humanidad, y como elemento de notoria importancia, las relaciones sociales y culturales.

¿Y por qué decimos que MA es mucho más? Por el simple —y a la vez complejo hecho— de que resulta imposible hablar y aspirar a un desarrollo sostenible, a la preservación de ecosistemas, a impedirle al Planeta que reciba más heridas si no somos capaces de unir voluntades y tributar una respuesta mayoritaria a esa Naturaleza que quiebra no por obra y gracia, si no por irresponsabilidades y desatinos.

Son latigazos que le dan las acciones incongruentes de terrícolas que habitan y comparten este globo terráqueo. Hechos que sustentan las causas que fundamentan este despacho noticioso de hace algunas horas y da cuenta de que el 80 % de los gases que envenenan la atmósfera son emitidos por 17 países. Y cuando revisamos la lista figuran las superpotencias mundiales responsabilizadas con estos holocaustos que ponen en peligro la existencia.


Si bien la degradación de los suelos, la contaminación ambiental, el agotamiento de la capa de ozono —aunque con pequeños indicios de recuperación— el nombrado y no tan culpable de todo cambio climático, y la pérdida de la biodiversidad biológica constituyen los problemas cardinales de Cuba, en materia de MA, no es menos cierto que son, también, problemáticas a nivel global.

Es cierto que vivimos en un siglo de amenazas de una explosión denominada cambio climático cuyas influencias sacuden el curso de océanos, glaciares, flora, fauna, temperaturas y recursos naturales.

Es cierto que un incendio forestal, por mínimo que resulte, constituye, también, una herida insalvable. Importa tanto si devasta grandes territorios o una diminuta porción de la Tierra. Las llamas queman por igual y no permiten el consuelo.

Un suelo erosionado, como el existente en gran parte del mundo, castiga el sustento de al menos mil millones de personas. La situación bordea lo complejo al conocerse que la formación de un par de centímetros de la capa superficial puede tardar más de mil años. Ello implica detrimento de los saldos agrícolas en los que influyen variados procesos.

Cuando a las escasas lluvias se integran la explotación desmesurada de las tierras por acciones humanas el desenlace conduce a la desertificación.

Solo el cambio climático es responsable de la muerte de 300 mil personas al año, afecta a 300 millones de habitantes, y cuesta 125 mil millones de dólares anuales (90 mil millones de euros), según el informe del Foro Humanitario Global.

Pero cambio climático no es un impacto reciente. No es un descubrimiento de esta era, ni ruge de la noche a la mañana como el más potente rey de la selva. Ha existido a través de la historia, y según los expertos no es el cambio climático en sí mismo, si no las acciones irracionales del hombre que inducen a acelerar los contratiempos que hoy vivimos en el Orbe.

Y entre un día y otro prosiguen los fenómenos. Baste una mirada a las noticias que surcan por el ciberespacio para conocer de las 55

ballenas que encallaron en una playa cerca de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica. Equipos de rescate debieron sacrificar como medida humanitaria a algunas tras fracasar en devolverlas a todas al mar. Sin dudas, la fauna sigue con pérdidas.

Otra mirada a la Lista Roja de Especies Amenazadas, presentada a la Convención sobre Diversidad Biológica de las Naciones Unidas, coloca al 20 % de las especies con peligro de desaparecer. Ello significa que de 25 mil especies estudiadas, un quinto está a punto de pasar al recuerdo bibliográfico o de filmes conservados por archivos y coleccionistas, con incidencia mayoritaria sobre los anfibios.

«La columna vertebral —y cito— de la biodiversidad se está desgastando»”, admite el eminente ecologista y profesor de la Universidad de Harvard, Edward O Wilson; en tanto, desde otro punto geográfico, Paul Leadley, de la Universidad de París-Sur, concluye: «No hay duda acerca de que la forma en que funcionan los negocios llevará a una pérdida catastrófica de la biodiversidad», fin de la cita.

