Luego de la fase de climatización las vitroplantas son sacadas de la biofábrica y se siembran en casas de cultivo hasta cumplir todo el ciclo antes de llevarlas a los productores en el campo.

Hace 25 años inició este camino dirigido al mejoramiento genético, la propagación de plantas y el desarrollo tecnológico a partir de variedades logradas por embriogénesis somática. Hoy el Instituto de Biotecnología de las Plantas es líder en sus perfiles con sitio preferencial en el área de Latinoamérica, sin olvidar que la mira principal del colectivo abraza como destino a Cuba.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

El Instituto de Biotecnología de las Plantas (IBP) tiene el privilegio de aportarle a la vida desde un mundo peculiar. De ese que se desenvuelve entre el intelecto y la paciencia, entre laboratorios colmados de soportes con el verde de las vitroplantas, pero también de la sabiduría humana y de esos secretos, a veces caprichosos, que atesora la tierra. Una historia comenzada, hace 25 años, cuando un grupo de investigadores de la facultad de Ciencias Agropecuarias, perteneciente a la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas, delinearon sus sueños.

Desde entonces se labra ese camino destinado al desarrollo de investigaciones dirigidas al mejoramiento genético, sin apartarlo de la producción de semillas avaladas por su alta calidad, aunque lo concerniente a la comercialización de los productos en la red de mercados concierne a otros ministerios y organismos.

Muchos de sus investigadores y obreros ya dominan hasta el lenguaje de esas plantas, descubren sus comportamientos y misterios con el prisma de que no todo escapa de los sinsabores. Bien lo sabe el doctor Osvaldo Fernández Martínez, un ingeniero agrónomo que desde hace casi seis años, conduce a un colectivo integrado por algo más de un centenar de trabajadores; de los cuales 20 resultan investigadores que abrazan la máxima de constituir un centro innovador por naturaleza.

El compromiso es mayor cuando se sabe que fue Fidel el inspirador de este proyecto encaminado al logro de nuevos cultivares y tecnologías para la propagación de plantas en su biofábrica, y en el resto de las unidades de su tipo en el país.

«El IBP puntea en Latinoamérica en bananos y plátanos logrados por embriogénesis somática, además de alcanzar el mejoramiento genético de estos y del frijol, en tanto se trabaja en la caña de azúcar, y en la propagación de árboles forestales y frutales a fin de buscar la biodiversidad y aquellos sitios para su mejor adaptación», insiste el doctor Osvaldo Fernández Martínez, director de la institución.

Mas ya no son aquellos tiempos iniciales en que los objetivos básicos estaban circunscriptos a la papa, el banano y el plátano. Se han sumado más directrices, y ahora aparecen nuevas líneas para muchos insospechables con el accionar de unos siete proyectos de carácter nacional y cuatro internacionales.

Un pilar importante lo constituye la reanimación de la red de laboratorios del país al introducirse tecnologías de propagación que implican hacer ciencia más cerca del pueblo.

EL DÍA A DÍA DE UN PROYECTO

Quizás los fundadores ni imaginaron que el IBP se convertiría con el tiempo en líder del área de Latinoamérica en este mundo de la biotecnología vegetal, ni que tampoco alcanzaría métodos de impacto para la producción de recursos forestales difíciles de propagar como en los casos del cedro (Cedrus), la teca (Tectona grandis), y la caoba (Swietenia macrophylla) sin apartarse del aspecto económico y a la vez ecológico.

Trabajan, además, con el bambú (Bambusoideae), el eucalipto (Eucalyptus), el pino (Pinus) y las plantas melíferas para obtener un equilibrio desde el punto de vista de la percepción ambiental.

A solicitud del turismo comenzaron la producción de plantas ornamentales de alto valor, lo que amplía el perfil del centro e influye en la sustitución de importaciones con semillas logradas por métodos biotecnológicos.

«Entiéndase entre estas las Phalaenopsis que incluye diversos tipos de orquídeas caracterizadas por su extrema belleza y que en el mercado internacional presentan un costo enorme. A ellas se suman la familia de Anthurium, sobre todo las rojas caracterizadas por ser una planta de interiores con extraordinaria inflorescencia, y que también ya ofrece sus resultados. Vale decir que este año logramos producir para la venta a la llamada industria del ocio y a otras instituciones», sustenta Fernández Martínez.

Mientras eso ocurre en el plano decorativo nadie duda que a la mayoría de los cubanos les gusta saborear la buena taza de café; sin embargo, la realidad muestra cafetales envejecidos que no se apartan de las acciones por parte de la institución.

«Es propósito introducirnos en la recuperación del café a partir de la embriogénesis somática. Por supuesto Cuba en la preferencia de acuerdo con lo estudiado en las áreas montañosas. Actualmente más del 70 % de los cafetos tienen entre 30 y 40 años para hacerlos improductivos y con tendencia al decrecimiento de la producción.

«Tampoco olvidamos la necesidad que tiene Centroamérica de revitalizar el café arábica (Coffea arabica). Poseemos la tecnología, la tiene también el potente consorcio Nestlé, mas hemos logrado un nivel de eficiencia superior gracias a costos de producción muy baratos que permiten entrar en el mercado internacional con precios competitivos, pero primero hay que resolver nuestro problema».

