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Por Ricardo R. González

La determinación de los escenarios de connotación climática para los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgo (PVR) constituye uno de los aportes del Centro Meteorológico Provincial (CMP) a fin de lograr la sostenibilidad medioambiental.

De esta forma el concepto de riesgo climático abarca al potencial que, a causa de algún peligro relacionado con el clima, provoque consecuencias adversas sobre las personas o aquellos bienes que se valoran en dependencia de la combinación de factores esenciales como la amenaza, exposición y vulnerabilidad.

Para la máster Ismabel María Domínguez Hurtado, subdirectora técnica del CMP, tampoco se descuida la creación y mejora continua de los sistemas de vigilancia y alerta temprana ante los fenómenos climáticos y meteorológicos extremos.

Muchos de ellos transitan desde el aumento del nivel del mar, el calentamiento de las temperaturas y la ocurrencia de huracanes y tornados cada vez más complejos en los que, sin dudas, los impactos del cambio climático (CC) empeoran el panorama.

Según investigaciones desde la década de los 50, los episodios de calor extremo son más frecuentes e intensos, y ninguna región escapa a ellos, en tanto las temperaturas superiores a 40 °C, e incluso a 50 °C, inciden en muchas partes del mundo, lo que supone una gran amenaza para la salud y el bienestar de las personas.

El CC se manifiesta en el ciclo del agua con una atmósfera contentiva de mayor humedad.

El CMP procede a la confección y publicación de boletines especializadas en climatología y agrometeorología, sin descartar el suplemento para la sequía que dispone de un soporte digital interactivo.

Desarrolla, además, el sistema de modelos de pronósticos aplicado a las variables meteorológicas, climáticas y a la salud humana, animal y vegetal, así como en el levantamiento de las fuentes fijas emisoras de contaminantes a la atmósfera.

«En este sentido se elaboró un nuevo procedimiento de la cuantificación de dichas emisiones con las propuestas para disminuirlas y reducir los impactos», precisó la investigadora.

No faltan los estudios de clima urbano en varias ciudades villaclareñas con las sugerencias a Planificación Física encaminadas a contrarrestar los impactos negativos, al tiempo que se siguen los indicadores y metodologías dirigidos a servicios de primer orden como la calidad del aire, los incendios forestales y los pronósticos meteorológicos.

Ya existe un software destinado al procesamiento digital de las imágenes de gráficos meteorológicos y su conversión a series de datos.

También incluyen estudios de variables climáticas con fines energéticos concentradas en la lluvia, el agua, la luz, la temperatura, la humedad relativa, el aire y el viento.

PIE DE FOTOS

1.- La máster Ismabel María Domínguez Hurtado, subdirectora técnica del CMP, enfatizó que tampoco se descuida la creación y mejora continua de los sistemas de vigilancia y alerta temprana ante los fenómenos climáticos y meteorológicos extremos.

2.- Calidad del aire, otro detalle imprescindible.

3.- Satisfacer las necesidades de los agricultores de servicios agrometeorológicos constituye uno de los objetivos de trabajo del CMP.

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