Frases Martianas
«Las puertas de cada nación deben estar abiertas a la actividad fecundante y legítima de todos los pueblos»
(Informe en la Comisión Monetaria Internacional Americana. Washington, marzo 30 de 1891. O.C. 6:153)
«Las puertas de cada nación deben estar abiertas a la actividad fecundante y legítima de todos los pueblos»
(Informe en la Comisión Monetaria Internacional Americana. Washington, marzo 30 de 1891. O.C. 6:153)
«Las niñas deben saber lo mismo que los niños, para poder hablar con ellos como amigos cuando vayan creciendo»
(A los niños que lean La Edad de Oro. La Edad de Oro, Número 1. Mueva York, julio de 1889. O.C. 18: 303)
«La dignidad, nunca más alta ni firme (…) ni aún para buscarle los crespos seguros, a la ignorancia osada o al desdén ridículo»
(La Verdad. Patria. Edición 137. Nueva York, noviembre 17 de 1894. O.C. 5: 57)
«En un pueblo, hay que tener las manos sobre el corazón del pueblo»
(Juntos, y el Secretario. Patria. Edición 11. Nueva York, mayo 21 de 1892. O.C. 1: 451.)
«Toda tensión prolongada es falsa. Nada falso es duradero ni útil»
(Cuaderno de Apuntes, número 7. 1891. O.C. 21: 227)
«La capacidad de amar es el verdadero pergamino de nobleza de los hombres»
(Fragmentos 304. S/F. O.C. 22: 210.)
¿Y por dónde hemos de empezar a estudiar, sino por nosotros mismos?
(Carta a Muy muy querido Rafael Serra. Nueva York, octubre 8 de 1890. O.C. 20: 373; EJM. II: 221)
«La patria se cimenta sobre un único sostén: los hombres de pensamiento propio»
(Correspondencia particular para El Partido Liberal. El Partido liberal México, julio 13 de 1886. Nueva York, junio 28 de 1886. Otr. Cró, de N.Y., p.43)