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Amaury. Sí, porque estaba Carlos Pous, estaban Garrido y Piñeiro.

Aurora. Imagínate. Toda esa gente en la radio y la televisión. ¿Dónde comía Arredondo?

Amaury. Claro. Y tenía un circo.

Aurora. Tenía una carpa.

Amaury. Una carpa.

Aurora. Tenía una carpa, pero eso fue después. Antes de la carpa te estoy hablando que pasó las de Caín, ahí lo cuenta él en el libro, que tuvo que vender una vez hasta la dentadura postiza (risas). Él mismo lo cuenta. Cuenta eso y bueno, a mí me interesaban todas esas historias. Después él empieza a gustar mucho, porque a la gente le gusta este género, a la gente le gusta el vernáculo.

Amaury. Sí gusta, es que es un género maravilloso, muy criollo.

Aurora. A los niños les encanta. Mira hasta donde llegó cuando empezó su Cheo Malanga.

Amaury. Claro, Cheo Malanga.

Aurora. Porque salió en la televisión, que es una cosa que agarra tanto público y él, bueno, la gente se olvidó ya de todo eso, porque ya todos los demás se habían muerto.

Amaury. ¿Cómo se llevaban ustedes en San Nicolás del Peladero?

Aurora. Nosotros nos llevábamos de lo mejor.

Amaury. A ver; María de los Ángeles Santana, Enrique Santiesteban.

Aurora. Pinelli.

Amaury. Pinelli, Agustín Campos.

Aurora. Juan Carlos Romero, que hacía el gallego, Simplicio, que era Carlos Más, Agustín Campos…

Amaury. Agustín Campos. Claro, que hacía Montelongo Cañón…

Aurora. Montelongo Cañón, Eloísa Álvarez Guedes…

Amaury. Carlos Moctezuma.

Aurora. Carlos Moctezuma con su Ñico Rutina.

Amaury. ¿Y por qué se acabó? -según tu punto de vista. ¿Por qué se acabó San Nicolás del Peladero?

Aurora. Chico, yo no lo entiendo, pero bueno, son cosas que pasan.

Amaury. Son cosas que pasan.

Aurora. Y uno dice: ¿pero por qué pasan?, porque pasan

Amaury. Hay un bolero que dice: “Son cosas que pasan” (cantando). A ver, una de las preguntas que yo he estado haciendo últimamente: ¿Por qué ahora no hay mujeres humoristas? Fíjate que siempre las hubo y muy buenas. Candita (Quintana), (Alicia) Rico, la misma Rita Montaner, Eloisa Álvarez Guedes.

Aurora. Minín Bujones.

Amaury. Minín Bujones, es que teníamos un elenco, incluso de las más jóvenes.

Aurora. Manela Bustamante.

Amaury. Manela Bustamante, que era muy simpática con su Cachucha (Cachucha y Ramón, programa de TV). ¿Por qué tú crees que no surgen como en la época de ustedes las grandes mujeres humoristas? Piensa a ver, ¿por qué tú crees que pueda ser?

Aurora. Mira, últimamente los hombres actores, humoristas, la han cogido por hacer de mujer, fíjate en los programas que hay, todos hacen de mujer. Han gastado todo el maquillaje del ICRT; las pelucas, ya tú no te puedes poner una peluca porque todas las tienen ellos, y eso fue la primera vez que, tú sabes que tú me viste, que yo hice de hombre, que eso estaba prohibido y me dieron a mí, después de una cosa que yo hice en el Teatro América, que hice tres tipos de hombres diferentes.

Amaury. Sí, si, yo me acuerdo.

Aurora. Que lo hice en Mañana es domingo (Antiguo Programa de TV)

Amaury. Exactamente.

Aurora. Que tú padre dirigía y tú animaste ese día. Y yo hice el papel de hombre y me dijiste: ¿Cómo pudiste hacer eso?, porque no me conocías.

