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soyquiensoy (Ricardo R. González)

Cinco por Los Cinco

Cinco por Los Cinco

A los amigos que desde todas partes del mundo luchan por la justicia,

Este sábado 5 de Marzo envíe un fax, escriba un correo electrónico, llame por teléfono y/o envíe un telegrama para demandar al Presidente Obama que libere a los 5 Patriotas Cubanos presos en EEUU por defender la vida.

Exijamos al Presidente Obama, que haciendo uso de las facultades que le confiere la Constitución de los EEUU, como abogado, como padre, como hijo, como esposo, como persona decente, amante de la justicia, como Premio Nobel de la Paz, ponga FIN A ESTA COLOSAL INJUSTICIA Y  QUE LIBERE A LOS 5 AHORA!!!

Youtube "el dia 5 de cada mes por los 5"

http://www.youtube.com/watch?v=zh3pmsVqufU

DIFERENTES FORMAS DE COMUNICARSE CON LA CASA BLANCA

Por teléfono: 202-456-1111

Nota: Debido a que el 5 de marzo es sábado, deje su mensaje en el contestador, o haga su llamada telefónica el lunes 7 de febrero desde las 9 de la mañana a las 5 de la tarde.

Si llama desde fuera de los EEUU, marque el Código Internacional del respectivo país + 1 (Código de EEUU) 202.456.1111

Por fax: 202 456-2461

Si envía un fax desde fuera de los EEUU, marque el Código Internacional del respectivo país + 1 (Código de EEUU) 202-456.2461

Por correo electrónico: HTTP://WWW.WHITEHOUSE.GOV/CONTACT

Instrucciones para las personas que no pueden leer en Ingles para enviar un correo electrónico al Presidente Obama

Solo debe llenar las preguntas que contienen un asterisco (*)  

•             Donde dice First Name escriba su nombre

•             Donde dice Last Name escriba su apellido

•             Donde dice E-mail escriba su correo electrónico

 

IMPORTANTE: "Type" no tiene asterisco pero DEBE hacer clic en "Internacional" para poder continuar.

•             Donde dice Country escriba su País

•             Donde dice Subject: elija "Foreign Policy"

•             Donde dice Message escriba su mensaje pero no sobrepase los 2.500 caracteres.

Al final escriba textualmente la frase que aparece en la pantallita donde dice "type the two words" dejando un espacio entre las dos palabras

Para enviar el mensaje debe hacer clic en Submit

Para enviar un telegrama

President Barack Obama

The White House

1600 Pennsylvania Ave, NW

Washington, DC 20500

EE.UU.

ESTA ACCIÓN COLECTIVA SOLO PODRÁ SER EFECTIVA SI PERSONAS DE LOS EEUU Y DE TODAS PARTES DEL MUNDO, LLAMAN POR TELEFONO, O ENVIAN FAXES, CORREOS ELECTRONICOS O TELEGRAMAS, EL DIA 5 DE CADA MES. SI NADIE RESPONDE EL TELÉFONO DEJE UN MENSAJE.

¡JUNTOS PODEMOS  LOGRARLO!

Comienza en Cuba juicio contra estadounidense Alan Gross

Comienza en Cuba juicio contra estadounidense Alan Gross

La primera jornada del juicio contra el ciudadano estadounidense Alan Phillip Gross comenzó hoy en la Sala de Delitos contra la Seguridad del Estado del Tribunal Provincial Popular de La Habana.

De acuerdo con una nota oficial difundida aquí, a Gross se le acusa de “actos contra la Independencia o la integridad territorial del Estado”.

Durante esta primera jornada del juicio, el acusado hizo declaración libre y respondió preguntas del fiscal, de la defensa y del tribunal sobre los hechos que se le imputan.

La nota consigna que los testigos depusieron y contestaron interrogantes formuladas por las partes, al tiempo que inició la práctica de la prueba pericial.

Entre otros asistentes, estuvieron presentes en la vista oral la esposa de Gross, abogados norteamericanos y representantes consulares de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana.

El juicio proseguirá este sábado con la continuación de la práctica de la prueba documental, pericial y testifical, las declaraciones del instructor y los informes conclusivos del fiscal y la defensa.

(Con información de Prensa Latina)

 

Reflexiones de Fidel (La Guerra inevitable de la OTAN) (Segunda parte)

Reflexiones de Fidel (La Guerra inevitable de la OTAN) (Segunda parte)

Tomado de CubaDebate

Cuando Gaddafi, coronel del ejército libio, inspirado en su colega egipcio Abdel Nasser, derrocó al Rey Idris I en 1969 con solo 27 años de edad, aplicó importantes medidas revolucionarias como la reforma agraria y la nacionalización del petróleo.  Los crecientes ingresos fueron dedicados al desarrollo económico y social, particularmente a los servicios educacionales y de salud de la reducida población libia, ubicada en un inmenso territorio desértico con muy poca tierra cultivable.

Bajo aquel desierto existía un extenso y profundo mar de aguas fósiles. Tuve la impresión, cuando conocí un área experimental de cultivos, que aquellas aguas, en un futuro, serían más valiosas que el petróleo.

La fe religiosa, predicada con el fervor que caracteriza a los pueblos musulmanes, ayudaba en parte a compensar la fuerte tendencia tribal que todavía subsiste en ese país árabe.

Los revolucionarios libios elaboraron y aplicaron sus propias ideas respecto a las instituciones legales y políticas, que Cuba, como norma, respetó.

Nos abstuvimos por completo de emitir opiniones sobre las concepciones de la dirección libia.

Vemos con claridad que la preocupación fundamental de Estados Unidos y la OTAN no es Libia, sino la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe que desean impedir a cualquier precio.

Es un hecho irrebatible que las relaciones entre Estados Unidos y sus aliados de la OTAN con Libia en los últimos años eran excelentes, antes de que surgiera la rebelión en Egipto y en Túnez.

En los encuentros de alto nivel entre Libia y los dirigentes de la OTAN ninguno de estos tenía problemas con Gaddafi. El país era una fuente segura de abastecimiento de petróleo de alta calidad, gas e incluso potasio. Los problemas surgidos entre ellos durante las primeras décadas habían sido superados.

Se abrieron a la inversión extranjera sectores estratégicos como la producción y distribución del petróleo.

La privatización alcanzó a muchas empresas públicas. El Fondo Monetario Internacional ejerció su beatífico papel en la instrumentación de dichas operaciones.

Como es lógico, Aznar se deshizo en elogios a Gaddafi y tras él Blair, Berlusconi, Sarkozy, Zapatero, y hasta mi amigo el Rey de España, desfilaron ante la burlona mirada del líder libio. Estaban felices.

Aunque pareciera que me burlo no es así; me pregunto simplemente por qué quieren ahora invadir Libia y llevar a Gaddafi a la Corte Penal Internacional en La Haya.

Lo acusan durante las 24 horas del día de disparar contra ciudadanos desarmados que protestaban. ¿Por qué no explican al mundo que las armas y sobre todo los equipos sofisticados de represión que posee Libia fueron suministrados por Estados Unidos, Gran Bretaña y otros ilustres anfitriones de Gaddafi?

Me opongo al cinismo y a las mentiras con que ahora se quiere justificar la invasión y ocupación de Libia.

La última vez que visité a Gaddafi fue en mayo de 2001, 15 años después de que Reagan atacó su residencia bastante modesta, donde me llevó para ver cómo había quedado. Recibió un impacto directo de la aviación y estaba considerablemente destruida; su pequeña hija de tres años murió en el ataque: fue asesinada por Ronald Reagan. No hubo acuerdo previo de la OTAN, el Consejo de Derechos Humanos, ni el Consejo de Seguridad.

Mi visita anterior había tenido lugar en 1977, ocho años después del inicio del proceso revolucionario en Libia. Visité Trípoli; participé en el Congreso del Pueblo libio, en Sebha; recorrí los primeros experimentos agrícolas con las aguas extraídas del inmenso mar de aguas fósiles; conocí Bengasi, fui objeto de un cálido recibimiento. Se trataba de un país legendario que había sido escenario de históricos combates en la última guerra mundial. Aún no tenía seis millones de habitantes, ni se conocía su enorme volumen de petróleo ligero y agua fósil. Ya las antiguas colonias portuguesas de África se habían liberado.

