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«Convertirnos en un centro de interfase entre el polo productivo y el científico, resulta una de las aspiraciones, y otro de los sueños y necesidades es lograr proyectos como vías de desarrollo local, sin excluir la mirada internacional», precisa Norge Quesada Buchillón, director del CIGET.

Por Ricardo R. González
Foto: Roberto Fernández Bustamante

                                         —I —

Las viejas máquinas de escribir Remington y Underwood recesaron. También desaparecieron aquellas tarjetas de cartulina que reflejaban la síntesis de los contenidos, a manera de fichas, dentro de inmensas gavetas cuando el lenguaje de bytes, memorias flash, laptop, y soportes de las nuevas tecnologías, eran historias lejanas o apenas conocidas.

Sastres vestidos de talentos fueron entallando a la medida para conformar, en mayo de 2000, el Centro de Información y Gestión Tecnológica de Villa Clara (CIGET) a partir de sus antecedentes.

El camino requirió de mucha autosuperación, esfuerzos, y no pocos contratiempos. Ahora los recuerdos vuelan por la mente, y Roberto Oropesa Rodríguez, de la Consultoría en Gestión Empresarial de la unidad, evoca aquellos tiempos.

«Así —precisa— nació el grupo de gestiones MERC como centro de interfase en el que la información tendría un valor fundamental para la transferencia de tecnología desde los complejos dedicados a la investigación hacia las diferentes empresas. La dirección recayó en la doctora María Teresa Hernández, y constituyó un desafío muy grande porque ninguno de nosotros poseía ni las más elementales nociones sobre aquellos temas, pero comenzamos a romper el hielo a base de una complicidad entre esfuerzo propio, autoestudio y capacitación».

No todo tomó el color de las rosas, y fluye el anecdotario. Gerardo García Cabrera, el primer delegado que tuvo el Citma en la provincia, habló de dirección por objetivos. Parecía una materia de otra galaxia, y muchos trabajadores se fueron. Los que quedaron derrotaron el miedo, y uno de esos días a Oropesa Rodríguez le llegó un libro dedicado a la investigación de mercado.

«Cerca de 700 páginas para aprendérmelas en apenas una semana e iniciar una investigación con la entonces jefa de la sección. Asimilamos y cumplimos…Se nos quedó un amigo en el camino que falleció en un accidente, faltaron sueños por realizar, y avanzamos en otros retos. Esa fue la síntesis de aquella primera etapa en que volvimos a abordar el rompehielo para tratar de llegar al iceberg bajo nuevos conceptos».

                                        —II —

En la nómina de fundadores aparece Pilar Cangas Martínez para quien el CIGET significó descubrir nuevos incentivos luego de su reinserción a la vida laboral por problemas de salud.

Considerada muy eficiente, y la profesora de todo el colectivo, fue de las primeras en impartir cursos de computación a otros organismos.

«En 1999 Luis Orlando Pantoja, entonces presidente de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) en Villa Clara, se acercó al CIGET con vistas a preparar a los reporteros en herramientas básicas de los sistemas operativos, el acceso a internet, correo electrónico, en fin… Organizamos el curso, y tuvimos compañeros muy valiosos como Roberto González Quesada, el decano de los periodistas, incluso otros que ya están retirados, y recordamos con agrado las enseñanzas martianas de que el conocimiento no es privado y exige compartirlo», rememora Pilar.

A Mayra Toledo Cruz, hoy especialista en Recursos Humanos del CIGET, el don de ser multifacética le acompaña en el oficio.

Recuerda que al inicio resultaban escasas las computadoras. Un ordenador era compartido por tres y cuatro personas. En medio de todo una plantilla reducida que hoy llega hasta 36 trabajadores. Fue como pasar y aprender de la gran maestra vida.

Mientras Mayra entretejía su historia a Lisbet Estévez Yero le pareció por aquella etapa que se le unía el cielo con la tierra. Era la secretaria del director de Meteorología, y de pronto se vio en el Centro de Gestiones MERC.

«Prácticamente no sabía nada de computación, pues todo se hacía a máquina de escribir. Existía un departamento incipiente de Computación, y de la noche a la mañana enfrenté las nuevas tecnologías. Pasé a ser operadora de microcomputadoras con funciones de secretaria acá, y nunca olvidaré a Roberto Fernández (ya fallecido) quien fuera el primer director del CIGET. A pesar de su rectitud nos hizo perder el pánico a aquellas máquinas. Una persona muy competente con conocimientos generales que nos enseñó a todos».