Detengámonos brevemente en el desastre ecológico causado por el hundimiento de la plataforma de la Bristish Petroleum en el Golfo de México, el pasado 22 de abril.

Graves daños sufre la barrera coralina en las aguas profundas cercanas al lugar, y según las investigaciones las comunidades de corales blandos están muertas o moribundas en un área que abarca más de 10 km al suroeste del sitio donde ocurrió el derrame.

Pero, lo significativo del caso es que los científicos no saben si el daño obedece al crudo diseminado o a los dispersantes utilizados para contener la marea negra. ¡Terrible paradoja!

Todos estos fenómenos gravitan en este momento y en este mundo nuestro, mas no analicemos de ultramar para allá, de manera unilateral. También en Cuba hay empresas que engrosan las listas de las mayores contaminantes hacia la atmósfera o a los embalses y fuentes hídricas.

Todavía hay quienes no respetan las normativas establecidas en las fajas reguladoras, y en nuestras comunidades conviven los autores de cazas furtivas que ponen en peligro a nuestras especies, algunas de ellas endémicas, y está el que penetra en un bosque con el inseparable cigarro que origina el incendio forestal, o aquel que por necesidad o lucro provoca la tala indiscriminada sin pensar que el mañana aun está por venir.

En lo concerniente a Vanguardia se ha incrementado la cifra de publicaciones en torno al tema respecto a etapas anteriores.(63-2010, 49-2009). Mediante nuestras publicaciones impresas, a través de la página digital, los weblogs de los periodistas, los suplementos El Santaclareño y Manantial, o mediante el humor del colectivo de Melaíto aparecen trabajos reflexivos, críticos o educativos en un marco que, si bien se incrementa próximo al 5 de Junio, Día Mundial del Medio Ambiente, aparece con relativa frecuencia en otras etapas, sin que pueda llevarnos a cantos de victorias.

El camino aun es largo, y debemos aprovechar más las posibilidades profesionales existentes en el colectivo.
A mi modo de ver, sería un error encasillar la temática al reportero que atiende el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, sin exonerarlo del compromiso que le compete.

Pero es que MA no deviene parcela exclusiva, ni programa, ni proyecto exclusivo del CITMA aunque resulte su fuerza rectora. Abarca a todos los sectores, y constituye una temática que necesita, a la hora de abordarla de manera periodística, diversidad de estilos, de géneros, puntos de vista e intenciones por tratar de salvar algo que demanda desvelos y esfuerzos.

Eso sí, para su abordaje o tratamiento el periodista debe estar bien preparado, informarse al máximo de lo que sucede en ese momento respecto a la temática que seleccione. Debe conocer la realidad en su provincia, en Cuba y en el mundo, ante lectores ágiles que descubren incoherencias y superficialidades cuando carecemos de una verdadera coraza informativa.

Pensemos siempre que el periodismo es una de las tantas maneras de hacer arte, pero un arte comprometido que nos exige disciplina y superación constantes. La llamada integralidad periodística no se adquiere por tener la voluntad o la disposición de atreverse a tratar cualquier tema. Se logra por los golpes de cada día, por la manera en que realizamos ese producto comunicativo, por el respeto que seamos capaces de ganarnos con el receptor y con las fuentes informativas a las que también debemos sorprender con nuestro resultado.

Demostrarles que no somos simples acopiadores de datos para reproducirlos de igual forma, con los mismos puntos y comas que llevamos a nuestra agenda, ni tampoco que somos voceros complacientes al servicio del organismo.

Todo lo contrario, hacer ver que el arte comprometido circula —e inunda— las venas periodísticas para beneficio de todos, y de ese lector que aguarda.

Todo lo que hagamos por tratar de modificar estilos de vida o conductas indebidas revierte en satisfacción personal, y sobre todo, en el cumplimiento de códigos éticos que proyectan el ejercicio de esta profesión incansable y de vanguardia.

Los 20 minutos concedidos para la exposición se acortan, como también se acorta, tristemente, la vida en el Planeta.

