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Amaury. Sí, de la Pía era algo con Rabo de nube; Hacerte venir, y Como un rayo en mi interior, ¿no?

Ángel. Sí, pero ya yo tengo muchas guarachas de esas y ya sé lo que funciona. Un ejemplo, la guaracha entre marido y mujer, todo el mundo sabe que entre marido y mujer nadie se debe meter, todas esas cosas funcionan, por lo menos en la lengua hispana funciona fácil.

Amaury. Ahora, alguien ¿tú crees que las personas que te conozcan, tus amigos, te pueden tomar en serio? ¿O siempre están esperando el chiste?

Ángel. Sí, el que me conoce bien sabe que yo soy serio, el que no…,  mucha gente no, el que no me ha conocido, dirá, este es un barco, este tipo debe ser un loco, por la imagen que tengo, es una imagen muy fuerte de…, Gracias a la vida que tengo esa imagen y que la gente me quiere como tú dices. A mí me quieren, es muy difícil que me vean en una cosa seria. Compadre, no cojas lucha, tú eres un tipo que haces reír a este país, tranquilízate, eso se resuelve.

Amaury. Además tú das una imagen de mucha fortaleza, de mucho rigor. ¿Qué pone triste a Ángel García? ¿Qué te hace llorar?

Ángel. Las acciones, cuando tú quieres a una gente, que tienes un amigo que tú lo quieres, a veces acciones de la misma familia, que tú tienes un amigo que tú lo llevas de verdad y tú sabes, este tipo no puede ser tu amigo. Por qué es tan “miki”, por qué me hace esto y no sé perdonar, yo quisiera tener la cultura esa, que tú me haces un desaire por gusto, una mala acción…, que a mí sí no se me olvida mañana. Yo no estoy preparado para eso, ya. Yo nunca te voy a hacer eso a ti. Me lo hiciste a mí, ya.

Amaury. Y se acabó.

Ángel. Sí, si, sí, se acabó, se acabó.

Amaury. ¿Tú no eres religioso?

Ángel. No, no. Creo un poquito en Dios, creo en Dios. A veces, Ay, Dios, ayúdame, pero yo no soy…

Amaury. …pero tú no eres de vasitos de agua.

Ángel. No, no.

Amaury. De espiritismo.

Ángel. No, ni tampoco de lo otro. Yo respeto un poco eso. Una vez me dieron un fuetazo en un ojo en un despojo, que por poco lo pierdo y más nunca fui.

Amaury. ¿Has pensado alguna vez hacer un papel que haga llorar?

Ángel. Chico, yo creo que el primero que se va a reír soy yo. Yo no. Quisiera que un día que me dieran el chance… A Roly Peña que siempre está haciendo Tras la huella, Día y noche. Le digo: oye, Roly, dame un chance para hacer un guajiro delincuente. Quisiera, le he dicho, no es por un problema económico, prueba y si no funciona… Quisiera hacer una cosa algún día que me…, va y lo puedo hacer, pero como que nunca, no sé.

Amaury. Pero fíjate, uno de esos personajes de las telenovelas que están diseñados para hacer llorar al televidente.

Ángel. Agáchate que ahí viene la galleta, yo no sé, va y lo puedo hacer, porque condiciones para eso tengo, pero el lío es que convenza, va y lo hago y yo dando gritos y la gente riéndose en la casa. Yo con perreta y la gente muerta de risa.

Amaury. Tú no sientes, a ver, ¿cuántos personajes tiene Angelito muy bien diseñados?

Ángel. Mira, tengo que funcionan bien: la Pía, la Guajira y Antolín. Yo hago un gay, que supuestamente es un hermano gemelo de Antolín, pero me es muy difícil, porque la Pía es muy fuerte y ambos se me van por la cuerda de lo femenino.

Quizás el día que haga ese personaje, no debo hacer la Pía, o no debo hacer la Guajira. Porque no es la misma cuerda, pero están en la onda de lo femenino.

Amaury. ¿Y tienes pensado crear más personajes?

Ángel. Yo no sé.

Amaury. No sientes que te encasillas en esos personajes.

Ángel. No, no me voy a encasillar en nada. Mira, Bernabé nunca se encasilló.

Amaury. Nunca en la vida.

