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soyquiensoy (Ricardo R. González)

Cancionero: Joan Manuel Serrat (Hoy puede ser un gran día)

Cancionero: Joan Manuel Serrat (Hoy puede ser un gran día)

A CARGO DE RICARDO R. GONZÁLEZ
HOY PUEDE SER UN GRAN DÍA
INTÉRPRETE: JOAN MANUEL SERRAT
CD: EN TRÁNSITO

Hoy puede ser un gran día,
plantéatelo así,
aprovecharlo o que pase de largo,
depende en parte de ti.
Dale el día libre a la experiencia
para comenzar,
y recíbelo como si fuera
fiesta de guardar.
No consientas que se esfume,
asómate y consume
la vida a granel.
Hoy puede ser un gran día,
duro con él.
Hoy puede ser un gran día
donde todo está por descubrir,
si lo empleas como el último
que te toca vivir.
Saca de paseo a tus instintos
y ventílalos al sol
y no dosifiques los placeres;
si puedes, derróchalos.
Si la rutina te aplasta,
dile que ya basta
de mediocridad.
Hoy puede ser un gran día
date una oportunidad.
Hoy puede ser un gran día
imposible de recuperar,
un ejemplar único,
no lo dejes escapar.
Que todo cuanto te rodea
lo han puesto para ti.
No lo mires desde la ventana
y siéntate al festín.
Pelea por lo que quieres
y no desesperes
si algo no anda bien.
Hoy puede ser un gran día
y mañana también.
Hoy puede ser un gran día
duro, duro,
duro con él

Reconocen avances de Cuba en índice de desarrollo humano

Reconocen avances de Cuba en índice de desarrollo humano

Se espera que Cuba alcance un lugar más alto que en 2010 en el Informe de Desarrollo Humano del PNUD.

Aunque será en noviembre cuando el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) dé a conocer su Informe de Desarrollo Humano (IDH) correspondiente a 2011, se conoce que Cuba alcanzó un lugar más alto —en 2010 obtuvo el número 53—, informó Khalid Malik, director de la Oficina del IDH.

Aunque no reveló datos del informe durante una conferencia con los medios en el Centro de Prensa Internacional de La Habana, agradeció a nuestro país por su apoyo a las Naciones Unidas, y anunció que la colaboración entre su oficina y la Isla aumentará.

«Estamos pensando en la posibilidad de llevar a cabo un informe de desarrollo humano local, para Cuba, nacional, para tener un mayor diálogo con el Gobierno.

«Para poder hacer eso estamos dispuestos a comprometernos, a poner un esfuerzo adicional desde la oficina en Nueva York y trabajar en colaboración con la oficina del PNUD aquí en Cuba.

«Otra cosa que queremos hacer es un foro de desarrollo humano global, que debe ser en enero o febrero de 2012, para discutir temas importantes sobre el desarrollo y la sustentabilidad. Con ello esperamos poder beneficiar a Cuba y los intereses del país en cuestiones de desarrollo».

El importante índice refleja el desarrollo humano por país, para el cual se toman tres dimensiones: la del ingreso, que se mide con el ingreso nacional bruto, la educación y la salud.

(Con información de Dora Pérez Sáez. Periódico Juventud Rebelde)

Comienza este sábado la Copa Mundial de béisbol

Comienza este sábado la Copa Mundial de béisbol

En el evento se reunirán finalmente 16 equipos, tras la confirmación de República Dominicana. Los quisqueyanos arribaron este viernes a la capital panameña, después de resolver a última hora los problemas económicos que pusieron en peligro su participación.

Con el partido entre Grecia y la selección anfitriona, este sábado arranca en Panamá la Copa Mundial de Béisbol 2011. En el evento se reunirán finalmente 16 equipos, tras la confirmación de República Dominicana.

Los quisqueyanos arribaron este viernes a la capital panameña, después de resolver a última hora los problemas económicos que pusieron en peligro su participación en el torneo. Héctor Pereyra, presidente de la Federación Dominicana de Béisbol, declaró a la agencia AP que el propio presidente de la nación, Leonel Fernández, se comprometió a cubrir el presupuesto de 20 millones de pesos (unos 530 000 dólares), requeridos por el equipo para asistir a la Copa y luego a los Juegos Panamericanos de Guadalajara.

Así, la selección dominicana llegó para buscar una medalla, tras ganar el año pasado el torneo clasificatorio de América, donde venció dos veces a Cuba. En 2010 también conquistó la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez.

Ahora ellos estarán en el grupo 2, junto a Cuba, así que tendremos revancha. Los restantes candidatos para cruzar la primera fase son Australia, Corea del Sur y Venezuela, pues Nicaragua, Italia y Alemania parecen equipos menores.

Sin embargo, los nicas no pueden descartarse, pues les sobra tradición. Su manager es Denis Martínez, el mejor lanzador del país en todos los tiempos, con 23 campañas en Grandes Ligas.

«Nosotros queremos ganar y por eso vinimos, pero no voy a prometer victorias. Yo creo que nadie responsable podría hacer eso», dijo Martínez, citado por la prensa de su país. «Sin embargo, quiero decirle a los aficionados que este equipo va a pelear. Con eso sí pueden contar», agregó El Presidente, como se le conoce popularmente en Nicaragua.

Mientras, Italia es una caja de sorpresas, aunque el pasado año recuperó la hegemonía europea que había perdido en los últimos tiempos frente a Holanda. Veremos cómo se presenta.

Hablando de sustos, recordemos que Alemania le dio dos juegazos a Cuba en el último torneo de Róterdam y ahora trae prácticamente al mismo equipo. El mentor de los germanos, Greg Frady, reconoció al llegar a Panamá que cayeron en un grupo muy difícil y por ello su objetivo es simplemente lucir bien en cada choque.

No obstante, Alemania cuenta con 11 peloteros profesionales, incluyendo a Donald Lutz, quien disparó 20 jonrones este año en la Clase A del béisbol estadounidense.

La otra geografía

Además de Panamá y Grecia, el grupo 1 de la Copa Mundial agrupa a las selecciones de Canadá, Estados Unidos, Holanda, Japón, Puerto Rico y Taipei de China. A simple vista, parece una llave más complicada, pues solo los griegos llegan sin aspiraciones de colarse entre los cuatro primeros y avanzar hacia la siguiente ronda.

Estados Unidos no debe tener problemas, pues armó un buen equipo en el afán de mantener el título que logró en las dos últimas ediciones (2007 y 2009). Su manager, Ernie Young, se ha cansado de repetir que su objetivo es ganar el torneo.

Antes de viajar a Panamá, sostuvieron tres juegos de preparación frente a Canadá. Por cierto, los estadounidenses ganaron dos y el último terminó con empate a una carrera en siete entradas.

Hace dos años, Canadá se llevó el bronce y alcanzó su primera medalla Copas del Mundo. Greg Hamilton, director de los equipos nacionales en la federación canadiense, aseguró en conferencia de prensa que de nuevo intentarán subir al podio. Para ello reunieron una plantilla de peloteros con oficio, escogidos de las Ligas Menores en Estados Unidos.