En Angola habíamos luchado durante 15 años contra las bandas mercenarias organizadas por Estados Unidos sobre bases tribales, el gobierno de Mobutu, y el bien equipado y entrenado ejército racista del apartheid. Éste, siguiendo instrucciones de Estados Unidos, como hoy se conoce, invadió Angola para impedir su independencia en 1975, llegando con sus fuerzas motorizadas a las inmediaciones de Luanda. Varios constructores cubanos murieron en aquella brutal invasión. Con toda urgencia se enviaron recursos.

Expulsados de ese país por las tropas internacionalistas cubanas y angolanas hasta la frontera con Namibia ocupada por Sudáfrica, durante 13 años los racistas recibieron la misión de liquidar el proceso revolucionario en Angola.

Con el apoyo de Estados Unidos e Israel desarrollaron el arma nuclear. Poseían ya ese armamento cuando las tropas cubanas y angolanas derrotaron en Cuito Cuanavale sus fuerzas terrestres y aéreas, y desafiando el riesgo, empleando las tácticas y medios convencionales, avanzaron hacia la frontera de Namibia, donde las tropas del apartheid pretendían resistir. Dos veces en su historia nuestras fuerzas han estado bajo el riesgo de ser atacadas por ese tipo de armas: en octubre de 1962 y en el Sur de Angola, pero en esa segunda ocasión, ni siquiera utilizando las que poseía Sudáfrica habrían podido impedir la derrota que marcó el fin del odioso sistema. Los hechos ocurrieron bajo el gobierno de Ronald Reagan en Estados Unidos y Pieter Botha en Sudáfrica.

De eso, y de los cientos de miles de vidas que costó la aventura imperialista, no se habla.

Lamento tener que recordar estos hechos cuando otro gran riesgo se cierne sobre los pueblos árabes, porque no se resignan a seguir siendo víctimas del saqueo y la opresión.

La Revolución en el mundo árabe, que tanto temen Estados Unidos y la OTAN, es la de los que carecen de todos los derechos frente a los que ostentan todos los privilegios, llamada, por tanto, a ser más profunda que la que en 1789 se desató en Europa con la toma de la Bastilla.

Ni siquiera Luis XIV, cuando proclamó que el Estado era él, poseía los privilegios del Rey Abdulá de Arabia Saudita, y mucho menos la inmensa riqueza que yace bajo la superficie de ese casi desértico país, donde las transnacionales yankis determinan la sustracción y, por tanto, el precio del petróleo en el mundo.

A partir de la crisis en Libia, la extracción en Arabia Saudita se elevó en un millón de barriles diarios, a un costo mínimo y, en consecuencia, por ese solo concepto los ingresos de ese país y quienes lo controlan se elevan a mil millones de dólares diarios.

Nadie imagine, sin embargo, que el pueblo saudita nada en dinero. Son conmovedores los relatos de las condiciones de vida de muchos trabajadores de la construcción y otros sectores, que se ven obligados a trabajar 13 y 14 horas con salarios miserables.

Asustados por la ola revolucionaria que sacude el sistema de saqueo prevaleciente, después de lo ocurrido con los trabajadores de Egipto y Túnez, pero también por los jóvenes sin empleo en Jordania, los territorios ocupados de Palestina, Yemen, e incluso Bahrein y los Emiratos Árabes con ingresos más elevados, la alta jerarquía saudita está bajo el impacto de los acontecimientos.

A diferencia de otros tiempos, hoy los pueblos árabes reciben información casi instantánea de los sucesos, aunque extraordinariamente manipulada.

Lo peor para el estatus quo de los sectores privilegiados es que los porfiados hechos están coincidiendo con un considerable incremento de los precios de los alimentos y el impacto demoledor de los cambios climáticos, mientras Estados Unidos, el mayor productor de maíz del mundo, gasta el 40 por ciento de ese producto subsidiado y una parte importante de la soya en producir biocombustible para alimentar los automóviles. Seguramente Lester Brown, el ecologista norteamericano mejor informado del mundo sobre productos agrícolas, nos pueda ofrecer una idea de la actual situación alimentaria.

El presidente bolivariano, Hugo Chávez, realiza un valiente esfuerzo por buscar una solución sin la intervención de la OTAN en Libia. Sus posibilidades de alcanzar el objetivo se incrementarían si lograra la proeza de crear un amplio movimiento de opinión antes y no después que se produzca la intervención, y los pueblos no vean repetirse en otros países la atroz experiencia de Iraq.

Final de la Reflexión.

Fidel Castro Ruz

Marzo 3 de 2011

10 y 32 p.m.

Reafirma la FMC de Villa Clara condición de Vanguardia en el país

Reafirma la FMC de Villa Clara condición de Vanguardia en el país

Concepción Campa Huergo, integrante del Buró Político del Partido, entrega a Alicia Camila Campos Pérez, el diploma acreditativo.

Por Ricardo R. González

Las féminas villaclareñas representan el 41 % del total de dirigentes en la provincia, y el hecho de realizar estas funciones con disciplina y responsabilidad encomiables integró el aval que le valió a la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) para retener la condición de Vanguardia en la emulación nacional.

«No se trata de sobrepasar a los hombres, si no de ejercer idénticos derechos y posibilidades a la hora de asumir cargos decisores», precisó Alicia Camila Campos Pérez, máxima representante femenina en el territorio.

Otro factor influyente en el lauro —ganado por segundo año consecutivo— correspondió al trabajo sostenido de las 17 Casas de Orientación a la Mujer y la Familia, como iniciativa que vio la luz en Villa Clara a principio de los años 90.

Estas dependencias propician ayuda profesional a problemáticas de la vida contemporánea relacionadas con las mujeres, su entorno familiar, los jóvenes y adolescentes, así como aspectos concernientes a la pareja, la educación y la formación de los hijos.

Aparecen, también, las consultorías individuales de ITS-VIH-SIDA o aquellas relacionadas con las adicciones, la educación sexual, o programas de adiestramiento con nociones de peluquería, corte y costura, aprendizaje de idiomas, cosmetología, y cursos de vialidad y tránsito, entre otros.

Sobresalió, además, el fortalecimiento de bloques y delegaciones, la participación femenina en tareas económicas, políticas y sociales, sin excluir el aporte esencial a las diversas vertientes que inciden en la producción de alimentos y en la sustitución de importaciones, así como en las labores de higienización.

No se descuida el trabajo de prevención y atención social en el año de importantes aniversarios ejemplificados en el cumpleaños 51 de la organización femenina, las cinco décadas de la victoria de Girón, los preparativos para el Sexto Congreso del Partido, y la gesta heroica de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

«Con 2 que se quieran» Mirtha Ibarra (Parte I)

«Con 2 que se quieran» Mirtha Ibarra (Parte I)

“Mi casa está llena de Titón”

Amaury. Muy buenas noches, estamos en Con 2 que se quieran, aquí, en el corazón de Centro Habana, en Prado y Trocadero, en el barrio de Lezama, en los legendarios Estudios de Sonido del ICAIC.

Hoy con la presencia extraordinaria, con su belleza, de una de las más grandes actrices que ha dado Cuba, de las mujeres más hermosas que tiene el cine hispanoamericano, una gran amiga,Mirtha Ibarra, bienvenida, Mirtha.

Mirtha. Gracias por esos elogios.

Amaury. Gracias por aceptar venir a estar en el programa. La entrevista no es cronológica, entonces vamos a empezar a hablar de un tema que yo creo que es de los más importantes en tu vida, y es de tu hijo Saulius, porque yo no tengo claro, yo sé que tú te ganaste una beca en un momento determinado y te fuiste a París.

Mirtha. La historia de París viene porque yo me caso con un francés en el año 67, todavía estaba becada en la Escuela Nacional de Arte.

Amaury. Ah, eras una muchacha todavía.

Mirtha. Estaba en el último año de la escuela y mi hijo nace en el 70, y por circunstancias personales, problemas familiares de mi marido que falleció su padre, pues decidimos ir a París, Saulius tenía dos meses.

Amaury. Pero en esa época fue cuando estudiaste en la Escuela Internacional de Teatro de París.

Mirtha. Sí, exacto, estando allí conseguí una beca para la Escuela Internacional de Teatro, París Ocho. Después con Perineti también.