Ángel. Ni Chaplin, ni Cantinflas, esas son palabritas modernas, que si se encasilla. Igual que los actores de novelas que: no, me tienen encasillado. No la hagas. Sí, sí, igual que tú digas: a mí me tienen encasillado en la Trova. No la hagas ¿es verdad, figura?

No, porque tú haces lo que tú entiendas. Sí, sí, nadie encasilla a nadie. Yo hago Antolín porque Antolín funciona. Va y un día, ojalá que para mí, yo, a mí nunca me ha dirigido un director. Yo quisiera que un espectáculo mío lo dirigiera un director de teatro.

Un  buen director que me diga a mí; mira, esto está mal hecho, está sobreactuado, sin perder la onda mía, como dice Ginori, tú no puedes perder el surco. Porque si te vas a los códigos del teatro exacto, va y deja de ser Antolín, ¿no?

Pero a mí los personajes. Mira, Antolín es mi papá; tú ves a mi papá aquí, y es Antolín, eso vino solo. Y la guajira Lela, esa que hago yo que habla, “oye, oye,” es una hermana de mi mamá.

Amaury. ¿Cómo habla? (risas)

Ángel. Así, como hablan los guajiros en el campo: “Oye, bello, bello, bellísimo”. Esa gente que habla, “tienes el pelo bello, bello, bellísimo”. Hablan así. Y la Pía, la Pía es la otra onda, que fue lo primero que hice yo. Los personajes vienen solos. A mí me vienen solos.

Amaury. Has hecho pequeño personajes en el cine…

Ángel. Sí, tan pequeños que ni se ve en los créditos.

Amaury. ¿Te gustaría hacer cine?

Ángel. Sí, yo sí, claro que sí. Yo no sé qué espera el ICAIC para explotar esto. No, no es muela.

Amaury. Aquí están los productores del ICAIC.

Ángel. Sí, ya yo se lo dije al vicepresidente del ICAIC que me saludó, no me saludes, ponme una cámara alante. No, no, pero esas cosas son así, esas cosas vienen cuando tienen que llegar.

Amaury. Angelito, tuviste hace poco un programa de televisión muy exitoso, ¿cómo se llamaba?

Ángel. “No quiero llanto”. Funcionó, a la gente le gustó mucho, era un programa muy sabroso.

Amaury. ¿Cuántos programas hicieron?

Ángel. Hicimos nueve.

Amaury. ¿Nueve nada más?

Ángel. Y debemos hacer para el verano ahora más, creo que la televisión tiene interés en hacer diez o doce más, por etapas.

Amaury. ¿Y por qué no dejarlo como un programa fijo durante un año, año y medio, dos?

Ángel. No, no, porque me quemo, ya la gente si te agarra todas las semanas, dice: Ah, lo veo la semana que viene. No, no, que sufran para ver al figurín. Y, mira, hace muchos años tú dijiste que a ti te gustaba estar en el pelotón.

Te preguntaron si te preocupaba mucho la popularidad y tú dijiste que no. Es bueno estar en el pelotón, ahí, que la gente te siga. Ya me conoce toda Cuba, no es para estar todos los días en la televisión, con cosas así que me aporten, que tenga deseos de hacer.  No hacer por hacer televisión.

Amaury. ¿Pero quieres hacerlo así, por temporadas como…

Ángel. Sí, “prison brik” ¿se pronuncia así? (risas)

Amaury. Sí, bueno, más o menos, así lo pronuncias tú. (risas)

Ángel. Yo tengo mi perreta con en el labio. (risas)

Amaury. Oye, ese sombrero.

Ángel. No, ni me hables de eso. Ahí dónde tú lo ves, me tuvo como 15 días con anemia al lado de un restaurante. Yo lo miraba y le decía: mañana te agarro.

Amaury. ¿Pero tiene algo especial?

Ángel. No, no, esos sombreros son caros.

Amaury. Bueno, no se deforma, por lo menos.

Ángel. No, yo lo que es sombreros y botas… Yo tengo botas de todos los animales, todos. Chipojos, curieles, lagartijas. En el cuarto tú sientes, cuac, por lo que se arma en el closet, el otro día me iba a poner las de chipojo y fueron pa´l techo, cri, cri. (risas)

Amaury. Hace un ratico me hiciste un pedacitico de la guajira Lela.

Ángel. La guajira Lela es la hermana de mi mamá y yo… ahora Iván me esta escribiendo un monólogo bueno para Lela y un horóscopo para la Pía que van a ser un palo. Tú sabes que a la gente le gusta mucho la onda del horóscopo.

