20140614013132-iker-casillas.gif

La derrota de cualquier escuadra deportiva es posible, pero lo atronador en esta jornada de viernes dentro de la Copa Mundial de Fútbol Brasil 2014 fueron los cinco balonazos propiciados por los holandeses contra solo uno del equipo español.

No resultó una jornada de quilates para los muchachos comandados por Vicente del Bosque, mas una piedra en el camino jamás podrá eclipsar la valía de un team que ha sudado bastante su camiseta y constituye el campeón del universo en la actualidad.

De inmediato comenzaron los comentarios, unos justificativos y otros aplastantes, mas bien estos últimos me dejan el tufillo de detractores acérrimos que tratan de opacar las indiscutibles cualidades de España en el más universal de los deportes.

Comienzo a leer muchos oprobios contra Iker; sin embargo, ahora no se piensa en todo lo que le ha dado al conjunto. También se olvidan palmarés y distinciones, y el hecho real de que momentos malos los tiene cualquiera y nadie sabe que ocurre en algo tan esencial como son las coyunturas humanas.

Me parece muy precipitado y prematuro hacer vaticinios sobre si Iker Casillas debe abandonar ya su vida activa, o que si incluyeron en la nómina a jugadores que no debían estar en el conjunto, y otros que, desde ya, opinan que los ibéricos debían recoger sus maletas y marchar a España.

La Copa apenas inicia. Falta un largo camino por recorrer, y me parecieron muy acertadas las palabras de su director técnico cuando minutos después del desenlace Del Bosque se pronunció por tratar de borrar lo ocurrido —aunque resulte imposible— y salir a la cancha a darlo todo en los próximos encuentros.

En cuanto a Iker, es cierto que pudiera constituir su jornada más deprimente en los últimos tiempos. A lo mejor la peor de todas, que por momentos se le vio descoordinado, y que no parecía el mismo de siempre en el dominio del terreno. Nadie lo pone en dudas, pero no es menos valedero que sobre sus espaldas pesa, también, la fusta desmedida de los aficionados y sobre todo de quienes no lo son tanto.

No digo que el partido resultó de excelencia para España. Sería ridículo y risible. Holanda estuvo mejor, y lo demostró ante un contrario que cometió imprecisiones, y perdió múltiples oportunidades, mas una piedra en el camino junto a una veintena o más tropezones no significa el ocaso ni la debilidad de una potencia arraigada en la disciplina.

Me sorprendió la derrota, no lo oculto…En mi mente estaba celebrar el triunfo, mas de los vendavales se sale y dejan certeras experiencias para reencontrar el camino.
Es la modesta opinión de quien escribe que sigue admirando, a pesar de los pesares, la futbolística española, y considera al señor Iker Casillas entre los mejores porteros de toda la historia.

Ánimo Iker, aunque una nube gris trató de manchar tu gloria.

También puede ver este material en:

http://ricardosoy.wordpress.com

https://twitter.com/cibergonza