20160606140041-foto-3.jpg

Entre esta amalgama de residuales sólidos hay aves con paso libre. De cumplirse lo dispuesto para estos depósitos destinados solamente a desechos líquidos el panorama resultaría diferente.

Por Ricardo R. González

Aunque Villa Clara reporta indicadores favorables en múltiples aspectos de su estrategia medioambiental todavía la carga contaminante constituye una de las tareas pendientes.

A pesar de que 2015 evidenció una ligera reducción de los detonantes orgánicos vertidos hacia la atmósfera respecto al año precedente aún se mantiene un promedio de 9 271 t por año.  

Uno de los factores que laceran se concentra en el incorrecto tratamiento de los residuales correspondientes a los asentamientos poblacionales, a lo que se suma el deficiente saneamiento ambiental.

En el período 2011-2015 el promedio de fuentes contaminantes arroja 196 focos. De ellas, 120 fueron visitadas por los especialistas y se evidencia que 113 mantienen su sistema de tratamiento de excedentes líquidos de manera correcta, en otras 29 no funciona eficientemente, mientras que 54 o no poseen los mecanismos adecuados o presentan mal funcionamiento, por lo que incumplen con la Ley 81 del Medio Ambiente y contaminan el entorno.

Un panorama de cierta mejoría experimentan los centrales azucareros, a tenor de que ocho ingenios disminuyen sus agresiones gracias al ahorro significativo del agua, el mejoramiento en la eficiencia de sus lagunas de oxidación, y el empleo del fertirriego como método para eliminar una parte de los residuales acumulados en los depósitos de tratamiento y emplearlos como fuente de nutrientes destinados al mejoramiento de los campos de caña.

Mas, la industria azucarera no ha concluido determinadas inversiones, mientras existen otras irregularidades en el desempeño de los procesos tecnológicos.

Otro detalle a no perder de vista resultan los convenios porcinos. La provincia supera los 560, pero la contaminación es alta, sin descartar las múltiples irregularidades presentes en las entidades pertenecientes al Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos que agravan el panorama.

A ello se añade la deficiente recogida de desechos sólidos que, a pesar de los innumerables programas y estrategias de trabajo elaborados por Servicios Comunales, no satisfacen las demandas ni alcanzan los requerimientos necesarios.

Al decir de la doctora María del Carmen Velasco Gómez, delegada del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) en Villa Clara, la contaminación en general (ruidos, atmosfera, residuales líquidos) presenta situaciones complejas, por lo que deberá incentivarse el accionar de los organismos y la educación ambiental de la sociedad de acuerdo con las particularidades de cada consejo popular.

También puede ver este material en:

http://ricardosoy.wordpress.com

https://twitter.com/cibergonza