20120321142124-tuberculosis-1.jpg

Por Ricardo R. González

Una enfermedad milenaria que supera los ocho millones de casos y provoca unos 2 mil decesos anuales llama a que, cada 24 de Marzo, se piense en aunar esfuerzos en aras de eliminar la causa de que un tercio de la población mundial esté infectada por la Tuberculosis (TB).

Mas Villa Clara se adelanta dos días, y acogerá (mañana 22) la actividad nacional por el Día Mundial destinado al padecimiento cuando Cuba tiene el privilegio de presentar una de las menores tasas de prevalencia en el Orbe con una tasa de solo siete casos por cada 100 mil habitantes.

A ello se suma la alta probabilidad de eliminación futura, según las apreciaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Para ello impera que la población conozca las principales vías de trasmisión de un padecimiento muy similar a la gripe que infesta por la tos, los estornudos y el hablar de un enfermo que permanezca durante mucho tiempo en contacto con una persona sana.

Sin embargo, existen indicativos que llaman la atención y se inscriben como síntomas. Figuran entre estos la tos y un estado catarral persistente por más de dos semanas.

También suele acompañarse de fiebre, cansancio, pérdida de peso, sudoración nocturna, y expectoraciones que no descartan la presencia de sangre, por lo que debe acudirse de inmediato al facultativo a fin de establecer o descartar el diagnóstico.

De la prontitud para dictaminar al paciente depende, en gran medida, el alcance de la enfermedad y las formas de prevenirla y curarla.

Correspondió al científico alemán Robert Koch descubrir el bacilo causal de la TB. Ello ocurrió un 24 de abril de hace ya 130 años por lo que se toma como referencia para que el universo reflexione en favor de la humanidad.

Por ello la OMS trabaja para reducir a la mitad las estadísticas actuales de las tasas de prevalencia y fallecimiento como propósito trazado hasta 2015.