Holanda es otro conjunto con elevadas aspiraciones, cuyo nivel ha subido mucho últimamente. Tienen una mezcla de jugadores con gran experiencia en estos eventos internacionales, más jóvenes talentos que se abren paso en el béisbol de Estados Unidos.

Taipei de China parece el más fuerte de los asiáticos. Recordemos que ganaron este año el torneo de Róterdam y después llegaron a la final contra Cuba en el Challenge de Canadá.

Curiosamente, este viernes los asiáticos cayeron 12-0 frente a Cuba en un juego de fogueo que se concretó a última hora, pues los criollos tenían previsto topar con Nicaragua. En ese choque la artillería caribeña disparó siete jonrones, entre ellos uno per cápita de Frederich Cepeda y Alfredo Despaigne, quienes andan desbordados a la ofensiva.

Japón reunió a un grupo similar al que estuvo el pasado año en la Copa Intercontinental. Ellos están preparándose a largo plazo para el Clásico Mundial y han decidido probar varios peloteros por el camino.

Por su parte, Puerto Rico armó una escuadra mucho más fuerte que la presentada hace unos días en La Habana. Entre los refuerzos se sumaron el receptor Christian Vázquez, el jardinero Jesús «Motorita» Feliciano y los jugadores de cuadro Neftalí Soto y Luis «Wicho» Figueroa.

Además, solo repiten tres lanzadores de los que vinieron a Cuba: Efraín Nieves, Tomás Santiago y Juan padilla. Los demás son nuevos: Andrés Santiago, José de la Torre, Nelvin Fuentes, Julio Rodríguez, Adalberto Flores, Iván Maldonado, Joseph Torres y Miguel Mejía.

Finalmente, los panameños tienen un equipo sin mucho brillo, aunque el hecho de ser anfitriones siempre motiva. Curiosamente, ellos seleccionaron a ¡cuatro receptores! «Cada loco con su tema», como dice el refrán.

En fin, desde este sábado tendremos pelota para entretenernos y «discutir» un poco. Le aviso que algunos juegos serán a la hora de la novela, así que usted ya puede ir preparando el terreno en casa.

(Con información de Luis López Viera. Periódico Juventud Rebelde)

La escena sin Adria

La escena sin Adria

Aunque el teatro la robó para sí casi totalmente, Adria será recordada también por su participación en series televisivas como El año que viene, Doble juego y la reciente Añorado encuentro.

Adria Santana, la reconocida actriz de las tablas, la televisión y el cine cubanos, falleció ayer a los 62 años, víctima de un extendido cáncer que no le impidió dedicarle hasta el último aliento a su profesión.

La vimos de la mano de Léster Hamlet, no hace mucho, moverse con magistral soltura por una Casa vieja en la cual ya había deambulado para graduarse de primer año en el Instituto Superior de Arte, en el año 1966. Para ese entonces no había conocido al dramaturgo de la obra, Abelardo Estorino, con el cual habría de establecer luego una entrañable amistad y colaboración profesional que marcaría con estrella la historia del movimiento teatral cubano.

Su desempeño actoral, que contó con el liderazgo creativo de Armando Suárez del Villar y Vicente y Raquel Revuelta, topó las alturas de la mano de Estorino, con obras tales como Ni un sí ni un no y el monólogo Las penas saben nadar, por el cual recibiera el lauro de la Asociación de Cronistas de Espectáculos de Nueva York en 1997 y el Premio a la Mejor Actuación Femenina en el Festival Internacional del Monólogo de Miami en el 2001. Además, fue merecedora de la Distinción por la Cultura Nacional y la Orden Alejo Carpentier.

Aunque el teatro la robó para sí casi totalmente, Adria también será recordada por su participación en series televisivas como El año que viene, Doble juego y la reciente Añorado encuentro, mientras que su personalidad histriónica quedará para siempre resguardada en filmes como Polvo Rojo, entre otras.

Adria, la Greta de Las penas…; la Camila, de Santa Camila de La Habana Vieja; y la Lalita, de Contigo, pan y cebolla, a pesar de su muerte no nos ha abandonado. No podría. Sus cenizas pertenecen desde ayer y para siempre a los jardines de la Casona de Línea, hasta donde la acompañaron su esposo Pablo Menéndez, su hijo Osamu, también músico, y su nuera, la actriz Yory Gómez, junto a demás familiares, amigos y compañeros de las artes escénicas. Allí, muy cerca de las tablas, su gloria irradiará para siempre.

(Con información de Jaisy Izquierdo. Periódico Juventud Rebelde)

Beatriz Valdés reconoció haber sido vetada por negarse a hablar mal de Cuba

Beatriz Valdés reconoció haber sido vetada por negarse a hablar mal de Cuba

La actriz cubana Beatriz Valdés, reconocida figura de la televisión y la actuación en Venezuela, afirmó a través de una entrevista en CNN en Español, que un canal privado la vetó luego de que se negara a hablar de forma negativa de su país natal, Cuba.

Cuando el periodista le preguntó sobre el tema, Valdés señaló “Sí, claro, me lo exigieron. Yo dije: ¡No! y me vetaron (…) muchos compañeros me respaldaron, pero me costó 3 años sin volver hacer televisión en Venezuela“.

La talentosa actriz Beatriz Valdés se crió en el núcleo de una familia cubana, creció con su mamá y familia materna. Cuando tenía sólo 8 años, se unió al taller infantil de instrucción artística más prestigioso de La Habana, donde recibía clases de guitarra, práctica coral, teatro, escenografía y artes plásticas, entre otras. Luego, pasó al taller juvenil con el que viajó por muchas ciudades de Cuba.

En ese momento también se incorporó al conservatorio para tocar guitarra, donde permaneció durante 5 años, pero después decidió cambiar de especialidad, de la música a las tablas. Allí comenzó a hacer películas, dentro de las que figuran: “La Bella de la Alhambra”, “Lejanía”, “Los pájaros tirándole a la escopeta”, “Como la vida misma”, “Hoy como ayer”, “Como nosotros”, y una serie para televisión de 9 capítulos totalmente filmada en formato de cine, “lo que significó 9 películas más” expresó Beatriz.

Llegó a nuestro país como invitada al primer Foro Interamericano de Cine en el año 1989, y a partir de allí surgió su participación en “Pedro Navaja”. Nació su hijo Mauricio, y en 1991 regresó a Venezuela para actuar en la película “Grisalla”, que se filmaría en Mérida. En el rodaje de esa producción se enamoró del director de fotografía, y gracias a ese romance se radicó en esta tierra.

Aunque la relación no continuó, la actriz siguió compartiendo su vida entre Venezuela y la isla caribeña que la vio nacer, donde está su familia. Luego llegó su protagonización en “Manuela Sáenz” de Diego Risquez, papel que la consagró como una primera actriz para el cine venezolano y posteriormente caracterizó a “Catalina de Rusia” en “Miranda”. Uno de sus personajes más recordados en televisión venezolana fue el de “Sol Rigores” en “Amantes de Luna Llena”, pero ha realizado otras telenovelas, entre las que recuerda “Piel”, “Mujer Secreta”, “Guerra de Mujeres”, “Las González” y “Ciudad Bendita”.

