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El australiano, Rod Sheard, arquitecto responsable del Estadio Olimpico de Londres, ofreció detalles este martes sobre los detalles de la obra y los conceptos en que se basaron los miembros de su equipo.

Por ejemplo, las gradas del Estadio no se cubrieron porque es una instalación “pensada para los atletas, no para el público”, señaló.

“No lo contemplamos. El estadio no está pensado tanto para los espectadores como para los deportistas. El techo que se ha puesto intenta manipular el movimiento del aire para que no perjudique a los atletas”, dijo Sheard sobre la cubierta, que protege solo una parte de las gradas.

El arquitecto firmó igualmente el diseño del Estadio Olímpico de Sydney y es también el autor del Millenium Stadium de Cardiff y de la remodelación de Wembley y Wimbledon.
Al pensar en el estadio londinense se propuso “que fuera, en cuanto a medio ambiente, el más sostenible de la historia y que fuera capaz de transformarse después de los Juegos Olímpicos”.

“En lugar de cambiar luego de deporte, se cambiará el edificio”, dijo Sheard en una conferencia de prensa en Londres, con motivo del comienzo, el próximo viernes, de la pruebas de atletismo.

“No es un estadio ni completamente temporal, como el de waterpolo, ni completamente permanente, como el velódromo. Hemos conseguido un diseño que permite hacer en el futuro cualquier cosa que se quiera hacer. Es un lienzo en blanco”, apuntó.
Sheard dijo que el estadio “se puede mantener como está durante los próximos 50 años, o cambiarlo y hacerlo para 25.000 personas”.

“Los arquitectos somos egocéntricos y nos pasamos el día pensando en hacer obras que duren siglos, pero este estadio ha requerido un cambio de mentalidad para pensar en lo temporal. Hay dos clubes de fútbol interesados y una empresa de licitación está trabajando en ello, pero cualquier deporte nos vale”, indicó.

El arquitecto australiano considera que esta instalación “marca una nueva tendencia al demostrar que no se necesita construir estadios cada vez más grandes, sino más inteligentes, que respondan a distintas necesidades”.

Su construcción no se ha visto afectado en gran medida por la crisis porque se había adelantado mucho trabajo en 2007 y 2008, dijo.

“Además, se dividió el edificio en distintas partes, cada una de las cuales no interfiere en las demás. Al centrarnos en cada uno de esos componentes nos hemos ahorrado decenas de millones de libras”, aseguró.

(Con información de EFE)