Por Ricardo R. González   

Se trata de la joven de 26 años, Yaumara Morales Bertín, residente en Calabazar de Sagua, Encrucjada, quien a las 32 semanas de gestación inició con síntomas, aparentemente, catarrales, unido a falta de aire intensa que obligaron la asistencia al policlínico de su localidad.

Ante la magnitud del cuadro los especialistas no demoraron el remitido hacia la capital provincial, y comenzaron las acciones conjuntas en los hospitales universitarios ginecobstétrico Mariana Grajales, y Arnaldo Milián Castro, donde hizo una insuficiencia respiratoria aguda ya ingresada en la unidad de cuidados intensivos de este último centro asistencial.

Con el apoyo del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, de la capital cubana, se diagnosticó una neumonía atípica provocada por el virus H1N1 pandémico, lo que complicó más la existencia de la paciente.

Debido a su estado de gestación practicaron la cesárea para extraer al feto vivo que, por la propia inmadurez y el estado pretérmino, al tercer día de su alumbramiento debutó con una perforación intestinal que requirió la intervención quirúrgica por parte de un equipo especializado del hospital pediátrico universitario José Luis Miranda.

En la actualidad tanto la madre como la criatura se recuperan sin contratiempos, y están fuera de peligro gracias a las acciones mancomunadas del sistema de Salud en Villa Clara.

Un caso similar en embarazadas se notificó durante la etapa de alta incidencia del H1N1, mas, no resultó de intensa gravedad, como el actual, que inscribe pautas en la historia de la medicina del territorio.

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