Amaury. ¿Y cómo es Saulius como hijo? ¿Cómo eres tú como madre?

Mirtha. Yo como madre no soy nada autoritaria, yo creo. Me parece, sería bueno que él hablara, pero yo no me siento una madre autoritaria ni que impone. Trato de inmiscuirme lo menos posible en la relación amorosa de mi hijo y por eso me quiere tanto mi nuera. Tengo un nieto de 10 años, y con él, bueno, trato de aconsejarlo como lo hace toda madre cada vez quevemos que pierde un poco de tiempo en su vida.

Amaury. Pero él es muy dulce.

Mirtha. Muy dulce, él es muy dulce, aunque yo creo que es más dulce con todo el mundo que conmigo, yo no sé, siempre hay esa relación entre madre e hijo que es diferente.

Amaury. Es que ustedes parecen hermanos.

Mirtha. Ah, sí

Amaury. Mirtha, tú has hecho mucho teatro. Yo recuerdo Weekend en Bahía, de Alberto Pedro, y recuerdo Tiene la palabra el camarada Mauser. ¿Qué significan en tu vida Raquel Revuelta, Vicente Revuelta y Teatro Estudio?

Mirtha. Realmente tengo que decirte que poca cosa porque yo hice algunas obras en Teatro Estudio, pero en un momento determinado tomé una decisión en mi vida, yo siempre he sido una persona que arriesga, y yo dije: es mejor ser cabeza de ratón que cola de león, y en este caso, en Teatro Estudio había las grandes divas ya y yo recién empezaba, cuando vine de París y decidí irme para el Bertolt Brecht, después me fui para el teatro de Tito Junco, y, por supuesto, ahí hacía personajes protagonistas. Hice Tema para Verónica, hice… es que hice muchas, hice Obba y Changó, de protagonista, hice montones de obras con el grupo de Tito y con el Bertolt Brecht.

Amaury. Y televisión, televisión en Cuba ¿qué fue lo primero?

Mirtha. Televisión fue El hombre que vino con la lluvia, creo, no sé si fue lo primero.

Amaury. Sí, sí, o Pasos hacia la montaña ¿cuál fue?

Mirtha. Pasos hacia la montaña también, pero realmente lo que me marcó en esa época fue El hombre que vino con la lluvia, porque era un personaje muy interesante, muy lindo, una especie de Doña Bárbara, yo siempre digo una Doña Bárbara cubana, de estas mujeres de machete, de vivir sola, con su soledad; le habían matado su marido, y gustó mucho, Gertrudis San Juan, se llamaba, recuerdo y  fue una novela que a la gente le gustó mucho la siguió mucho. En aquella época había pocos casetes, se grabó otra cosa encima y de aquello no quedó absolutamente nada.

Amaury. Tú has hecho mucha televisión en España.

Mirtha. Bueno, mucha no, hice una telenovela seis meses, La verdad de Laura, pero no bastante.

Amaury. Una telenovela seis meses al aire es mucho tiempo. ¿La ponían a diario?

Mirtha. Tres veces a la semana.

Amaury. ¿Por qué has hecho poca televisión aquí en Cuba? ¿Por qué no has querido, por qué no te han ofrecido?

Mirtha. No, quizás por circunstancias, que no he estado aquí o no me han propuesto algo interesante. Hace tiempo que no me proponen realmente nada. Y tampoco me gusta involucrarme en proyectos a largo plazo porque si me sale una película, para mí, en primer lugar está el cine, es donde me siento más realizada y es el que menos estrés me crea. La televisión me crea mucho estrés y aún más el teatro. Entonces yo prefiero el cine, porque el cine tiene esa posibilidad, primero, que tú te sientes como que tienes un público que son todos los técnicos y segundo, que si estás mal, te dicen: corten. Y eso te relaja muchísimo, eso te da una tranquilidad espiritual increíble.

Amaury. Pero la televisión grabada también.

Mirtha. La televisión también, pero bueno, por ejemplo, esta telenovela que hice donde de pronto tenía que hacer veinte escenas de textos diarias, o veintitres escenas, con el texto aprendido.

Amaury. Ah, bueno, porque en España no se trabaja con apuntadores.

Mirtha. No, no, nosotros no quisimos, nadie del elenco quiso trabajar con el, ¿cómo le llaman a eso?, el pinganillo.

Amaury. Sí, le dicen de varias formas.

Mirtha. Una palabrita…

Amaury. Aquí por Latinoamérica le dicen chícharo.

Mirtha. Allá le dicen el pinganillo.

Amaury. El pinganillo, bueno, andar con un pinganillo en un oído debe ser una cosa…

Mirtha. …Es horrible, porque te están diciendo: vete para la ventana, mira, responde tal cosa. Nadie quiso, los mexicanos probaron…

Amaury. …Ah porque te dicen también los movimientos.

Mirtha. Todo, los mexicanos probaron. El director que era mexicano, probó y nosotros no aceptamos. Ese director se fue enseguida después.

Amaury. No pudo usar el pinganillo.

Mirtha.  No, ninguno aceptó y él, después salió.

Amaury. Hay una cosa más delicada, tú eres una mujer bellísima, bellísima, sobrecoge tu belleza.

Mirtha. Ay, chico, por favor.

Amaury. Sí, te lo digo en serio. Ahora, yo me pregunto: esa belleza, aparte de que viene congénita, viene de tu familia y todo eso, ¿tú la ejercitas, tú te cuidas, manejas una alimentación adecuada, haces ejercicios?

Mirtha. Yo trato de hacerlo, pero no por la belleza, sino por un problema de sentirme sana, ¿no?. Yo, hay algo a lo que que le tengo miedo y es a la vejez, pero le tengo miedo a la vejez por la pérdida de memoria y por la imposibilidad de valerme por mí misma. Son dos cosas a las cuales le temo, entonces, me gusta ejercitarme, caminar, hacer ejercicios, por eso, porque me parece que si me veo imposibilitada de hacer determinadas cosas, sí para mí sería terrible.

Amaury. Qué peso sería el idóneo para… ¿Cuánto tú pesas?

Mirtha. Yo ahora estoy pasada de peso.

Amaury. No, no, no, porque ahora no estás filmando. Pero ¿cuánto engorda?, la gente no lo sabe, pero es bueno explicárselo, ¿cuánto engorda una cámara de cine?

Mirtha. El cine como 10 libras, que son como 5 kilos, más o menos.

Amaury. Cuando tú ves esas actrices que se ven escuálidas en cámaras, están para talleres, quiero decir.

Mirtha. Sí.

Amaury. Háblame de tu familia. ¿Dónde naciste? ¿De dónde tú saliste? ¿De dónde salió esta belleza?

Mirtha. Bueno, yo nací en un pueblo que se llama San José de Las Lajas, que está cerca del Cotorro, de Cuatro Caminos. Mi madre era despalilladora de tabacos. Mi padre trabajaba en una fundición y a veces montaba tanques. A veces tenía trabajos esporádicos. En la fundición ya era un trabajo fijo. Y bueno, pues una casa humilde, linda, de esas casas de tejas con canal, donde nos bañábamos cuando había aguaceros, debajo del chorro de la canal. Y con mucha educación.

Y eso siempre te hace pensar en que la cultura no tiene nada que ver con la educación. Porque hay tanta gente culta mal educada. Y mis padres yo creo que tendrían tercero grado o cuarto grado, aunque mi mamá con un tercer grado lo que tenía en matemáticas en la cabeza era… Le daba un dinero mi padre y cuando venía le decía: tanto de frijoles, tanto de… el vuelto. Era una matemática increíble. Pero les agradezco eso, que los tres somos muy educados.

Amaury. Tú y tus dos hermanos.

Mirtha. Y mis dos hermanos, nosotros tenemos una relación muy fraternal, muy, y al mismo tiempo muy respetuosa, pero nos queremos muchísimo, entrañablemente, nos ayudamos muchísimo, pero siempre con un respeto. Y ahora uno siente que todo eso se ha perdido, se ha perdido la educación, hay una vulgaridad que está tomando camino y  terreno cada día más, y eso a uno lo hace sentirse muy mal.

Amaury. ¿Tus padres no viven?

Mirtha. No, ninguno de los dos.

Amaury. Por lo que me cuentas, tuviste una infancia feliz.

