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Lo súbito de la muerte

«La ocurrencia de un infarto agudo de miocardio o su antecedente es la primera causa de MS que existe. Tampoco se descartan medicamentos de uso común que pueden causarla de no ser indicados por el facultativo», precisa el Dr. Raimundo Carmona Puerta.

Considerada el gran desafío de la cardiología moderna por sus novedades y contrastes ocupó sitio preferencial entre los temas abordados en Cardiovilla 2019.

Por Ricardo R. González

Fotos: del autor e internet

Pudiera ocurrir en fracciones de segundos. La persona está conversando o en actividades diversas y de pronto llega el desvanecimiento ante las más incomprensibles miradas. ¿Un infarto?, ¿un desmayo? ¿qué sucedió? Lo justo para abrir el espectro de la llamada muerte súbita (MS), como forma de morir de una manera no traumática bajo conceptos que diferencian esta de la denominada muerte cardíaca súbita (MCS).

Si el Dr. Raimundo Carmona Puerta, especialista de II grado en Fisiología y Cardiología, tuviera que definir el hecho diría que constituye una realidad devastadora transcurrida entre muchas sorpresas y no pocas incógnitas dentro de un mundo complejo y en extremo técnico. La MCS guarda relación con afecciones cardíacas, congénitas o adquiridas, potencialmente fatales conocidas en vida o durante la autopsia que define irregularidades cardíacas o vasculares como causa probable, aunque también asociadas a otras situaciones no identificadas que tampoco la descartan en un corazón aparentemente sano.

«De ocurrir el deceso inmediato la probabilidad de que la causa haya sido cardiaca es inmensamente grande. La MCS resulta la más frecuente, con la particularidad de que en muchas ocasiones no experimenta señales precedentes y se pasa al «desplome» del individuo de una manera inminente, a tenor de que constituye el primer indicio de una cardiopatía en un 19 a 26 % de los casos, mientras con el infarto supera el 50 %.

Para los especialistas resulta un deceso inesperado, natural, rápido que se produce casi de forma instantánea.

El galeno está consciente de la variabilidad en otros enfermos con síntomas previos de dolor en el pecho o falta de aire, o los que tienen antecedentes de una cardiopatía isquémica y de un episodio anterior de infarto. Todo ello apoya la posibilidad de una MS cardíaca ocasionada por una enfermedad inesperada de las arterias coronarias.

— Si hablamos de diferencias ¿cuáles serían las más significativas respecto a la MS?

— La MS resulta un suceso fatal (no traumático) e imprevisto que acontece en la primera hora tras la aparición de síntomas en un sujeto supuestamente sano.

«Por lo general el dolor en el pecho se hace intenso, de manera opresiva e irradiado a otras partes del cuerpo, unido a la falta de aire, palpitaciones y pérdida brusca del conocimiento aunque no siempre constituyen señales de que va a acontecer un evento de MS vista como un concepto más general, en tanto la MCS se incluye en el marco de lo específico.

Tampoco se descartan las evidencias médico legales al encontrarse un fallecido, así como la presencia o no de hechos violentos.

Cuando la MS sobreviene durante un periodo que abarca hasta 24 horas desde iniciados los síntomas la probabilidad de un origen cardiaco se reduce y habría que contemplar detalles vinculados a los accidentes cerebrovasculares, o enfermedades pulmonares descompensadas, entre otras.

SIN EDADES

Quien ha dedicado una parte de su vida profesional al estudio de la temática enfatiza en la existencia de dos picos incidentes. Uno ocurre en los lactantes y el otro en la población geriátrica comprendida entre los 75 y 80 años, aunque no es descartable su aparición en cualquier edad.

El episodio incluye a los recién nacidos entre los sucesos inesperados. Si se acude a la necropsia puede que no revele una causa explicable de la muerte.

En el lactante está descrita como la pérdida repentina e inesperada de un niño que no rebasa el año de vida. Si se acude a la necropsia puede estar ausente la causa explicable de la muerte, ya que no presenta síntomas ni avisos.

«Entre las diversas posibilidades aparecen dormir boca abajo o con los padres, nacer de madre adolescente o a intervalos cortos entre las gestaciones, permanecer en un ambiente de tabaquismo mientras están en el útero o posterior al nacimiento, o partos prematuros y múltiples, entre otras».

Todo este universo aparece como un gran desafío para la cardiología, y el reto médico es tratar de predecirlas en la búsqueda de señales que indiquen a los pacientes ya adultos con probabilidades de sufrir una MS.