No hace lo que no le gusta, no sabe decir “sí” por compromiso. Se considera una mujer optimista al aprender a tolerar sus miedos y sus culpas para enfrentarlos con la sabiduría necesaria. Es amante de la literatura y del desarrollo de su espiritualidad, lo cual le agradece enormemente a su amiga del alma Elba Escobar, quien la guió es este camino espiritual.

(Tomado de Noticias 24)

Dilma Rousseff recibe al Canciller cubano

Dilma Rousseff recibe al Canciller cubano

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, recibió hoy en el Palacio de Planalto (Brasilia) al canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, quien realiza una visita oficial a este país.

Durante el encuentro, se abordó el excelente estado de las relaciones cubano-brasileñas, especialmente el buen desarrollo que han experimentado los vínculos económico-comerciales. Igualmente se trataron otros temas de interés regional e internacional.

Como parte de la reunión, el ministro cubano de Relaciones Exteriores hizo entrega a la mandataria brasileña de una carta del presidente de Cuba, Raúl Castro.

En el contexto de su estancia en Brasil, el titular cubano de exteriores sostuvo conversaciones oficiales con su homólogo Antonio Patriota y se reunió con los presidentes del Senado Federal, José Sarney, y de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado Federal, Fernando Collor de Mello, así como con la vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Rose de Freitas.

También sostuvo un encuentro con miembros del Grupo Parlamentario Brasil-Cuba, en el cual se trató la situación de los Cinco Héroes cubanos, quienes cumplen injustas condenas en cárceles estadounidenses.

El Ministro cubano agradeció las profundas muestras de solidaridad del legislativo brasileño con la lucha por la liberación de René González, Antonio Guerrero, Fernando González, Ramón Labañino y Gerardo Hernández.

(Con información de PL)

«Con 2 que se quieran». Natalia Herrera (Parte I)

«Con 2 que se quieran». Natalia Herrera (Parte I)

“Shangó con conocimiento y Yemayá en pullas”

Amaury. Muy buenas noches. Estamos en Con 2 que se quieran. Ahora aquí, en 5ta Avenida y Calle 32, en el barrio de Miramar, en los maravillosos Estudios Abdala.

Hoy nos acompaña…es la primera vez que viene un familiar mío al programa. Mi madrina de bautizo, una persona a quien yo quiero mucho, me cuestan más trabajo estas entrevistas, porque a la persona que tengo frente a mí la quiero tanto.

Una vedette, una gran artista. Baila, canta, actúa, es un personaje dramático muchas veces también y es el Premio Nacional de Humorismo del año pasado.

Mi querida, mi adorada, Natalia Herrera. Mi vida, me voy a levantar hasta ti y te voy a dar un besito, uno de piquito. Madrina querida, Natalia, te quiero muchísimo. Ya lo dije, que eras Premio Nacional de Humorismo. ¿Qué significó cuando te dieron ese premio? Cuando te llamaron y te dijeron: eres el Premio Nacional de Humorismo.

Natalia. Me eché a llorar de la emoción.

Amaury. ¿Verdad?

Natalia. Y fui caminando para atrás y me senté en el butacón de la sala llorando, porque, óyeme, uno se emociona.

Amaury. ¿En qué pensaste en ese momento?

Natalia. ¡Pensé tantas cosas, Amaury! Me acordé de tantas cosas buenas y malas, que por eso me eché a llorar.

Amaury. ¡Qué bárbaro! Tiene que ser una emoción, porque ya tú no lo estabas esperando,¿o sí?

Natalia. No, nunca lo esperé. Yo nunca he esperado ningún premio.

Amaury. Pero has tenido muchos.

Natalia. He tenido muchos premios, afuera y aquí. No me puedo quejar en ese sentido.

Amaury. A ver, yo quiero que los televidentes sepan, porque lo que yo tengo delante de mí es a una mujer preciosa, una mulata preciosa.

Natalia. ¡Mentiras, no!

Amaury. No, no, no, mentiras no, contigo no. Si somos familia, somos astilla del mismo palo.

Natalia. Tuve buen cuerpo.

Amaury. No, pero tú eres una mujer bonita, con unos ojos que no se puede creer, ¿qué edad tienes?

Natalia. Nada más que 87, Amaury.

Amaury. (risas)Eso no se puede creer. Con esa vitalidad.

Natalia. 1923. Saca cuentas hasta acá.

Amaury. No, pero además, cuando llegó, que aquí hay, en la escenografía, bueno, hay cables y cosas así, y todo el mundo cuidando a Natalia y ella hizo, tram, tram, tram, brincó por arriba de todo…

Natalia. …Soy una anciana atrevida.

Amaury. No, no digas. Yo siempre digo que cuando uno se pone bajo las luces de este espacio, no hay ancianidad ni hay vejez.

Natalia. ¿Tú crees que tengo 15? ¡Muchachos, ataquen!

Amaury. (risas) Está bien, está bien. A ver, yo sé bastante de tu vida, pero voy a tratar de meterme en los lugares que no sé mucho.Yo quiero que me hables de dónde naciste, en qué lugar naciste y cómo era tu entorno familiar.

Natalia. Bueno, mi entorno familiar eran mis hermanitos, mi mamá.

Amaury. ¿Cuántos hermanos?

Natalia. Seis. Murieron dos hermanas.Éramos más. Mi mamá y mi papá y mi abuela que me crió junto con mi mamá y mi tía Natalia, que me llamo Natalia por esa tía.

Amaury.¿Y por qué tu papá se molestó tanto contigo cuando empezaste a querer ser artista?

Natalia. Bueno, allá voy a llegar, tú verás.

Amaury. ¡Ah!, ya, dale.

Natalia. Yo nací en la calle Fábrica frente al parque, que era una casa antigua. Ahora es un edificio con varios apartamentos. De ahí pasé a Cayo Hueso.

Amaury. Barrio insigne.

Natalia. Barrio distinguido. Bailo una rumba muy buena gracias a los rumberos del Parque Trillo. Me le escapaba a mi mamá con 7 años e iba para allá. Y ya nacida allí, nacida no, criada allí la policía me quería y todo el mundo. Los guardias me querían y me decían: ¿Qué tú haces aquí? Vine a bailar rumba. Vamos para tu casa.Me cogían de la mano y me llevaban para mi casa, y eso me molestaba.

Tengo una cosa en particular, nunca me gustó la escuela, Amaury. Mi mamá me obligaba a ir y le decía: A mí no me van a preguntar cuándo Colón descubrió América. Yo tengo que cantar y bailar, que es lo que me gusta. Y ella me decía: usted tiene que ir.

Amaury. Pero sí ibas a la escuela, porque, por supuesto, fuiste a la escuela, tú escribes y lees, muy bien, además.

Natalia. Sí, sí, pero fui a la escuela hasta el sexto grado. Ahí dije: Yo voy a ser artista. La primera vez que trabajé fue a los 8 años en teatro.

Amaury.¿Y ahí fue dónde tu papá no quería…?

Natalia. No, no, más adelante.

Amaury. ¡Ah! Cuando él vio que eso era en serio.