Mirtha. Una infancia muy linda, muy querida y mis padres se llevaban muy bien, cada vez que oían un danzón, se paraban en la sala a bailar.

Amaury. ¿Tú bailas?

Mirtha. Me encanta el baile, sí.

Amaury. ¿Pero te gusta bailar?

Mirtha. Me gusta bailar, yo siento que el baile es una terapia para mí. Me libera energía, me libera energías negativas, yo pienso.

Amaury. Y es un buen ejercicio también.

Mirtha. Claro. Lo que pasa es que bueno, me gusta mucho bailar en fiestas privadas, no me gusta mucho ir a lugares de música, ni esas cosas, no me gusta ir a los night clubs ni nada de eso. Yo creo que cada cosa en la vida tiene su momento y su edad.

Amaury. Alguna vez fuiste fiestera de la noche.

Mirtha. Sí, cómo no, de clubs, nocturna y de 4 y 5 de la mañana, las 6. Recuerdo que llegaba a San José de las Lajas, mi madre era la chaperona de todo un grupo de becados; que todas las madres decían, vayan con la mamá de Mirtha. Mi madre nos traía para acá a La Gruta y a otros lugares.

Amaury. Yo hice una lista de algunas películas: La última cena, que hiciste ahí una escena pequeña.

Mirtha. Pequeña, yo siempre he dicho que ese personaje prácticamente no existía, pero en ese caso creo que fue la única vez que Titón creó un personaje pequeño, para estar juntos en Matanzas y que yo no estuviera ahí como una carga, pululando por ahí sin hacer nada.

Amaury. ¿Cómo fue que conociste a Titón? A Tomás Gutiérrez Alea, para el público que puede no saberlo.

Mirtha. Bueno, pues lo conocí estando casada, en una fiesta. Ya esta historia yo la hice en el libro.

Amaury. Sí, está en el libro, pero no está en la televisión y yo quiero que la cuentes en la televisión.

Mirtha. Y entonces llegué a esa fiesta, donde estaba Antonio Saura, el pintor, Mercedes… había un grupo de intelectuales y me lo presentaron, yo me fui a la cocina a hacerme un trago y, sentí que unos brazos me atrapaban y trataban de besarme apasionadamente. Yo me molesté, me pareció un atrevimiento y me molesté al punto que me fui de  la fiesta. Llegué a mi casa y mi marido me dijo: ¿Y qué te pasó? Que un atrevido ahí que me acaban de presentar, Titón, un director de cine, me acaba de coger para besarme.

Dos días después él vino a excusarse y a decirme que que había tomado demasiado, que lo disculpara, que ese no era su comportamiento habitual. De todas maneras yo siempre digo que Titón se anotó unos puntos, porque uno no está acostumbrado a que un hombre te tome por el brazo y de pronto quiera besarte. Eso tiene su charme de todas maneras.

Amaury. ¿Cómo siguió esa relación? Después que se disculpó ¿qué pasó?

Mirtha. Bueno, pues me pidió mi opinión sobre una película, estaba buscando una actriz, no sé, le di té, se fue, se fue. Y recuerdo que mi marido el francés, me preguntó: ¿Quién estaba ahí? Y le dije: el director de cine que te conté. Oh, ese tipo sí me parece peligroso. Él era un francés muy francés, pero había mucha comunicación entre nosotros porque me parece que la fidelidad es eso, comunicación y honestidad, ¿no? Y yo soy una persona muy fiel. Muy fiel con mis maridos y muy fiel con mis amigos.

Amaury. Pero después, según lo que yo leí en el libro, después Titón fue otra vez, insistió y te llamó.

Mirtha. No, no, no, eso fue después. Yo me fui a París, y vine tres años después y un día que salía del teatro, él me estaba esperando, me pidió la dirección, me preguntó si yo estaba sola, le dije que sí, insistió en que si era completamente sola. Le dije que sí, y se apareció donde yo vivía, se apareció muy lindo, con un jean, un pulóver negro de invierno, se acostó en una hamaca que yo tenía brasilera, él estaba practicando todo el tiempo la seducción de una manera muy sutil. De pronto dijo: me voy. Digo yo: pero este hombre. Entonces yo me cuestioné y dije: yo no entiendo esta visita tan rápida, no, ¿por qué se ha ido? Y entonces llamé a una amiga y le dije: mira, pregúntame si es gay o si está casado. Esas son para mí dos impedimentos porque no me interesa entrar en una relación tan problemática.

Y entonces ella vino y me dijo: nada, hombre libre, luz verde, este es el teléfono. Y ahí yo lo invité para el 31 de diciembre que viniera a mi casa que había una fiesta.

Después en el Parque Lenin tuvimos un trabajo voluntario el 31 de diciembre, todo cambió y la fiesta se trasladó para la casa de Armando Suárez del Villar. Él no apareció nunca. Yo me fui a las tres de la mañana para la casa y me tocaron a la puerta, yo estaba durmiendo y era Titón.Y ahí es la historia esa que viste del ICAIC y la guardia, que no lo voy a contar.

Amaury. No, está bien, hay que leerse el libro, ya después hablaremos del libro. ¿Y la primera película que tú haces en el cine, cuál es?

Mirtha. Hasta cierto punto.

Amaury. Hasta cierto punto, dirigida por él.

Mirtha. Sí.

Amaury. ¿Cómo fue la relación de trabajo?, ya ustedes eran pareja.

Mirtha. Yo siempre he dicho que esto marcó una pauta, un antes y un después en nuestra relación, que hasta ese momento era una relación muy linda también, pero yo diría que menos profunda, por cuanto cada uno estaba en su área, las áreas no se vinculaban.

Yo hacía teatro, él hacia cine. Me contaba de los proyectos, yo le contaba de la obra que estaba haciendo, pero no, no había esa comunicación en ese sentido. Y a partir de Hasta cierto punto, pues sí realmente comenzó ya una relación… yo hice una investigación en el puerto, y trabajé junto con ellos en las discusiones del guión, ya después de eso, él siempre me daba los guiones, discutíamos los guiones, enriquecíamos cosas… cambió por completo la relación, yo creo que él aprendió, no sé, a valorarme de otra manera también. Yo creo que hizo una valoración diferente de mí.

Claro que esa primera película tampoco fue fácil, en el sentido de que yo tenía mucho miedo, por eso no queríamos vincularnos laboralmente porque Titón tenía un carácter muy difícil, no te voy a decir que Titón era… Titón era una persona muy dulce, pero con un carácter muy fuerte. Y yo le dije: bueno, mira, aquí me tienes que tratar como a una actriz cualquiera, como si tú trabajaras con cualquier otra actriz cubana, respetándome. Siempre cuento la anécdota de cuando le dije: dame otra toma y me dijo: no, esta está muy bien. ¡Ay!, por favor, que me des otra toma. No, no, no, yo estoy muy bien con esta toma.

Y yo me puse a llorar y me metí en el baño a llorar y eso fue… cuando llegué a la casa me dijo: ¿es que tú no sabes que estás muy bien? Yo te estoy diciendo que estás muy bien, pero claro, era mi primera película y yo tenía mucha inseguridad realmente. Mucha, mucha inseguridad.

Amaury. Pero tú no vuelves a encontrarte con él hasta muchos años después -en el cine, quiero decir-, como director porque después estuvo Se permuta, estuvo Plácido. Tú hiciste otras películas, yo tengo aquí.

Mirtha. Sí, yo hice otras películas, hice un montón; Otra mujer, con Daniel. Hice Plácido con Sergio, hice Se permuta con Juan Carlos, hice. Y no volvemos hasta Cartas del parque.

Amaury. Esa es otra película de la que yo quisiera que tú me hablaras. Una película preciosa esa, Cartas del parque.

Mirtha. Una película preciosa y para mí  fue una experiencia muy linda, pero al mismo tiempo muy terrible, porque a mí me descubrieron un cáncer in situ. Yo tuve una operación en ese momento. Inclusive, el corsé que me tenía que poner no lo pude usar, me tuve que poner un refajito, porque estaba acabada de operar. Así y todo, hice la película, pero fue un momento duro. Marucha estaba en el hospital, yo salía del hospital.

Amaury. Marucha es la esposa de Mayito (Mario García Joya), el director de fotografía de la película.