Y Lela es la clásica guajira que yo hago como cuando  habla una guajira por teléfono. La verdad que las mujeres en la ciudad se echan el pelo para atrás con swing, las guajiras soplan así. (risas) Y ella por ejemplo en una llamada por teléfono, que suena el celular, que no sé qué y ella se pone más o menos así:

LELA: Oyeee, operadora, a ver, a ver, uhmm, Habana 8302014  Oye, ¿cómo anda? Antolín, tu hermana, un beso. Niño, Yunisleydi, bájate. Nada, Antolín, los niños tuyos jugando con los puercos aquí arriba de la cama. Y hablando de puercos ¿cómo tú andas? Ay, vas a tener que venir a Manacas, hay una puerca que parió un puerco que no tiene cuello que todo el pueblo dice que es tuyo. Y por ahí para allá sigue, sí, porque los guajiros son locos a la onda de los animales. (risas)

Amaury. Sí, a criarlos y a amarlos. ¿Y la Pía? (risas)

Ángel. Él me está buscando la lengua a mí (risas) Yo tuve una yegua que yo la sentaba en la peluquería, la más linda del municipio (risas) una vez Eduardo Antonio me regaló un par de pupilentes y se los puse.

Amaury. No puede ser, no puede ser. (Risas)

Ángel. ¡Ay, trágame tierra! Oye, no, la Pía, bueno, para que la gente vea que hay condiciones histriónicas. Ahora voy a hacer la Pía. Imagínense a la Pía, rubia, no sé, tipo María Antonieta, una onda así, más o menos que habla así.

LA PÍA: Bueno, mi amor, para mí es un placer estar acá en tu “progam” y, acabo de regresar de un Festival muy importante, el Festival de Río. No de Río de Janeiro, sino del Río Sagua, que es un Festival que se hace para recuperar materia prima. (risas)

Deja explicarte, Amaury, porque bueno, yo sé que tú escuchas mis canciones para dormir. Ahora tengo una del murciélago Cu cú, que es la última canción que acabo de hacer. Y este Festival de materia prima consiste en que llevan a dos cantantes famosas, a mí, con una amiga mía siempre. Y nos llevan al río, y nos ponen del lado del río para recuperar materia prima. Y entonces los guajiros de la zona se sumergen y todo lo que encuentran te lo tiran. La mama que más leñazos aguante, es la que gana el Festival.

Yo fui con una amiga mía cantante que salió muy mal porque le tiraron un guardafangos de Zil 130, que por poco la matan. A mí me dieron con un motor de arranque YUN, pero bueno…,

Ángel. Y, por ahí para allá la Pía es así, la Pía es un vacilón.

Amaury. ¿Y Antolín, Antolín es la joya de la corona?

Ángel. Sí, Antolín es el tipo. A mí Ginori me dijo, cuando yo hacía la Pía, En la viva, y cuando Ginori vio a Antolín en el Carlos Marx, me dijo: a partir de ahora, todo lo que tú hagas son comodines de Antolín. Yo utilizo a la Pía y a Lela como comodines a Antolín. Antolín es el tipo que lleva el espectáculo, y ellas entran y salen, pero es bonito, es bonito.

Amaury. Has un poquito Antolín, pero con el cagua y el tabaco…

Ángel. …Con el cagua. A ver donde caigo… (risas)

ANTOLÍN: Aquí hay un actor, tú estás eriza’o. Llama a Robert de Niro y dile que no venga, Brat Pitt está con perreta. Oye, déjame decirte, Amaury, que tú tienes delante el talento interno bruto más importante de este país (risas), único caso en Cuba que en primaria conoció seis ministros de Educación. Yo estaba en sexto grado y el niño mío en preescolar.

Aquí donde me ven, yo he pasado un trabajo duro, duro. Yo tenía una colchoneta en La Habana que le chiflaba y me caía atrás. Sabía que había que darle hospedaje.

Tenía seis de hemoglobina, no hablaba de día para actuar de noche. Época dura que vivió el maestro, un desamparo textil que sólo Dios lo sabe.

Era cuando se cambiaba en Cuba oro por ropa, seis meses me pasé velando los dientes de mi abuelo. Yo miraba al viejo y decía: tú te vas pero el rodamiento es mío (risas).

