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Hanser (gorro azul) solo fue superado por el mejor del mundo, César Cielo, que aparece en primer plano.

Nada me ha regocijado tanto en los nacientes Panamericanos de Guadalajara, como el subtítulo alcanzado por Hanser García en los cien metros libres de la natación.

Sabía del talento del muchacho, pero de todos modos no cabía en mis cálculos que se hiciera de una presea. Es decir, que lograra un premio que Cuba no gozaba desde Winnipeg’99, cuando Rodolfo Falcón se coronó en los cien espalda y Marcos Hernández se bañó de bronce en los cincuenta libres.

El Pollo, como le dicen todos, enfrentó mil y una desventajas, mas ninguna de ellas le impidió rubricar una marca nacional de 48.34 segundos y tocar la pared definitiva aventajado solamente por el monstruo brasileño César Cielo (47.84), monarca olímpico y mundial.

¿Y de qué desventajas le hablo? Pues mire, la primera es que Hanser solo lleva tres años practicando natación, pues antes de eso era integrante de la selección insular de polo acuático.

En segundo lugar, entrena en una alberca lejana de las condiciones idóneas para la progresión deportiva, y carece de un equipo biomecánico dedicado a corregirle deficiencias técnicas.

En esos elementos, sus rivales le llevan un gran techo. El Pollo tiene problemas evidentes en la arrancada y las vueltas, algo que ha sido señalado en más de una ocasión por su preparadora Luisa Mojarrieta, y ello suele resultar fatídico en pruebas de velocidad.

Con esos handicaps, y tomando en cuenta que tendría que rivalizar con, al menos, cinco nadadores de alto nivel, era difícil -casi utópico- presagiarle la medalla de plata que le deparó la competencia.

Es más: en el heat decisivo afloró su problema en la salida. Entró al agua muy por detrás del resto, y pareció que poco podría hacer ante la calidad de sus contrarios. Pero, como lo señaló el propio Falcón, la motivación de lidiar con el mejor del universo lo impulsó a la remontada.

“Le di un alegrón a Cuba que hace años no tenía, me tiré a morir, salí a buscar a Cielo, estoy muy contento y le dedico este triunfo a todo el pueblo de Cuba, a mi presidente, a todos en general”, dijo Hanser al salir de la piscina.

A seguidas, aclaró que espera pulir pronto sus limitaciones técnicas, y agregó: “De momento me he calificado para los Juegos Olímpicos, a pesar de que esta es apenas mi segunda competencia internacional del año. Con este resultado quizás pueda foguearme más, aunque aún es temprano para pensar en un registro por debajo de 48 segundos”.

Contento a más no poder, el Pollo resumió su actuación afirmando que “llegué como un desconocido y me voy con plata después de perder con el mejor de la historia. ¿Qué más puedo pedir?”.

(Con información de Michel Contreras, de CubaDebate)