Natalia. En el 37 fui a la Corte Suprema, 14 años tenía. Mi mamá estaba un día cosiendo en la sala de casa, a mano, y llega mi papá y dice: Oye, Chata, me han dicho que hay una niña en la Corte Suprema que se llama igual que nuestra hija, Natalia Herrera. Mi mamá estaba cosiendo, lo miró y le dijo: no se llama igual, es tu hija. Y ahí mismo ardió Troya, ahí mismo. Quería matarme. Si la hija mía sale una cualquiera será gracias a ti, Trinidad Díaz Borrel. Le dijo nombre y apellido y todo. Y ella le dijo: De una escuela de monjas sale una rumbera, por qué mi hija va a ser distinta. A lo mejor tú la crees una cualquiera y sale una gran señora y llega a ser reina o princesa. Así que cálmate, René. Fui a la Corte Suprema.

Cuando se me presentó el primer viaje, René Herrera Dorticós volvió a atravesarse en mi vida.

Amaury. Tú papá, ¡caray!

Natalia. Si. Dijo: si se va en barco, -él era jefe de lista de la aduana-, la tiro al mar y en lo que la buscan, el barco se va, porque no van a esperar a que la saquen y en avión no se puede ir porque… Así era mi papá.

Entonces, a mi casa iba un muchacho que se llamaba Luis Alonso de León y un día estoy hablando con él por la noche, después del cine y estábamos todos jaraneando y yo le digo: Luisito, si yo te hago una proposición, ¿tú la aceptas? Dice: ¿Qué proposición tú me vas a hacer? Digo: que te cases conmigo. Pero no para que seas marido mío, sino para yo poder viajar.

Amaury. ¿Pero qué edad tu tenías cuando eso?

Natalia.  No llegaba a los 20 años.

Amaury. Por eso te digo, una muchachita, una niña.

Natalia. Pero se me ocurrió de pronto y me dijo: bueno, vamos a casarnos. ¿Tú sabes en donde yo celebré la boda con una comida a las doce de la noche? En el Pennsylvania, que era el mejor cabaret de Cuba en esa época. Y la gente decía. ¿Dónde está la novia? Y les decían: Está durmiendo en el carro. Yo estaba durmiendo en el carro y todo el mundo divirtiéndose.

Amaury. Claro, porque hay una cosa, tú no bebes. Tú nunca has consumido alcohol.

Natalia. Nunca, nunca me ha gustado.

Amaury. Nunca te gustó y sin embargo, has trabajado toda tu vida, muchísimo, en centros nocturnos, en cabarets.

Natalia. Pero yo no tomé nunca. A mí no me gusta.

Amaury. ¿Nunca en la vida, Natalia, nunca te gustó?

Natalia. Lo único que me pone de mal humor es que me brinden bebida. Porque, digo: No me agrada. Ay, pero un buchito que debes tomar…

Amaury. Porque la gente piensa que todos los artistas son borrachos y que beben y que gozan. Bueno, aquí tenemos una  maravillosa…

Natalia. …Ni fumo, ni bebo, ni nunca he cogido una droga.

Amaury. …Ni tomas café, porque hoy te brindamos un café maravilloso, te lo pusimos y tú…

Natalia. No, lo tomo por las mañanas cuando me levanto, pero no lo puedo tomar en el día, porque por la noche no duermo.

Amaury. Sí, pero ese café es buenísimo, no te vayas a pensar que ese café…

Natalia. ¿Tú tienes ganas de que yo me desvele?

Amaury. No, bueno.

Natalia. Yo te complazco, dentro de un rato lo tomo.

Amaury. Ah, bueno, pero ahí está y está caliente y está bueno. Mira, este es el momento ¿tú ves que tú me complaces en todo? Madrina querida.

Natalia. Está muy bueno el café y está muy bueno el número que me sacó. Me las vas a pagar en la madrugada cuando no duerma.

Amaury. ¿Te acuerdas?,  ¡claro! ¿Te acuerdas de la canción? si yo te hice una canción, después la canté con Isaac. “Venga madrina, tráigame la calma /Que Yemayá me arrulle y me proteja.” (cantando) ¿Te acuerdas que yo te hice esa canción?

Natalia. Sí, claro, qué linda canción.

Amaury. Bueno, a ver, vamos a hablar de una cosa que a mí me llama siempre la atención. Tú eres de las personas que trabajaba en el Teatro Martí. ¿En qué año empezaste a trabajar en el Teatro Martí?

Natalia. ¡Ay Amaury! tú no me lo vas a creer. Yo me acuerdo de todos los países que he visitado, todos los lugares donde he trabajado y no me acuerdo del año. De verdad.

Amaury. Más o menos. Si en el 37 estabas en la Corte Suprema…

Natalia. 40, 40 y pico…

Amaury. 40 y tantos. ¿Quiénes eran tus compañeros, con quiénes compartías escenario en el Martí?

Natalia. Alicia Rico.

Amaury. ¡Ah, qué maravilla!

Natalia. Candita Quintana, Chino Wong, el viejo Bringuier.Les agradezco mucho a todos.

Amaury. ¿Fue una época que recuerdas con mucho cariño?

Natalia. Con cariño y quiero mucho a mis compañeros muertos y a mis compañeros vivos.

Amaury. Y en la época esa del Teatro Martí, hiciste la versión de La Dama de las Camelias, ¿en qué época fue eso?

Natalia. Con Carlos Pous.

Amaury. ¡Con Carlos Pous!

Natalia. Eso fue más para acá

Amaury. Sí, pero bueno, ¿sería en los 50´s, por ahí?

Natalia. En los 50.

Amaury. ¿Qué tal, cómo era esa obra?, ¿Era una versión sobre La Dama de las Camelias?

Natalia. Sí, y yo salía vestida de antiguo con escarpines y tacones. Comiquísima la versión.

Amaury. ¿A dónde fuiste por primera vez de gira?

Natalia. Bueno, me fui a un lugar muy desagradable, la segunda vez, porque salí con la compañía del hermano de Piñero.

Amaury. De Garrido y Piñero.

Natalia. Y fuimos, primero, a Puerto Rico, que es un país precioso, precioso.

Amaury. Ese te encantó. Es como nosotros.

Natalia. Siempre se ve el mar. No, Puerto Rico es la verdadera isla. Tú vas por la carretera, y lo mismo ves el mar a la derecha que a la izquierda. Las playas, los cocoteros, lindo.

Amaury. La isla del encanto, le llaman ahora.

Natalia. Y de ahí salimos para Venezuela, carretera de La Guaira, para llegar a Venezuela, exponiendo la vida.Cuando llegamos ¡Ay, Ave María, yo no miro para ningún lugar!

Amaury. ¿Y eso lo hiciste en barco o en avión?

Natalia. Lo hice en avión, pero al llegar allá había que ir para Caracas, para el centro, por la carretera de La Guaira.

Amaury. Y peligrosa que era en esa época, porque no estaba la autopista que hay hoy.

Natalia. Muy peligrosa.Pero no conozco la autopista de hoy, desgraciadamente.

Amaury. Bueno, pero la conocerás, porque a Venezuela estamos yendo todos.

Natalia. Ojalá tu boca sea santa. El último viaje que di, lo di con Virulo a Angola, al sur de Angola, con 66 años.

Amaury. A llevar tu alegría seguramente.

Natalia. Llegué aquí, y el ICRT sacó una brigada que Mirta Rojas era la jefa, y me hablaron y dije: vuelvo para el sur de Angola, y me fui dos meses. Y después fui a Etiopía. Esos son los últimos viajes que he dado.