Mirtha. Mayito iba y venía a La Habana todos los días a verla, y bueno, sabes que Marucha murió de lo mismo.

Amaury. Sí, sí.

Mirtha. Las dos estábamos operándonos de lo mismo, lo que Marucha hacía diez años que no se atendía.

Amaury. Una gran fotógrafa.

Mirtha. Y una gente tan querida. Yo cada vez que tenía cualquiera discusión con Titón, recuerdo que Titón tenía ese carácter que te digo, a veces él arrancaba de la casa en el carro. Yo decía: ay Dios mío; madre mía. Y yo daba diez minutos. A los diez minutos yo cogía el teléfono y decía: ¿Ya llegó? Y Marucha me decía: Sí, ya está aquí. Ah, bueno.

Amaury. Entonces, tú sabías para dónde iba.

Mirtha. Sí, y ya yo sentía alivio. Ya, ya llegó, ya está bien, ella le da la terapia ahí y viene para acá.

Amaury. ¿Qué recuerdos tú tienes de la fotógrafa, de Marucha?

Mirtha. Lindísimos recuerdos. Nosotros…

Amaury. Marucha y de su esposo Mario García Joya.

Mirtha. Un lugar donde carenábamos todas las noches Leonardo Acosta, Raúl Martínez, Abelardo Estorino. Ahí se reunían los intelectuales y, como ellos trabajaban de noche, pues ahí estábamos hasta las cuatro de la mañana, cinco de la mañana hablando de arte. Y eran noches inolvidables. Yo te digo que cuando Marucha murió, fue como si, no sé, como si todo se terminara ahí.

Amaury. Pobrecita y murió además en plenitud de su carrera.

Mirtha. Sí señor, sí.

Amaury. Bueno, ¿cuándo aparece Nancy, el personaje de Nancy?

Mirtha. Bueno, Nancy aparece con Chijona en Adorables mentiras, que también fue algo tremendo, porque ensayamos toda la película y cuando íbamos a empezar a filmar, a Isabel (Santos) le da hepatitis y hay que retirar la película y guardarla hasta que Isabel estuviera bien, pero yo adoro esa película, le tengo un amor increíble, por Nancy, porque ese personaje para mí es realmente emblemático, es uno de los que más quiero.

Amaury. Háblame de la escena de Adorables mentiras ¿cómo montaron esa escena donde Isabelita y tú, Isabel Santos, y tú, entran en aquel restaurante y empiezan, supuestamente a hablar en inglés, y van diciéndolo con canciones de los Beatles?

Mirtha. Mira, yo recuerdo que estaba apuntado, pero yo recuerdo coger la lista de todas las canciones y tratar de armar, dentro de las posibilidades, un discurso que tuviera una lógica, por eso le digo: Hellp Me… y organicé una serie de títulos que tuvieran una cierta coherenciaporque me gustaba eso.

Amaury. Y después ¿de quién es la idea, de Senel, me imagino, el guionista, de retomar en Fresa y Chocolate a Nancy? Que Nancy siga su camino en Fresa y Chocolate.

Mirtha. Bueno, yo creo que es de Titón y de Senel, porque realmente ambos hicieron el guión.

«Con 2 que se quieran» Mirtha Ibarra (Parte II)

«Con 2 que se quieran» Mirtha Ibarra (Parte II)

Amaury. El guión de Fresa y Chocolate.

Mirtha. Recuerdo que cuando a mí me lo propusieron yo lo rechacé, porque yo estaba muy contenta con la Nancy de Adorables mentiras y tenía mucho temor que este personaje quedara por debajo en cuanto a David y Diego, que eran personajes tan complejos, tan bien hechos, tan bien escritos y entonces Titón fue quien me convenció, empezó a darme argumentos, de que ese personaje iba a ser tan protagonista como Diego y David, de que no iba a ser un personaje menor. Y bueno, pues me arriesgué.

Inclusive, quiero decirte que, ya después, cuando vino todo el problema de Titón y la operación y, todo eso, yo llamé a Juan Carlos y le dije: mira, Juan Carlos, yo creo que deberían buscar otra actriz, porque yo prefiero estar al lado de Titón en todo este momento y yo no voy a tener fuerzas para actuar. Y Tabío me dijo: Oye, tú no le puedes hacer esto a Titón. Si tú le haces esto a Titón, que tú le dices que tú no vas a trabajar en la película, eso va a ser terrible para él, tú tienes que trabajar en la película. Entonces lo que decidí fue dejar todas mis escenas de la película para el final y yo estar durante toda la filmación al lado de Titón mientras se filmaban los otros personajes.

Amaury. Aunque yo sé que Titón y Juan Carlos eran como hermanos. ¿Cuán difícil es para un actor ser dirigido por dos personas?

Mirtha. Chico, yo creo que todo fue muy fácil.

Amaury. Orgánico, natural.

Mirtha. Muy orgánico, muy natural, porque había mucha compenetración entre ambos. Juan Carlos sabía muy bien lo que quería Titón y Juan Carlos es una gente muy suave también para dirigir. Y Titón también. Titón es una persona que te explica, que te mastica lo que él quiere que tú hagas, ¿no? Entonces yo me sentí como si hubiera sido un solo director.

Amaury. Sí, era trabajar con dos príncipes en realidad, como estar en un castillo con dos príncipes. ¿Y eso se repite después en Guantanamera?

Mirtha. También.

Amaury. Pero ya Titón está…

Mirtha. No, todo lo contrario. Cuando él hizo Guantanamera estaba lleno de energía. Yo leí el otro día un artículo que decía: Titón hizo Guantanamera en una silla de ruedas, ¡no!. Titón daba saltitos así, estaba con una vitalidad extraordinaria en Guantanamera. Es cuando vamos para España, empieza la edición de la película en España. Así y todo, ya ahí él empieza con sus dolores, aparato de morfina. Él iba caminando desde el hotel de Plaza de España, hasta donde están las ediciones de arte, en Madrid, caminando por todo el Palacio Real con Juan Carlos, todos los días, a la edición.

Y ya cuando nos fuimos a Venecia, si ya él si estaba muy mal. Cuando fuimos con la película a Venecia.

Amaury. A llevarla al Festival de Cine.

Mirtha. Que además fue terrible, fue muy triste, porque siempre quisimos ir a Venecia y resulta ser que en el momento que nos tocó ir ya no había disfrute, si no…

Amaury. Padecimiento, dolor…

Mirtha. Claro.

Amaury. Yo vi una fotografía muy simpática, quiero recordar a Titón con mucha alegría. Hay una fotografía de Titón en el Oscar cuando fueron con Fresa y Chocolate. ¿Quién le está poniendo el lazo a quién?

Mirtha. Juan Carlos le pone el lazo a Titón y Titón se lo pone a Juan Carlos. Parecían dos niños con unos juguetes que le acaban de traer.

Amaury. Y desfilaron por ahí.

Mirtha. Ah, claro y todo era que habían traído todo ese vestuario, los zapatos, el esmoquin, todo. Yo recuerdo, tengo una experiencia que te voy a contar, porque es muy simpática. A mí no me trajeron vestido.

Y entonces me dice la mujer: bueno, y ahora vamos por las tiendas a buscarte un vestido.

Amaury. ¿Pero no es la ropa de uno la que usan?

Mirtha. No, eran trajes alquilados. Vamos a alquilarte un traje, y entonces me empiezan a llevar a unas tiendas donde había unos trajes tan sofisticados que no tenían nada que ver con Mirtha Ibarra, llenos de lentejuelas, de canutillos, de cosas, unos vestidos enormes y entonces la mujer empezaba: you are great, you are very nice. Y yo la miraba y le decía. No, I dont like, Idont like. No, no, pero you are wonderful y yo miré a la muchacha y le dije: sáqueme de aquí, por favor.

Y me iba, me llevaba a otra tienda hasta que llegó un momento que le dije: mira, no me voy a poner ninguno de estos trajes. Si me tengo que quedar en el hotel, me quedo en el hotel, y no voy a la ceremonia.

No hay ningún interés, me quedo en mi hotel tranquila, pero no me voy a poner un traje que no tenga nada que ver conmigo. Dice, no, vamos a comprarte un vestido. Entonces fuimos a una tienda, el vestido más sencillo que había, negro todo, sin nada, absolutamente nada, ese fue el que yo escogí, me compraron y me puse.

