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¡Mijo, qué es de tu vida! Esa fue su reacción al ver que la interpelé vía facebook. Sucede que tras los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, la discóbola Denia Caballero (bronce con disparo de 65.34 metros) continúa su temporada atlética, inmersa en la Liga de Diamante, escenario supremo de confrontación en el que marcha segunda, abrazada a 16 puntos con la alemana Nadine Müller y la francesa Melina Robert-Michon.

Si bien el campo y pista cubano, no tuvo ni por asomo un rendimiento aceptable, pues de una legión de 43 efectivos solo siete fueron capaces de colarse en las finales de sus respectivos eventos. Loables en ese sentido, además del bálsamo en que se vino a convertir Denia, especialmente tras quedar séptima en el salto con pértiga Yarisley Silva (4.60), resultaron los rendimientos del relevo 4x400 masculino, capaz de rebajar de los tres minutos por primera vez en el año (2:59.53). Puntal en esa posta el tunero Yoandys Lescay, quien en el plano individual rebajó su marca personal en la vuelta al óvalo hasta 45 flatt.

Igualmente destacables los rendimientos del decatlonista Leonel Suárez (6to-8 460 unidades), y la heptatlonista Yorgelis Rodríguez, convertida en plusmarquista doméstica (7ma-6 452).

Los análisis se imponen, pero mientras, volvamos a la villaclareña de 25 años, 1.76 metros y 81 kg de peso, Denia, quien en su última comparecencia en la Liga del Diamante, el mitin de París, se ubicó tercera (61.98metros). Le antecedieron la fenomenal croata e invicta en lo que va de 2016, Sandra Perkovic (67.62), por demás ya ganadora de la gema con impecables 60 puntos en seis comparecencias al círculo de lanzamiento, y la gala Robert-Michon (64.36). 
Descansando, y repasando en su interior cada detalle que le permita asirse al segundo escaño en la final de Zurich, este jueves, accedió a dialogar con CubaSí:

¿Consideras que la temporada y su momento más importante en Río se comportaron como esperabas?

“La temporada no se comportó como hubiese querido, tampoco salió como la planificamos. En lo personal considero que me afectaron mucho algunas competencias por diferentes causas. Tuve confrontaciones de menos. Además, en Oslo el círculo de lanzamiento estaba muy malo, y en Estocolmo la lluvia impidió un mejor resultado. No se trata de justificaciones, pero para corregir detalles técnicos, se necesita conjugar casi a la perfección todos los elementos en cada nueva competencia”.

De cualquier manera el bronce es un excelente resultado…

“Ser medallista olímpica es el sueño de todo deportista. En lo personal ese bronce me hizo feliz, a pesar de quedar por debajo de mis mejores disparos. Sandra es una extraclase siempre lo he dicho, y se merecía ganar (69.21) por la estupenda temporada que está teniendo, en calidad de invicta. Con respecto a la francesa Melina, reservó el mejor disparo de su vida (66.73) para ese momento. Yo salí a buscar primeros intentos largos, para imponer respeto, pero en la clasificatoria cometí dos fouls producto de la lluvia impertinente que cayó, y luego en la final busqué asegurar y el 61.80 inicial no fue tan temible.

¿Tú llegaste en óptimas condiciones? ¿Qué sientes que te falta técnicamente para ser más temible?

“Llegué en buena forma a Río, solo que había estado prácticamente un mes sin fogueo y entrenamiento a tope producto de una ruptura muscular en mi aductor izquierdo (gemelo). Por suerte con mi fisioterapeuta y el médico desarrollamos una recuperación positiva, que incluyó láser y magneto dos veces al día, mucho hielo y una correlación minuciosa entre trabajo y descanso. Unos días antes ya me sentía restablecida, pero en las olimpiadas propiamente me afectó un tanto el poco tiempo de recuperación entre la clasificatoria y la final. Fueron menos de 24 horas. 
“Respecto a mi técnica de lanzamiento, necesito elevar y estabilizar en el punto idóneo, el ángulo de salida del disco, cuestión asociada a la postura y el impulso final”.

¿Lista para dar batalla en Zurich?

“Lista para dar batalla siempre. Aunque desde Río no he entrenado más, tengo el nivel competitivo. Me gustaría terminar a la escolta de Perkovic, acercarme a los 67.62 metros que constituyen mi mejor registro de la presente campaña. Seguir demostrando que he logrado estabilidad en la élite del disco femenino. Luego, el dos o el tres de septiembre, regresar a Cuba, disfrutar de mi familia en Villa Clara, especialmente de mi abuela, colgarle la medalla en su pecho. Siempre compito pensando en ella. Es mi inspiración”.

Y sí que ha demostrado su estabilidad y progresión desde que lanzó 52.10 metros en el 2008. Esa órbita la elevó hasta 70.65 cimeros en la temporada 2015, y es la única que ha podido escamotearle un título a Perkovic: el Mundial de Beijing el pasado año (disparo de 69.28).

En la pugna por el diamante hay otros dos atletas cubanos batallando: se trata de la propia Silva igualmente segunda con 30 rayas a la escolta de la griega Ekaterina Stefanidi (50), quien hace honor a su condición de flamante reina bajo los cinco aros; y el triplista Alexis Copello, quien pese a no competir bajo el amparo de la Federación Cubana de atletismo aparece segundo de su especialidad gracias a 26 puntos. Dicho evento lo lidera el estadounidense Christian Taylor (40) sin la oposición del también antillano Pedro Pablo Pichardo, su más enconado rival y quien no ha podido batallar en la presente campaña, producto a una microfractura de tobillo.

Confiemos en que para Denia, en Zurich este jueves, las cosas sí marchen como ella espera y ha proyectado junto a su mentor Raúl Calderón.

(Con información de Pablo Iglesias. CubaSí)