Dejo para el final algo de vital valor y que no admite olvidos. Lo ha advertido el líder histórico de la Revolución Cubana en sus Reflexiones y en cada minuto que le dedica al tema. El peligro de una contienda nuclear significa, también, la asfixia de esa interacción enorme llamada MA.

De consumarse habría que hablar de un antes y un después, si es que queda un después. Tratemos entonces de impedir la guerra para que la Naturaleza siga siendo, fundamentalmente, verde, para que las nuevas generaciones sigan pintando los océanos de azul, y la vida con la acuarela que usted desee.

Además de Fidel, otras voces del continente se unen a la defensa del MA. Recordemos la postura de Evo a raíz de la debacle de Copenhague. Pensemos en las acciones de Hugo Chávez, de Rafael Correa, de Cristina Fernández, y de cada uno que quienes respetan el Protocolo de Kyoto y cuantas resoluciones defienden a la Madre Natura.

En los próximos días vendrá otra Cumbre en Cancún. Una incógnita prevalece, y ojalá no resulte una clonación indebida de lo ocurrido en Copenhague.

Si bien desde 1972, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) instituyó, cada 5 de Junio, el Día Mundial del Medio Ambiente, no valen buenas voluntades en ese estrecho marco de 24 horas. Al margen de latitudes, extensiones geográficas o costumbres habrá que pensar en cómo actuar y conducirnos cada día después.

El llamado está hecho. MA, vida, subsistencia son prioridades que se nos vienen encima como el gran reto que impera y compromete.

Que un ave vuele, que las plantas se desarrollen, que los delfines prosigan con sus acrobacias en el mar, que respiremos un aire menos contaminado y que, sobre todo, reine la paz, figuran dentro de ese campo de acciones que aguarda por nosotros.

Contribuyamos todos, y cada vez más, a hacer realidad la máxima de que también en cuestiones medioambientales, un mundo mejor es posible.

Muchas gracias.

El Océano Atlántico, ese viejo desconocido

El Océano Atlántico, ese viejo desconocido

Laura Plitt

BBC Mundo

En esta imagen satelital se pueden ver las variaciones en la cantidad de fitoplancton. El color azul muestra que su presencia es pobre.

Cubre el 20% de la superficie de la Tierra y, con sus 106.400.000 km2. de extensión, es el segundo océano más grande del planeta. Sin embargo, para los científicos, el Océano Atlántico sigue siendo un gran desconocido.

Para aclarar algunos de los misterios que esconde esta gran masa de agua, un equipo de científicos del Laboratorio Marino de Plymouth, en Inglaterra, en colaboración con investigadores de institutos marinos de España, Polonia, República Checa, Canadá y Estados Unidos, partieron del Reino Unido rumbo a Chile, en una misión que los llevará a navegar por el Atlántico durante seis semanas.

El proyecto, conocido como AMT —siglas en inglés de Atlantic Meridional Transect— busca evaluar el estado de salud de este océano. Para hacer este chequeo, los científicos analizarán cómo fluyen las corrientes, medirán la temperatura y la salinidad del agua, estudiarán el funcionamiento de los ecosistemas de plancton y cómo la vida marina se adapta a vivir en un océano que contiene más dióxido de carbono.

Entender qué está sucediendo en los ecosistemas marinos, dicen los científicos, resulta vital para comprender los cambios en los ecosistemas terrestres. "Hay una relación íntima entre los océanos y los ecosistemas. Por ejemplo, el fenómeno de El Niño, en el Océano Pacífico, tiene un efecto masivo sobre los patrones climáticos globales", le explicó a BBC Mundo Andy Rees, bioquímico y coordinador de los científicos a bordo de la nave.

Además, dice Elena García, investigadora de la Universidad de Vigo que participa en la expedición, no hay que olvidar que "los océanos representan dos tercios de la Tierra, saber lo que pasa allí, nos puede ayudar a combatir los problemas en el futuro".