Amaury. ¿Y cómo fue ese desfile? Es que no me imagino, lo que pasa es que conocí a Titón, no tanto, pero conozco a Juan Carlos hace 40 años. No me imagino a Mirtha, a Titón, a Juan Carlos, atravesando esa alfombra roja de Hollywood.

Mirtha. Fue muy lindo, fue muy lindo, muy simpático realmente, porque es como…, no voy a decir un circo, porque realmente no es un circo, pero es como un baile de disfraces de pronto, no sé.

Amaury. Pero ellos que son además tan cáusticos.

Mirtha. Porque estar al lado al mismo tiempo de grandes actores que tú admiras y que quieres, y que siempre has querido y están ahí, a tu lado. Entonces eso también es muy emotivo al mismo tiempo porque uno, ha admirado a toda esta gente, a todos estos directores. Realmente no pensamos en ningún momento que íbamos a ganar, porque ya nos habían dado algunos datos de que no nos iban a dar el Oscar.

Amaury. ¿Se filtra algo?

Mirtha. Se filtró, se filtró, algunas cosas se filtraron y ya sabíamos que nosotros no lo íbamos a ganar, pero de todas maneras teníamos mucho entusiasmo, como si fuéramos a ganar.

Amaury. ¿Qué película ganó? ¿Qué película le ganó a ustedes?

Mirtha. La de Nikita Mijalkov, Quemados por el sol, que es una película muy interesante.

Amaury. Es una buena película.

Mirtha. Muy buena película. Estaba esa película muy buena y estaba Before the rain, que también era una excelente película. Bueno, yo decía: si gana Before the rain yo estoy contenta también porque es una buena película, hay que saber valorar que hay otras películas que también pueden ganar porque eran muy buenas.

Amaury. En el libro, que vamos a hablar del libro en este momento, es un libro que Mirtha hizo, hay una introducción, y está la correspondencia de Titón, es un libro extraordinario, vital e importantísimo para conocer la personalidad de un genio del cine cubano. Ahí hay una cartaque a mí me desgarró, es la carta que él le hace a tu hijo, a Saulius. ¿Cómo se llevaban?

Mirtha. Chico, se llevaban bien, hasta un momento en que viene la adolescencia, que es esa carta, y esa adolescencia empieza uno a costarle trabajo, ¿no?, tener las riendas realmente de los hijos de uno porque empiezan a hacer cosas que uno cree que no están bien.

Y entonces en ese momento empiezan conflictos, pero siempre fue como un padre para él. Es decir, Titón se sentaba con la organeta a darle las clases de piano, las clases de solfeo. Fue un padre en toda su… y en esa carta se…, esa carta es un testamento, yo diría, de su relación con él.

Amaury. Saltemos, no quiero que te sientas…

Mirtha. …No, no, no, me siento bien, no, no… Después lo que pasa es que bueno, después,vino una etapa mucho más madura ya, de madurez y de comprensión, cuando pasa ese momento crítico, no, ese momento es muy difícil.

Amaury. Bueno, ahora estás dirigiendo también, porque dirigiste el documental sobre Titón,  pero también dirigiste una obra.

Mirtha. Sí.

Amaury. Que tú protagonizabas y que dieron la vuelta por toda España.

Mirtha. Sí.

Amaury. ¿Esa obra no se ha visto aquí?

Mirtha. No, esa obra era de cinco personajes, se llamaba Obsesión habanera, la hice por toda Castilla León, por toda Canaria, aquí no. Ahora en mis planes está tratar de hacer aquí un monólogo que acabo de terminar que se llama Neurótica anónima, en la Sala Llauradó. Ya terminé de escribir, ahora viene la etapa del montaje y estoy en ese momento.

Amaury. Un día me llamaste por teléfono, me dijiste que iba a ir a tu casa, ¿quién iba? Tú se lo ibas  a leer a alguien.

Mirtha. Ya se la leí a Juan Carlos Tabío y a Arturo Arango, les gustó mucho.

Amaury. ¿Qué te dijeron?, porque ellos son…

Mirtha. …Les encantó, les encantó y yo quiero de ahí sacar una argumento para una película, porque me parece que realmente la trama, que en otras ocasiones Juan Carlos en Obsesión habanera me dijo: ¿Tú crees que de ahí podemos hacer una película? Yo le dije: no, esto no da para una película, pero en este caso sí, esta trama sí.

Amaury. ¿Y te gusta dirigir, piensas que puedes?

Mirtha. No, no me gusta dirigir.

Amaury. No te gusta.

Mirtha. A mí me encanta que me dirijan.

Amaury. ¿Tú crees que tu sonrisa -mezclo una pregunta con otra- ¿Tú le debes esa sonrisa a la cercanía que tienes con el mar, a la insularidad de esto que somos, una isla?

Mirtha. Yo creo que se lo debo a que soy una gente muy optimista y siempre he tratado de abrirme camino con los obstáculos. Siempre pienso que las cosas me van a salir bien y por eso es que me arriesgo, porque pienso que me van a salir bien.

Bueno, ahora realmente he tenido una etapa de soledad de muchos años, desde que Titón falleció; eso no quiere decir que quiera estar sola tampoco.

Amaury. Claro, claro.

Mirtha. Pero bueno, la soledad tiene sus ventajas y tiene sus desventajas. Yo no quisiera ser una mujer que se llenara de mañas y de ¿sabes?… cuando uno vive solo mucho tiempo.

Amaury. Pero tú eres una mujer muy joven todavía, o sea, tú estas abierta al amor de pareja.

Mirtha. Ay, sí, pero no aparece, no aparece, es que… Mira, yo soy una persona que nunca me han gustado los hombres jóvenes, siempre me han gustado los hombres mucho mayores que yo. El primero 10 años, el otro 18. Si sigo así. Bueno, voy a parar ahí.

Amaury. Bueno, para, por lo menos en este caso que tenga tu edad.

Mirtha. Sí, más o menos. Pero también me he buscado compañía; tengo dos pajaritos, uno que se llama Luna, otro que se llama Beethoven y tengo un perrito que se llama Lenon, que tiene dos meses de nacido. Esa es la última compañía que me he buscado.

Amaury. Tu condición de actriz cubana ¿te beneficia o te perjudica cuando te vas a trabajar por ahí, a hacer castings y eso?

Mirtha. Chico, yo creo, te voy a ser sincera, eso depende, mira, no sé por qué, eso a veces yo creo que es un handicap. Cuando hay actores de otros países, esos otros países ponen dinero por esos actores.

Yo he tenido personajes que han sido muy buenos, mexicanos y de pronto la producción ha tenido déficit económico y han buscado una actriz mexicana y una productora ha puesto dinero. Como por mí nadie pone dinero, pues entonces el personaje, pum, se lo dan a la mexicana. Es decir, yo creo que ahí hay una limitante, yo creo.

Amaury. ¿Y cuándo haces casting aquí en Cuba, tú haces casting, o ya te van a buscar con unpapel?

Mirtha. No, nunca, a mí me parece que a estas alturas de mi vida…, está una filmografía que me la den o no me la den. Y si me gusta lo acepto y si no me gusta no acepto.

He rechazado personajes que después he lamentado y, he lamentado porque, porque bueno, también uno se equivoca, a veces, ¿no?. Yo por ejemplo, iba a hacer Plaff. Y otro personaje fue con Fernando Pérez, que yo adoro también, y que también me propuso, creo que era Madagascar. Realmente cuando le dije que no, se me salían las lágrimas, y me dijo: bueno, cualquiera que haga el personaje te voy a ver a ti. Porque me dijo: trabájalo, trabájalo, y ponle lo que tú quieras, pero ya era un guión demasiado cerrado. A mí me gusta mucho formar parte del proyecto desde que se inicia.

Amaury. Cuando tú estás fuera de Cuba, Mirtha, y estás muchas veces fuera porque estás filmando, porque estás haciendo películas. Ya sea una co-producción, ya sea una película española, ya sea, bueno la cantidad de películas que tú filmas. ¿Cómo tú recuerdas?, cuando estás sola, en el momento que te vas al cuarto, terminaste la filmación, te fuiste al cuarto del hotel, te acuestas, ¿Cómo tú recuerdas Cuba, tu casa, tu calle?

