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El Mejunje fue el primer escenario que acogió a Aceituna sin hueso, quince años atrás. (Fotos: Internet)

Miriela Moreno compró boletos de vuelta a una ciudad que desnuda, con demora de adoquines, donde duelen los saludos. Regresó a Santa Clara, tierra de besos estampados en ranuras y en ladrillos. Volvió a los techos, de lloviznas y granizos, donde bebe café entre los guiños, donde paga un peso y se bautiza.

Aquí, entre la urdimbre de nombres, en el camino sin quicio, en una fiesta de pobres, en un retiro sin juicio, cantó para el pueblo santaclareño, inspiración del popular tema Marginales.com.

La vocalista, compositora y directora de Aceituna sin hueso dio inicio junto a su grupo a la Octava Jornada contra la Homofobia, cuyo sitio promotor siempre ha sido El Mejunje. Entre las paredes enladrilladas de este emblemático «templo de la diversidad», conversó sobre sus inicios y los proyectos actuales de la agrupación para sobrevivir ante la avalancha de música «chatarra».

—Aceituna sin hueso surgió en Santa Clara, y ahora regresan a este escenario que de alguna manera sirvió como catapulta a la popularidad nacional. ¿Cómo fueron los inicios de la agrupación hace más de una década?

—Hace quince años surgimos en esta provincia, en este lugar que amo tanto, que es mi cuna. Fuimos convocados para un festival que hizo la Asociación Hermanos Saíz en el parque Vidal, el 19 de febrero de 2000. Fue el nacimiento de lo que somos hoy, de lo que de alguna manera representamos.

—¿Es cierto que Marginales.com es una canción para El Mejunje?

—El Mejunje fue el primer escenario que nos acogió, que nos ha acogido siempre durante tantos años. Ha sido nuestra casa, nuestra raíz, nuestra razón de ser. Siempre fue la plataforma en la que Aceituna sin hueso se mostró al público. Escribí Marginales.com en El Mejunje. Me siento muy orgullosa de eso, creo que a partir de este tema somos un grupo, somos parte de la historia de la música cubana. Eso se lo debemos a este sitio tan particular, tan único y maravilloso. Siempre que tengamos la oportunidad de volver a nuestro útero, que es este espacio, pues estaremos agradecidos con el gran hombre que es Ramón Silverio.

—¿Cuánto tiene que ver el tema con este sitio?

—Todo. Yo siempre trato de hacer un chiste sobre esto en mis conciertos. En aquel entonces, La Marquesina era un lugar donde algunos santaclareños se reunían y comprábamos café a peso. Allí nos poníamos a debatir sobre la vida y hablar de miles de cosas. En El Mejunje íbamos a hacer el resto. Fue eso, todo lo que describo en Marginales.com tiene que ver con esos dos espacios. Retrata la vida, la cotidianidad, la inmediatez o los flashes de los momentos que uno vive. Esa era mi circunstancia y la describí de la forma que la veía. Todavía hoy la sigo añorando y creo que esa es la razón por la que siempre tengo un pretexto para volver.

—¿Cuál es la línea actual de Aceituna sin hueso?

—Acabamos de grabar el tercer disco. Llevábamos diez años sin grabar uno, digamos que por razones del azar. En una década, uno madura como ser humano, como músico, compositor e intérprete en mi caso. Tenía muchas cosas que decir y luego de este tiempo, reunir canciones que lo resuman fue muy difícil, pero hicimos el disco y está saliendo al mercado con temas independientes. Son diez. Lo novedoso es que ampliamos el formato para enriquecer la propuesta sonora del grupo con batería, piano, metales, para resaltar un poco más la cubanía que nos faltaba y que la gente a veces criticaba.

—¿Por qué?

—Nos decían que teníamos aires foráneos o folclores internacionales y que descuidábamos un poco nuestra raíz primaria que es lo cubano. En este disco resaltamos eso. Mantuvimos el flamenco, la música celta, los aires hispanos. Es una deuda que tenemos con nuestro público y con nuestra razón de ser.

—Esa fusión con ritmos españoles, ¿cómo te llega?

—En Cuba siempre se ha hablado de un proceso de transculturación. Pero si somos hijos de africanos y españoles por qué no se le valora a estos últimos en absoluto. Ellos nos han legado mucho. El complejo de la música campesina tiene de la música española. Creo que llevábamos más de una centuria debiéndole a España. Mi razón primaria fue esa. La gente me asocia con el flamenco, pero no es eso. Partimos de la música cubana, fusionamos con folclor principalmente español, con la llamada música celta, que tiene que ver con lo gallego, con lo que se hace en la Coruña, en muchísimos lugares del norte.

«No es solo con el flamenco, lo que pasa es que los temas más popularizados siempre tuvieron que ver con eso. También incluimos folclor universal, con raíces caribeñas, con kizomba, la makuta, lo brasileño, el jazz, el country, la música árabe o hindú... Somos un grupo de música étnica experimental, como suelo decir».

— ¿Cuánto esperaremos para ver el próximo video clip?

—Muy poco. Los diez temas van a tener su video clip, aunque los tenga que filmar con el móvil, porque estamos en una era en que la discografía desapareció. La industria discográfica es prácticamente inexistente y si no existe un soporte audiovisual que defienda la música, no hay nada. Creo que está bastante patentizado con lo que ocurrió con Marginales.com. Si no hubiera existido ese video de Santana, Aceituna sin hueso quizá no estuviera hoy en su lugar.

«Además, sin todas las cosas que hizo El Mejunje por nosotros, motivo y razón de lo que somos, quizás hubiéramos sido otra cosa. Le doy gracias a Villa Clara y a Silverio por convertirme en el ser humano que soy, a la sombra de estos árboles que cobijan el sitio».

(Con información de Laura Rodríguez Fuentes. Periódico Vanguardia)

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