Yo y mi hermano nos dimos una mano de piñazos por un colmillo, que de eso hace 30 años y todavía nos miramos de lado. Y tú sabes que tú dabas oro por ropa, y cuando aquello me dieron un Franco Puggy, que eran los jeans aquellos que vendían, y a la vieja mía le dieron un Toscani, que era el que tenía el floripondio, un día se le cayó un pétalo y quería matar a la gente. Y a aquellos jeans la gente le echaba vinagre con sal para que no perdiera el color. Yo tenía tanto vinagre son sal en mi cuerpo que tenía la espalda adob’á. Yo estaba, que veía un gato y me mandaba a correr. Y ya sigue por ahí pa´allá. (risas)

Amaury. Oye, yo quiero preguntarte una cosa que es pesada de hablar, pero, la rivalidad, cuando estás en un espectáculo con varios humoristas ¿hay rivalidad entre ustedes?

Ángel. Sí hay revalidad, pero a veces es una rivalidad sana porque, nos damos chucho, si no, hay un dicho muy popular entre los humoristas, hace muchos años aquí en La Habana, cuando un humorista no gustaba, la gente decía: llévatelo, Virulo, llévatelo, Virulo.

Entonces cuando tú estás mal, porque hay días que tú estás mal, cualquiera, Iván Camejo, Omar Franco, Doime, no sé empiezan a gritar: Llévatelo Virulo.

Hay una rivalidad pero es… hay rivalidad como en todas las cosas, como el que quiere hacer el equipo Cuba, como el que quiere estar en la pantalla, pero no, en el caso mío yo me alegro mucho que a la gente le vaya bien.

Amaury. Pero no llegas a tener enemigos.

Ángel. No, no, no.

Amaury. O sea, cuando has hablado de decepciones con amigos y eso, no te estás refiriendo a los compañeros que trabajan contigo.

Ángel. No, no, hasta ahora no.

Amaury. ¿Quiénes son los humoristas cubanos que más admiras? De antes y de ahora, esa es la parte más complicada.

Ángel. Mira, me gusta mucho Leopoldo Fernández, Mimí Cal era muy simpática, por lo que he oído, no la he visto, pero por lo que he oído de la radio. En México se pasan todos esos programas todos los días por la radio.

Amaury. Era muy simpática Mimí Cal.

Ángel. Ya más para acá, sí, en televisión, Bernabé, un clásico del vernáculo en Cuba, Miravalles, yo creo que era el mejor actor, como actor era de los grandes. Santiesteban, Montezuma, quizás se me quede alguien de los…

Amaury. Bueno, de los clásicos.

Ángel. De los de verdad. Bueno. Ya Bernabé te lo dije y ya para acá.

Amaury. Los que tú más has disfrutado. Cuando estás en tu casa, mirando le televisión.

Ángel. Mira, es que yo con uno de los que más me río es con Gustavito. Yo soy fan a Gustavito, a mí las cosas de Gustavito me tiran para el piso. A mí no me importa si él no se ríe conmigo; yo sí lo disfruto. Gustavito es muy simpático.

Vaya, hay muy buenos humoristas en Cuba. Yo una vez hice un equipo de pelota de humoristas y no caigo más en eso, candela lo que me busqué.

Doimeadiós es muy bueno. Hay otros que no son tan populares pero son muy buenos, como Omar Franco.

Amaury. Omar Franco es buenísimo, buenísimo.

Ángel. Iván escribe muy bien y hace muy buena contrafigura, que no son personas que la gente los tiene identificados como -yo te estoy hablando de mi gusto, no del gusto del televidente-, no sé, Ulises gusta mucho también.

Riquimbili es muy simpático, no sé, el habanero, Pantera. El habanero, el chiquito ese es la candela, un tipo muy simpático de estos de los más jóvenes así, Silva, me parece que va muy bien y otros que se me pueden quedar, que me disculpen.

Amaury. Pero fíjate, que me has dicho puro hombre, ¿no hay mujeres humoristas?

Ángel. La que queda así, que es dura, esta mujer…, cómo se llama, la esposa de Mario Limonta…

Amaury. Aurora Basnuevo.

Ángel. Sí, más ninguna me gusta.

Amaury. Pero ¿por qué tú crees que hay tan pocas humoristas mujeres?

Ángel. Yo no sé, no sé.

Amaury. Porque antes las había. No sé, digo, había.

Ángel. Sí, ella me gusta. Esta chiquita que está empezando a colarse, la que estaba en ¿Jura decir la verdad?… La Mora.