Amaury. Ahora, yo sé que hay temas de los que a ti no te gusta mucho hablar y un tema de esos es la religión. Yo sé que es una cosa de la que no te gusta hablar, pero, y no me voy a referir a ti. Tú eres una persona creyente, eso lo sabe aquí todo el mundo, eso no es un secreto que estamos revelando, pero yo puedo dar fe de que nunca has lucrado con eso. Eso nunca ha sido para ti un negocio, jamás. Yo lo sé.

Natalia. Yo, jaraneando  digo: tú llegas a casa y te digo: te voy a echar las cartas, pero es en jarana es que lo hago.Y dicen que sale todo lo que yo digo.

Amaury. Bueno, porque tú serás bruja. (risas)

Natalia. Bueno, a lo mejor lo soy de nacimiento y no me he dado cuenta.

Amaury. A mí siempre me sale bien cuando me lo haces a mí. Siempre sale bien.

Natalia. Yo tengo un compañero que me dice: Chica, cuando yo voy a trabajar, yo te tengo tanta fe, que digo, Natalia Herrera, sal conmigo. Digo: coño, viejo ¿y por qué tú no me llevas en los viajes, en el avión? porque ya, más directo.

Amaury. ¿Sí?, porque va gente que te dice ¿Qué, cómo me va a ir?

Natalia.  Es mejor, llévame directo. ¿Aquí no vino una brasileña con la madrina bruja? Ah, bueno, ¡que carguen conmigo!

Amaury. (risas)¿Te acuerdas de ella?, Maria Bethania , cómo no. Sí, que venía con la madrina, y que no quería que nadie la viera mientras iba del camerino al escenario.

Natalia. No, no, del camerino al escenario, todo el mundo tranquilo. Más tranquilo que estate quieto.

Amaury. ¿Tú te acuerdas, Natalia? Si la madrina decía que no podía cantar, no cantaba y viraba.

Natalia. Sí, señor

Amaury. Yo me acuerdo del viejo mío halándose los pelos y diciendo ¡Ay, Dios mío!

Natalia. Yo tengo una compañera que quiero mucho y se ocupa mucho de mí, no voy a decir el nombre.

Amaury. Está bien.

Natalia.  Que tiene su padrino y ella se levanta por la mañana y va a saludar al padrino y el padrino le dice: ¿Qué tú haces aquí? Las estrellas salen por la noche. Vete para tu casa y la bota de la casa.

Amaury. A ver, tú eres una persona muy simpática, como ya el público se fue dando cuenta. Además de que te ha visto. Ahora, el asunto es el siguiente: Tú nunca has sido vulgar, siempre has sido muy popular. Popular con tu manera de conducirte en la vida particular y en la vida artística, más, por supuesto. ¿Qué tú crees de ese humor que se está haciendo últimamente, donde la gente apela todo el tiempo a la vulgaridad y al chiste de mal gusto?

Natalia. Lo veo muy mal. Porque yo nací en una época que en el arte no se usaba nada de eso. Ni reírse de los compañeros, ni decir palabras feas. Uno hace reír sin ser vulgar. Veo muy mal los grupos nuevos que salen. ¡Ay, que no se pongan bravos conmigo!

Amaury. No, no, y además, no son todos, son algunos.

Natalia. Pero los hombres se visten de mujer y no ponen mujeres a trabajar ¿Por qué? Es más difícil vestirse de mujer el hombre, que poner a una mujer a trabajar con ellos.

Amaury. Pero no hay muchas tampoco, humoristas, ahora, en un momento sí las hubo, pero ahora no hay tantas.

Natalia. No, no, sí hay.

Amaury. Sí hay, ¿pero no las buscan?

Natalia. Sí hay, pero ellos no se entretienen en buscarlas. Más fácil es decir: Fulano, tal cosa, Mengano, más cual. Y ahora hay artistas que hacen los chistes atenidos a los compañeros. ¡Ay, Amaury, si a mí me hicieran eso, Amaury! ¿Tú sabes por qué yo tengo la mente ligera?, porque yo fui mulata de Garrido y Piñero. Y la primera vez que fui, me quedé toda la noche en el backing, esperando el pie mío.Cuando terminó, Garrido que era más seco de carácter, pasó por al lado mío y me miró así de arriba abajo y dice: ¿Y usted por qué no salió? Digo: Yo estaba esperando a que me dieran el pie. Se va a quedar toda la vida sentada en el backing. Los ojos se me aguaron. El gallego venía atrás, me abrazó y me dijo: No le hagas caso a este, este es un amargado. Léete el libreto, ten idea de lo que es el libreto y sal y di lo que tú quieras, menos palabras feas, que nosotros te contestamos.Cuando nosotros te contestemos, di lo que tú quieras, que te vamos…

Amaury. ¡Qué bárbaro!

Natalia. Oye, je, je, por eso ahora cualquier atrevido se manda conmigo y yo me trepo enseguida.

Amaury. A ver, yo quiero que tú me hables de un programa de radio que tú hiciste durante bastantes años, Rincón Criollo, y fuiste muy feliz allí.

Natalia. Yo era de la Corte Suprema del Arte. Me llama un día Miguel Gabriel para invitarme a su finca. Yo me llevaba muy bien con todos los artistas, pero quería mucho a Estelita Rodríguez, porque le tenía lástima.Estelita Rodríguez era una estrella naciente, que el papá estaba enfermo y sufría mucho. Entonces ella me dijo: ¿Te invitaron?, no vayas. Le dije: ¿Por qué? Otro día te lo digo. No aceptes la invitación. Le dije: En mi casa no me dejan salir sola, así que no me esperen en su finca, di la espalda y me fui. Y me sacaron de la Corte Suprema al mes por eso. Y entró Emilio Medrano, director de ese programa que mencionaste.

«Con 2 que se quieran». Natalia Herrera (Parte II)

«Con 2 que se quieran». Natalia Herrera (Parte II)

Amaury. De Rincón Criollo.

Natalia. Y me miró y me dijo: Ven acá, cascabelito. Él me decía Cascabel porque siempre me vía risueña. ¿Por qué tú estás llorando? Dígole: Porque me botaron de aquí de la Corte Suprema y yo quiero ser artista.

¿Tú has hecho alguna vez comedia? Digo: Sí, en teatro. No, yo digo leyendo. Digo: No, no, nunca, pero si usted me lo da y me enseña, yo lo hago. Quédate aquí sentada que voy a hacer el programa Rincón Criollo.Cuando termine el programa, voy a enseñarte a leer. Efectivamente, a la semana ya yo leía correctamente porque era lo que me gustaba, el teatro era mi delirio.

Era un pitén divino de trabajadores y se ganó premios durante 20 y pico de años.

Amaury. ¿Y tú estuviste todo ese tiempo ahí?

Natalia. Todo ese tiempo ahí.

Amaury. ¿Y por qué se acabó el Rincón Criollo?

Natalia. Nos dieron aceite de aeroplano y todo a tomar, sí.

Amaury. ¿Aceite de aeroplano?

Natalia. Sí, sí, porque criticaban al gobierno.

Amaury. ¡Ah!

Natalia. Ese era el programa.