Cambios a la vista

Cada día, el RSS James Cook -un barco diseñado específicamente para llevar a cabo viajes de investigación científica- se detiene dos veces -una por la mañana y otra por la tarde- para recoger muestras de agua de entre la superficie y los 1.000 metros de profundidad.

Además, los investigadores toman muestras de plancton con una red, y, con la ayuda de otros instrumentos, miden las propiedades ópticas del agua.

Aunque poco puede inferirse hasta que no se analice la totalidad de las muestras, "hay muchos cambios que se pueden notar a simple vista", le dice a BBC Mundo Rees.

"Comenzamos en el Reino Unido, y cuando nos alejamos de las aguas británicas, éstas seguían teniendo un color muy verde, lo cual indica que hay mucho crecimiento (de plancton), incluso cuando ya está terminando la temporada", dice Rees, aunque aclara que no es posible determinar, hoy por hoy, si estos cambios tienen un impacto positivo o negativo sobre el medio ambiente.

"Son cambios naturales dentro del ecosistema. Lo que esperamos ver, o mejor dicho, lo que la información nos permitirá analizar, son los efectos posibles del cambio climático", añade.

Zonas remotas

Según comenta Rees, monitorear estas variaciones vinculadas al aumento de las temperaturas es muy importante, y algo que ellos pueden hacer, ya que pueden comparar la información que obtienen durante el viaje con datos los viajes anteriores que el equipo ATM realizó en los últimos 15 años.

"El océano es un gran sumidero de CO2, si no estudiamos lo que está sucediendo allí no sabremos cómo esto podrá repercutir en la Tierra", acota Elena García.

Por otra parte, la ruta que hace el crucero (desde el Reino Unido hasta Chile) ofrece la posibilidad de recoger información de zonas remotas, a las que los barcos no suelen ir, dada la complejidad logística y el costo que conlleva este tipo de operaciones.

Por el tiempo que se extienda la travesía, además de catalogar y analizar muestras, los científicos utilizarán parte de su tiempo para responder las preguntas que el público quiera enviarles sobre su trabajo, la expedición y el océano que están intentando descifrar.

Expedición a Jumagua

Expedición a Jumagua

Ocho elevaciones que devienen las segundas de mayor importancia en el archipiélago cubano, luego de las superconocidas de Viñales.

Por Ricardo R. González y Bárbara Fortes

Fotos: Carlos Rodríguez Torres

Jumagua es un pequeño poblado situado en las afueras de Sagua la Grande en ruta hacia el vecino municipio de Quemado de Güines. No tiene piedras preciosas, pero dispone de elevaciones peculiares concedidas por las bonanzas de la Naturaleza.

Llegar hasta sus mogotes resulta difícil. Debe prepararse para sumar unos 2 km, en ida y vuelta, ante el escabroso estado de un vial que impide el acceso a vehículos de bajo porte desde el batey de Chinchila, aunque un inmenso palmar recrea la vista en esta caminata cuando el sol calienta a mitad del día.

De pronto, aparecen ocho elevaciones que devienen las segundas de mayor importancia en el archipiélago cubano, luego de las superconocidas de Viñales.

Una cordillera situada a 86 m sobre el nivel del mar en la que solo dos de sus estructuras (la número 1 y 2), dueñas del extremo este, aparecen separadas. El resto muestra su compactación, y distingue a las elevaciones 6 y 7 como las de mayor altura en forma cónica, mientras el resto se inserta a manera de mesetas o dibujando contornos semicónicos.

Solo resta traspasar los límites, y descubrir ese abanico en su diversidad biológica con predominio de flora o fauna singular. Uno de los tantos motivos que la declaró Área Protegida (AP), en 1984, y años después como Reserva Ecológica (RE) para resultar la única de sus características con dicho distintivo en Villa Clara.

