Blogia
soyquiensoy (Ricardo R. González)

La Habana atrapa, seduce e inspira a 491 años de su fundación

La Habana atrapa, seduce e inspira a 491 años de su fundación

Por Teresa de Jesús Torres Espinosa

A la caída de la tarde de este 15 de noviembre, cientos de habaneros y visitantes de otras latitudes comenzarán su andar hacia El Templete para cumplir el ritual de rondar en silencio tres veces la mítica ceiba, y, abrazados a ella, pedir igual cantidad de deseos a San Cristóbal, santo patrón de La Habana. Allí el Dr. Eusebio Leal Spengler dedicará unas palabras a la ciudad, al tiempo que evocará el acto fundacional del 16 de noviembre de 1519 cuando, en ese mismo escenario, también a la sombra de un árbol, se celebraron la primera misa y el primer cabildo.

Ha llegado La Habana a su cumpleaños 491. Como ya es tradicional, la ceremonia se inició a las seis de la tarde de este lunes desde el Museo de la Ciudad, antiguo Palacio de los Capitanes Generales. La peregrinación estará encabezada por el propio Historiador de la Ciudad y niños del proyecto Aulas-Museos del Centro Histórico, quienes trasladarán las mazas del Cabildo hasta el monumento neoclásico que, erigido en 1828, dialoga perennemente con el árbol más venerado de Cuba.

Primero aldea, luego villa y más tarde ciudad, la saltarina urbe se asentó inicialmente en el sur, cercana a la zona del Surgidero de Batabanó, y posteriormente sus pobladores se movieron en busca de mejores terrenos. En ese sentido se habla de establecimientos en el área de Puentes Grandes, en la desembocadura del río Almendáriz (actual Almendares), hasta su ubicación definitiva en 1519, muy cerca de la bahía.

Aunque hoy no es un paraíso, el sitio donde en tiempos pasados gobernó el cacique Habaguanex apuesta por su revitalización continua, y en esa aventura de renovación intervienen resueltamente sus moradores -actores y beneficiarios de un amplio y diverso proyecto sociocultural-, quienes aspiran a mantenerla siempre como un espacio vivo que cautiva a todo el que recorre sus plazas, parques y atractivos entornos, con edificaciones donde se mezclan de manera armoniosa estilos, épocas, tradiciones culturales… todo un vasto y atrayente patrimonio de enorme valor.

“Para esta ciudad -con nombre de mujer- no habrá muerte ni olvido. Y es que en ella habita la poesía, la promesa de eternidad que le dio sentido a todas y cada una de las generaciones que fueron moldeando sus espacios urbanos, sus monumentos, sus calles”, auguró Leal hace un tiempo, con motivo de otro aniversario de la añeja urbe, que ha acogido cuantiosos actos heroicos y es cuna de innumerables celebridades.

La ciudad de las columnas, como la bautizara Alejo Carpentier, hoy atrapa, seduce y es motivo de inspiración de poetas, cantores, escritores… Este 16 de noviembre, cuando La Habana luce oronda su corona de laurel de 491 años, los lugareños, en merecida fiesta, repiten el pegajoso estribillo de la popular tonada compuesta por uno de sus tantos enamorados, el trovador Gerardo Alfonso: Habana, mi gran Habana / Costumbre de darle una vuelta a la ceiba de noche / Y fiestas en casas de barrios modernos y pobres / de gente noble…

(Publicado por la Dirección de Patrimonio Cultural)

0 comentarios