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Llueve en Lutgardita

Llueve en Lutgardita

Este trabajo fue realizado en los primeros meses del año, y se publica como antesala de un próximo segundo reportaje que dará respuesta a lo ocurrido en esta unidad productiva un tiempo después.

Por Ricardo R. González

Foto: Ramón Barreras Valdés

No resultan intensas ni prolongadas. Tampoco provocan inundaciones ni catástrofes, pero propician un efecto mágico y beneficioso sobre una parte del sector agrícola en Quemado de Güines. Este peculiar aguacero abrió a fines del pasado diciembre cuando un bicharraco metálico, parecido al otrora aeroplano TU-114, aterrizó en un segmento de la UBPC Grito de Yara, en la localidad de Lutgardita.

Aquella supuesta nave comenzó a armarse en el propio municipio. Al principio suscitó dudas, mas la voluntad de los osados movió acertadamente la brújula, y en apenas 25 jornadas quedó lista con la asesoría de la Empresa de Cultivos Varios de la cabecera municipal y especialistas del Ministerio de la Agricultura.

Llegó el día de la prueba. Algunos estaban nerviosos. El andamiaje de 350 m de radio y 700 m de diámetro echó a andar sobre el campo seleccionado, y por los aspersores (también llamados bailarinas) inició una danza circular que invitó al arco iris. «Un sueño al fin realizado», exclama aun Lázaro López López, el administrador en funciones de la UBPC.

Desde entonces, la historia es otra. Lutgardita conoce una modalidad de lluvias favorables para la salud de las plantas con eficiencia y ahorro total.

Grito de Yara fue el primer establecimiento quemadense en recibir estas bondades tecnológicas. Otros dos dispositivos rondan por la cercana granja Güines, y hasta allí se trasladó Fernando Acebo, el guía titular de la UBPC, quien comparte los conocimientos avalados por sus 35 años de experiencias y desvelos sobre el surco.

Baste decir que, solo en el mes de febrero, entre todas las unidades sembraron 75 hectáreas para la Empresa de Cultivos Varios de Quemado de Güines.

+ CON –

Las 37,42 caballerías de dicha entidad ofrecen un encanto sorprendente. Sus 204 integrantes; de ellos, el 40 % femenino, no desperdician ni un cuartico de tierra. Entre robustas plantaciones de plátano —como fuerte de la unidad— tejen el día a día y suman las labranzas con los frijoles, la yuca, el boniato, o la ganadería porcina, avícola, ovina y caprina.

Cuando parece que todo acaba vislumbra una finca de frutales que envuelve al mango y el aguacate; sin embargo, intercalan fruta bomba, limón, anón, y piensan hasta incluir el coco apoyados en otros sistemas de riego que se nutren de una conductora.

«Ahh… no pienses que todo queda aquí. Incursionamos en la malanga que antes era una quimera. Ahora el riego en pivote lo permite y aparece como la niña bonita, pues Quemado de Güines no contaba con la variedad, y la trajimos desde Cascajal, en Santo Domingo», sentencia Félix Rivero de la Paz, el jefe de producción al que le brillan los ojos tras contemplar las plantaciones a menos de un mes de sembradas.

Y como infantes deslumbrados por juguetes tanto él y Lázaro vuelven a lo mágico, pero real, del nuevo tipo de riego dotado de la posibilidad de fertilizar al unísono si así se desea.

«Los ingresos que propiciarán las cosechas sometidas a este armatoste serán iguales o superiores a lo ya reportado por las 11,02 caballerías de plátano de la UBPC, con un millón 200 mil pesos» argumenta Lázaro López.

Una luz blanca permanece encendida en la parte superior de la maquinaria. Ello indica su pleno funcionamiento que cuenta con el apoyo de manos femeninas, pues María Teresa Milián López combina las funciones de turbinera con las de operadora auxiliar.

Tres décadas suma su cotidianeidad laboral. Jamás pensó tener un dispositivo de tal magnitud, y llegar a dominarlo sin resultar aquella Doña Bárbara concebida por Rómulo Gallegos.

«Al principio sentí miedo, después…algo muy sencillo. Pienso en la etapa anterior… los sufrimientos del plátano eran marcados por las frecuentes roturas del sistema de regadío de antaño. La imagen cambió, y gracias al curso que pasé en la propia UBPC ayudo al operador.»

Entre ella y Jorge Félix Jiménez González ya existe todo un consenso identificativo. Desde la casita de la turbina hasta el pivote o corazón del artefacto median unos 350 m, por lo que una bandera roja enarbolada significa parar la máquina, otra blanca indica ponerla en funciones, y ambas levantadas traduce el traslado de zona sin abastecerla de agua.

Son hombres y mujeres motivados dentro de un colectivo que destina el 80 % de sus producciones para Acopio, mientras el resto es adquirido por los trabajadores en la placita o garantiza la compra en divisa de los insumos necesarios para la UBPC cuyos procedimientos se realizan a través de la Empresa de Cultivos Varios.

Dentro de poco avizora el óptimo rendimiento de los frijoles ya sembrados. Resolverán un problema capital existente en Quemado de Güines, aunque ello no signifique que de la noche a la mañana desborden los productos del agro y se conviertan en la próxima maravilla del mundo, pero mientras tanto contemplan con orgullo ese arco iris formado con las lluvias que caen sobre Lutgardita.

PIVOTEANDO

— Los sistemas de riego Pivot (circular y lineal) irrigan el agua de manera uniforme con la cantidad precisa a cada momento y según el tipo de cultivo. Ello redunda en mayor eficacia, reducción de la evaporación y menor dispersión a causa del viento.

— Posibilita, además, reducir el combustible empleado en el bombeo, el consumo de electricidad, y aumentar los rendimientos agrícolas.

— La técnica lleva el agua de riego hasta las plantaciones mediante tuberías de acero galvanizado montadas en torres de metal que se mueven sobre conjuntos de ruedas.

— Nebraska, localidad norteamericana, vio el nacimiento de este método en 1952, pero es a partir de la década de los 70 y principios de los 80 ocurre una generalización en su empleo a nivel mundial.

— En Cuba los primeros pivotes aparecen a partir del 2000. Ya sobrepasan las 11 mil 270 caballerías que tienen su área bajo riego electrificado, representativas de más del 61 % del espacio agrícola en uso.

— Cada máquina cuesta unos 75 mil dólares, y al inicio fueron empleadas en el país en el cultivo de papa. Abanderados del incremento productivo resultaron las empresas de cultivos varios de Batabanó (La Habana), Horquita (Cienfuegos), La Ceiba (Ciego de Ávila), y el Yabú, de Villa Clara.

 

1 comentario

Traxco -

Los más recientes avances en la tecnología de aspersión en los diferentes sistemas de riego mecanizado han permitido superar los obstáculos que había hasta la fecha. Hoy en día, los Pivots centrales permiten aplicar agua y productos químicos al mismo tiempo con alta precisión, con uniformidad y eficacia. Estas innovaciones permiten mejorar la uniformidad de distribución, garantizando una gran eficiencia de riego y controlando la escorrentía - http://www.traxco.es/