Aurora. Entonces después de eso, que fui la primera que lo hice después de la Revolución, porque hay que aclararlo: la primera que lo hice fui yo. Ah, entonces campo abierto para que todos los demás se vistan de mujer y se pongan las pelucas y se pinten como una puerta, y entonces dejen a las pobres infelices humoristas sin trabajo. Está bien uno, pero es que casi todos ya se visten de hombre y de mujer. Hacen dos papeles pero ¿por qué?

Amaury. Sí, es como una especie de transformismo, ¿no?

Aurora. Pero ¿qué cosa es eso? Bueno sí, un día se puede, pero es que el problema es que se ha llenado la televisión ahora de trasvestismo. Hacen de todo. ¿Entonces dónde están las mujeres? Esa es la explicación que le doy yo.

Amaury. Pero tú estás convencida de que existen.

Aurora. Existen, y muy buenas.

Amaury. Yo quiero recordar contigo algo. Yo me fijo en todo y cuando vino de visita a Cuba, la primera vez, Reinaldo Miravalles, nuestro querido Miravalles.

Aurora. Ah, sí, nuestro querido Miravalles.

Amaury. Que vino de a ver su familia, ¿te acuerdas que en la casa de la familia hicimos una gran reunión con todos sus afectos?

Aurora. Sí, sí.

Amaury. Y yo, bueno, aparte de que vi a todos los actores con un grado de comunión entre todos que a mí me emocionó, de verdad. Yo me di cuenta ¿te acuerdas que nos sentamos tú y yo en una esquinita?

Aurora. Sí.

Amaury. Y empezamos a conversar y a hacernos cuentos, bueno, las cosas de nosotros. Yo vi que tú tienes una relación muy bonita con tus compañeros, que incluso venían y te contaban y te hacían confesiones y te pedían opiniones. Después otra vez nos vimos en la ANEC también y estaba Diana Rosa confesándote algo.

Aurora. Son mis hermanos.

Amaury. Eso es lo que yo quiero saber.

Aurora. Yo quiero hablarte de eso, ahora que hablas de Diana Rosa. La familia a veces no es la que tiene la misma sangre, Diana Rosa es mi hermana. En problemas duros que yo he tenido, ha estado Diana Rosa ahí. Yo tengo tres hijos, uno por sangre y dos más, una es Livia Batista, la del ICAIC y otro Arielito, Ariel Ordaz, lo único que no lo parí, su familia me quiere muchísimo. Esa es mi familia.

Amaury. Esa es tu familia.

Aurora. Y además, el pueblo, este pueblo tan lindo que tienes cualquier problema en la calle y: Aurora ¿qué te pasa? ¿En qué te puedo ayudar?, esa es mi familia.

Amaury. Sí, pero yo vi que pasaban por tu lado y te hacían un cariñito y te abrazaban.

Aurora. Sí, todos. Los jóvenes también me respetan.

Amaury. Por eso te digo. Ahí había muchos jóvenes, estaba Albertico Pujol, estaba Luis Alberto García.

Aurora. Toda esa gente son hijos míos también.

Amaury.  Ahora, hay un tema que yo creo que es importante tratar, porque tú puedes ayudar muchísimo a personas en casos semejantes. Tu hijo Mayito, tú tienes un hijo con capacidades diferentes.

Aurora. Sí.

Amaury. Y tú has sido una madre muy dedicada, tan.. eso no se puede creer y como es un tema del que habitualmente no hablas en televisión y sin embargo, esa es tu vida, porque es tu hijo amado.

Aurora. Esa es mi vida, mi vida.

Amaury. Tu hijo amado. Cuéntame de tu relación con Mayito, cuéntame la gente que te ayuda con Mayito.

Aurora. Mayito es una gente muy linda.

Amaury. Por eso te digo.