EL PRECIO DE LA PASIÓN

Iván Oliver Díaz tiene 33 años. Es biólogo de profesión, y trabajaba como docente en la Facultad de Ciencias Agropecuarias, de la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas. Un día decidió abandonar la ciudad a fin de adentrarse en esta especie de paraíso terrenal entre un mundo de campos, farallones, especies raras, precauciones necesarias, y algún que otro perrillo acompañante.

«No hay nada de locuras —insiste. En 1997 participé en las Brigadas Estudiantiles de Trabajo vinculado a la Empresa para la Protección de la Flora y la Fauna en la capital provincial. La casualidad hizo que viera una foto de los mogotes, y fue lo suficiente para que me impactaran.

«Ya en marzo de 2007 acudo al sitio, por primera vez, con un grupo de estudiantes de la carrera de Biología, y dos años más tarde, tomé la decisión de que sería mi próxima misión laboral.»

— ¿Te tildaron de demente?  

— A muchos les sorprendió. Era abandonar una parte de la docencia, mas no del todo, pues sigo como profesor adjunto de mi Facultad, y doy los viajes hasta aquí ya que vivo en Santa Clara; sin embargo, el primero de septiembre de 2009 comencé mi experiencia, y cumplí mi sueño de trabajar allí.»

A pesar de sus reliquias naturales, los mogotes presentan contrastes. 42 trabajadores —entre ellos cinco mujeres y otros con más de 15 y 20 años de ejercicio— sustentan el trabajo en un complejo carente de agua potable, de electricidad y recursos limitados para la comunicación.

Todos tratan de salvar un patrimonio contentivo de 14 sitios arqueológicos reveladores de que el territorio fue asiento de las culturas aborígenes, y es significativo que sus cuevas fungieran como enclave funerario de las comunidades mesolíticas habitantes en la zona del río Sagua la Grande.

Varias cavernas rondan por el lugar, y corresponden a las del Gato, el Agua y la Jutía las mayores dimensiones. Refiere la historia que durante la Guerra de Independencia de 1895 este conjunto de Jumagua sirvió de refugio y propició fuentes alimentarias a los integrantes del Ejército Libertador, pero desde antes se hablaba de idénticas funciones en tiempos de corsarios y piratas.

HERIDAS SIN SUTURAS

Sin embargo, la RE exhibe daños que pudieran resultar irreversibles. En 1985 inició la construcción de un canal magistral por parte del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), a solicitud de la Empresa Pecuaria Macún, para facilitar el desarrollo agropecuario.

Algunas incongruencias constructivas derivaron un empantanamiento en el desagüe causante de alteraciones ecológicas y cambios notorios en el hábitat de especies; en tanto, otras zonas bajas se han convertido en marcados terrenos cenagosos, y lo más preocupante resulta el futuro de muchas variedades a tenor de que la Palma de Jumagua (Hemithrinax ekmaniana), el Roble enano (Tabebuia saxicola), consideradas endémicas locales, u otros tipos de moluscos pudieran quedar solo en el recuerdo de que alguna vez existieron en el sitio.

Otro agravante lo aporta la presencia de búfalos en el AP desde hace 12 años cuando asaltaron —indebidamente— la demarcación. Estas manadas pertenecen a la Empresa Pecuaria Macún. Animales cuyo peso oscila entre 300 y 500 kg, y que, por sus propias características, han creado múltiples inconvenientes que alteran el ecosistema.

Para los expertos, el canal de drenaje no cumple sus funciones, y existen deficiencias constructivas respecto a su proyecto original dentro de un entorno situado a menos de 15 km de la costa, y a escasos 500 m, por la porción norte, del área protegida.

A todo ello se reconoce que por la década de los 90 descuidaron la vigilancia, y la comunidad aledaña realizó cazas furtivas en las que disminuyó la dotación de algunas variedades, entre ellas el Catey (Aratinga euops).

La labor de promoción y educación ambiental dio un vuelco a esa situación, y sobresale el trabajo en las escuelas cercanas a los mogotes en función del Medio Ambiente.

