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El sorgo, una línea básica en estos momentos.

Por Ricardo R. González

Tecnologías aplicadas a los distintos programas dirigidos a la producción de alimentos aparecen entre las novedades que caracterizaron el accionar de la ciencia villaclareña durante el año finalizado.

Entre los de mayores impactos figuran los procesos destinados al incremento cañero a fin de recuperar aquellos niveles de contiendas pasadas que permitían un rendimiento de 45 a 50 toneladas por hectárea.

Está previsto lograrlo en unos cuatro años. Para ello se cuenta con un esquema de desarrollo técnico económico presente en cada unidad empresarial de base que contempla no solo las variedades de cañas más adecuadas, sino también los recursos humanos, el pago según resultados, y otros factores encaminados a la consolidación de los objetivos.

Se ha logrado la reducción del uso de combustible a partir del empleo de la biomasa en la producción de azúcar y sus derivados, mientras tres centrales aportan a la generación del sistema electroenergético en el país.

Otro de los avances concentra su potencialidad en la introducción del sorgo como parte de la alimentación humana, con énfasis en los 31 pacientes celiacos registrados en la provincia que reciben el producto en la consulta especializada para la elaboración de los alimentos en casa.

La enfermedad celiaca es un trastorno inmunitario ante los componentes del gluten, por lo que sus pacientes están imposibilitados de ingerir  alimentos elaborados con trigo, avena, cebada, y otros cereales.  

El territorio cuenta, además, con 300 hectáreas plantadas de maíz transgénico que influye, sobremanera, en la reducción de las importaciones al tener que comprar menor cantidad de cereales en el mercado foráneo.

Respecto a la papa, el Instituto de Biotecnología de las Plantas (IBP), adscrito a la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas (UCLV), dispone de una tecnología desarrollada con semillas de alto rendimiento que posibilitaron más de 7 mil 400 toneladas durante 2011, en tanto en el arroz se logran 23 mil 844 t.

Puntos a tener en cuenta son los saldos en los programas de cítricos, hortalizas y frutales, aunque los últimos renglones experimentan insatisfacciones el cumplimiento del plan de tomates, col y calabaza. 

Los frutos decrecen un 5 % respecto a igual período de 2010, y los cítricos se anotan un 26 % menos comparado con idéntica etapa.