«Hay precisado determinados factores, mas constituye un camino en desarrollo que no deja de tener sus complejidades motivado por las propias características particulares de cada enfermo. Por ello ante síntomas sospechosos como pérdida del conocimiento, palpitaciones, dolor en el pecho y falta de aire deberá acudirse al especialista.

— En un sendero escabroso ¿pudiera hablarse de prevención?

— La primaria sería ideal, pero resulta la más compleja al buscar riesgos entre la población en general, sin olvidar que la cardiopatía isquémica deviene primera causa en este tipo de decesos, por lo que el detalle preventivo llama a fomentarse desde la niñez con estilos de vida saludables.

«Es la lucha por lograr el control efectivo sobre la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, la insuficiencia cardíaca y la propia cardiopatía isquémica, entre otras. Las pautas a seguir están bien establecidas, en tanto no deben olvidarse ciertas enfermedades genéticas, denominadas canalopatías iónicas cardíacas, que registran datos de MS en períodos tempranos en miembros de determinadas familias que demandan un pormenorizado estudio».

— ¿Hasta qué punto la percepción de riesgo ocupa renglón priorizado entre la población?

— Muchas de las conductas humanas provocantes de un cambio de vida se adoptan a partir de sucesos desagradables ocurridos, ya sea un síntoma, una enfermedad, y este tipo de muerte muchas veces no ofrece signos ni síntomas premonitorios. Se pasa de una salud aparentemente buena a morir de manera brusca.

«Dieta saludable, hacer ejercicios, dar la espalda al sedentarismo, y mantener buenos hábitos de vida son algunas de las recomendaciones que pueden hacerse realidad».

La MS en deportes de alto rendimiento constituye para el entrevistado un hecho de más relevancia mediática. Es 5000 veces menos frecuente que otros sucesos cotidianos.

Si bien el empleo de desfibriladores, o aparato electrónico que trata la parada cardiorrespiratoria, ha inducido a experiencias de MS reanimada no significa que todo paciente lo reciba. Habrá que investigar causas y aplicar la alternativa oportuna en grupos de alto riesgo con énfasis en la atención primaria de Salud.

El desafío se mantiene. Los expertos siguen indagando en estos complejos capítulos de la cardiología que traen lo súbito de la muerte.

MEMORÁNDUM

— La MS no resulta un hecho contemporáneo. Existe desde eras remotas, y en el caso del Antiguo Egipto supera los 4000 años.

— Reporta un gran número de casos. Solo en los Estados Unidos rebasa los 300.000 incidentes cada año, aunque se registra cierta disminución en etapas recientes, en tanto mantiene índices más bajos en algunos países del Mediterráneo como España.

— En Cuba existe un estimado de, aproximadamente, una MS cada 48 minutos, en tanto se trabaja en el desarrollo de un registro nacional más exacto.

— Algunos consideran la MS como un «fantasma» que debe afrontarse de una manera responsable en la que se hace necesaria una prevención integral previa que incluya hábitos de vida saludables, el chequeo antes de practicar deporte, la consulta médica regular, y el entrenamiento en técnicas de reanimación cardiopulmonar.

CONTRASTES

Deportes de marcada ejercitación como el fútbol, el voleibol, y el básquet, acumulan registros de MS. Están los casos de Vigor Boloventa, Marc-Vivien, o Miklos Fehrer, por solo citar algunos.

Mas, la experiencia profesional del Dr. Carmona Puerta le permite afirmar que el hecho entre deportistas resulta más mediático que frecuente. «Un suceso de este tipo da la vuelta al mundo; sin embargo, no se habla de aquellos que se desvanecen a diario cada ocho o nueve minutos».

A su criterio la MS en el deporte es 5000 veces menos habitual que los accidentes del tránsito, que los estragos ocasionados por el cáncer, y de quienes sufren el episodio y no practican deportes, incluso tiene una probabilidad de ocurrencia similar a la muerte por la descarga de un rayo.

El sometimiento continuo al estrés de algunos atletas considerados prototipos de personas saludables pudiera condicionar el deceso ante el desequilibrio de determinadas enfermedades presentes en ellos.

Disponer de una buena historia clínica, realizar electrocardiogramas y seguirse a los deportistas que manifiesten palpitaciones, falta de aire ante mínimos esfuerzos, agotamiento, pérdida del conocimiento y presión arterial elevada puede resultar una valiosa recomendación.

¿Tenemos o no nuestras Razones?

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