Aurora. Eso fue un accidente del parto. Mayito pesó nueve libras y media, tuvo un sufrimiento fetal y ese es el motivo por el que Mayito me salió con ese problema, después del desarrollo, que fue cuando el doctor Vega Vega me dijo: Aurora, hay que esperar el desarrollo de los 12 años y lo tengo en la Quinta Canaria desde hace muchos años, es como su segunda casa. A veces está en mi casa, a veces está allí, en el Hospital “27 de Noviembre”, y yo estoy muy agradecida de todos los compañeros que laboran allí. Ahora tuve un problema muy fuerte con él, yo estando en Londres.

Amaury. Bueno, ahora, cuando yo te empecé a llamar para el programa, estaba con el asunto de la fecha de la grabación, y tú me decías, es que él tiene un problema y yo no puedo tener la cabeza en un programa de televisión y en mi hijo.

Aurora. Bueno, pues nada, yo estaba en Londres y no me dijeron nada, yo estaba filmando una escena de una película allá y cuando llego me dicen que Mayito tuvo un granito, que… Sí, ¿pero donde está? no, está en el Hospital Fajardo. ¿Pero cómo en el Fajardo?, ¿pero, qué fue?, y yo no estando allá…

Amaury. Se ocupaban tus…

Aurora. Se ocuparon, mira; Diana Rosa allí, se turnaban.

Amaury. Es que Diana Rosa es tan buena.

Aurora. Esa mujer es lindísima, lo único que tiene un carro que parece una carreta, pobrecita ella no puede ya con él, es una vieja con colorete lo que tiene, ese Aleko, por favor, Diana, cambia eso. Es mi hermanita, la quiero mucho.

Amaury. Y te ha ayudado mucho con Mayito.

Aurora. Con Mayito, Mayito le dice mi tía.

Amaury. ¿Qué consejo le pudieras dar, qué mensaje a las madres que están en situación semejante y que muchas veces piensan que el mundo se acabó? Que es el final de todo y no lo es.

Aurora. Para mí, cuando me lo dijeron por primera vez, que iba a pasar eso, creía que el mundo… Se me iba a acabar. Pero entonces empecé a pensar, Amaury, y empecé a decir: la vida sigue y si yo me acabo ¿qué es de la vida de este niño? Mi hijo me quiere alegre, yo tengo que ayudarlo, yo tengo que tener salud. Yo, hay veces, cuando me enfermo, yo cojo miedo. Digo: ay, yo le hago mucha falta a mi hijo ¿entiendes? y le hago falta alegre, le hago falta con entusiasmo. Le tengo que dar vida. Y me quiere muchísimo, con el alma, me adora, está orgulloso de mí. Y yo, vaya, para ser madre, el cariño más grande que yo tengo, es el cariño de mi hijo.

…Yo les digo a las madres que eso no es una desgracia, eso no es que haya perdido un hijo. Eso es un hijo, ya yo soy madre, ese es mi hijo. Y nada, normal, para mí es normal, como todos los demás.

Amaury. Bueno, ya, no te me pongas triste porque tú no te puedes poner triste.

Aurora. No, yo no me pongo triste, pero te estoy haciendo una historia.

Amaury. Pero te emocionas.

Aurora. Me emociona porque son cosas que tocan muy adentro, pero no me pongo triste. Eso es así, es la vida. Que nos sorprende. Y nos cambia de un día para otro.

Amaury. Y tampoco es un castigo.

Aurora. No es un castigo ni nada, no. Él es un banquete, mi hijo es un banquete, él se ríe muchísimo y nada, me vacila y quiere que yo sea alegre, y que me ría. Él no me quiere triste “¿Y a ti qué te pasa mamá?”

Amaury. ¿Verdad?

Aurora. Sí, chico ¿mamá, a ti te pasa algo? Digo, no hijo no, a mí no me pasa nada. Ah no, porque te veo un poco seria. O sea, que no puedo. No debo.

Amaury. No debes. Ven acá, vamos a irnos al cine, porque tú has hecho mucho cine.

Aurora. Ah, sí, últimamente, después de veterana, porque cuando era jovencita…

Amaury. No te llamaban para nada.

Aurora. No.

