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El milagro de María Milagros

El milagro de María Milagros

Junto a la doctora Carmen Rosa León Cuevas, al frente de la sección Piel a piel del ginecobstétrico Mariana Grajales, la progenitora Yunisleidy Robles Guevara le brinda el afecto filial tan necesario para su pequeña.

Por Ricardo R. González

Fotos: Carlos Rodríguez Torres

Ya no es aquella miniatura sometida a los rigores de una incubadora ni porta las sondas nasogástricas destinadas a la alimentación. Ahora ríe, bosteza, y hasta parece regañar a su mamá cuando no satisface los caprichos.

Tiene lógica. María Milagros Urbay Robles comienza a descubrir ese mundo que la recibió, en la madrugada del pasado 8 de octubre, para resultar la recién nacida de menor peso en toda la historia de la Neonatología villaclareña.

Solo con una libra y siete onzas de peso (unos 650 gramos), y apenas 30 cm de talla. Yunisleidy Robles Guevara, su progenitora de solo 18 años, la acaricia entre su pecho, y entra en ese diálogo filial que las buenas madres profesan a los hijos.

«Todavía la recuerdo en la incubadora con todos los cuidados especiales. Tenía ganas de cargarla, pero no podía. Confieso que al principio pensé que la perdía; sin embargo, constatar todas las atenciones, y el aliento tributado por el personal de la Sala de Neonatología, del hospital universitario ginecobstétrico Mariana Grajales de Santa Clara, me dio muchas fuerzas y así enfrenté cada jornada.»

María Milagros se muestra sumamente hiperquinética, y muy apegada a su progenitora. Ya sobrepasa los mil 800 gramos, equivalentes a cuatro libras, y recibe lactancia materna complementada con otros nutrientes fortificados destinados a estos casos.

«No quiero imaginar el día en que lleguemos a la casa. Caibarién entero la está esperando», mientras la contrapartida paterna, Asiel Urbay Delgado, espera ese momento porque su trabajo en la cayería le impide los viajes diarios a fin de constatar las travesuras de su niña.

PIEL A PIEL  

La experiencia de la doctora Carmen Rosa León Cuevas le permite emitir criterios autorizados, y a simple vista demuestra, también, su amor hacia María Milagros. En medio de las piruetas protagonizada por la bebé ante el flash continuo de la cámara alude a la rápida recuperación manifestada por su pequeña paciente.

«No existen afecciones oftalmológicas ni de otra índole. Tampoco registra displasia broncopulmonar, y los exámenes específicos descartan irregularidades neurológicas».

Y es que el método alternativo Piel a piel posibilita, además de una rehabilitación integral, el reforzamiento del vínculo entre madre e hija. Algo novedoso que comenzó a aplicarse hace más de 30 años en Colombia, y ofrece resultados incalculables.

«En Cuba lleva 12 años de implantado. Comenzó en Pinar del Río y a Villa Clara llegó en 2007. Constituye un recurso alternativo para educar  a las madres en la crianza de los menores mediante charlas educativas, mientras contribuimos a la rehabilitación de los infantes con ejercicios fisioterapéuticos, y a recuperar ese tiempo de separación filial debido a la gravedad.», sustenta quien está al frente de dicha sección en la principal institución materna de la provincia.

Una unidad acondicionada con importantes recursos tecnológicos y de confort posibilita desplegar dicha variante conocida como el «método canguro» dado el acercamiento de estas especies a sus crías a través de las marsupias.

Esta historia anuncia su punto final. Apenas falta una libra para el egreso hospitalario y proceder al encuentro familiar en la Villa Blanca. Atrás quedan las horas kilométricas, las angustias y desvelos que el talento profesional, en primer orden, secundado por los adelantos científicos, y la persistencia materna, influyeron a fin de que el milagro de la vida abrazara por siempre las esperanzas de María Milagros.

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