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Desde que en 1973 un experto en Nueva York declaró a la hipertensión arterial (HTA) como «la asesina silente», el Doctor en Ciencias Gerardo Álvarez Álvarez no ha dejado de pensar en tan exacto calificativo.

A tal punto que presentó su trabajo doctoral basado en un subprograma integral para el abordaje de la HTA en la atención primaria de salud como eslabón primordial.

Con su amplia experiencia de tantos años en el mundo de la medicina interna el galeno es de quienes piensa que el padecimiento reclama las miradas intersectoriales con amplio fundamento comunitario.

«Siempre recordaré que el 5 de mayo de 2008 los órganos de prensa en el mundo desplegaron su acción mediática con el ciclón que había exterminado a 2 mil personas en Myanmar; sin embargo, dos días antes, la revista The Lancet daba el dato fiable de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de que 20 mil personas o más mueren a diario por HTA. Y esto no fue noticia.», sustenta Gerardo Álvarez.

Según sus fundamentos una cifra superior al 40 % de la población cubana experimenta sobrepeso, «y si a ello le sumamos los patrones alimenticios incorrectos, las condicionantes diversas que facilitan el estrés, y el hecho de que la actividad física no resulta aún mayoritaria, tenemos las condiciones para que la afección constituya un punto de mira sistemático, y en la medida que avanza la edad mucho más».

Y como mejor conclusión insiste en que es en la atención primaria donde se gana la batalla apoyada en las acciones de la comunidad encaminadas a la prevención, y al cambio en los estilos de vida.