Amaury. Pero sin embargo, llegó tarde, pero llegó.

Aurora. Llegó tarde, pero llegó

Amaury. A ver, háblame de las películas que has hecho ultimamente.

Aurora. Yo hice una película Salsa, que se filmó en París, con Joyce (Sherman) Buñuel. Parece que alguien le habló de mí allá y vino directamente a buscarme.

Amaury. A buscarte a ti.

Aurora. Era una cubana que hace 25 años que vive allá. Tenía que ser una Estelvina, una cubana, una cubana gozadora, pero de allá, y que tiene que hablar francés a lo cubano. Entonces ese fue el personaje que interpreté allá. Una casa cubana en París que…

Amaury. ¿Y te fue difícil hacer eso, el lenguaje?

Aurora. No, porque la posibilidad de ser cantante, y por fonética… Pues yo tengo una facilidad para eso increíble. No, si ya en el ICAIC me tienen como que yo hablo lo mismo inglés que italiano. Hice una con Ruy Guerra, en portugués, Estorbo que es un monólogo enorme, dramático y entonces después… Él no sabía que yo era humorista aquí y entonces alguien le dijo: no, ella es humorista. Hice una escena en San Lázaro con un monólogo grandísimo, en portugués (habla en portugués) y allí en el medio de la calle.

Amaury. ¡Qué cosa!

Aurora. Y entonces, díceme Pichi: ¡Oye, Aurora, yo no te conocí! Fue al Festival de Cannes y me vio allí y la gente decía que quién era yo, que de dónde era, si era de Brasil. Entonces me dice Ruy Guerra: ¿es verdad que dicen que usted es humorista? Digo sí. Bueno, yo soy actriz pero yo estoy viviendo del humor hace muchos años aquí en mi país. Pues para mí usted es una actriz dramática, nunca pensé que pudiera ser una actriz humorística ¿qué tal?

Amaury. Y estabas en la película de Benito Zambrano, ¿no?

Aurora. En Habana Blues, también hice de la administradora del cine.

Amaury. ¿Y ahora andabas por Londres?, ahora en el verano.

Aurora. En la película El día de las flores que tuve una escena que tuve que ir a filmarla allá y también una escena que no tiene nada que ver ni con Estelvina ni con Aurora ni con nada, otro personaje.

Amaury. Ahora, ¿qué fue lo que pasó con Barrio Cuba y el personaje de Adela que haces ahí?

Aurora. Bueno, Humberto Solás, que nunca pensé que se hubiera fijado en mí para hacer un personaje así; me dice que quería que yo trabajara en su película y me da el guión y entonces yo,-que se llamaba primero Gente de pueblo- entonces leo el guión y me dice: ¿Dónde tú te ves? Bueno, yo me veo aquí en un personaje, Humberto, pero yo no sé si tú serías capaz de darme ese personaje porque es muy dramático, pero ahí es donde yo me veo. Y me dice: ¿Quién es, Adela?. Digo: Sí, y él: Pues ese es el que te voy a dar.

Amaury. ¡Qué bárbaro!

Aurora. Entonces empecé a envecejer de mis canas, porque yo tengo canas, lo que pasa que tú me ves así porque me las pinto.

Amaury. ¿Y dónde tú crees que están las mías? (risas)

Aurora. Bueno, me las dejé todas, y empecé ahí con mi personaje ahí, ahí, a luchar e hice Adela, que era un cuento más de Barrio Cuba. ¿Qué pasó? Que se extendía mucho la película, incluyendo el cuento mío, como era monotemático, era para mí…

Amaury. Era la historia, ¿no?, de la madre… el niño en Angola…

Aurora. Tuvo que cortarlo, entonces hizo un cortometraje y lo separó  de Barrio Cuba. Y en la televisión, después de eso, tuve la suerte también de que Rudy Mora, que es un muchacho que tiene mucho talento.

Amaury. Mucho talento, mucho.