Amaury. A ver, hablamos de las giras, pero yo sé.

Natalia. Ah, perdón un momento, que se me olvidaba.

Amaury. Claro, claro.

Natalia. Cuando me quitaron de estrella naciente, Miguel Gabriel era el jefe máximo de CMQ de Monte y Prado, y dijo que yo no podía entrar más nunca. Cuando fui a entrar para hacer el programa Rincón Criollo, no me dejaban entrar. Me quedé parada en la puerta, llegó Medrano y le dije: No me dejan entrar porque Miguel Gabriel dijo. Vamos hasta Regalías el Cuño, que fue quien me contrató. Y fuimos al doblar que quedaba Regalías. Bebo Tensa no dejan entrar a Natalia Herrera. ¡Ay, pa’ qué dijeron eso! Bebo Tensa llamó por teléfono.

Amaury. Y se murió Miguel Gabriel.

Natalia. Y le dijo a Miguel Gabriel: Si usted no tiene ganas de perder su CMQ de Monte y Prado, deje entrar a Natalia Herrera. ¡Oye! fue un cheque.

Amaury. ¿Y qué tenía él, porque no fuiste a la finca?

Natalia. Porque no fui a la finca.

Amaury. En la finca lo que había realmente…

Natalia. Y después me enteré cómo era la finca.

Amaury. A ver, cuéntame, más o menos, cómo era la finca.

Natalia. No, no podemos, porque es un chisme largo de contar.

Amaury. Está bien, está bien. Pero en la finca había su…

Natalia. Pero para que tú sepas, más o menos,se entraba señorita Natalia y se salía señora Natalia.

Amaury. Está bien. ¡Qué linda finca!

Natalia. Muy elegante.

Amaury. (risas) Muy elegante, muy fina.

A ver hablamos de las giras ahorita, pero tú eres de las pocas mujeres cubanas, de las pocas actrices cubanas, de las pocas bailarinas cubanas, de las pocas vedettes cubanas, que hicieron temporada en Las Vegas, Nevada.

Natalia. En el Hotel Flamingo.

Amaury. ¡En el Flamingo! Ese es uno de los hoteles emblemáticos.

Natalia. En el Flamingo. No, pero cuando llegué a Las Vegas, fue algo maravilloso. Yo fui con una compañía y la muchacha que iba, yo le caía mal, una cubana y dijo que yo era mulata y me mandaron para el barrio de los niches. Y cuando llegué al barrio de los negros, hubo reunión en la calle y todo, porque no me querían porque yo era blanca.

Amaury. Claro, ellos no conocían lo que era una mulata. ¿Pero qué pasaba? todo el mundo sabe que la mulata es la mitad.

Natalia. No, pero no, las mulatas allí no tienen el color claro así, como nosotras las cubanas, son más prietecitas, y tuvieron que aceptarme en la parte de los blancos.

Amaury. ¡Qué cosa, qué barbaridad!

Natalia. Entonces, ella me puso a cantar en el programa, porque  tenía que ir Celia Cruz,pero Celia era comunista y no la aceptaron. No la dejaron entrar allá.

Amaury. ¡Mira tú!

Natalia. Y entonces me llevaron a mí. La muchacha que yo te digo, no me acuerdo el apellido, se llama Olga, muy bonita mulata. Y ella sí estaba en la parte de los blancos y era mulata negra, para estar junto con los negros, en el otro lado. Y entonces me puso a cantar…

Amaury. Sí, en aquella época, porque ahora debían entrar todos juntos.

Natalia. ¡Me puso a cantar con la orquesta sin luz!

Amaury. ¿Cómo con la orquesta sin luz? ¿No te veías?

Natalia. No, no, no puso luz ni nada. Pero llegó un empresario por la noche y dijo: ¿Quién es la cantante? Le dijeron: Mírela ahí, parada delante de la orquesta.

Amaury. ¡Qué cosa!

Natalia. Y me contrató. Yo firmé mi contrato para quedarme en el Flamingo cantando. Y cuando todos se fueron a ir para Cuba, me dijeron: tu pasaporte, que te vas para Cuba. Digo: no, yo lo doy más tarde. Y al otro día por la mañana me dijeron: Oye, el pasaporte. Y estaba adelante el que me había contratado y dice: No, se van todos ustedes, ella se queda con luz y para la pista.

Amaury. ¿Y el Flamingo era en aquella época, en Las Vegas, era de los más importantes?

Natalia. De los primeros.

Amaury. Que lo creó un mafioso, el famoso Bugsy Seagel fue el que creó el Flamingo.

Natalia. Iban todos los artistas de Hollywood allá y todo.

Amaury. Sí, claro. Además, en ese momento era el único hotel que había en Las Vegas, y también estuviste en Nueva York. Y lo de Nueva York me va a llevar a cuando llegaste a La Habana otra vez, con aquellas maletas llenas de pieles ¿Qué hiciste con aquellas pieles?

Natalia. Bueno, mira yo salí de Cuba con un contrato por un año, y me demoré cuatro años para venir. Yo le había dicho a mi mamá, cuando chiquita: yo voy a tener abrigos de pieles de todas las pieles y los voy a tirar por el piso y tú vas a pisotearlos todos y te acostarás en todos. Mi mamá era más bajita que yo y pesaba 280 libras, era gordita.

Amaury. Sí, gordita, gordita.

Natalia. Y llegué y vio los baúles y dijo: ¿Y estos baúles? Dije: Pásenlos a la sala. Seguía viviendo en Concordia 620, que ahí vive todavía una cuñada mía con los hijos. Abrí los baúles, tiré todos los abrigos y los pisoteó, se acostó, rodaba de un lado para otro arriba de los abrigos, contenta, alegre.

Amaury. Se hizo realidad aquel sueño: Yo voy a traer un día abrigos y los voy a tirar en el piso para que tú camines por arriba de ellos.

Natalia. Se puso contenta y decía: ¡Ay, me parece mentira! Después regalé todos los abrigos.

Amaury. A ver, tú eres una de las fundadoras de la televisión. ¿Entraste en la televisión el primer día haciendo qué?

Natalia. ¿En la televisión?, cantando. Yo era cantante en los programas de Regalías, Partagás, en todos cantaba.

Amaury. Sí, en aquellos programas que eran miércoles y jueves, ¿no? Regalías creo que era el miércoles.

Natalia. Y pagaban muy bien, mi amigo.

Amaury. ¿Sí?

Natalia. Pagaban bien, bien.

Amaury. Pero no te daban un salario, pagaban por programa.

Natalia. Pagaban por programa.No era contratada ninguna cantante.

Amaury. ¿Quién dirigía?, era Condal (Joaquín M. Condal), creo, el que dirigía Regalías.

Natalia. Condal, dirigía Regalías.

Amaury. Y Amaury Pérez García, dirigía Jueves de Partagás.

Natalia. Tú padre, que yo lo quería, ¡qué buena gente!

Amaury. Sí, yo lo sé. Yo sé que tú lo querías muchísimo y él también a ti.

Natalia. Me llevaba muy bien con él.

Amaury. A ver, yo te voy a decir dos nombres y tú me dices qué significan esos dos nombres. Son dos personas que han tenido que ver con tu carrera. Julio Gallo, primero y Virulo, después.