                                       —III—

Quizás Norge Quesada Buchillón nunca imaginó que tuviera la responsabilidad de conducir una institución destinada a satisfacer los requerimientos del territorio basado en la información, la tecnología, el conocimiento y el medio ambiente, mediante la prestación de servicios científico-tecnológicos.

Se integró al colectivo en 2011 para asumir la cartera de comercial hasta que desde hace más de un año conduce las riendas de un colectivo que asume el objetivo de brindar servicios de gestión de información, gestión tecnológica, innovación y propiedad industrial dentro de una pretendida interfase entre las entidades de investigación y las encargadas de producir bienes y servicios.

«En el amplio espectro ofrecemos opciones de consultoría e información, pues hoy lo más demandado por el empresariado son los sistemas integrados de gestión desde la información, la comunicación, y otros que se puedan incorporar. También incluimos sofwares, así como aquellos proyectos institucionales válidos tanto para el sector empresarial y el no estatal».

— Sin embargo, la visibilidad del centro va más allá…

— El portal Villaclara muestra al mundo los resultados de la ciencia, la innovación y el medio ambiente de los centros del Citma, y de la provincia, pero también se administra el sitio provincial del Foro de Ciencia y Técnica, convertido en insignia por su profesionalidad y rigor, en tanto tenemos el servicio de EcuRed y el apoyo a los Joven Club para mostrar la verdadera realidad cubana, y contrarrestar las falsedades que se exponen.

Contamos, también, con la revista electrónica El Directivo al Día, como producto que cumple con una función informativa y da la posibilidad a los clientes la oportunidad de publicar con su correspondiente crédito.

— De qué manera puede la población nutrirse de sus valiosos servicios?

— Toda persona natural que requiera búsqueda en EcuRed o en la propia internet puede asistir a la unidad ubicada en la calle de Marta Abreu, entre Villuendas y Juan Bruno Zayas, en la capital provincial, y solicitar los servicios con el pago de la tarifa establecida, en tanto se puede recurrir a la ayuda del personal especializado para la localización y búsqueda de los datos requeridos.

Y mientras el CIGET prosigue con sus amplias posibilidades están consciente de que aún no constituyen una obra perfecta, mas presentan como credenciales el compromiso de servir a la sociedad con profesionalidad, vocación, y respeto al cliente en medio de historias entrecruzadas que van desde las antañas Remington hasta los incalculables laberintos exigidos por la modernidad.

MEMORÁNDUM

— Adscrito al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) en Villa Clara, la dependencia tiene a su cargo la búsqueda de información acerca de las patentes, la asesoría y tramitación de la Propiedad Industrial, así como la relacionada con el entrenamiento dirigido al diseño e implementación del sistema de gestión e innovación.

— Entre sus servicios figuran, además, las búsquedas Informativas, y descarga de contenidos mediante las tecnologías contemporáneas existentes, sin descartar la utilidad de una biblioteca digital encaminada a enriquecer los conocimientos, entre otras modalidades.

— El CIGET de la provincia fue el tercero de su tipo abierto en el país, y tuvo sus antecedentes en el grupo de gestiones MERC, y en el Centro Multisectorial de Información Científico-Técnica, en julio de 1977, hasta configurar su actual nomenclatura.

CONTRASTES

En un mundo donde prima la competitividad resulta de primer orden establecer la vigilancia tecnológica a fin de impedir descalabros, y según la percepción del CIGET constituye una de las debilidades del sector empresarial villaclareño.

La poca participación en los eventos convocados al efecto demuestra lo mucho que falta en el afán de proteger cada producto, y evitar compras e importaciones de poca utilidad para el país.

Tramitaciones de patentes y registro de marcas constituyen una necesidad para evitar plagios o pagos indebidos por no haberse cumplido lo establecido en la Resolución No.224/ 2014 de manera oportuna. Ello ha conllevado al robo de patentes de marcas. Algo similar ocurre con las innovaciones no protegidas o de logos y slogan que han quedado a la deriva.

Existe la posibilidad de oficializar estos servicios en el CIGET mediante la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial (OCPI) vinculada al centro.
Solo falta que el sector empresarial despierte, y gane en cultura a fin de evitar sorpresas que den al traste con la economía cubana.

¿Tenemos o no nuestras Razones?

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http://ricardosoy.wordpress.com

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