Amaury. Y algunas que pretenden hacer cosas serias y uno termina riéndose por lo mal que lo hacen. ¿Eso no te llama la atención?

Ángel. Ah, hay cada personajes de novelas, que cambian en las novelas los vestuarios porque es lo mismo. ¡Muchacho!

Amaury. ¿Cuánto tú piensas, Angelito, que pierde el humorista que emigra? Que se va a vivir fuera de Cuba, por las razones que sean.

Ángel. Mira, voy a hablar de mí. Lo pierde todo porque ¿qué vas a hacer? Supón que Antolín se vaya de Cuba, Antolín, o lo que sea, ¿qué voy a hacer? Yo sé que yo caigo en Miami, hablando en plata y voy a ganar dinero y me han ofrecido dinero y yo sé que voy a ganar dinero.

Voy a ganar dinero, un mes, dos meses, tres meses y quizás un año. Pero voy a dejar de ser yo y yo no voy a dejar de ser yo. Antolín es de Cuba, Antolín es… lo mismo Ángel que Antolín, yo.

Cuando tú emigras pierdes tus raíces, pierdes todo aunque no quieras, por lo menos lo que hago yo. Yo te digo la pregunta que tú me haces. Antolín es muy cubano. Sí tú sacas a Antolín de la caña, del surco, de la yegua, del caballo, lo matas.

Y no Antolín, yo mismo, yo no pudiera vivir en otro país, no, no, yo no puedo con eso. Yo creo que ese es el fuerte mío -eso me lo decía a mí una vez Formell. Formell hablando conmigo: Oye, compadre, mira que a ti la gente te quiere- y es porque es un personaje muy cubano, es de aquí, Antolín es un pedazo de este país. Yo lo veo así. A mí me da risa cuando me dicen: oye ¿y por qué tú no te vas para aquí? este está loco. Y a mí me da risa y a  mí me han tirado a llevarme, sí, sí.

Amaury. Sí, yo sé.

Ángel. No me he puesto blandito, pero, (risas) no, no es bonche, yo siempre me llevo prensa cubana para no perderme (risas). Me vienen para arriba y agarro la prensa, rácata, rácata (risas). Pero no, no me han ido así con agresividad. Ahora, si a mí me dicen: mira, Antolín, tienes un contrato, vas a ir a España 20 días, 30 días y vas a grabar, o vas a llevar esto que tú haces aquí a España. A España o a cualquier país del mundo, ¿no? Yo lo haría con tremendo cariño porque lo que voy a llevar  es lo que yo hago aquí, pero tienes que venir aquí a alimentarte.

Quizás tú si estuvieras en otro país, tú no pudieras hacer las canciones que tú haces.

Amaury. Es posible, claro, es seguro, además.

Ángel. Y Formell no pudiera hacer lo que hace, ni Adalberto, porque pierden su cubanía, me parece a mí, va y estoy equivocado, pero bueno.

Amaury. Bueno, yo creo que no estás equivocado. De todas maneras quisiera resumirlo, ya que estás hablando de cubanía, estás hablando de perder el pulso a la cubanía y estás hablando de los humoristas que emigran. ¿Qué es para ti?…

Ángel. …Va y a alguno le va bien.

Amaury. No, le puede ir bien económicamente.

Ángel. Eso sí.

Amaury. Pero ese es un asunto totalmente divorciado del talento. Ahora, resumiendo esta entrevista que te agradezco, porque los televidentes, igual que yo, queríamos conocer a Ángel, ya que conocemos a Antolín y conocemos a la Pía. Resumiendo ¿qué es para ti ser cubano  y qué significa Cuba para ti?

Ángel. Ah, para mí. Yo sí soy orgulloso de ser cubano, de ser guajiro, de ser, de haber nacido en este país. Yo a este país le… yo sí le estoy agradecido a mi país, no es que… y a mí Cuba no me puede faltar, no es muela, no es muela de… A mí Cuba sí no me puede faltar ni… Vaya, es que no tengo ni respuesta para una pregunta tan fuerte. Yo soy, yo no soy Cuba, pero soy parte de Cuba, no sé si…

Amaury. Bueno, yo creo que tú sí eres Cuba y que todos nosotros lo somos. Muchas gracias.

Ángel. No, gracias a ti.

Amaury. Te quiero mucho y felicidades.