Natalia. Bueno, Julio Gallo, fue el que le dijo a mi mamá que yo era una mulata del teatro.

Amaury. Teatro bufo, vernáculo.

Natalia. Y le dijo: ella es el vernáculo, una mulata y efectivamente, lo era. Trabajé después en eso.

Y Virulo, tú sabes que Virulo es muy recto. Cuando trabajé con él me dijo: Natalia, dígame todas las morcillas que usted va a decir. Le dije: ¡Ay, Virulo! Imposible, porque eso es que uno se emociona en el momento y lo larga. Y me dice no, no, no me largue nada. Dígame. Y se me ocurrió decir: Shangó con conocimiento y Yemayá en pullas. Y se lo dije y me dijo: Dígalo, está simpático.

Amaury. Y esas dos frases ya están en el lenguaje popular.

Natalia. Pero el problema es que muchos no recuerdan que la que lo dijo por primera vez, fui yo.

Amaury. Ah, bueno, pues mira estos programas sirven para eso también. Shangó con conocimiento, mira que yo lo he oído veces.

Natalia. Sí señor.

Amaury. No, pero yo no sabía que era tuyo.

Natalia. No, pero tú programa me gusta mucho, porque yo me he enterado de muchas cosas con tu programa.

Amaury. ¿Sí? Algunas son ciertas y algunas no.

Natalia. Y cosas buenas. Y quién ha mentido, y quién no ha mentido. Sí, sí.

Amaury. (risas) No, pero en televisión todo se convierte en verdad.

Natalia. Sí.

Amaury. A ver, voy otra vez al teatro bufo. En el teatro bufo, mucha gente que estaba; los escritores, los actores que estaban en contra de las cosas que pasaban en la seudorepública, utilizaban el teatro bufo para hacer sus críticas. Pero era un tipo de crítica que intentaba cambiar el orden establecido. ¿Cómo lo hacían? ¿Cómo se ponían de acuerdo para criticar al gobierno que estaba de turno?

Natalia. No, chico, porque se ponían de acuerdo porque se enteraban de cosas malas que hacía el gobierno, en el momento sacábamos eso. Pero hay una cosa muy buena con el teatro bufo. Se salían del libreto. Hacían todas las morcillas que querían y después volvían a entrar en donde se salieron, que ahora no se hace eso.

Amaury. No, ahora muchas veces la gente arranca, improvisa, se van, y se van y al libreto no se vuelve más.

Natalia. Y se quedaron idos.

Amaury. (risas) Y se quedaron idos. Yo estaba mirando tus manos cuando llegaste y estaba recordando, preciosas, además.

Natalia. Gracias, mi amor.

Amaury. Las uñas preciosas, cuidaditas

Natalia. Yo misma me las arreglo.

Amaury. Ahí está ¿por qué no tienes una manicure que te arregle las manos como hacen todas las artistas?

Natalia. No, porque tengo entendido que en lo personal… mira, yo antes me pelaba así, yo misma, pero ahora estoy vieja y el brazo levantado mucho rato molesta. Y yo vivo acorde a mis años, sé que soy una mujer mayor y que no debo hacer ciertas cosas. Y entonces, sí, sí, yo misma me amoldo el pelo, me arreglo las uñas de los pies, me arreglo las uñas de las manos. Las cejas ya no me las saco porque con la vejez, ya ellas solas se quedaron finas, se sacaron, (risas) no te rías.

Amaury. Ahora hay mucha gente que se las tatúan, yo veo muchachas  jóvenes.

Natalia. No, pero empiezan negras y terminan azul oscura (risas). No, no, no, esa locura no va conmigo.

Amaury. Y que tú piensas de los hombres que ahora también se están sacando las cejas.

Natalia. Amaury.

Amaury. ¿No te gusta?

Natalia. No me gusta. Me gusta el hombre, hombre. No de dar trompadas.

Amaury. No, no. No te gustan los boxeadores.

Natalia. De dar caricias, caricias. ¡ay… Amaury, hablando de todo un poco, tú eres tremendo mango!

Amaury. Yo también estoy viejo, de alguna manera.

Natalia. No, no, no, no estás viejo.

Amaury. Lo que pasa que, para tus ojos, nunca. A ver, ven acá. Tú tuviste, tú me dijiste que te casaste aquella vez. ¿Pero no te casaste más nunca?, aquella vez de mentira.

Natalia. No me casé más nunca.

Amaury. Pero tú tuviste amores.

Natalia. ¿Tú no has notado una cosa?

Amaury. A ver.

Natalia. Yo defiendo mucho mi pueblo, y siempre donde quiera que me paro digo que no me voy por mi pueblo. Y es verdad. De mí no se habla mal nunca.

Amaury. Nadie, yo no conozco a nadie.

Natalia. No he dado motivo para ello, ningún motivo. Porque me casé, me divorcié y no miré a más ningún hombre. Y me enamoraban porque me divorcié con buen cuerpo. Y les decía…

Amaury. Todavía tú tienes buen cuerpo. Aquí te han estado, cuando le pasaron el micrófono ese por todo el cuerpo. No puedo decir las cosas que tú dijiste… las piernas de Natalia son impresionantes todavía.

Natalia. Y las rodillas.

Amaury. Las rodillas son perfectas, vaya, eso es increíble con la edad que tú tienes. Si tú ves las rodillas mías, menos mal que no las enseño.

Natalia. Yo soy un animal, yo soy un animal de tierra extraña, hijo, yo siempre lo digo. La Mistinguette estaba en Nueva York; casa propia, máquina, vestido, todo regalado, por las piernas que tenía. Yo estoy aquí en Cuba y enseño las piernas y no me han regalado ni un pirulí.

Amaury. Tus piernas valen un poquito más que un pirulí. Háblame de Chiqui, háblame de tu hijo.

Natalia. ¡Ay, Chiqui!

Amaury. Háblame de él, porque yo sé que ustedes tienen una relación hermosa, fantástica, maravillosa.

Natalia. Sí, yo le dije que yo voy a vivir hasta los 120 años.

Amaury. ¿Ah, estás en el club ese?

Natalia. Dice: Mamá ¿Por qué? Digo: chico, porque yo nunca te he fastidiado y con 120 años me tienes que bañar, asearme varias veces en el día, limpiarme los dientes. Ya tendré planchas, me las tendrás que quitar, lavarlas bien. Tengo que fastidiarte, Chiqui, porque yo no te he fastidiado. Y empieza a reírse.

Amaury. Y sigues todavía con él en la bicicleta. ¿Te acuerdas cuando tú andabas en la bicicleta en la parte de atrás?

Natalia. Sí señor.

Amaury. En la parrilla.

Amaury. Y él, llevándote para…

Natalia. Me gustaba más la bicicleta ¿tú no sabes?

Amaury. ¿Sí?

Natalia. Porque iba mirando todos los chismes. Y en la máquina no, pasa muy rápido, no te das cuenta de las cosas.

Amaury. ¡Qué cosa tan grande!

Natalia. ¡Ah!, pero te tengo una noticia, que la voy a decir aquí.

Amaury. A ver.

Natalia. Tengo una nieta.

Amaury. Mentira que ya tienes una nieta.