Aurora. Que lo admiro cantidad, porque conocí a su padre, trabajé con su padre, me dio un personaje en Diana, que no tenía nada que ver con ninguno de los personajes que he hecho. Una mujer noble, muy buena.

Amaury. Rudy es muy osado. O sea que estás volviendo de alguna manera a tus orígenes.

Aurora. Sí. Ahora quiero hacer esas cosas.

Amaury. Ahora quieres hacer eso, pero no puedes abandonar lo otro.

Aurora. Nooo.

Amaury. No puedes abandonar lo que la gente…, la gente te ama por eso.

Aurora. Si, sí.

Amaury. Pero ahora, fíjate, yo voy a mi última pregunta. Y mi última pregunta no es nada complicada y para ti que nada es complicado…

En la misma medida en que se está hablando de que el humor tiene que ser cada vez más refinado y cada vez más culto y cada vez más elevado… Mi miedo es que ese personaje que nos identifica, ese personaje del cubano, de la cubana. Ese personaje que alguna gente considera…, el mismo que hace Antolín, el que haces tú, la gente lo empieza a considerar menor y en la misma medida en que la gente empieza a considerar menor esos personajes, también se empieza a olvidar de cuán mayor es Cuba, que es la madre de esos personajes.

Aurora. Sí, cuando son los personajes cubanos…, pero no quieras ver lo que hacen ciertos y determinados humoristas en los centros nocturnos de esta ciudad, donde de verdad, yo no sé cómo permiten que hagan esas cosas, que no tiene nada que ver con el humor. Cuentos muy feos, chabacanerías. Hay que ver lo que es lo cubano y lo que es chabacano. Hay que tener mucho cuidado con lo que se le presenta al público en esos centros nocturnos, que a veces son cosas muy feas.

Amaury. Claro. Entonces vamos a hacer una especie de voto.

Aurora. Porque sea cubano.

Amaury. Porque sea cubano.

Aurora. Porque sea lindo, porque la gente lo goce.

Amaury. Porque sea lindo, claro, claro.

Aurora. Porque la gente se ría sin necesidad de caer en cosas que no deben ser, que no deben ser.

Los italianos vienen aquí, los franceses y yo les digo: c´est moi, tu ne me reconnais pas? Ahhhh mettre les lunettes (soy yo, tú no me reconoces, ponte los espejuelos (en francés) ¿entiendes? Es Cuba.

Amaury. Eso es Cuba, claro.

Aurora. Cuba.

Amaury. Con nuestra gesticulación, con nuestras cosas.

Aurora. No, no, a mí Cuba, Cuba. Yo amo mi país.

Amaury. Y es de donde salen tus personajes.

Aurora. Todo.

Amaury. Y después hay gente que dice: Pero, Amaury, por qué siempre tienes que terminar con la pregunta de Cuba. Digo: es que tengo que terminar con la pregunta de Cuba porque yo soy cubano.

Aurora. Y yo, ciento por ciento.

Amaury. Y queremos esto.

Aurora. Pero tú no sabes que a mí me dieron siete días de permiso en la película Salsa de descanso en París, y empecé a llorar para que me trajeran para acá esos siete días.

Amaury. ¿Tú querías venir los siete días para acá?

Aurora. Y vine.

Amaury. ¿Y te volvieron a pagar después el pasaje para el otro lado?

Aurora. Sí, porque estaba llorando y no querían que llorara.

Amaury. Bueno, pues tú no llores, no llores, que hoy te me pusiste un poquito triste en un momento determinado, y a mí no me gusta verte triste. Te quiero.

Aurora. Ni allá tampoco.

Amaury. Te quiero, pero yo no te puedo mandar para La Habana porque estamos en ella. Yo te quiero, yo te admiro, yo te respeto. Tú has sido parte de mi vida afectiva y hoy has sido parte también de mis recuerdos. Te adoro, mamá, te adoro.

Aurora. Yo a ti también.

Amaury. Un beso. Gracias por venir.

Aurora. Nos unen muchas cosas.

Amaury. Yo lo sé.