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Ramón Herrera Quintanilla, uno de los pacientes que recibe el beneficio entre los más de mil residentes en la zona.

Desde las comunidades intrincadas se sigue el pulso de la vida bajo diversas modalidades para favorecer la existencia.

Por Ricardo R. González

Fotos: Ramón Barreras Valdés

Hay casas que apenas cierran sus puertas, y ahora en el verano incrementan esos visitantes deseosos de compartir alegrías, preferencias, o hasta beneficios dirigidos a la salud. Son las Salas de televisión que si bien defienden la garantía informativa, como razón primordial, no resulta extraño apreciar a un grupo de infantes y adolescentes entregados a la pasión del ajedrez, otros que descorren las páginas de un libro en busca del conocimiento, mientras un grupo de abuelos reciben su rehabilitación gracias a las bondades de manos expertas.

La Quinta, ubicada a cinco kilómetros de la cabecera camajuanense, es uno de esos puntos intrincados receptivo a todo lo positivo y contrario a los achaques. Que lo diga Ana María Velázquez Castillo, quien fue una de las primeras en fundar el círculo de abuelos al que un día llegó por los insoportables dolores en las piernas y la columna, acompañados de falta de equilibrio.

«Hace dos años —enfatiza— comencé los ejercicios, y he tenido una mejoría increíble. Hasta hago cuclillas que antes no podía».

Otro tanto sentencian los hermanos Ramón y Tania Herrera Quintanilla que ven en Pedro Alonso García, un maestro devenido rehabilitador, el hombre de la magia afortunada.

«Los padecimientos mayoritarios en la zona recaen sobre la cervical, la columna vertebral, en dolores ocasionados por bursitis, sacrolumbalgia, a la vez que aplican calores mediante moxibustión, y no se descartan los masajes con la consiguiente disminución en las dosis de medicamentos», explica el especialista.

Así afirma quien, además, labora en la Sala de Ibarra con personas hemipléjicas. Llegar allí impone un camino de pendientes y pedregales. Unas veces lo hace en bicicleta, pero otras a pie, y si llueve con ganas se torna imposible salir.

Mientras Pedro prosigue la ejercitación con los ancianos, algunos menores disfrutan de los juegos de ajedrez o parchis, a lo que adicionan otras modalidades como las carreras en sacos, en zancos, o las competencias de béisbol y voleibol coordinadas con los promotores del INDER.

LA TELE Y EL OTRO MUNDO      

La única opción cultural existente en La Quinta recae sobre la Sala de televisión para un punto que supera los mil habitantes. Cuando enciende la pantalla los asistentes aprecian programas informativos, infantiles, dramáticos, películas diversas, musicales, y todo el acontecer del universo deportivo.

Mayté Pedroso Mujica, Sonia Díaz Sánchez y Marilyn Villanueva Gómez velan por el orden en el recinto que dispone de su reglamento. Ellas ratifican la ausencia de indisciplinas desde la apertura en septiembre de 2002.

¿Un solo televisor para dar pie a las disyuntivas entre el béisbol y la novela?

—  Nada de eso porque se lleva a votación el programa a seguir. La mayoría decide, pero muchas veces grabamos en cassettes lo que no estamos viendo y después se reproduce.

Por si fuera poco el cuidado del entorno, la promoción de buenas lecturas, el préstamo de libros, y las charlas educativas vinculadas a las principales problemáticas de la comunidad conforman el perfil de estas instituciones que aparecen como complemento vital para el día a día de muchos.

Si algo humano las caracteriza es la dedicación a personas aquejadas de limitantes severas que obstaculizan salir del domicilio. Hasta allí llegan estos benefactores que tampoco olvidan a los niños y niñas con dificultades en el aprendizaje, o a cualquier terrícola que el tiempo les jugó una mala pasada porque son divinos tesoros dentro de una magia que va más allá de un simple clic.

MEMORÁNDUM

— Las Salas de televisión llevan el acontecer informativo y el resto de la programación a sitios carentes de corriente eléctrica. Actualmente existen 63 en la provincia concentradas en Encrucijada, Camajuaní, Remedios, Santo Domingo, Ranchuelo, Manicaragua, Cifuentes, Quemado de Güines y Sagua la Grande.

— Laboran con celdas fotovoltáicas, y en las áreas que ya cuentan con fluido eléctrico asumen otras variantes vitales, a tenor de que se encuentran en lugares donde el transporte es casi nulo, los viales presentan un estado deplorable, y a los habitantes les resulta difícil acudir a las cabeceras municipales.   

— Según Miguel Cárdenas Viera, al frente de la actividad en Villa Clara, unos 8 mil 300 pobladores disfrutan de sus bondades; de ellos, el 20 % supera los 60 años.

— Solo 22 dependencias de este tipo han recesado en el territorio al trasladarse gran parte de los habitantes hacia otras demarcaciones. Lo normado establece más de 15 viviendas en el área para mantener el servicio.

CONTRASTES 

Investigaciones recientes inducen a reflexiones. Un niño normal en EE.UU. ha contemplado, a los 14 años, 18.000 muertes violentas en TV, mientras en Europa se emiten 40.000 homicidios anuales, y en España más de 1.000 escenas violentas por semana.

Ello resulta peor cuando trasciende que la violencia no genera rechazo porque «ganan los buenos y matan a los malos», por lo que el entorno violento se torna realista, y llega a asimilarse como algo consustancial a nuestra vida cotidiana.

Nada más triste pero real. Violencia genera violencia. ¿Dónde están los matices formativos y el papel que deben asumir los adultos ante tales casos? ¿Es la escuela la única responsable de formar valores o constituye el hogar otra célula básica en el empeño?

Es oportuno mantener la distancia entre violencia fílmica y real, mas se hace necesario explicar y convencer como se hace en las Salas de televisión.

¿Tenemos o no nuestras Razones?

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