Natalia. De mes y medio.

Amaury. ¡Ah!, entonces es una bebita.

Natalia. Se llama Natalia.

Amaury. Bueno, cómo se iba a llamar.

Natalia. Chiqui quiso ponerle Natalia.

Amaury. Claro, sería como la Natalia tercera, ¿no?, porque está tu abuela.

Natalia. Mi tía.

Amaury. Tu tía, tu tía.Por la que te pusieron el nombre.

Natalia. Pero mira, yo lo digo siempre donde quiera que me paro: las Natalias todas tienen suerte y viajan. Fíjate que no hay muchas Natalias.

Amaury. No.

Natalia. Hollywood tenía Natalia, las que daban en las películas.Hay bailarinas clásicas de afuera, de Rusia, que se llaman Natalia.

Amaury. Cómo no, claro que sí.

Natalia. Todas. Ponte a observar que todas las Natalias son de nombre y viajan. Y él dice que su hija se tenía que llamar Natalia para tener la suerte de la madre de él.

Amaury. No, y además, Natalia debe venir, yo me imagino, yo no sé, debe venir de natal, de natalidad.

Natalia. Bueno, yo te voy a decir la verdad. Mi mamá decía que si era varón se llamaba Natalio. Yo siempre bendigo que nací hembra, porque Natalio está puñetero, el nombre.

Amaury. Bueno, sí, en realidad la combinación sería rara.

Natalia. Y cuando fui a  Las Vegas, en el hotel, había un chinito que se llamaba Natalio.Se paró alante de mí y me dijo: Natalia, Natalio (imitando el chino). Lo miré y le dije: puñetero el nombre, me alegro de tener un Natalio aquí, siempre me atendía porque me llamaba Natalia.

Amaury. ¿Todavía te gustaría tener?… Tú vives con tu hijo, tú no vives sola, para que la gente no vaya a pensar que andas sola ahí en la casa. ¿Cuándo fue que decidiste que no necesitabas compañía? Compañía masculina, quiero decir, un hombre en tu casa, que te representara.

Natalia. Cuando mi marido me pegó los tarros y me divorcié. Sí.

A mí me pegaron los tarros y me divorcié. Fíjate que lloraba y mi abogado me dijo: No te divorcies, si todos los hombres traicionan. Le dije: las mujeres no tienen la dignidad que tengo yo. Si salió a buscar una a la calle, es que ya no le intereso. Me puse en 180 libras para que ningún hombre me mirara y, en un mes, bajé 50. Cogí mi peso, 130 libras, en un mes, y me dejó, Amaury, te lo juro por Trinidad Díaz, que no miré a más ningún hombre.Porque me dolió tanto lo que me hizo, que me dejó sin deseos de tener marido.

Amaury. Bueno, estamos nosotros, tus ahijados.

Natalia. Sí señor, que me quieren.

Amaury. Tú hijo que te quiere, que te queremos y que te cuidamos y que te amamos.

Natalia. Hay dos actores que yo quiero mucho porque se ocupan mucho de mí, Jorge Losada.

Amaury. Jorge Losada, querido.

Natalia. Y Doimeadiós.

Amaury. Ese es otro príncipe.

Natalia. Se ocupan de mí, que me llaman por teléfono, me atienden. De las mujeres: Olga Lidia, se ocupa de mí, Pilar Dioro, que me quiere Pilar.

Amaury. Pero quién no te quiere a ti, muchacha, hazme el favor.

Natalia. Sí, yo quiero mucho a mis compañeros.

Amaury. Tú lo habías dicho. Ahora, hay una cosa, ya llegando como al… una cosa, antes de terminar el programa. ¿Por qué cada vez que yo te quiero llamar por teléfono, una vez a la semana, tú cambiaste el teléfono?, ¿por qué?, ¿es una especie de vicio?

Natalia. En estos momentos estoy calumniada. Yo no lo cambié. La guía la mandaron a hacer a otro lugar y todos los teléfonos privados los pusieron en la guía. Estuve desde mayo a julio sin teléfono, y fui y dije: Yo pago mi teléfono, ¿por qué yo no tengo teléfono? Dicen: Natalia, tenía que venir para decirle el número nuevo. Pasó esto con la guía. Su número nuevo es este otro.

Amaury. Sí, eso está bien.

Natalia. Me lo cambiaron.

Amaury. Ese cuento me encanta, pero tú te cambias el teléfono constantemente.

Natalia. No, yo lo cambiaba antes, porque a mí no me gusta que me hagan jaranas por teléfono. Porque yo a nadie lo molesto por teléfono. Para jaranear no. Tú estás sentado en mi casa hablando conmigo, y el teléfono se demora para sonar, porque se lo doy a personas conscientes, no para jaranear.

Amaury. A ver, antes de terminar yo quiero preguntarte; ¿Por qué en todos esos viajes maravillosos que hiciste: Nueva York, Las Vegas, Puerto Rico, Venezuela, por qué no te quedaste a hacer una carrera luminosa que tú podías haber tenido allí? ¿Por qué volviste? ¿Por qué volviste siempre?

Natalia. Primero porque estaba mi mamá viva, y segunda, por mi pueblo, porque Amaury, hay que ver como quiere el pueblo a los artistas.Tú sales a la calle, tú tienes que verlo contigo; te quieren dar besitos, te dicen: ¿Cuándo va a trabajar?, ¡Ay, muy bueno su programa! Son tan halagadores con los artistas, que yo…, Amaury, a mí me da pena el que se va de Cuba para siempre, porque afuera tienen tragedia. Fíjate que este es el único país que no está en guerra. Te pones a mirar el periódico y te deprimes. Porque todo es, tal cosa, más cual, menos tal. En tal país, esto, lo otro. Y ahora la Madre Naturaleza está de hacha y machete, con las cosas que está haciendo. Y Cuba no tiene ningún problema. Y yo quiero a mi pueblo como mi pueblo me quiere a mí, Amaury.

Amaury. Nos vimos un día, me acuerdo que nos encontramos una vez en el Rincón, en San Lázaro, y la cantidad de cosas que te decía la gente, cosas hermosas, como te abrazaban, como te besaban.

Natalia. Sí. Cuando voy al Rincón todo el mundo me abraza, me besa, todo el mundo. Y ahora en la actualidad que dicen: No permita que nadie la bese, vienen y me besan, yo no le puedo decir: no me besen ¿qué cosa es eso?

Amaury. Cómo tú le vas a decir que no te besen.

Natalia. Yo dejo que me besen y que me abracen y todo.

Amaury. Bueno, nos vimos en esta Navidad pasada en el Rincón y nos vamos a ver en la Navidad que viene en el Rincón. Te quiero mucho, mamá, te quiero, mucho, mucho, mucho, mucho.

Natalia. ¿Ya terminamos?

Amaury. Ya se acabó, los programas se acaban. Tú quieres seguir en la guaracha esta.

Natalia. Yo quería seguir en el chisme. ¡Ay, qué lástima!

Amaury. Te quiero mucho, mamá. Mi niñita querida, mi madrina amada. Gracias, muchas gracias por haber venido.

Natalia. Gracias a ti, que te acordaste de mí.

Amaury. Como no voy a acordarme de ti, a ti te tenemos presente todos los días.