Mirtha. Mira, a mí, yo me siento tan bien en mi casa. Todo el mundo me dice: permuta, permuta, vete de ahí. No, yo adoro mi casa. Cada cosa que está puesta la he puesto yo a mi gusto. Entonces yo la adoro, adoro mi casa.

Me siento tan bien dentro de mi casa que yo no quiero permutar de ahí, ni irme de ahí. Y yo adoro cuando voy por el Malecón con mi carro y veo toda la gente sentada en el Malecón, yo adoro eso. Adoro La Habana Vieja, adoro lo que tiene una isla.

Una isla tiene sus ventajas y sus desventajas. Porque la desventaja es que, a veces, te sientes aislado del mundo, ¿no?, y que te sientes un poco enclaustrado.

Y esa cosa de vivir en Europa, coger un tren y decir: ay, me voy a Venecia, me voy a Roma, me voy a, eso te da una especie de libertad, estar en un tren montada…

Pero también tiene su encanto y sobre todo yo me identifico mucho con el cubano, no es que yo sea una chovinista, pero a mí esa cosa que tiene el cubano de dar, de dar, de que se da, te da su casa, que brinda su casa, eso no se encuentra mucho. Sí, yo he viajado mucho, he vivido fuera mucho tiempo, y eso de: te invito a comer a mi casa enseguida, después de conocer a una persona. No, te invito a un restaurante, pero no te invito a mi casa. La casa es… Cuando alguien te invita a su casa fuera, es como que están haciendo… Nosotros no, para nosotros es algo muy, sencillo, te doy mi casa porque te siento ya que puedes participar de una comida conmigo y esas cosas a mí sí me marcan, porque me marcan la diferencia de una idiosincrasia, y eso sí yo lo aprecio mucho. Lo valoro mucho.

Amaury. Yo quiero terminar con una pregunta natural, pero provocadora.

Mirtha. Tú me has hecho casi llorar, hoy.

Amaury. Sí, no, ahora, no, no, no.

Mirtha. No quiero temas tristes no quiero.

Amaury. No hay un tema triste, es justamente un tema, es un tema que, que yo creo que es importante porque hablábamos de una Mirtha con el corazón abierto para recibir una pareja. ¿Esa pareja tendría que saber que va a vivir también con Titón?

Mirtha. Bueno, mira, yo creo que yo empezaría a quitar un poco de cuadros en mi casa, porque yo creo que, que mi casa está llena de cuadros de Titón porque me acompaña. Pero yo creo que si los quitara me seguiría acompañando, pero sería un poco incómodo para otra persona sentir que cada vez que dobla una habitación, está Titón como vigilándolo. Hay personas que me dicen, esto es algo místico; yo no soy una persona mística, aunque me han pasado cosas místicas.

Pero te decía que hay personas que cuando entran a mi casa, me dicen dos cosas siempre: Qué linda energía hay en tu casa, que hay como una energía creativa, que a uno le dan ganas de hacer proyectos, de obras, de cine.

Y otra gente me decía: se siente la presencia de Titón. Se siente no por las fotos, es porque hay una energía. Y otra gente me dice: oye, Titón no deja que otro hombre se te acerque, porque está ahí presente de alguna manera. Hay gente que me dice: hazle una misa espiritual, hasta eso me han dicho, para que se eleve. Pero bueno, ya te digo que yo soy una gente bastante atea, en ese sentido.

Amaury. Además, Titón era un hombre bueno y lo más que va a querer donde quiera que estées tu felicidad, te doy las gracias.

Mirtha. Y me ha ayudado mucho siempre, así que.

Amaury. Toda la vida.

Mirtha. Mira ese libro, mira ese documental que se lo merecía.

Amaury. Y te seguirá ayudando, te seguirá ayudando. Te doy mi agradecimiento. Te quiero mucho y tú lo sabes. Te admiro mucho también y lo que quiero para ti es felicidad, prosperidad, y un bonito futuro.

Mirtha. Gracias, muchas gracias.

Amaury. Te quiero mucho.

Reconoce Estados Unidos eficacia de Cuba en lucha antidrogas

Reconoce Estados Unidos eficacia de Cuba en lucha antidrogas

El gobierno de Cuba aplica medidas eficaces para impedir el tránsito de drogas ilegales por su territorio y el consumo interno de esos narcóticos, señaló hoy el gobierno de Estados Unidos, de acuerdo con un despacho de la agencia EFE.

El Departamento de Estado divulgó hoy su informe sobre la “Estrategia para el Control Internacional de Narcóticos”, un documento que se publica cada año sobre la estrategia antidroga de los países y su colaboración internacional.

Dijo que Cuba está ubicado entre el enorme mercado estadounidense de drogas ilegales y los mayores exportadores de esos productos en el hemisferio “y a horcajadas de las rutas de contrabando”, señala el informe.

Aunque esto es tentador para los traficantes “los esfuerzos de interceptación del Gobierno de Cuba y la fuerte presencia de su policía han limitado las oportunidades para los contrabandistas regionales”, añade.

Las dos metas de la política de Cuba contra las drogas son la reducción del suministro en la isla e “impedir que los contrabandistas establezcan un punto de apoyo” en el territorio cubano.

Al mismo tiempo la producción de drogas en Cuba “sigue siendo ínfima como resultado de las graves sentencias por delitos de drogas”, y añadió que “hay muy pocas oportunidades para la producción en cantidad de drogas ilegales sean sintéticas u orgánicas”.

El Departamento de Estado afirmó que, hasta la fecha, los esfuerzos de Cuba han impedido que el contrabando de narcóticos ilegales tenga un impacto significativo en la isla.

“Cuba ha continuado demostrando un compromiso en el cumplimiento de sus responsabilidades (y) en años venideros una mejor comunicación y cooperación entre EE.UU., sus socios internacionales y Cuba, particularmente en el área de la información táctica y puntual, probablemente llevará a un incremento de las interceptaciones del contrabando”, añadió.

Cuba ha propuesto a Estados Unidos numerosos acuerdos sobre el tráfico de drogas, de personas y otros importantes asuntos bilaterales, sin embargo EEUU no ha dado respuesta a estas solicitudes. El país norteño impone desde hace medio siglo un bloqueo económico y financiero con la Isla y mantiene ilegalmente una base militar en Guantánamo.

(Con información de EFE)

 

Reflexiones de Fidel (La Guerra inevitable de la OTAN)

Reflexiones de Fidel (La Guerra inevitable de la OTAN)

Tomado de CubaDebate

A diferencia de lo que ocurre en Egipto y Túnez, Libia ocupa el primer lugar en el Índice de Desarrollo Humano de África y tiene la más alta esperanza de vida del Continente. La educación y la salud reciben especial atención del Estado. El nivel cultural de su población es sin dudas más alto.  Sus problemas son de otro carácter. La población no carecía de alimentos y servicios sociales indispensables. El país requería abundante fuerza de trabajo extranjera para llevar a cabo ambiciosos planes de producción y desarrollo social.

Por ello suministraba empleo a cientos de miles de trabajadores egipcios, tunecinos, chinos y de otras nacionalidades. Disponía de enormes ingresos y reservas en divisas convertibles depositadas en los bancos de los países ricos, con las cuales adquirían bienes de consumo e incluso, armas sofisticadas que precisamente le suministraban los mismos países que hoy quieren invadirla en nombre de los derechos humanos.

La colosal campaña de mentiras, desatada por los medios masivos de información, dio lugar a una gran confusión en la opinión pública mundial. Pasará tiempo antes de que pueda reconstruirse lo que realmente ha ocurrido en Libia, y separar los hechos reales de los falsos que se han divulgado.

Emisoras serias y prestigiosas, como Telesur, se veían obligadas a enviar reporteros y camarógrafos a las actividades de un grupo y a las del lado opuesto, para informar lo que realmente ocurría.

Las comunicaciones estaban bloqueadas, los funcionarios diplomáticos honestos se jugaban la vida recorriendo barrios y observando actividades, de día o de noche, para informar lo que estaba ocurriendo. El imperio y sus principales aliados emplearon los medios más sofisticados para divulgar informaciones deformadas sobre los acontecimientos, entre las cuales había que inferir los rasgos de la verdad.