Desde hace años, la primaria Hermanos Matheu está asociada a la UNESCO con un excelente trabajo de preservación que ha motivado al Cine Club de Sagua a realizar una película — apoyada en dibujos animados— cuyo guión y producción nace de los propios alumnos de las diferentes enseñanzas en ese segmento villaclareño.

Son las mismas intenciones que piden suturar heridas en un tesoro incalculable que, bien explotado, hasta pudiera servir de atracción turística en múltiples perfiles.

Sin embargo, nuestros mogotes viven la sucesión de los días y las noches entre el desconocimiento de muchos que ni siquiera saben de su existencia, y de otros que, a su paso por la carretera, solo aprecian ocho lomitas peculiares en el campestre paisaje de Jumagua.

BORDEANDO LOS MOGOTES

— Estas combinaciones exclusivas se forman por el movimiento tectónico y la acción de los procesos marinos y cársicos ocurridos en varios milenios. En ellos aparecen algunas líneas que indican el probable nivel del mar en épocas anteriores, pues se supone que una parte estuvo bajo agua y otra en la superficie.

— La flora presenta más de 420 especies, de las cuales 48 resultan endémicas y dos son locales: la Palma de Jumagua (Hemithrinax ekmaniana), y el Roble enano ((Tabebuia saxicola) que habitan en algunas elevaciones.

— Su fauna incluye un centenar de aves permanentes y migratorias con poblaciones disminuidas. Entre las endémicas figuran: el Catey ((Aratinga euops), Tocororo (Priotelus temnurus), Cartacuba (Todus multicolor), Carpintero verde (Xiphidiopicus percussus), Sijú cotunto (Otus lawrencii), y el Sijú platanero (Glaucidium sijú).

— No escapa la presencia de anfibios, reptiles, como el maja de Santa María (Epicrates angulifer), invertebrados (con 32 especies de moluscos terrestres y tres endémicos), y mamíferos que incluye 13 variedades de murciélagos, entre estas el de cuevas calientes (Phyllonycteris poey). También ocupa espacio la Jutía Conga (Capromis pylorides), con población reducida.

— Un vivero existente en el lugar atesora las futuras poblaciones de dos especies locales endémicas: La Palma de Jumagua (Hemithrinax ekmaniana), y el Roble enano ((Tabebuia saxicola).  

— Algunas golondrinas las cuevas para sus nidos, en tanto el sijú se refugia en ellas durante el día, mientras los murciélagos constituyen huéspedes habituales.

— No se extrañe al ver determinadas especies casi al alcance de la mano, o de conocer elementos curiosos como los del tocororo y el catey que utilizan los huecos abiertos por otras aves para sus nidos. Las cavidades también resultan compartidas por las abejas.

Revelan daño a corales tras derrame de petróleo en el Golfo

Revelan daño a corales tras derrame de petróleo en el Golfo

Científicos estadounidenses detectaron graves daños a los corales de aguas profundas cercanas al lugar donde se hundió la plataforma de la British Petroleum en el Golfo de México el pasado 22 de abril, según reporta este lunes PL.

Los expertos señalaron que extensas porciones de comunidades de corales blandos en las inmediaciones del sitio del desastre estaban muertas o moribundas.

Asimismo, detectaron daños en colonias de madrépora, una especie más dura.

El biólogo de la Universidad Estatal de Pennsylvania y líder de la investigación, Charles Fisher, alertó que entre los madrépora había muchos cubiertos por una sustancia marrón, y otros que producían grandes cantidades de moco.

Los descubrimientos fueron hechos a más de 10 kilómetros al suroeste del sitio del derrame.

El incendio, hundimiento y filtración de la plataforma de la British Petroleum en aguas del Golfo está catalogado como el mayor desastre de su tipo.

Los científicos no saben aún si el daño a los corales fue causado por el crudo o por los dispersantes utilizados para contener la marea negra.

El accidente tuvo gran impacto en la zona costera del centro sur estadounidense y afectó la actividad pesquera, entre otros perjuicios.