— ¿Hay previsión de determinada área?

— Para 2018 queremos iniciar por la zona oriental a partir de los daños reforzados por los huracanes. Están las condiciones creadas para el envío de las primeras plantas y su adaptación en condiciones naturales en zonas de Guantánamo.

La master Maité Chávez Milián, representante comercial del IBP, chequea la calidad de los resultados mediante la embriogénesis somática como método que permite enorme capacidad de propagación con mejoras genéticas. Corresponde a la institución el envío de vitroplantas desde Guantánamo a Pinar del Río.

 En otro orden el IBP consolida el mejoramiento genético del frijol con algunas variedades que demuestren su fortaleza antes los golpes del cambio climático y en aras de lograr la soberanía alimentaria que demanda el país.

Según el director de la institución existen variedades resistentes al estrés por intensas sequías y altas temperaturas que han sido probadas fuera de época.

La mirada internacional confirma la continuidad de los trabajos en la biofabrica de Brasil en todo lo concerniente al proceso de embriogénesis somática en caña de azúcar; sin descartar que el centro brinda asesoría técnica para construir unidades de este tipo fuera de Cuba. Existen perspectivas en algunos países como Jamaica que se sumaría a las ya existentes en Argentina, Brasil y Colombia.

Las previsiones que aparecerán en el camino van dirigidas a otras naciones con la característica de explotación conjunta y de cobro por unidad vendida.

PARA CUBA Y PARA EL MUNDO

Si algo tiene presente el IBP es la forma de contribuir a las exportaciones. En los últimos tres años los ingresos superan los 100 mil dólares por dicho concepto, si se tiene en cuenta que constituye una unidad pequeña, aunque aporta de 1,5 a 2.0 millones de plantas anuales.

En este universo las líneas productivas e investigativas constituyen la razón de ser; no obstante, hay espacio para el desarrollo de maestrías, postgrados y doctorados en biotecnología vegetal calificados de excelencia. Esta última modalidad ha graduado a más de un centenar de cursantes cubanos y de otras regiones de América Latina e Iberoamérica.

De distintivos también puede hablar su colectivo en esa defensa de insistir en las mejoras genéticas y la rápida propagación como formas de economizar el trabajo. Reconocimientos internacionales, del Ministro de la Educación Superior y su homólogo de la Agricultura, varios premios del Citma y de la Academia de Ciencia de Cuba (ACC), así como los de innovación tecnológica, y publicaciones en revistas evaluadas entre las de más alto rango dentro de la biotecnología mundial.

Las plantas ornamentales de diferentes variedades constituyen perfiles de reciente incorporación. Observe la belleza de este ejemplar como rubro que influye en la sustitución de importaciones dado el alto costo de muchas especies en el mercado foráneo.

La condición de Vanguardia Nacional se mantiene entre sus pabellones, sin olvidar la capacitación a empresarios y campesinos, mientras su economía está certificada como aspecto que garantiza la sostenibilidad.

Si algo aparece con definida claridad es que la inconformidad y el deseo de hacer más constituyen las máximas del IBP. Al doctor Osvaldo Fernández le pregunté una vez que si las acciones desarrolladas por la laboriosidad colectiva pudieran incidir en esa necesaria excelencia demostrada por las plantas. Un tiempo después retoma su respuesta:

— Los resultados ofrecen avales, tanto en la producción como en la docencia, sin que tengamos una obra perfecta. El camino presenta aun baches y grietas. Nos toca a nosotros resolverlos, pero es hermoso ver a los trabajadores en la búsqueda de soluciones desde el laboratorio, y a la vez compartiendo tareas en el campo, o marchar sin reparos, incluso alejados de la familia, a cooperar con diversos centros productivos y a impulsar otras biofábricas en cualquier punto de Cuba.

AGENDA 2018

— Con dos palabras definió el doctor Osvaldo Fernández algunas de las aspiraciones del IBP para 2018: Mucho trabajo, dijo, y precisó que uno de los perfiles del centro será el de aportar para la agricultura cubana y al mercado de exportación o sustitución de importaciones que repercutan en la economía del país.

— Iniciarán trabajos con el cacao como renglón exportable; sin olvidar que la especie necesita una reanimación en Cuba y en el extranjero.

— En el caso del plátano y el banano se introducirán nuevos cultivares resistentes a la sigatoka negra (Mycosphaerella fijiensis), considerada la enfermedad más compleja que afecta a nivel mundial, causada por un hongo que ataca a las hojas y provoca pérdidas de más del 50% en el rendimiento de las cosechas.

— Desde el punto de vista microbiológico comenzarán pruebas con determinados productos para el control de esa plaga a partir de bacterias aisladas de la hoja del banano. Ello reducirá las fumigaciones con agresivos químicos en busca de la sostenibilidad en la agricultura.

— Estarán enfrascados en la exportación de 200 mil minitubérculos de papa dirigidos al Caribe. Cada uno valorado en 40 centavos dólar con bajos costos de producción.

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