Sin duda alguna, los rostros de los jóvenes que protestaban en Bengasi, hombres, y mujeres con velo o sin velo, expresaban indignación real.

Se puede apreciar la influencia que todavía ejerce el componente tribal en ese país árabe, a pesar de la fe musulmana que comparte sinceramente el 95% de su población.

El imperialismo y la OTAN ─seriamente preocupados por la ola revolucionaria desatada en el mundo árabe, donde se genera gran parte del petróleo que sostiene la economía de consumo de los países desarrollados y ricos─ no podían dejar de aprovechar el conflicto interno surgido en Libia para promover la intervención militar. Las declaraciones formuladas por la administración de Estados Unidos desde el primer instante fueron categóricas en ese sentido.

Las circunstancias no podían ser más propicias. En las elecciones de noviembre la derecha republicana propinó un golpe contundente al Presidente Obama, experto en retórica.

El grupo fascista de “misión cumplida”, apoyado ahora ideológicamente por los extremistas del Tea Party, redujo las posibilidades del actual Presidente a un papel meramente decorativo, en el que peligraba incluso su programa de salud y la dudosa recuperación de la economía, a causa del déficit presupuestario y el incontrolable crecimiento de la deuda pública, que batían ya todos los records históricos.

Pese al diluvio de mentiras y la confusión creada, Estados Unidos no pudo arrastrar a China y la Federación Rusa a la aprobación por el Consejo de Seguridad de una intervención militar en Libia, aunque logró en cambio obtener, en el Consejo de Derechos Humanos, la aprobación de los objetivos que buscaba en ese momento. Con relación a una intervención militar, la Secretaria de Estado declaró con palabras que no admiten la menor duda: “ninguna opción está descartada”.

El hecho real es que Libia está ya envuelta en una guerra civil, como habíamos previsto, y nada pudo hacer Naciones Unidas para evitarlo, excepto que su propio Secretario General regara una buena dosis de combustible en el fuego.

El problema que tal vez no imaginaban los actores es que los propios líderes de la rebelión irrumpieran en el complicado tema declarando que rechazaban toda intervención militar extranjera.

Diversas agencias de noticias informaron que Abdelhafiz Ghoga, portavoz del Comité de la Revolución declaró el lunes 28 que “‘El resto de Libia será liberado por el pueblo libio’”.

“Contamos con el ejército para liberar Trípoli’ aseguró Ghoga durante el anuncio de la formación de un ‘Consejo Nacional’ para representar a las ciudades del país en manos de la insurrección.”

“‘Lo que queremos es informaciones de inteligencia, pero en ningún caso que se afecte nuestra soberanía aérea, terrestre o marítima’, agregó, durante un encuentro con periodistas en esta ciudad situada 1.000 km al este de Trípoli.”

“La intransigencia de los responsables de la oposición sobre la soberanía nacional reflejaba la opinión manifestada en forma espontánea por muchos ciudadanos libios a la prensa internacional en Bengasi”, informó un despacho de la agencia AFP el pasado lunes.

Ese mismo día, una profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Bengasi, Abeir Imneina, declaró:

“Hay un sentimiento nacional muy fuerte en Libia.”

“‘Además, el ejemplo de Irak da miedo al conjunto del mundo árabe’, subraya, en referencia a la invasión norteamericana de 2003 que debía llevar la democracia a ese país y luego, por contagio, al conjunto de la región, una hipótesis totalmente desmentida por los hechos.”

Prosigue la profesora:

“‘Sabemos lo que pasó en Irak, es que se encuentra en plena inestabilidad, y verdaderamente no deseamos seguir el mismo camino. No queremos que los norteamericanos vengan para tener que terminar lamentando a Gadafi’, continuó esta experta.”

“Pero según Abeir Imneina, ‘también existe el sentimiento de que es nuestra revolución, y que nos corresponde a nosotros hacerla’.”

A las pocas horas de publicarse este despacho, dos de los principales órganos de prensa de Estados Unidos, The New York Times y The Washington Post, se apresuraron en ofrecer nuevas versiones sobre el tema, de lo cual informa la agencia DPA al día siguiente 1º de marzo: “La oposición libia podría solicitar que Occidente bombardee desde el aire posiciones estratégicas de las fuerzas fieles al presidente Muamar al Gadafi, informa hoy la prensa estadounidense.”

“El tema está siendo discutido dentro del Consejo Revolucionario libio, precisan ‘The New York Times’ y ‘The Washington Post’ en sus versiones online.”

“‘The New York Times’ acota que estas discusiones ponen de manifiesto la creciente frustración de los líderes rebeldes ante la posibilidad de que Gadafi retome el poder”.

“En el caso de que las acciones aéreas se realicen en el marco de las Naciones Unidas, éstas no implicarían intervención internacional, explicó el portavoz del consejo, citado por ‘The New York Times’.”

“El consejo está conformado por abogados, académicos, jueces y prominentes miembros de la sociedad Libia.”

Afirma el despacho:

“‘The Washington Post’ citó a rebeldes reconociendo que, sin el apoyo de Occidente, los combates con las fuerzas leales a Gadafi podrían durar mucho y costar gran cantidad de vidas humanas.”

Llama la atención que en esa relación no se mencione un solo obrero, campesino, constructor, alguien relacionado con la producción material o a un joven estudiante o combatiente de los que aparecen en las manifestaciones. ¿Por qué el empeño en presentar a los rebeldes como miembros prominentes de la sociedad reclamando bombardeos de Estados Unidos y la OTAN para matar libios?

Algún día se conocerá la verdad, a través de personas como la profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Bengasi, que con tanta elocuencia narra la terrible experiencia que mató, destruyó los hogares, dejó sin empleo o hizo emigrar a millones de personas en Iraq.

Hoy miércoles dos de marzo, la Agencia EFE presenta al conocido vocero rebelde haciendo declaraciones que, a mi juicio, afirman y a la vez contradicen las del lunes: “Bengasi (Libia), 2 de marzo. La dirección rebelde libia pidió hoy al Consejo de Seguridad de la ONU que lance un ataque aéreo ‘contra los mercenarios’ del régimen de Muamar el Gadafi.”

“‘Nuestro Ejército no puede lanzar ataques contra los mercenarios, por su papel defensivo’, afirmó el portavoz rebelde Abdelhafiz Ghoga en una conferencia de prensa en Bengasi.”

“‘Es diferente un ataque aéreo estratégico que una intervención extranjera, que rechazamos’, recalcó el portavoz de las fuerzas de oposición, que en todo momento se han mostrado en contra de una intervención militar extranjera en el conflicto libio”.

¿A cuál de las muchas guerras imperialistas se parecería esta?

¿La de España en 1936, la de Mussolini contra Etiopía en 1935, la de George W. Bush contra Iraq en el año 2003 o a cualquiera de las decenas de guerras promovidas por Estados Unidos contra los pueblos de América, desde la invasión de México en 1846, hasta la de Las Malvinas en 1982?

Sin excluir, desde luego, la invasión mercenaria de Girón, la guerra sucia y el bloqueo a nuestra Patria a lo largo de 50 años, que se cumplirán el próximo 16 de abril.

En todas esas guerras, como la de Vietnam que costó millones de vidas, imperaron las justificaciones y las medidas más cínicas.

Para los que alberguen alguna duda, sobre la inevitable intervención militar que se producirá en Libia, la agencia de noticias AP, a la que considero bien informada, encabezó un cable publicado hoy, en el que se afirma: “Los países de la Organización del Tratado del Atlántico (OTAN) elaboran un plan de contingencia tomando como modelo las zonas de exclusión de vuelos establecidas sobre los Balcanes en la década de 1990, en caso de que la comunidad internacional decida imponer un embargo aéreo sobre Libia, dijeron diplomáticos”.

Más adelante concluye: “Los funcionarios, que no podían dar sus nombres debido a lo delicado del asunto, indicaron que las opciones que se observan tienen punto de partida en la zona de exclusión de vuelos que impuso la alianza militar occidental sobre Bosnia en 1993 que contó con el mandato del Consejo de Seguridad, y en los bombardeos de la OTAN por Kosovo en 1999, QUE NO LO TUVO”.

Prosigue mañana.

Fidel Castro Ruz

Marzo 2 de 2011

8 y 19 p.m.